1867
Nace Rubén
Darío en Metapa (18/I) ahora municipio del departamento de Matagalpa
y hoy Ciudad Darlo, primogénito del mal avenido matrimonio de Manuel
García (Darío) y Rosa Sarmiento Alemán. Es bautizado
en León Santiago de los Caballeros, domicilio de sus mayores (3/111)
dentro del rito católico y con el nombre de Félix Rubén.
Lo apadrinó el coronel Félix Ramírez y no Máximo
Jerez, como el mismo 'poeta firma en su autobiografía. Su nombre
literario será la unión de su segundo nombre legal y el apellido
Darío que procede de la tradición de llamar a los miembros
de toda una familia con el nombre de su jefe; en este caso, los Darío,
por Darío Mayorga.
1869
Después
de la separación de Manuel García, Rosa Sarmiento se fuga
con su hijo Rubén y Juan Benito Soríano, de la casa de su
tía y madre adoptiva Bernarda Sarmiento, quien había concertado
las primeras bodas. Radican en San Marcos de Colón, Honduras, pero
meses más tarde, el coronel Félix Ramírez Madregil,
esposo de Bernarda Sarmiento, va a traer al niño y lo lleva a León;
desde entonces pertenecerá definitivamente al hogar Ramírez
Sarmiento y firmará sus libros escolares Félix Rubén
Ramírez. La casa de sus "padres" reunía politicos e intelectuales
de la época; sus tertulias eran muy afamadas. "Mamá Bernarda"
tenía dotes de conversadora.
1870
La infancia de
Darío transcurre en León, ciudad llena de cúpulas,
calles empedradas, casas fortalezas y leyendas de "aparecidos", caballos
desbocados, "curas sin cabeza", todo un ambiente colonial que inculca en
su ánimo y religiosidad. "La casabera para mí temerosa por
las n es. Anidaban las lechuzas en los aleros. Me contaban cuentos de ánimas
en pena y aparecidos los dos únicos sirvientes: . la Serapia y el
indio Goyo. Vivía aún la madre de mi tía abuela, una
anciana, toda blanca por los años y atacada de un tembloc continuo.
Ella también me infundía miedo`" (Autobiografía).
Según el mismo Darío ya a los tres años cabía
leer.
1871
El coronel Ramírez
murió y mi educación quedó únicamente a cargo
de mi tía abuela. Fue mermado el bienestar de la viuda y llegó
la escasez, si no la pobreza. La casa era una vieja construcción,
a la manera colonial: cuartos seguidos, un largo corredor, un patio con
su pozo, árboles" (Autobiografía).
En enero compone
el soneto "La fe" que es su primera pieza conocida y comienza a establecer
sus primeros contactos intelectuales. "León tiene un núcleo
de intelectuales, poetas algunos, periodistas, jurisconsultos, literatos
todos ... Mariano Barreto ahonda mucho en el sabor idiomático; Román
y José María Mayorga Rivas, Cesáreo Salinas, Manuel
Cano y Félix Medina son poetas; Felipe Ibarra, Samuel Meza, Tomás
Ayón y su hijo Alfonso; Jesús Hernández Somoza, son
jurisconsultos y publicistas; Ricardo Contreras, mexicano, ejerce la docencia
y la crítica literaria; Modesto Barrios es periodista y orador.
Todos estimulan a Rubén celebrando sus composiciones, solicitando
su colaboración para diversos actos académicos y facilitándole
obras literarias que leer con delectación. Esos escritores profesan
el liberalismo ideológico; son lectores de Juan Jacobo Rousseaux,
y de Montesquieu, de Tácito, de Plutarco y en aquel momento tienen
como oráculo al ilustre ecuatoriano Juan Montalvo" (E. Torres- La
dramática vida de Rubén Darío).
1877
Debe haber sido
por este tiempo que "en un viejo armario encontré los primeros libros
que leyera. Eran un Quijote, las obras de Moratín, Las mil y una
noches, la Biblia; los Oficios, de Cicerón; la Corroa, de Madame
Stael; un tomo de comedias clásicas españolas, y una novela
terrorífica, de ya no recuerdo qué autor, La caverna de Strozzi.
