Raíces ocultas de la isla de Ometepe   Por Rigoberto Villarreyna Castrillo
OMETEPE HOY
Datos generales de Ometepe

Ometepe es la isla de mayor extensión y más habitada del Lago Cocibolca o Lago de Nicaragua, también "la isla más grande del mundo dentro de un mar dulce". Está ubicada en el centro del lago hacia el extremo Oeste, al Sudeste del Departamento de Rivas.

El lago, de forma ovalada, cubre un área de 8,624 Km2 con profundidades de 70 m al Sudeste de la isla y occidental 23 m Su superficie se encuentra 31 m. El contenido del agua: cloruro y sulfatos su Ph varía entre 7.6 en el fondo y 8.5 en la superficie.
 

 

La isla de Ometepe tiene un área de 276 Km2, una longitud máxima de 27 Km, y su parte más ancha de 15 Km. La topografía de Ometepe es de un ocho acostado sobre el agua del mar dulce con una belleza singular, porque una porción la forma el volcán Concepción y la otra el volcán Maderas unidos por el istmo del Istián, con una angostura mínima de 3 Km de longitud. La isla pertenece a la cresta montañosa paralela al litoral del Océano Pacífico, cordillera de los Marabios.

Hidrología
Río Istián: Tiene reservas naturales importantes con profundidades menores de metro y medio, su flujo corre lineal y lento, con agua de excelente calidad para el riego agropecuario. De las riberas del Istián salen los mejores plátanos de Nicaragua; otra actividad agrícola es el arroz y pasto.
Río Buen Suceso: Es el más largo de la isla y muere en la zona. Otro ríos son el Bagüe y Tichaná.
Lagunas: La Laguna del Maderas del mismo nombre que el volcán que la alberga se localiza a 1,175 metros sobre el nivel del mar (msnm), de forma ovalada 200 m de largo por 150 m de ancho cubriendo unas 4 hectáreas de superficie aproximadamente.
 

   

Laguna Charco Verde: ubicada al Sudeste de San José del Sur (Venecia).

Manantiales: en el volcán Maderas en altura de 400 msnm se encuentran los siguientes: las Cuchillas, el Salto de San Ramón, Mérida, Hacienda Argentina, San Pedro, Hacienda El Corozal. En el Volcán Concepción en cotas de 100 msnm los siguientes: La Fuente, El Gallo, Las Pilas y Santo Domingo.

Clima
La isla de Ometepe tiene dos estaciones: Invierno (lluvias) entre junio y noviembre; Verano (seca) entre diciembre y mayo.
Temperatura promedio: 27°C
- Cerro Concepción (Municipio Moyogalpa) . . . . 30.5°C
- Cerro Concepción (Municipio Altagracia)  27°C
- Cerro Maderas (Municipio de Altagracia) . . . . 24.75°C
Precipitación Anual:
-Zona del Concepción  1,154 mm3
-Zona del Maderas 2,350 mm3
- Zona del Municipio de Altagracia  1,170 mm3 Frontera de Trópico
 

Los puntos más altos de Ometepe, los volcanes Concepción y Maderas, presentan variaciones climáticas de significante interés para las Ciencias Naturales.

El Concepción es el más joven y el que todavía se encuentra en actividad, alberga en sus alrededores bosques secos, representativos de bosques tropicales del Pacífico de Nicaragua.
El Madera es el más antiguo y el que se encuentra en estado de reposo, alberga un ecosistema que responde a los bosques húmedos de la región del Pacífico de Nicaragua.

Es por eso que la isla de Ometepe es la frontera climática de los trópicos en Nicaragua. Concepción viene a ser la frontera Este de los bosques secos del país y Maderas la frontera Oeste de los bosques húmedo de Nicaragua. Este fenómeno permite la existencia de las más variadas especies de flora y fauna características de cada trópico. Se destaca la presencia de hasta 80 especies de aves en la época migratoria en el mes de mayo.
 

