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El Valle de Nicaragua 
La antigua provincia o región “del Cacique Nicaragua”, como llamaron inicialmente los conquistadores al territorio del Istmo de Rivas, que sirvió de asiento al milenario cacicazgo de los nicaraos o nicaraguas, gobernado a la llegada de los españoles por el grande e ilustrado Cacique Nicaragua, ocupó la totalidad y un poco más del territorio actual departamental de Rivas. 
 
 


 Más tarde, en 1657, varios vecinos de Granada que residían en el valle de Rivas hicieron una solicitud para tener cura, pues el cultivo del cacao y la ganadería hacían residir allí de manera permanente a setenta vecinos con sus hijos, mujeres y familias, formando un total de más de 800 personas.

En 1717, unas cuantas viviendas se hallaban al lado de la ayuda de parroquia de Santa Cruz, pues los hacendados vivían en sus tierras.

Según el padrón de confesión y comunión de dicho año, había en Rivas: 935 indios, 238 mestizos, 264 mulatos, 127 esclavos y 794 españoles, dando un total de 2,358 personas. A mediados del siglo XVIII, la villa de Rivas era el asiento de ricos hacendados, dueños de cacaotales y hatos de ganado. A nuestro parecer, la familia más importante de la villa en el siglo XVIII fue la familia De la Cerda.



Podemos darnos cuenta de la importancia del cacao para la sociedad maya en los años de la Conquista Española. a traves de un conjunto de escritos históricos que describen la importancia del cacao en las sociedades Azteca y Maya   (Millon 1955; Gasco 1987; Coe & Coe 2004). 
No existen registros, quimicos o de otra indole sobre los origenes del uso del cacao en Mesoamerica.
En el año 2002, cientificos identificaron las costas bajas del Imperio Maya como la primera area en donde fue cultivado y su costumbre en su uso. 
Haciendas de cacao 
de Rivas.

En Rivas, hacia 1751 las haciendas de cacao de los vecinos españoles incluían aproximadamente 375 kilómetros cuadrados, o sea el 17 por ciento de la superficie actual del departamento del mismo nombre. 

Allí crecían más de millón y medio de palos de cacao dentro de 318 haciendas. Ahora bien, 33 haciendas acaparaban el 43 por ciento de árboles de cacao, presentando así un fenómeno de concentración de la propiedad agrícola en un número de manos relativamente poco numerosas.

Las poblaciones de origen africano jugaron un papel económico importante en Rivas cuando la producción de cacao activó el comercio local.  La existencia de un sistema jurídico perfectamente operativo prueba esta presencia ya que las huellas de las transacciones son numerosas en los archivos notariales. Estos archivos abundan en detalles sobre la movilidad de una mano de obra servil, utilizada en las campañas para trabajar la tierra y también como mercancía para obtener beneficios. 

Por otra parte, los esclavos eran numerosos en el seno de los hogares de las familias “blancas criollas” (el término “criollo” proviene curiosamente del portugués criar un niño, y era usado al principio para designar a un esclavo nacido donde un propietario de esclavos, a diferencia de aquel que había sido capturado en Africa) 

 1718

La familia De la Cerda, de Rivas
Ignoramos quién fue el primer De la Cerda que llegó a Nicaragua. 

Podemos hacer partir nuestro estudio de los cuatro hermanos: Francisco, Álvaro, Josef y Leonardo.

Don Francisco De la Cerda 
Era ya hacendado en 1718. 
Casó con doña María Salguero. De este matrimonio nacieron el licenciado don Melchor, clérigo presbítero; doña Gregoria y don Juan.

El licenciado don Melchor De la Cerda,
rico hacendado desde por lo menos el año de 1718, murió en 1763 dejando una inmensa fortuna compuesta de haciendas de cacao y de ganado, 15 piezas de esclavos, casas en la plaza de la villa, plata labrada y dinero en efectivo; se calculaban sus bienes en 25,831 pesos. 
Entre los libros de su biblioteca figuraban la Recopilación de Indias, en cinco volúmenes, el Vocabulario Eclesiástico, obras de moral, de sermones, de mística y de literatura, tales como las Agudezas de Gracián, las Obras de Quevedo y un tomo de poesía.

La hermana del licenciado, doña Gregoria, casó con don Bernabé Sánchez Prieto, regidor del Cabildo de Rivas a mediados del siglo XVIII y rico hacendado de la región. 