Extraña y ardua mezcla de cosas para la cabeza de un niño"
(Autobiografía).
1878
"De mí
sé decir que a los diez años ya componía versos, y
que no cometí nunca una sola falta de ritmo". "Del centro de uno
de los arcos, en la esquina de mi casa, pendía una granada dorada.
Cuando pasaba la procesión del Señor del Triunfo, el Domingo
de Ramos, la granada se abría y caía una lluvia de versos.
Yo era el autor de ellos. No he podido recordar ninguno... pero sí
sé que eran versos, versos brotados instintivamente. Yo nunca aprendí
a hacer versos. Ello fue en mi orgánico, natural, nacido" (Autobiografía).
Estudia con los
jesuitas expulsados de Guatemala, en la Iglesia de la Recolección
de León, conociendo sus primeros clásicos latinos. "Había
entre ellos hombres eminentes: un padre Roening, austríaco, famoso
como astrónomo; un padre Arubla, bello e insinuante orador; un padre
Valenzuela, célebre en Colombia como poeta" (Autobiografía).
1880
"Ya iba a cumplir
mis trece años y habían aparecido mis primeros versos en
un diario titulado El Termómetro, que publicaba en la ciudad de
Rivas el historiador y hombre político José Dolores Gómez"
(Autobiografía). Entre enero y septiembre escribe : "Naturaleza",
"Al mar", "A Víctor Hugo", "Clases", "Una lágrima", "Desengaño",
"A. .. ", "El poeta" y "A ti". Publica asimismo en la revista El Ensayo
de León y firma con sus anagramas: Bruno Erdía y Bernardo
I. U. "Otros versos míos se publicaron y se me llamó en mi
república y en las cuatro de Centroamérica, `el poeta niño'
" (Autobiografía)
El 10 de julio
Rubén Darlo data la portada manuscrita del tomo I de su primera
obra, Poesías y artículos en prosa, que quedó sin
imprimir; sólo póstumamente la Universidad de Nicaragua hizo
una edición facsimilaria con motivo del cincuentenario de la muerte
del poeta. Del tomo II, que hace suponer Darío en la portada, y
que debía contener los "artículos en prosa", se desconoce
el paradero. En el periódico político La Verdad de León
escribe artículos de combate que redactaba a la manera de Juan Montalvo,
contra el gobierno. En diciembre su fama lo lleva a Managua, buscando ayuda
oficial, contando con la protección de los liberales.
1882
Da lectura (24/1)
a su poema en cien décimas "El Libro" en una fiesta del palacio
del Ejecutivo y ante el. presidente de la República Joaquín
Zavala : "Extraje de mi bolsillo una larga serie de décimas, todas
ellas rojas de radicalismo antirreligioso, detonantes, posiblemente ateas
y que causaron un efecto de todos los diablos" (Autobiografía).
El Gobierno de Nicaragua asume (30/I) los gastos de la instrucción
del poeta en un Colegio de Granada. Darío no acepta la protección
estatal y en agosto sus amigos lo embarcan hacia El Salvador, con el fin
de disuadirlo de su matrimonio con Rosario Murillo, la "garza morena".
En este país se reencuentra con su paisano el poeta Román
Mayorga Rivas y escriben conjuntamente un poema (15/IX).
"Se me hacía
ir a una escuela pública. Aún vive el buen maestro, que era
entonces bastante joven, con fama de poeta el licenciado Felipe Ibarra.
Usaba, naturalmente, conforme con la pedagogía singular de entonces,
la palmeta, y en casos especiales, la flagelación en las desnudas
posaderas... Pero quien primeramente me enseñó el alfabeto,
mi primer maestro, fue una mujer: "doña Jacoba Tellería,
quien estimulaba mi aplicación con sabrosos pestiños, bizcotelas
y alfajores que ella misma. .. La maestra no me castigó sino una
vez, en que me encontrara, ¡a esa edad, Dios míol, en compañía
de una precoz chicuela, iniciando indoctos e imposibles Dafnis y Cloe"
(Autobiografía).
