Museo "Tradiciones
y Leyendas del Coronel Arechavala",
en el Barrio Laborío
Rosa María Cisneros
rmcisneroslo@yahoo.com
El 13 de marzo de 1993 se fundó el museo
Joaquín de Arrechavala por iniciativa de doña Carmen Toruño
López, quien desde su niñez se identificó en la participación
de actividades culturales. Le gustaba recitar, bailar y a pesar de que
su progenitor no le daba luz verde, se las ingeniaba para hacer lo que
le gustaba. Eso le motivó a crear el único museo de tradiciones
y leyendas de León, a presentar a las futuras generaciones la cultura
y el arte de nuestro pueblo, de nuestros antepasados, en la época
de la conquista española y en el período contemporáneo,
así como hacer de este museo un sitio nacional de interés
turístico.
El museo primeramente abrió sus puertas
en su casa de habitación, situada de la Iglesia de Laborío,
una cuadra al norte y 25 vrs al oeste. Luego fue trasladado, en el año
de 1996, a la Alcaldía de León. En el año 2000 (31
de octubre ), se mudó al edificio que antes fue la cárcel
de La 21. Este edificio tiene su cronología histórica: en
1921 fue inaugurada allí la cárcel con el nombre de La 21,
precisamente el año en el el museo inició su funcionamiento,
bajo la Alcaldía de don Arturo Gurdián.
En 1959, por orden de Tacho Ortiz son encarcelados
en la cárcel La 21 los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma
de Nicaragua-León, Iván Mendoza, Eduardo Coronado y otros
más que participaban en una marcha estudiantil. Después el
lugar pasó a ser por varios años un gimnasio de boxeo, donde
se entrenó a auténticos representantes del boxeo leonés.
Después de ordenarse el traslado del gimnasio
al Estadio Héroes y Mártires, el edificio que en años
pasados servía como sitio de torturas y muertes crueles a los diferentes
reos políticos es reabierto y transformado como un nuevo complejo
cultural en el cual se conserva documentación histórica sobre
la funesta historia del penal y los valores culturales de esta ciudad,
como mitos, leyendas y las tradiciones del resto del país.
.
El museo Joaquín de Arrechavala tiene seis
salas. La primera es la sala de presentación; aquí encontramos
a doña Carmen Toruño, Joaquín de Arrechavala en su
caballo, Rubén Darío, y la historia de ambos personajes.
La siguiente es conocida como sala histórica de la 21, aquí
aparecen personajes como Iván Mendoza, Eduardo Coronado, del año
1959, quienes fueron reos políticos, aquí se manifiestan
hechos de torturas de la Guardia Nacional.
La tercera es la sala de celda, de muy reducido
tamaño. Aparecen descritos los tipos de torturas que se realizaban
en contra de los reos políticos. Por citar una de ellas, el reo
debía tragarse un botón amarrado con un hilo, luego este
era halado desde su estómago. Continuando el recorrido encontramos
la sala de leyenda, en la que visualizamos las representaciones típicas
de la mujer aborigen ante la burla de los españoles, citando algunas:
La negra Camila, la cegua, la llorona, la chancha bruja. Siendo las más
representativas, el punche de oro, Chico ñato, entre otros. La sala
de tradiciones folclóricas: el Pepe Cabezón, la gigantona,
el tambolero, el toro huaco.
El coronel Joaquín de Arrechavala nace
en Madrid, España, en el año de 1728. Sus padres fueron José
Antonio Arrechavala y Ambrosia de Vílchez. Vino a Nicaragua enviado
por el rey de España, Carlos II de Borbón. Fue ascendido
a coronel el 14 de febrero de 1791, grado que ostentó hasta en 1821
cuando se proclamó la independencia de Centroamérica en la
ciudad de Guatemala. La última actuación oficial del coronel
de Arrechavala está contenida en el documento suscrito por la diputación
provincial el 28 de septiembre de 1821, conocido en nuestra historia con
el nombre de Actas de los Nublados.
El coronel Arrechavala murió el 13 de octubre
de 1823, en la ciudad de León, donde fundó su familia nicaragüense,
con los auxilios de su religión. Su esposa : Juana de Dios Novia
y Sotomayor, sus hijas : Joaquina, Tomasa, Viviana, Micaela e Inés.
Este personaje de origen vasco, del Valle de Gordezuela, partido judicial
de Balmaceda (Vizcaya), de donde pasó a Alava, Burgos, Santander
y Perú.