El volcán Concepción
El Volcán Concepción es el punto más alto de la isla, con una altura de 1,610 m, con una estructura perfecta de su cono. Tiene 8 grandes cárcavas con deslizamientos de agua, sedimentos y algunas veces de lava, los barrancos se han abierto por precipitaciones fuertes de piedras, son consideradas críticas del volcán por la fuerte erosión de sus suelos y la degradación de su vegetación.

Alcanza pendientes mayores del 50% en las cotas superiores a los 200 m.

Las cárcavas están localizadas en los poblados siguientes: San José del Sur, Los Ramos, Urbaite, Loma de Sintiope, La Sábana, San José del Norte, San Marcos, y la Virgen. La vegetación del volcán se encuentra fuertemente degradada como consecuencia de la deforestación causada por el cultivo del tabaco, potreros y la misma actividad volcánica. En su parte más tías) alta hay ausencia de vegetación, cuenta con un pequeño campo 'o. de 10 hectáreas de madero negro, de árboles bajos y plantación de café bajo sombra; posee el 13.8% de bosques de sombra en 5°C sus faldas.
 
 

 
 

 
 



Pequeños acantilados y rocas aisladas salpican las irregulares costas lacustres y añaden nuevos encantos al escenario tropical isleño.

Ríos propiamente dichos no los hay en Ometepe debido a lo reducido de la Isla. Fuera de la Quebrada del Buen Suceso, de agua abundante aunque salobre, "agua de cristal que se rompe entre caliguates murmurando la mas dulce de las canciones yq que nace el Tilgüe del tronco de un enorme genízaro que da sombra a los hombres y las bestias. y del Istián, mencionado más arriba, no existen más arroyos en el Concepción, pues el agua de lluvia se filtra rápidamente a través de su suelo poroso.

En el Maderas en cambio, densamente forestado de terreno mas asentado y compacto,  brotan algunas fuentes y saltos, entre los que cabe mencionar: Balgües, La Fuente, Tichana, San Pedro. etc. Cerca de la cúspide, a los 1,250 metros está la profunda y hermosa laguna de Maderas, bordeada de profundos e impenetrables orillas; sus aguas brotan por diversos puntos en forma de escalonadas cascadas para perderse luego entre las piedras y arenas volcánicas y reaparecer pocos centenares de metros del lago.
 

Es Ometepe delicioso y hermoso jardín en el que los más variados y sobrosos frutos y productos tropicales crecen con profusión; ubérrimos cafetales verdean en las templadas laderas de Maderas; tabaco de calidad superior se cosecha en la llanura costera; algodón, ajonjolí, arroz, frijoles, caña de azucar, junto con jugosas frutas de clima cálido, tales como naranjas, papayas, mangos, nísperos, cocos, etc. Abundan en las secciones húmedas de las partes bajas y medias de la Isla.

Descartamos Granada por ser muy larga la distancia y dificultosa la navegación, incluso a vela.

De Chontales ? Los petroglifos hallados en la sección del Maderas señalan determinada ruta o dirección, comenzando en Punta Gorda hasta atravesar toda la región sureste y llegar a Tichaná. En mi expedición a Ometepe, Marzo, descubrí una ensenada relativamente abrigada, a modo de Puerto natural orientada directamente hacia Chontales, y cuyos rocosos acantilados estaban profusamente grabadas, complementados del lado opuesto de la isla con otro grupo de rocas cinceladas. Esto corrobora la tradición local que puntualiza Chontales como probable punto de procedencia de los isleños.

Una tercera ruta de acceso podría ser: de la costa oriental hacia Solentiname y Punta Gorda ya que los vientos y las corrientes lacustres arrastran las embarcaciones a esa dirección.
 

En la época del Descubrimiento estaba Ometepe densamente poblada y considerada como Isla Sagrada por oos nativos: Así lo prueban los importantísimos yacimientos arquelógicos y los ricos entierros localizados en diferentes partes de la isla, amén de las estatuarias y de otros objetos líticos.

El descubridor de la isla fué sin duda Gil González Dávila, en enero de 1522 al visitar las tierras del Cacique Nicaragua y contemplar la " Mar Dulce", como llamaban los españoles al Lago de Nicaragua.