En 1717, su “familia”, es decir criados y esclavos, incluía veinte personas: seis esclavos, cuatro de ellos apellidados De la Cerda, diez mulatos y el resto indios y mestizos.

El hermano de don Melchor y doña Gregoria, don Juan, era alférez de la villa en 1718. Casó con doña Josefa de Granja, perteneciente a una de las familias “patricias” de la Villa y emparentada con el Presidente de la Audiencia de Guatemala. 

En 1717 la “familia” del alférez se componía de seis esclavos, tres de ellos llevando el apellido De la Cerda, cuatro indios, un mulato y un mestizo. Don Juan y doña Josefa tuvieron dos hijos: don Juan y doña María, casada ésta con don Juan Antonio Santos de San Pedro.

El segundo De la Cerda, el capitán don Álvaro, era hacendado y su familia en 1717 estaba compuesta de 93 personas: 10 esclavos, 49 mulatos libres, 17 mestizos y 11 indios. 

Don Álvaro y doña Manuela tuvieron varios hijos: don Manuel casó doña Francisca de Guevara, hija del capitán don Francisco de Guevara y de doña Josefa Salguera, hermana ésta de doña Juana, la esposa de don Francisco De la Cerda. Don Blas ingresó en el estado eclesiástico. Doña Teresa casó con don Francisco Ugarte, de las primeras familias de Rivas. Doña Jacoba con don Juan Berríos y doña Isabel con don Leonardo Salvatierra.

El tercer De la Cerda, el alférez don Josef, poseía a principios del siglo cinco esclavos y tenía a su servio 20 criados, mulatos e indios.

Y el cuarto De la Cerda, don Leonardo, había nacido en 1665. Fue regidor de la Villa. Su “familia” en 1717 estaba integrada por 48 personas: 5 esclavos, 11 mulatos, 11 mestizos, 12 indios, etc. Don Leonardo casó con doña Francisca Tamariz. Dos de sus hijos vivían todavía en 1763, Leonardo “el Mozo” y doña Juana María. Ésta casó con don Tomás de Granja, cuya “familia” a principios del siglo se componía de diez sirvientes: 4 mulatos, 3 mestizos y 3 indios.

Así, pues, los De la Cerda, por sus alianzas matrimoniales, por los cargos municipales, por sus bienes, por el número de esclavos y de sirvientes y por su cultura intelectual, se distinguían por encima de las otras familias españolas de Rivas de aquella época.

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Woeniger en Nicaragua 
Tomado del libro: “Nicaragua, sus Gentes y Paisajes”; E. G. Squier. Pág. 409:“

Woeniger. Este alemán fue uno de los primeros de esa nacionalidad en llegar a Rivas, se dedicó al cultivo de caña de azúcar y algodón.  Afirman que se radicó en la isla de Ometepe por el año de 1836, vivía con su esposa e hija. 

Por enemistades en el pueblo lo asaltaron y violaron a su esposa (hija de un profesor de Penssilvania), al poco tiempo, dicen que la esposa e hija de un año, mueren de afección en el estómago, según afirma el libro Los alemanes en Nicaragua, de Goetz Von Houwald.

Posteriormente el Sr. Woeniger se traslada a Potosí a dedicarse al cultivo y exportación de cacao, pues la experiencia que había tenido en la isla de Ometepe, había sido funesta para la familia.

Este Sr. Woeniger murió trágicamente asesinado en el trayecto de La Virgen a Rivas.


A nuestro regreso a casa del señor Hurtado encontramos a Mr. Woeniger, caballero descendiente de alemanes, pero ciudadano estadounidense, con doce o catorce años en el país. Inteligente y comunicativo, me dio mucha información acerca de esta región del estado, sobre todo referente a la isla de Ometepe, en la que residió algunos años. Tiempo atrás desmontó allí un terreno y comenzó a cultivar algodón, contando con la mano de obra indígena. 

Al principio las cosas marcharon a pedir de boca, y hasta importó maquinaria para demostrar y elaborar la fibra, pero los indios, atizados quizá por la envidia o malintencionadas personas, se volvieron holgazanes e ingobernables. 

Y un día, en su ausencia, un grupo de ellos, borrachos, invadieron su hogar, violaron a su mujer, (hija de un profesor de un colegio de Pensilvania), y prendieron fuego a la casa. 