En la velada con
la que se conmemora el I Centenario del nacimiento de Simón Bolívar
(24/VII) en San Salvador, lee su poema Al Libertador Bolívar, que
se editará en la Imprenta de la Ilustración. Es maestro de
gramática en liceos salvadoreños. Estudia ocultismo y practica
magnetismo y "anduve a la diabla con mis amigos bohemios". Conoce a Francisco
Gavidia, quien se encuentra adaptando las nuevas formas del alejandrino
francés y es documentado conocedor de la pcesía de Hugo.
Regresa a Nicaragua,
reanuda sus amoríos con la "garza morena" y por diciembre se encuentra
trabajando en un establecimiento comercial de Granada. Escribe "Alegorías".
Edita A la Unión Centroamericana (León, Tipografía
de J. Hernández).
1884
Desempeña
un puesto en la secretaría privada de la Presidencia de Nicaragua
durante el período de Adán Cárdenas y trabaja en la
Biblioteca Nacional que dirige el poeta Antonino Aragón. Miembro
de la comitiva que asiste al encuentro (13/VIII) de los presidentes de
Nicaragua y Salvador, que se verifica en San Juan del Sur y Corinto. Intensas
lecturas en, la Biblioteca Nacional (la Biblioteca de Autores Españoles,
de la colección Rivadeneyra). Colabora en el Diario de Nicaragua,
El Ferrocarril y sobre todo en El Porvenir de Nicaragua. Escribe los poemas
"Epístola a Juan Montalvo" y "Epístola a Ricardo Contreras",
este último en respuesta a los dos artículos críticos
que publicara Contreras sobre "La ley escrita de Rubén Darío"
en El Diario nicaragüense (16 y 22/X).
Continúa
su tarea en la Biblioteca Nacional y según la leyenda aprende de
memoria el Diccionario de la Real Academia. Ante las pretensiones unionistas
del presidente de Guatemala Justo Rufino Barrios, el gobierno conservador
nicaragüense se le opone y Darío contribuye con poemas patrióticos
y un "Himno de guerra". Escribe poemas y cuentos, entre ellos "Víctor
Hugo y la tumba" con motivo de la muerte del maestro francés (21/V),
"A las orillas del Rhin", "Las albóndigas del coronel". Entrega
a los talleres de la Tipografía Nacional su libro Epístolas
y poemas, que no se publicará hasta 1888 con el título de
Primeras notas.
1886
En enero aparece
El Imparcial de Managua, bajo la dirección de Darío, Pedro
Ortiz y Eugenio López.
"A causa de la
mayor desilusión que pueda sentir uI hombre enamorado, resolví
salir de mi país" (Autobiografía). El general y poeta salvadoreño
Juan Cañas que había sido diplomático en Chile, lo
decide : "Vete a Chile. Es el país donde debes ir. Vete a nado,
aunque te ahogues en el camine". Embarca en Corinto (5/V) en el Uarda y
arriba a Valparaíso el 24/VI. Publica "La erupción del Momotombo"
en El Mercurio (16/VI) y en colaboración con Eduardo Poirier ("fue
entonces, después y siempre, como un hermano mío") escribe
la novela Emelina para el certamen de La Unión de Valparaíso.
Se traslada a Santiago y se incorpora a la redacción de La Epoca
(dir.: Eduardo MacClure) donde conoce a la élite intelectual santiaguina
(Luis Orrego Luco, Manuel Rodríguez Mendoza, Narciso Tondreau, etc.)
y hace amistad con Pedro Balmaceda Toro, hijo del presidente (10/XII).