Fallecida su esposa, don Joaquín contrajo
matrimonio con Valeria García, con quien no tuvo hijos. Tuvo gran
influencia en lo económico, social y político en Nicaragua,
fue alcalde mayor en 1790, el Rey Carlos de España lo ascendió,
nombrándolo Coronel de las milicias en atención a sus méritos
y servicios a la Corona. Según se narra él envió a
construir la capilla de San Sebastián y dio un donativo para construir
la Iglesia de la Recolección.
La leyenda sobre el coronel de Arrechavala lo
presenta gozando de poderes tan extraordinarios, que a pesar de haber fallecido
hacia 100 años se le vio todavía en los comienzos de este
siglo montado en su briosa cabalgadura y recorrer algunas calles de León,
donar tesoros que dicen dejó ocultos y asustar a personas de bien
a quienes no tenía por qué proporcionarles terror. La primera
noticia que la historia revela del coronel Arrechavala la encontramos en
las páginas 372-363, Tomo 3 de Historia de Nicaragua, del doctor
Tomás Ayón, edición hecha al cuidado del doctor Andrés
Vega Bolaños, Embajador de Nicaragua en España, en el año
de 1956. Tomado de familias de Arrechavala y de Grijalva la Leyenda y la
Historia. Álbum de familia. Managua. Octubre de 1966.
Esta información es parte de un estudio
investigativo de postgrado en Didáctica en las Ciencias Sociales
en la Facultad de Ciencias de la Educación-UNAN-León, en
el año 2002. Autoras: Licenciadas Mireya Benavides, Rosa María
Cisneros López, Sandra Méndez y Jazmín Valle, titulado
Utilización del Museo de Tradiciones y Leyendas en la Enseñanza
de la Historia. Se trató de determinar el uso de los museos, en
especial el Museo de Mitos y Leyendas de la ciudad de León, para
el estudio de la historia de Nicaragua. Se aplicaron técnicas de
investigación a estudiantes y profesores.
La autora es docente de la Escuela de Turismo,
UNAN-León
LEYENDA DE
ARECHAVALA
Hay un sinnúmero
de leyendas , Una de ellas es la supuesta aparición del fantasma
del coronel Joaquín Arechavala, vestido de militar, cabalgando en
su yegua "La Cordobesa" sobre la calle Real, ahora Rubén Darío,
que comienza en la Iglesia El Calvario y finaliza en la Iglesia Sutiaba.
"Indiscutiblemente,
en aquellos tiempos la gente creía que los muertos aparecían.
Mi padre me contó que esta leyenda surgió con la prohibición
del tabaco", Sobre esto don Salomón Somarriba, tataranieto
de Arechavala explica que los contrabandistas de Honduras inventaron la
aparición del fantasma para introducir por las noches, en León,
la mercadería, una vez que los soldaditos de caites se hubieran
espantado por el ruido de las carretas.
Por otra parte,
algunos pobladores de la ciudad creen que el espanto del coronel se debe
a que busca las riquezas que dejó enterradas en algún sitio
de León. "Unos espiritistas cuentan que hablaron con él y
que les dijo que dejaría de molestar si conversaba con un familiar
para indicarle dónde está enterrado el capital. Les contesté
que no tengo miedo y que si habla, vamos a medias", dijo sonriendo el señor
Somarriba
Todo eso sólo
son historias, nada es cierto, aseveró, mencionando que también
rumoran que el fantasma aparece para entregar regalos a una su novia que
tiene en León.
LA ESPADA DEL CORONEL
Además de
la poca historia que conoce don Salomón Somarriba sobre el coronel
Arechavala, también guarda el recuerdo de la espada con la cual
jugaba a la edad de siete años. La espada la colocaban en un rincón
oscuro, dijo, y a él le gustaba jugar con ella aunque sus padres
siempre lo regañara. Don Salomón Somarriba recordó
que cuando tomaba la espada entre sus manos, ésta se encontraba
dentro de una vaina sarrosa y en el cubremano tenía el escudo de
España. "La hoja estaba íntegra y recuerdo claramente que
la espada tenía dos frases en letras azules. Al anverso decía:
"no me saques sin motivo", y al reverso "ni me envaines sin honor", agregando
que cada vez que había revueltas civiles su padre escondía
la espada. "Yo era el último de mis hermanos y no me interesaba
nada. Si hubiera sido mayorcito conservaría hasta hoy la espada
de mi tatarabuelo", dijo añorando don Salomón. Tengo conocimiento
de que el primer Arechavala fue enviado a Perú por Carlos II, rey
para entonces de España y después trasladado a León
como gobernador de Nicaragua y la Provincia", recordó don Salomón.