Algunos de los malvados fueron después capturados, identificadosy fusilados. Mr. Woeniger, a pesar del terrible golpe, perseveró en su empeño, pero con mal resultado, hasta que al fin fue atacado por sus propios peones. 

Mató a uno o dos y escapó abandonando su propiedad; luego compró una hacienda de cacao en el pueblecito de Potosí, cerca de Rivas, donde le conocí. Díjome que gran parte de aquella isla es feraz y apropiada para el cultivo del algodón, pero no más que casi cualquier otra región de la república. Opina que, con la organización adecuada y el teje maneje de obligar a los naturales de la isla a cumplir sus compromisos, 

Nicaragua podría competir con cualquier otro país del mundo en la producción de esa fibra, y abastecer de un artículo de superior calidad, a precio más bajo que los mismos Estados Unidos, el mercado de Inglaterra. Me encontré con que del mismo parecer son muchos otros inteligentes extranjeros residentes en el país y conocedores del negocio. 

Este hecho, y otros semejantes relacionados con los infructuosos esfuerzos realizados por Inglaterra para cultivar algodón en Jamaica, las Antillas Menores, la Guayana Inglesa y la India, explicaban las pretensiones inglesas de la Mosquitia, que es probablemente la mejor región del mundo para el cultivo del algodón. 

Es también un hecho el cual no deben perder de vista los estados del sur de nuestra Confederación que llegará el día en que se nos llame a respaldar a la patria con respecto a las cuestiones suscitadas por la inescrupulosa política de la Gran Bretaña en la América Central y la América del Sur.

Mr. Woeniger me suministró también ciertos informes relativos a las obras de artesanía dejadas por los aborígenes en Ometepe. En los lugares más conocidos, dice, hubo antes muchos ídolos similares a los encontrados en Zapatera, pero los han quebrado o enterrado. 

Le han dicho que aún quedan algunos en un rincón apartado, cerca del volcán Madera, pero él nunca los ha visto. 

Los cementerios antiguos son los más notables restos de los aborígenes. 

Encuéntraseles comúnmente en terreno seco y elevado, cercados de piedras lisas y ordinarias, semi-enterradas. Allí suelen hallarse muchas ollas llenas de huesos y cenizas de muertos, así como gran diversidad de ornamentos de piedra y de metal. 

A veces también aparecen pequeños ídolos de oro, bien trabajados, objetos de cobre y figurillas de terracota. 

Las ollas que guardaban cenizas y huesos humanos tienen siempre la misma forma, tal como se ve en los grabados adjuntos. 

Fácilmente puede advertirse que son representación del cráneo. En algunas de las utilizadas para guardar huesos no incinerados, después de descarnarlos, (costumbre corriente entre los indios de Norte América), el cráneo tapa el orificio o boca. 
 

En los cementerios y otros lugares encuéntrense asimismo piezas de cerámica, en forma de animales algunas,y de frutas y conchas otras. 

Suelen estar delicadamente pintadas en colores duraderos y brillantes. 

Se han hallado también terracotas en forma de hombres y animales, de lo cual es ejemplo el presente grabado. 

Entre los objetos de metal encontrados en la isla, y obsequiados a mí por Mr. Woeniger, está una cabeza o máscara de tigre, en cobre, que no carece de valor artístico y tiene cierto grado de vívido realismo. 

No cabe duda de que los ídolos de oro sonidénticos a los que según dejaron dicho los cronistas tenían “como un palmo de luengo”, y de los cuales el gran cacique Nicarao dio a Gil González, a petición de este, “no menos de diez mil”. 

Poco antes de nuestra llegada encontraron uno con peso de veinticuatro onzas, el que un comerciante compró por igual número de pesos fuertes para enviarlo como letra de cambio a Jamaica. 

Dejé instrucciones al señor Hurtado, de obtener para mí, a cualquier precio, el primero que viese; pero hasta el presente no sé que haya aparecido ningún otro.

Yo acariciaba el deseo de visitar Ometepe, y como desde nuestra llegada a Rivas viéramos la posibilidad de que sucediera tras un breve reposo, pudiera venir con nosotros, el señor Hurtado puso que unos de susbotes, con todo y tripulación, estuviese listo a llevarnos allá la siguiente mañana. 