El informe enviado al emperador Carlos V dice textualmente: "Junto a las casas de la otra parte esta otra Mar Dulce, y digo Mar porque crece y mengua. Yo entré a Caballo en ella y probé y tomé posesión, y cuando nuestros ojos pudieron ver todo es agua, Salvo una Isla que está a dos leguas de la costa que dicen está habitada".

Quién fué su conquistador? Seguramente Hernández de Córdoba, cuando en 1524 emprendió la exploración de la Mar Dulce para lo cual hizo transportar por los indios un bergantín desde el Océano Pacífico. O quizás fueron Gabriel de Rojas, Martín de Estete, Diego Machuca de Suazo o Alonso Calero, en sus idas y venidas por el Gran Lago en la búsqueda y exploración del Desaguadero.
 

Los archivos de la Real Audiencia de la Capitanía de Guatemala arrojan alguna luz sobre las actividades dcinográficas y económicas desarrolladas en Ometepe durante el período colonial.

La isla fue dada en encomienda por el Emperador Carlos V a Juan de Perca, el 13 de abril de 1537, siendo Gobernador de Nicaragua Rodrigo Contreras, luego a un tal Luis de la Rocha, vecino de Granada.

En 1548 la Audiencia de los Confines hizo la repartición de los indios de Nicaragua: Ometepe, llamada isla de Nicaragua, sin duda por estar en las cercanías del Valle de Nicaragua como se conocía entonces a la fértil y hermosa vega cercana a la actual ciudad de Rivas, dependía de esta última población.

Recuérdese que la capital de los Nicaraos, sita en las inmediaciones, se llamaba también Nicaragua y no Nicaraocalli como pretenden ciertos autores. Estaría entonces Ometepe dentro de los límites jurisdiccionales y culturales de los indios de Nicaragua?- Parece que sí.
 

 

Aunque en los siglos XVI y XVII, la mercancía llegada dentro del monopolio comercial establecido a favor de la Península entraba por el Río San Juan y el Gran Lago, convirtiéndose Granada en importante puerto, con todo, muy poco dicen las crónicas del papel desempeñado por Ometepe en las mismas centurias. Por su posición privilegiada -a medio camino entre el San Juan y Granada- tuvo que ser depósito de mercancías, lugar de tránsito y emporio comercial de mucha importancia, máxime después de 1649, época en que las enfermedades habían acabado la población nativa de Solentiname.

Los filibusteros franceses e ingleses visitan la bella isla y al no encontrar minas de oro, ni objetos de valor que saciaran su avaricia y sed de botín, la transforman en depósito transitorio de sus piraterías.

Ya en 1652 existían ricas cofradías en la,Isla de Ometepe; en 1751 dependía en lo eclesiástico de Rivas con Vicario Foráneo con jurisdicción en el pueblo de San Jorge.Desde 1764 había un convento de Padres Franciscanos en la ciudad de Altagracia; sus ruinas pueden verse hoy en día en los alrededores de la Iglesia Parroquial actual. El último Guardián fue al parecer Fray R. Cornelio de la Peña, allá entre los años 1832 - 1835.

El volcán Ometepe fue bautizado en 1772 por Fray José de la Encarnación Fernández, Guardián de la Santa Casa de N. P. San Francisco de Pueblo Grande -así se llamaba a Altagracia- y desde entonces -se le conoce como Volcán Concepción.Los Padres Franciscanos dotaron a la Iglesia de Altagracia de objetos de oro y plata: algunos de ellos pueden verse aún en la sacristía de la Iglesia Parroquial.
 

Idea de lo que fue Ometepe durante la Colonia lo vemos en el informe del obispo Fray Agustin Morel de Santa Cruz quien realizó la visita pastoral de la Isla 1751 - 1752. En resumen, el informe dice que en Ometepe había varios pueblos de indios; solo Moyogalpa era totalmente de ladinos; en los pueblos de Altagracia y de - Casonigalpa, separados por una calle, habitaban 161 familias que comprendía 805 personas de confesión y comunión, entre indios y ladinos; tenían iglesia cuyo titular era la Purísima y una ermita dedicada a San Antonio.