1887
Retorna a Valparaíso
donde es nombrado inspector de la Aduana. Se publica Abrojos (Santiago,
Imprenta Cervantes) y colabora en la Revista de Artes y Letras. Participa
en el Certamen Varela y obtiene el primer premio con el Canto épico
a las glorias de Chile y un accesit por las Rimas. Se publica también
la novela Emelina que no obtuvo premio. Vuelve a Santiago y a fin de año
se traslada a Valparaíso nuevamente. Escribe "Anagké", "Autumnal",
"El fardo", "Invernal", "El velo de la reina Mab", "El rey burgués"
y "La ninfa".
"La impresión
que guardo de Santiago en aquel tiempo, se reduciría a lo siguiente
: vivir de arenques y cerveza en una casa alemana para poder vestirme elegantemente,
como correspondía a mis amistades aristocráticas" (Autobiografía).
Colaboraciones
en El Heraldo de Valparaíso y en La Libertad Electoral de Santiago
donde aparece su articulo "Catulo Méndez (sic). Parnasianos y decadentes"
(7/IV): "Juntar la grandeza a los esplendores de una idea en el cerco burilado
de una buena combinación de letras; lograr no escribir como los
papagayos hablan sino como las águilas callan; tener luz y color
en un engarce, aprisionar el secreto de la música en la trampa de
plata de la retórica". Muere José Victorino Lastarria sin
escribir el prólogo a su libro, tarea que recaerá en Eduardo
de la Barra (20, 21/VIII). Aparece Azul... que será considerado
punto de arranque del modernismo hispanoamericano, reuniendo poemas y cuentos
del período chileno. Decide regresar a Nicaragua, pero antes consigue
su anhelado cargo de corresponsal de La Nación de Buenos Aires,
periódico en que colaboraban Martí y Groussac, además
de Santiago Estrada, "mis maestros de prosa". Muere su padre Manuel García
Darlo (5/XI).
1889
Se embarca de
Valparaíso (9/II) a Corinto, haciendo una breve estadía en
Lima, donde visita a Ricardo Palma y al general Eloy Alfaro. Antes de partir
escribe su primera corresponsalía para La Nación sobre la
llegada del crucero brasileño Almirante Barroso a Valparaíso.
Llega a Nicaragua (6/111) y permanece en León. El 1/V pasa a El
Salvador, donde cuenta con la protección del general Francisco Menéndez,
presidente de la República y partidarlo de la Unión Centroamericana,
quien lo designa director del periódico La Unión, creado
para difundir los principios integracionistas. Llega la noticia de la muerte
en Santiago de Pedro Balmaceda Toro (1 /VII) en cuyo homenaje escribirá
una evocación A. de Gilbert, que se publicó al año
siguiente en San Salvador: "¡Iríamos a París, seríamos
amigos de Armand Silvestre, de Daudet, de Catulle Mendés, le preguntaríamos
a éste por qué se deja sobre la frente un mechón de
su rubia cabellera; oiríamos a Renan en la Sorbona y trataríamos
de ser asiduos contertulios de madame Adam; y escribiríamos libros
franceses!, eso sí".
1890
Hace campaña
"unionista" con un conjunto de artículos que se recogerán
póstumamente como Crónica política. Matrimonio civil
con Rafaela Contreras Cañas (21/1V) cuyo complemento religioso es
impedido por el cuartelazo de Carlos Ezeta contra el general Menéndez.
Sale para Guatemala (27/VI) donde calobra en el Diario de Centro América,
antes de pasar a dirigir (8/XII) El Correo de la Tarde. Se publica la segunda
edición, ampliada, de Azul... (Guatemala, Imprenta La Unión)
precedida del estudio que Juan Valera habla hecho para sus Cartas Americanas.
En su período
salvadoreño uno de sus principales amigos fue Francisco Gavidia
"con quien penetré en iniciación ferviente en la armoniosa
floresta de Víctor Hugo y de la lectura mutua de los alejandrinos
del gran francés, que Gavidia, el primero seguramente, ensaya en
castellano a la manera francesa, surgió en mí la idea de
renovación métrica que debía ampliar y realizar más
tarde".