Este Arechavala dejó de ser gobernador después de la Independencia
de 1821, tomando la decisión de radicarse en la ciudad para fundar
su familia.
El tataranieto de
Joaquín Arechavala asegura que éste murió en León,
pero duda que su cuerpo fuese sepultado en la Catedral o en la Iglesia
de La Recolección, para cuya edificación contribuyó.
El escribano de
su testamento hizo constar que el coronel Arechavala dijo, antes de morir,
que lo enterraran en uno de esos santuarios, manifestó Salomón,
"pero no se sabe con exactitud en cuál. Supongo que el cadáver
se lo llevaron de regreso al norte de España, lugar de donde era
originario", señaló.
ANTECEDENTES GENEALOGICOS
DE SALOMON SOMARRIBA
Cuando arribó
a Nicaragua Joaquín Arechavala, según contó don Salomón,
lo hizo con su esposa y sus seis hijas. Una vez establecido en nuestro
país contrajo segundas nupcias con una mujer de Chichigalpa, siendo
esta la fuente de procedencia del último descendiente de Arechavala.
Del segundo matrimonio
del coronel Joaquín Arechavala (tatarabuelo), nació su hijo,
Francisco Arechavala (bisabuelo). La tercera generación fue la señora
Francisca Arechavala (abuela), que tuvo a su hija, Genoveva Arechavala
y esta al señor Salomón Somarriba Arechavala.
"Si no conservó
el apellido es porque mi abuela no fue casada, pero al casarse mi madre
con mi papá Iberio Somarriba, el apellido Arechavala queda de segundo
y se pierde con el nacimiento de mis cinco hijos", argumentó don
Salomón.
Por parte de Genoveva
Arechavala, don Salomón conoció a sus dos tíos, Luis
y Virgilio Arechavala. El primero de ellos se radicó en Cabo Gracias
a Dios e ignora si dejó descendencia en ese lugar. Virgilio Arechavala
creció y murió en León, pero sólo tuvo hijas.
"Fuimos diez hermanos y sólo yo quedo como muestra de la familia
Arechavala. Después de mí no queda otro descendiente porque
conmigo desaparece el apellido Arechavala", finalizó aclarando don
Salomón Somarriba,
en compañía
de su esposa Marta León de Somarriba y su hija Marta Cecilia Somarriba
León.
La Prensa 29/11/99.
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20 de Noviembre de 2003 | El Nuevo Diario
Proeza de una mujer de 87 años
Carreta Nahua llega a Miami
* Doña Carmen Toruño demostró que cuando se quiere
se puede
* Logra que niños nicaragüenses nacidos allá conozcan
leyendas
* Fue el módulo más visitado en EXPONICA
—Edwin Sánchez—
MIAMI
Doña Carmen Toruño, una señora de 87 años
que hizo lo que ningún un nicaragüense ha hecho en toda su
vida: llevar nuestros espantos nacionales a Estados Unidos. Xavier Castro/END
Si las brujas de Salem, el vampiro de Transilvania y Frankestein entran
a Nicaragua como Pedro por su casa, una anciana de León, sin esperar
la última ronda del TLC, se convirtió en la primera nicaragüense
que introdujo en los Estados Unidos nada menos que la Carreta Nahua.
Doña Carmen Toruño, a la edad bíblica de 87 años,
parecía una alegre adolescente que ha tenido su primer éxito
en la vida: en su módulo del Parque de Ferias de Tamiami, sede de
Exponica, todos los nicaragüenses radicados en Miami desfilaban.
A pocos metros del mostrador de la NASA, el coronel Joaquín Arrechavala
con su caballo "La Cordobesa", digamos que de la estirpe de los nobles
brutos de la historia como Babieca y Rocinante; el Padre sin Cabeza y La
Cegua, atraían más a la gente que los formidables planes
de la aeronáutica norteamericana por conquistar el vecindario sideral.
Suena interesante: con las remesas que le mandaban a doña Carmen,
sus hijas --casi todas nacionalizadas en Estados Unidos-- lograron financiar
la galería de espantos nacionales, para los cuales, ningún
gobierno destinó un solo córdoba nicaragüense. ¿Así
se hace patria?
Emperatriz, una de las hijas, nos lo dice: "Nuestra madre hizo un museo
con lo que mandábamos sus hijas aquí. Y así fue formando
los personajes hasta que los tuvo listos. Entonces los donó a León,
para hacer el museo que ahora está en "La 21", una antigua cárcel".