Eran gobernados en lo eclesiástico por un doctrinero y un ayudante, ambos Franciscanos; y en lo civil, había un cacique, dos alcaldes y cuatro regidores indios para el gobierno de los naturales. Los ladinos tenían un juez nombrado por los alcaldes de la Villa de Rivas, con aprobación del Gobierno de la Provincia.
En lo militar, había una compañía formada con indios flecheros. También había en la isla un pueblo de indios Solentiname. En este tiempo todavía se hablaba la lengua mexicana. El terreno era fertilísimo para la agricultura. Existían quince haciendas de ganado mayor y veintitrés de cacao, y cultivaban maíz, verduras y árboles frutales. En las montañas crecía un junco con el que los indios fabricaban baúles y papeleras muy buenas que -vendían en Granada y otros pueblos.
 

Los naturales eran muy hábiles para la navegación y de contextura robusta, más que los de tierra firme. No había en la isla animales ponzoñosos. El Obispo Morel confirmó 586 personas y se embarcó enseguida con destino a Granada. Hasta aquí el informe del activo y celoso Monseñor de Santa Cruz.
En los siglos XVIII y XIX habían en la isla extensos cultivos de cacao y añil, productos que se exportaban hasta México vía Acapulco.

Al correr de los años decayó la importancia de Ometepe; ni sus moradores salieron en busca de trabajo mejor remunerado, r . cual la población disminuyó en tal forma que hace cosa de cien años se hallaba casi deshabitada. La ma-yor parte de los habitantes actuales del Madera, de origen chontaleño, llegaron a la isla en 1860, después de un hambre y sequía espantosos. Los Castillo, Menocal, Mairena, etc., son de rancia prosapia chontaleña; los últimos en llegar fueron los rivenses.

El núcleo principal de la población actual reside en la parte del Concepción.
Altagracia y Moyogalpa son centros urbanos a cuyo alrededor gravitan numerosas poblaciones distribuidas por las faldas del volcán y en la región costera. La parte sureste o sea la del Maderas, aunque más fértil y habitable, carece de centros importantes de población y sus habitantes viven en grupos aislados, en pequeñas parcelas de la costa y de las estribaciones montañosas.

Aproximadamente más del 90 o/o de la población isleña es india o de ascendencia indígena, pertenecientes a diversos grupos étnicos: Chorotegas, Nicaraos Miskitos, Chibchas, Nahuas, Aztecas, etc., mezclados por cruces y mestizajes sucesivos en los últimos seiscientos años. El resto lo componen escasos negros y zambos. Por lo visto no existe raza pura de ninguna clase en Ometepe.
 

 

Es el isleño de mediana estatura, de sólida complexión y musculatura, cabeza redonda, cabello negro, lacio y lustroso, pómulos salientes, nariz algo achatada, tez aceitunada. Debido a las enfermedades endémicas y parasitarias (el 100 o/o de la población padece de parásitos), el tradicional vigor y energía del isleño ha disminuido considerablemente.

La población actual de Ometepe asciende a unos 12.000 habitantes según el censo de 1961, lo que indica enorme éxodo en las últimas décadas debido a la falta de trabajo en las haciendas y poblaciones.
Dos son los centros urbanos principales: Altagracia, 1.600 habitantes, la capital, y Moyogalpa, 1,200 habitantes, ambas cabeceras municipales y puertos por donde se exportan los variados productos de la isla.
El puerto de Altagracia es la ensenada de Gracias y la de Tagüizapa. Diversos pueblos y caseríos situados a lo largo de las costas jalonan el recorrido de la isla;cabe mencionar los siguientes en el Concepción: San Marcos, La Flor, Esquipulas, Los Angcles. San José del Sur, Las Pilas, Urbaito y Tilgüe. En el Maderas están: Balgüe, San Pedro, Mérida, San Ramón, etc.
 