Manuela Cañas
de Contreras y su hija Rafaela llegan a Guatemala y se celebra la boda
religiosa en la Catedral (11/II). En su diario colabora el joven Gómez
Carrillo a quien Darío consigue una pensión para viajar a
España. El gobierno dispone suprimir El Correo de la Tarde cuyo
último número sale el 5/VI. Con su suegra y esposa embarca
rumbo a Costa Rica (15/VIII), donde Gavidia lo incorpora a la redacción
de La Prensa Libre de la que era director. Nace en San José de Costa
Rica su primogénito Rubén Darío Contreras (12/XI).
Su protector será el general Lesmes Jiménez quien cancela
las deudas del poeta.
1892
Pío Víquez,
director de El Heraldo, lo atrae a la redacción del periódico.
Al ascender a la presidencia de Guatemala José María Reina
Barrios decide trasladarse a ese país. Viaja a Guatemala (11/V)
donde no obtiene trabajo. Es nombrado entonces secretario de la delegación
que el gobierno de Nicaragua envía a España para las fiestas
del IV Centenario del descubrimiento de América (V). Se embarca
(24/VI) y hace escala en La Habana donde conoce a Julián del Casal
y a Raúl Cay, hermano de la cubana-japonesa. Es su compañero
de viaje Luis H. Debayle. Llega a Madrid (VIII) donde se relaciona con
los intelectuales peninsulares : Juan Valera, Salvador Rueda (para cuyo
libro escribe "Pórtico"), Campoamor, Castelar. Menéndez Pelayo,
Núñez de Arce y Emilia Pardo Bazán. Escribe "A Colón"
y "Elogio de la seguidilla". En noviembre regresa, con escala en La Habana
y en Caetagena de Indias donde visita a Rafael Núñez que
le promete un consulado en Buenos Aires.
1893
Muere su esposa
Rafaela Contreras en El Salvador (26/1) y dos meses después casa
en Managua con Rosario Murilio (8/III) en un matrimonio que denunció
como unión forzada. Llega a Panamá (3/1V) con su nueva esposa
pero esta regresa pocos días después a Nicaragua. Poco después
nacerá
Darío
Darío, primogénito del matrimonio, que morirá pronto.
Viaja a Nueva York donde a fines de mayo conoce a su admirado José
Martí, quien lo llama "1Hijo1". Parte para Francia (7/VI) cuya capital
desde niño quiso conocer : "Era la ciudad del Arte, de la Belleza
y de la Gloria; y, sobre todo, era la capital del Amor". Gómez Carrillo
y, más, Alejandro Sawa, lo atienden y puede conocer en un café
a Verlaine, así como a Charles Morice y sobre todo a Jean Mareas.
En París, "me inicié en aventuras de alta y fácil
galantería". Agotados sus recursos, parte para Buenos Aires a donde
llega el 13/VIII incorporándose al personal de La Nación,
pero escribiendo en La Tribuna y otros diarios. Sus primeros amigos- Enrique
de Vedia, José Ceppi (Aníbal Latino), Julio Piquet, José
Miró (Julián Martel) y especialmente Roberto J. Payró.
1894
"Claro es que
mi mayor número de relaciones estaba entre los jóvenes de
letras con quienes empecé a hacer vida nocturna, en cafés
y cervecerías" : Eduardo L. Holmber, Alberto Ghiraldo, Charles Soussens,
José Ingenieros, José Pardo, Antonino Lamberti.
paraísos
artificiales" (Autobiografía). En compañía del joven
poeta boliviano Ricardo Jaimes Freyre funda y dirige la Revista de América
de la que solo aparecen tres números. A fines de año Carlos
Vega Belgrano pasa a presidir el Ateneo de Buenos Aires que se abre a los
jóvenes valores que rodean a Dario.
1895
Muere en El Salvador
su madre, Rosa Sarmiento C3/V), y a la muerte de Rafael Núñez
se le comunica la supresión del Consulado colombiano. Vive por lo
tanto de sus colaboraciones en La Nación y por mediación
de Mariano de Vedia, en La Tribuna: "Mi obligación era escribir
todos los días una nota larga o corta, en prosa o verso, en el periódico".