De los "chanchos brujos"
Pero doña Carmen no estaba conforme con que estos seres de nuestra
despreciada mitología nacional se quedaran encerrados en un país
donde Rubén y el resto del poetariado (como dice Vladimir López)
sólo se gozan con el panteón griego, como si no le costara
más a una india mal comida, convertirse en "mica" que a una bien
proporcionada Circe terminar de transformar a toda una Asamblea Nacional
en "chanchos brujos".
Por eso, la matrona, con dificultades para caminar por razones de edad,
decidió hacer lo que nunca antes nadie hizo: llevar la Carreta Nahua
y lo más selecto de nuestros miedos ancestrales a la propia "Yunai".
Es que la nicaraguanidad es parte del alma de doña Carmen, tanto,
que se lo inculcó a sus hijas, y éstas, lejos de olvidar
a "La Mocuana" y "La Cegua" para asimilar los monstruos del Primer Mundo,
se empecinaron en proveer a la mamá de recursos para no dejar desaparecer
a los "aparecidos" nacionales.
"Ella ahora quiso traer la cultura con sus propios recursos. Es una
persona de 87 años con amor a los valores nacionales", nos dijo
Emperatriz. En un improvisado cartel, las hijas pegaron recortes de periódicos
nacionales, donde destacaban las crónicas de Marianela Flores, periodista
de END, e incluso una portada del desaparecido suplemento ESTA SEMANA,
con el título de "Seres de La Noche". Vende libro con autógrafos
Además de todo esto, doña Carmen vendió su libro
sobre las leyendas que fue, realmente, un bestseller entre la comunidad
nicaragüense radicada en Miami, pues la señora ya mostraba
cansancio en su mano derecha de tantos autógrafos repartidos.
Ella estuvo sumida en la gloria durante tres noches de éxito,
al lado de los espantos y con orgullo de ellos, estableciéndoles
un lazo entre las viejas generaciones y las nuevas que ni siquiera han
nacido en Nicaragua.
Carmen, otra de las hijas, dijo que estaba avergonzada porque siendo
más jóvenes, nunca hicieron nada como lo que hoy hace la
Doña, que nunca puso un "pero" en el camino y se decidió
a llegar a la Ciudad del Sol a instalarse con esa misteriosa parte de nuestra
identidad nacional.
Doña Carmen expresó lo que debía decir: "Muy feliz,
muy alegre de estar aquí. Nos han dado una gran acogida en Exponica,
nos han estimulado muchísimo; mi obra ha sido admirada en Miami".
Con esa firmeza patriótica que ya no se ve ni en los 14 de septiembre,
ella suelta su itinerario en esta vida: Estamos contrarrestando otras culturas,
porque nuestra cultura es ésta, es un legado histórico de
nuestros antepasados, de lo que fueron los indios, de lo que era el tiempo
de la colonia.
Ahora tengo que hablar de mi país, pero en Nicaragua, muy poca
ayuda le dan a la cultura, aquí me han dado una mejor oportunidad.
La veo sonreír, consciente de su hazaña: traer la Carreta
Nahua a los Estados Unidos, algo que ningún funcionario de gobierno,
ningún Ministro de Cultura, nadie hizo nunca. "Siento que he sido
muy valiente, ¿verdad?", me dice, sin saber cómo acomodarse
perfectamente al éxito, porque quizá no era lo buscado por
ella.
"He visto a los niños que les ha gustado mucho", subraya. Como
sea, los espantos nacionales entraron con fuerza en Miami, tanto, que una
niña que ya no pudo nacer en Masaya, al ver por primera vez en su
vida un "Cadejo" sobre la 10901 South West 24 Street de Coral Way, se echó
a llorar.
Joven madre aprenderá leyendas
La joven madre Beatriz Quintero, chineando a su pequeño, fue
una de las que adquirió el libro y estuvo con el vástago
contemplando a los protagonistas de nuestro imaginario popular.
"Es para que mis hijos sepan la historia de mi país, siempre
me ha gustado contar esas historias, pero como no me las sabía.
Ahora sí voy a tener que contarles cómo son las cosas".
José Morales, un nica que asistió a la feria, indicó
que le interesaba el esfuerzo de doña Carmen, porque así
recordaba mejor las leyendas de Nicaragua. Refirió el contraste
entre
Hallowen y lo que hace la creadora del Museo de La 21.
"Creo que Hallowen es una fiesta pagana que no debería realizarse
en Nicaragua, porque nosotros tenemos nuestras propias tradiciones".
edsanchez@elnuevodiario.com.ni
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