Ciertos pueblos de Ometepe guardan todavía reminiscencia de épocas pretéritas, tales como diversos regocijos populares, bailes, fiestas patronales, etc. Por ejemplo, celebran fiestas en las que los asociados del grupo totémico recuerdan e imitan con danzas y gestos los movimientos de su animal emblema.
En Altagracia, cuando una india se casa, van los del grupo a despertar a la novia, imitando a sus animales: el uno canta como el gallo, el otro silba como el pájaro, quien estride como la cigarra, el de más allá ladra como el perro, uno grita como el guas: nadie muge como toro ni relincha como potro porque no son animales suyos. En las fiestas religiosas que los misioneros aprovecharon para dar nueva dirección a las creencias indias, hay gran número de danzas: bailan el toro-guaco, el toro-venado, llevando e imitando figuras de animales, maullando o chillando.

La fiesta principal de Altagracia es el día de San Diego, el día patronal.
Lo celebran como lo hacían antes con la fiesta de la naturaleza: bailando la danza de los sompopos, cada uno con su rama; y al son del tambor se mueve una montaña entera en homenaje al Creador de la naturaleza. Tiene tal encanto la percusión del timbal que hace bailar a la montaña misma, cada hombre, cada mujér, cada árbol están recordando sin saberlo ellos la gran migración del pueblo Tolteca cuando salieron las tribus desamparadas, guiadas por Quetzacoatl, el dios ubicuo y generoso. 'La Raza Olvidada, pág. 36, C. Bravo).

El día de Santiago -recuerdo de los conquistadores y de la época colonial, tocan el tambor de cuero de venado y se bebe chilate.
En las festividades del Corpus, sacan a las puertas de sus casas las cosechas: maíz en doradas mazorcas, frijoles purpúreos, papayas de oro, bananos olorosos, y animales: loros de plumaje esmeralda, lapas de larga cola carmesí. venados nerviosos, móviles ardillas trepadoras, cansados tucanes: todo entre las cabelleras de plata de los cañaverales: la montaña con sus flores, con sus productos y animales.

Arte Rupestre de Ometepe.Pintorescas aparecían las faldas del Maderas al finalizar el siglo XV: las pajizas chozas aborígenes construidas sobre terraplenes destacaban en el verde esmeralda del bosque tropical; peñas y rocas talladas de artísticos dibujos, índice de límite tribal o familiar, o de símbolos hieráticos, anuncio de ruta para llegar a determinado centro, jalonaban los zigzagueantes senderos.
 

Y allá abajo, enmarcando el amplio panorama, cl espejo bruñido del lago a cuyas orillas los desnudos indios trasegaban de sus estrechas canoas sábalos, mojarras y gaspares, y los trocaban por maíz, frutas y otros productos tropicales.
 

Allá por el año 1942, enfrascado en amena conversación estaba don Carlos Bravo cabe la pobre y destartalada choza de un isleño de pura raza, uno de aquellos ancianos patriarcas nativos que en su alma serena y espartana guardaba el recuerdo y tradición de su pueblo; de repente, cortó en seco la char -
J la el anciano jefe de tribu y preguntó al entonces joven maestro: -"Tú que has estudiado en el Instituto y en la Universidad, debes saber todo".

"Me podrías leer el significado de los dibujos de esta roca? " "No puedo, contestóle don Carlos, pues solo los que como tú guardan los secretos tos del pasado, pueden leerlos".

-"Entonces, no sabes nada".
( Y acto seguido, con sencillez y soberana maestría, ante la natural sorpresa del profesor que no esperaba tal cosa, el anciano patriarca, de cara surcada de arrugas que hablaban por sí solas de silencios, de reflexión y de privaciones, comenzó a descifrar el simbolismo y recóndito significado de los grabados, de los círculos y de los espirales, dando a cada dibujo cl valor esotérico encerrado en la religión y filosofía de las tribus precolombinas isleñas, demostrando la capacidad del indio para captar las ideas abstractas y profundas.Cuando don Carlos, vuelto de su natural admiración, pidió le repitiera la explicación mientras tomaba arg tucdarnente arguyendo: Lo esagrado y los mismaba el noble indio, se negó terioso debe respetarse y guardarse en el fondo del la piedra de perdió para  ! la posteridad y para la ciencia!.







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