No hubiéramos podido ir a la isla aun cuando hubiésemos querido. Me encontré allí con que el patrón y los marineros que nos esperaban eran los mismos del viaje a Pensácola; aquellos cuya pachorra nos enfureciera tanto. Me saludaron con gran familiaridad, y se desilusionaron mucho cuando el señor Hurtado les dijo que no iba a necesitarlos.

Era evidente que ya contaban con que les daría otra vez sus buenas botellas de aguardiente, y que se pegarían por lo menos una semana más de soberana borrachera. 

Al tercer día M., amaneció lo mismo, necesitando siempre atención continua del doctor. El señor Hurtado, no obstante, organizó una excursión al Pacífico.

El plan era: tomar una taza de café de Mr. Woeniger, en Potosí, desayunar en una hacienda del señor Hurtado, en el pequeño valle de Brito, llegar hasta el mar, y estar de vuelta a la hora de cenar. 

Salimos con el atravesando una legua de ininterrumpido jardín, hasta Potosí, población semejante al Obraje, y como ésta también, una curiosa mezcla de ciudad y huertas, patios y plantaciones. Nuestro amigo nos esperaba, y después de despachar el café, que paladeamos a pesar del rápido viaje, nos mostró su hacienda de cacao. 

Aunque pequeña, estaba bien atendida, aumentaba constantemente de valor, puesto que, además de renovar los árboles viejos, todos los años le sembraba de cuatrocientos a quinientos, cada uno de los cuales, alllegar a su madurez y de acuerdo con los cálculos que se hacen allá, cuesta un dólar. 

Requiéranse cinco o siete años para formar una plantación; es decir hasta entonces es cuando el árbol de cacao comienza a “pagar”. 

Tiene Mr. Woeniger, entre las reliquias precolombinas que coleccionó en la isla de Ometepe, Una muy interesante que puede verse en el grabado No. 2. Es en piedra, de unas catorce pulgadas de longitud por ocho de alto, y parece representar a un animal echado. 

Los indios la habían ocultado cuidadosamente en la cumbre de un elevado montículo de piedras, ante el cual secretamente acudían a hacer libaciones y a celebrar ritos cuya naturaleza no quiso nunca ninguno de ellos relevar. 

Durante más de cincuenta años trataron los padres de descubrirlo, pero siempre en vano. 

Hasta que, hace poco, lograron dar con él; ya en posesión de él querían arrojarlo al fondo del lago, pero Mr. Woeniger se los pidió prometiéndoles llevárselo de la isla para siempre. 

Actualmente se encuentra en el museo de la Smithsonian Institution, en Washington.
 

Poco más allá de Potosí comienza a elevarse la cordillera que separa el lago del Pacífico. A duras penas puédiesele llamar cordillera a eso; es más bien una ancha meseta, y lo que por ambos lados parecen ser lomas no son sino ondulaciones de la misma. 

Ya he dicho que el añil de la América Central, entre los cuales considerase al de Nicaragua de calidad muy superior, se obtiene de una planta indígena trienal, (Indigofera disperma, Linn.), que se da a perfección en las tierras más feraces. 

Crece, no obstante, en casi cualquier terreno, y le afectan muy poco la sequía o las copiosas lluvias. 

De la hacienda del señor Hurtado, tomando por las frescas márgenes del río, llegamos al pueblecito indígena de Brito. 

De suerte que, no pudiendo realizar planes primordiales que traía para esa parte del país, y puesto que esperaba enGranada importantes despachos de mi anfitrión y dejar a M., bajo la atención del médico. 

Dispuse salir al otro día. Al amanecer ya el señor Hurtado tenía todo listo, incluso a un baquiano, 

Se insistió en acompañarme hasta El Obraje, en donde, después de invitarme cordialmente a visitarlo de nuevo, se despidió de mí y se volvió.
”Los Alemanes en Nicaragua :Güetz Von Houwald:“

Entre los alemanes que se quedaron en estos tiempo se cuenta el hamburgués Woeniger sobre el cual varios viajeros de entonces nos informan porque tuvo un destino especialmente triste.

El llegó a Nicaragua, como mucho, a través de los Estados Unidos, donde se había aparentemente naturalizado. 

Cuando E. G. Squier encontró a Woeniger en '1849-50, éste ya llevaba viviendo 12 o 14 años en el país, pues tiene que haber llegado por 1836.

Aunque Woeniger estaba decidido a quedarse al fin tuvo que abandonar su hogar y huir de la Isla despuésde nuevos ataques. 

Compró una hacienda cerca de Potosí por el lado de Rivas,donde comenzó a sembrar cacao. 

Squier alaba sus grandes conocimientos del país, su despierto interés y sucolección arqueológica; lo señala como testigo de la existencia de ídolos en Ometepe y consiguió de él varios objetos que luego donó a la Smithsonian Institution (45) 

Aparentemente Woeniger regresó pronto a la Isla, donde encontró su destino. 

Froebel escribe que no se hubiera sorprendido si Woeniger apareciera asesinado algún día. Wilhelm Marr repite lo que Julius Bahlke le contó sobre el el triste final de Woeniger Julius Bahlke mismo se había avecindado en 1849/50 a Woeniger en un esfuerzo de hacerse finquero. 

Bahlke se había empleado como administrador o socio de C..., procedente de la región del Harz, quien estaba casado o vivía con una mujerzuela de Granada y de quien Bahlke opinaba que era un carácter hermético y pérfido C.... odiaba a Bahlke y éste no se podía librar de la idea de que tenía intenciones de atentar contra su vida. 

De manera que para Bahlke era un hecho, de que C.... tuvo la culpa de la muerte violenta de Woeniger quien un día fue encontrado asesinado entre la Virgen y Rivas.

La esposa de Woeniger y su hija de un año murieron poco tiempo antes en la ausencia de Woeniger de un terrible mal del estómago, mientras C.... se encontraba en la casa, ebrio y confiebre. 

Esta experiencia horrible movió a Julius Bahlke a abandonar Ometepe definitivamente. (46)(44) Froebel I, p. 338.(45) Désiré Pector: Indication approximative de Vestiges laissés parles populations précolombienres du Nicaragua 1. et 2. partie, Paris 1889 p. 149.

Frederick Boyle encontró en su ''Ride across a continent ', en 1865 en Moyogalpa, Ometepe, a la viuda de un alemán, que había vivido bastante tiempo allí, Mrs. Campe, el hijo de la cual lo acompañó en sus excursiones por la Isla. (47) Froebel ya había encontrado en 1855 al viejo Campe del cuales escribió que vivió en la Isla de Ometepe en el mismo tiempo que Woeniger pero que después, por motivos de seguridad había escogido Granada como su residencia. 

Dice también que por la gran estimación que gozaba, fue llamado "Rey de Ometepe". Nuevamente, sigue informando Froebel, se radicó un tercer alemán en Ometepe. 

Después de lo que se sabe de él y de su familia, no se puede sospechar del viejo Campe como posible asesino o instigador del asesinato de Woeniger debe ser pura casualidad que también su nombre comenzara con "C". Un importante papel entre los primeros inmigrantes alemanes tiene Julius Bahike (48), del cual ya hemos hablado y a quien se dedicará un capítulo aparte. Al igual que a Heinrich Gottel se lepuede contar entre las personalidades más destacadas entre los alemanes en Nicaragua. Ambos tenían un gran espíritu de pionero y a ambos Nicaragua tengan mucho que agradecer.(46)Wilh. Marr tomo II p. 66 sequ.(47) Frederick Boyle p. 61, 75, 101.(48) 

El señor Julio E. Bahike informó al autor en 1972 que según se acuerda su abuelo llegó a Nicaragua por medio de la firma Woeniger en Nueva York.

El escritor Von Houwald por escritos de Froebel y Boyle trata Woeniger, como de mal genio y dando mal trato a sus trabajadores y por eso le pasaron tantas tragedias.

Squier cuando conoce a Woeniger se expresa: "Caballero descendiente de alemanes, pero ciudadano estadounidense, con doce o catorce años en el país, inteligente y comunicativo, me dio mucho información de esta región del estado, sobre todo referente a la isla Ometepe, en la que residió algunos años". 

Para Squier que lo conoce muy poco tiempo (2 días), es inteligente y comunicativo, pero esto se debe a que Woeniger le obsequia piezas arqueológicas y le informa detalladamente del lugar

Nos parece que la hostilidad de los isleños hacia Woeniger se debía a algún trato despectivo e inhumano que este alemán, tenía hacia los naturales, pues los isleños siempre han sido hospitalarios y amistosos.

Julius Balke, se estableció por los años de 1850 en la isla de Ometepe como agricultor, era vecino de Woeniger y se asoció con otro alemán radicado en la isla de Ometepe, pronto el Sr. Balke se disgustó con su socio y siendo testigo de la tragedia de Woeniger, optó por emigrar y establecerse en Chinandega, según Vori Houwald. Aquí hacemos un alto para ver que en 1850 el señor Balke era vecino de Woeniger, pero leyendo a Squier, nos dice que Woeniger en 1849 está en Potosí y no en la isla, por eso es la sospecha de que Woeniger salió de la isla con su hija a Potosí y que ésta ya mayor contrajo matrimonio con el señor Cordón..


 

El Viernes de Dolores  
santuario de Jesús del Rescate
Carlos Laguna
Aunque los días más concurridos en el santuario son miércoles y jueves, cuando se celebra la alborada, es hasta el viernes por la mañana que las autoridades religiosas del lugar muestran a la feligresía los siete nuevos vestidos donados este año. Antes, la túnica de la venerada imagen con que pasó toda la semana, será quitada y repartida en pequeños trozos entre los centenares de creyentes que guardarán la tela como un símbolo de bendición y creencia religiosa.  Después de medio- día Jesús del Rescate será llevado en procesión por las principales calles de Rivas, cargado en hombros por una multitud estimada en 15 mil personas que llegan de todo el país.  

El recibimiento de las carretas peregrinas que tradicionalmente llegan en caravana al santuario de Jesús del Rescate. Esta hermosa tradición llena de folclore y fe religiosa, nació hace unos 300 años en el santuario de Jesús del Rescate, ubicado en Popoyuapa, a sólo 3 kilómetros de la ciudad de Rivas, manifestó el vicario de la Diócesis de Granada y párroco de las iglesias San Pedro y San Francisco, Alfonso Alvarado Lugo. Los peregrinos en sus carretas, entrarán al santuario de Jesús del Rescate y son recibidos por el obispo y los sacerdotes de la Diócesis de Granada. Los participantes en la romería, entregan sus regalos al señor obispo y en el atrio enarbolarán los estandartes de cada lugar, representado por los rústicos vehículos que llegarán engalanados por la bandera de la Iglesia Católica y el pabellón azul y blanco. 

“En el 2007 se arribaron a Popoyuapa 162 carretas peregrinas, una cantidad superior al año 2006 que visitaron el santuario, 148 vehículos rústicos transportando de dos a tres familias y durando en la travesía entre 3 a 4 días, dependiendo del lugar de procedencia”,  Todas las carretas peregrinas, salen de sus lugares de origen  y se reunen primeramente en el puente de Ochomogo para dirigirse después hacia Popoyuapa, debiendo acampar en el río Gil González, donde los padrinos de los romeros entregan sendos regalos consistentes en granos básicos y alimentos para semovientes, todos estos regalos son de  impulsores de esta tradición folclórica. Para el campesino de Carazo, Braulio Ruiz, la visita al santuario de Jesús del Rescate, representa el pago de promesas por milagros recibidos durante el año, en la mayoría de los casos, se hacen porque alguien de la familia se curó después de haber estado grave de muerte. 






Sucesos trascendentales para la emigración durante el siglo XIX, fue
la Ruta del Tránsito.

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Se aprovechó la ruta de Nicaragua porque era fácil para transitar ya sea por agua como por tierra y así vemos como para 1851 una gran avalancha de personas usan esta ruta por el istmo de Rivas.

Con el descubrimiento de oro en California, se desata en Norteamérica una fiebre por trasladarse al océano Pacífico, en busca del preciado metal, a esto se dio en llamar "La Fiebre del Oro", y para cumplir su sueño buscaban a todo trance la manera de llegar a California.

Una parte lo hacía por el territorio norteamericano que en esa época estaba plagado de peligros, principalmente los indios, otros lo hacían por agua, saliendo de New York o Nuevo Orleans por el istmo de Panamá y otros, dar la vuelta por el Cabo de Hornos.

Como era tanta la demanda para dirigirse a California, varias compañías competían buscando rutas alternas con mejores condiciones y más asequibles.
El Comodoro Cornelius Vanderbilt hombre de negocios, principalmente navieros, 
se propone conseguir un contrato con Nicaragua para hacer un Canal Interoceánico o una ruta alterna.

Para conseguir esto se vale de sus relaciones sociales y políticas para lograr el contrato que es firmado en Nicaragua, en Agosto de 1849, entre el Coronel David L. White que era representante de la compañía de Cornelius Vanderbilt, American Atlantic and Pacific Steamship Canal Company, y el gobierno nicaragüense encabezado por el Director Supremo Norberto Ramírez y comenzaron los trabajos de trazado y limpieza de la ruta, en todo el trayecto que era: del puerto de San Juan del Norte en el Mar Caribe, remontar el Río San Juan hasta el puerto de San Carlos en el Lago, continúa por éste hasta el puerto de La Virgen y luego por tierra hasta el puerto de San Juan del Sur.


Enrique Gottel,
Enrique Gottel, nacido en Danzyng (Alemania) en 1831, se establece en Rivas en 1852 como socio de Evaristo Carazo en la transportación de carga y pasajeros, en el trayecto del puerto lacustre de La Virgen, al puerto de San Juan del Sur en el océano Pacífico, esta época era el apogeo de la Ruta del Tránsito por Nicaragua, debido a la fiebre del oro, el trayecto por aquí era más cerca.

El transporte primeramente era en mulas y posteriormente en diligencias confortables.

En el libro de Von Howland aparece que el servicio de diligencia en Nicaragua (Ruta del Tránsito), lo inicia Gottel en 1861, más no es así, ese servicio de diligencia ya se practicaba con buenas y confortables diligencias en 1854.

Cuando Walker ataca Rivas, el 29 de Junio de 1855, se encontraba Gottel en el bando de los defensores de la ciudad.

En 1856 a Gottel le confiscan los bienes por decreto presidencial de Walker.

También Gottel como hombre de confianza de los aliados en la Guerra Nacional sirve de intérprete en las conversaciones para la rendición de Walker que se logra el 1 de Mayo de 1857. Al terminar la guerra, Gottel recupera sus bienes, se expande en el transporte a varios sitios de Nicaragua y forma una sociedad de transporte: "Gottel - Tejada".

En 1865 funda en Rivas el periódico El Porvenir, en español e inglés, siendo redactor, administrador y director; en su época fue el periódico más leído, incluso en Centro América.

En 1871 Gottel recibe una donación por sus servicios al país y el gobierno le concede 195 manzanas en el municipio de Nindiri. Para 1868 el periódico llevaba el título "El Porvenir de Nicaragua".

Al emigrar de Rivas deja la imprenta y el periódico a cargo de Salvador Cerda originario de León, quien lo maneja por algún tiempo. Posteriormente Gottel traslada su imprenta a Managua para publicar su periódico que en el número correspondiente al 8 de febrero de 1874 es publicado en el Valle de Gottel y en julio del mismo año, aparece la edición en Managua.

En 1874 aparece un anuncio en el periódico El Porvenir de Nicaragua, anunciando un Hotel "El Valle de Gottel", del cual era propietario el periodista. En ese mismo año es nombrado Cónsul de Nicaragua en Guatemala, visitando el Archivo Nacional de esa ciudad donde anota valiosa información para Nicaragua.

Gottel es uno de los extranjeros más destacado que ha pasado por Rivas, pues su presencia en la ciudad deja gran recuerdo como empresario, como periodista, como patriota.

El gran poeta Rubén Darío escribe: "Dos extranjeros de grata recordación contribuyeron a la cultura del país, impulsando y dandonueva vida al periodismo naciente, un alemán Gottel y un italiano Fabio Carnavelini".

Ese gran personaje que se llamó Enrique Gottel, fallece en 1875, siendo sus restos enterrados fuera del cementerio. A la muerte de ésteJa iglesia no permitió su entierro en el cementerio por pertenecer a la masonería, y las contradicciones de la vida, él había construido una iglesia católica en su propiedad para los pobladores de la vecindad.Anuncios en inglés y español del periódico El Porvenir de Nicaragua.

guerra de Walker en 1855
En el,período de 1851-1856, llegaron a contabilizarse más de 100,000 personas, que pasaron de un océano a otro. Los pasajeros eran principalmente norteamericanos y algunos dejaron una huella histórica, cultural o social.

En 1855 llega Walker con sus aventureros a Nicaragua causando destrucción, muerte y odio en el país.

Estos sucesos de la ruta del Tránsito y el cable submarino, trajeron al istmo, principalmente a San Juan del Sur, fuente de trabajo y desarrollo.

Con la guerra de Walker en 1855, pasaron miles de norteamericanos aventureros de toda índole, por ello Walker tenía la oportunidad de reclutarlos a su causa. Pero esto acarrearía sobre Rivas, el flagelo del odio, el dolor y sangre que traen consigo las guerras.

 


Valley Menier como los otros poblados de trabajadores en Europa tenía su propia escuela, tienda. restaurante y cantina, una libreria, y hasta un Banco de ahorros. Las casas de los trabajadores estaban separadas por un jardín, y cada casita acomodaba a dos familias. 
Bienvenido al
Valle Menier 
en Nandaime

1867 
        La Firma Menier se convierte en una Empresa multinacional, invirtiendo en cada proceso de la manufacturación de su chocolate, desde la semilla de cacao y su proceso de agricultura meticulosa hasta la dominar todos los aspectos desde producción hasta distribución manteniendo rígidos esquemas de calidad, abre su propia Plantación en Nicaragua, en donde también obtiene su propia refineria de azucar, y su propia flota de barcos mercantes, un propio ferrocarrill y su propio suistema de logistica, la mayoría de sus 2,000 empleados habian vivido en Noisiel, en campos de trabajadores, siguiendo el ejemplo de haciendas inglesas en el Caribe. 
 

Valle Menier es ahora sólo una pequeña evidencia dejada allá sobre el tiempo de aquella hermosa Hacienda Cacaotera Villa Menier, En Nandaime y más allá representó, esta firma, la esperanza del tan necesitado desempleado. Pero habiendo gente aquí ..me preguntaba sobre este estilo de plantación, de estilo inglés, y del porque  importaron estos casi-esclavos desde Jamaica y otras regiones hasta este remoto Nandaime?, la respuesta está en la experiencia y  la conocida habilidad del Caribeño en manejar cacaoteras, en cambio existía desde entonces problemas de confianza con el indio local, en la época quizas tenían sus motivos históricos; Los extranjeros eran desconfiados y la rutina era pesada, ésto a ciertos abusos que quizas cometidos ante la población laboral, y aunque solo existen la fundaciones de lo que pudo haber sido el campamento de administradores.. ya, las contadas antiguas cadenas y bolas de hierro revelan que la gente de Nandaime, sabía y hablaba en su rumores del Valle Menier..el celador del lugar o CPF, dice que "Yo no sé de la existencia de eso, a pesar de tener ya varios años en el lugar", muy amablemente nos apuntó hacia un túnel que posiblemente existía como bodega que mantenía a temperatura el producto

 El el pasado “esclavista” de los franceses sigue siendo difícil a asumir. Lowell Gudmunson en su ensayo “_Bromeando, solo bromeando: asuntos de familia y rivalidades entre hermanos_” lo dice con claridad: “_no hay familia centroamericana que no haga distinciones entre sus hijos, sobrinos, hermanos y hermanas, por el color de la piel (...) más claro es siempre mejor, cualesquiera que sean los orígenes presumibles_”.

En Rivas asi como en Granada  "los negros" han desaparecido por el “sano efecto” del mestizaje.  La Haciendas de cacao de Nandaime y Rivas nos muestra la historia de estos miles de negros africanos que fueron sacados de sus tierras por los comerciantes europeos dedicados a la trata (principalmente ingleses, portugueses, franceses y holandeses) para ser vendidos a los españoles (en este caso los criollos) con la finalidad de satisfacer sus necesidades en mano de obra. La última parte vuelve sobre el lento proceso de asimilación de los poblaciones de origen africano.
 
 
 

1875 - 1882
Oleada de inmigrantes ingleses y americanos: 
All American Cable

Otra oleada de extranjeros que llegaron a Rivas (San Juan del Sur), fueron ingleses y norteamericanos para trabajar en el tendido y manejo del cable, de San Juan del Sur a Corinto con la Empresa All American Cable en 1875, y luego en 1882 en la colocación del Cable Submarino para la comunicación internacional.

 

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