Escribe la serie de semblanzas literarias que recogerá en 1896 en
Los raros.
Visita la isla
Martín García (V) donde escribe poemas, entre ellos la "Epístola
a Ricardo Jaimes Freyre" y la "Marcha Triunfal". Prologa libros de Emilio
Rodríguez (Gotas de absintio) y Alberto Ghiraldo (Fibras).
1896
Es el año
de la apoteosis de Rubén Darío : se publican Los raros (Talleres
de "La Vasconia") y Prosas profanas y otros poemas (Imprenta de Pablo Con¡
e Hijos) cuyos gastos fueron sufragados por Carlos Vega Belgrano, quien
entonces dirigía Et Tiempo donde colaboraba Darío. Aparte
de las famosas `Palabras liminares" que sirven de manifiesto al sobre Los
raros en "las colores del estandarte" (La Nación, 27/XI). Prosas
profanas debió aparecer a fin de año y difundirse en el siguiente,
cuando se suceden las críticas elogiosas. En este mismo año
llega a Buenos Aires el otro joven poeta (el primero fue Ricardo Jaimes
Freyre) que Darío haLría de apoyar con vehemencia: Leopoldo
Lugones, que se integrará el cenáculo de Auer's Keller. El
viaje a Córdoba, donde lee el poema `fin elogio del Ilmo. Obispo
de Córdoba, Fray Mamerto Esgniú" (15/X) da lugar a un escándalo
literario que Darío reseñó en El Tiempo (19/X).
1897
Procura ayuda
económica del presidente de Nicaragua, José Santos Zelaya,
sin obtener más que promesas. Rosario Murillo vuelve a urgirlo para
que la lleve a Buenos Aires. Continúa su intensa producción
literaria en los diarios de Buenos Aires cuentos: "Gesta moderna", "Un
cuento
para Jeanette", "Pór el Rhim", "La leyenda de San Martín,
patrono de Buenos Aires"; poemas: "Balada a Leopoldo Díaz", "Diálogo
de una mañana de Año Nuevo" y artículos literarios
y de actualidad. Celebra con entusiasmo la aparición de Las montañas
del oro de Leopoldo Lugones (El Tiempo, 26/XI). Comienza a publicar en
La Biblioteca, que dirige Paul Groussac, una novela arqueológica
en el estilo de la Salambó de Flaubert: El Hombre de Oro. Da a conocer
tres capítulos (V, VI, IX) a los cuales puede vincularse un texto
de 1898, "La Fiesta en Rema", pero no continúa su proyecto.
1898
La guerra hispanoamericana
lo conmueve y en sus artículos de El Tiempo censura acremente a
los Estados Unidos: "No, no puedo, no quiero estar de parte de esos búfalos
de dientes de plata. Son enemigos míos, son los aborrecedores de
la sangre latina, son los bárbaros. Así se estremece hoy
todo noble corazón, así protesta todo signo hombre que algo
conserve de la leche de la Loba" (20/V). La Nación, que ha tomado
partido por España, decide enviar un corresponsal que informe de
la situación española. julio Piquet designa a Darío,
quien se embarca el 3/XII para Europa. En ese año ha mantenido su
producción periodística, destacándose su artículo
a la muerte de Stéphane Mallarme (X) y otro sobre Puvis de Chavanne.
1899
Barcelona (1
/I) y celebra su vitalidad y la energía del alma catalana. Viaja
a Madrid (4/I) donde escribe varias correspondencias ("los políticos
del día parece que para nada se diesen cuenta del menoscabo sufrido")
que luego compondrán su libro España contemporánea.
Retoma sus vínculos con los intelectuales incluyendo nuevos (Benavente,
Maeztu, Ruiz Contreras, Manuel Machado, Francisco Villaespesa y Juan Ramón
Jiménez). Publica poemas de motivos hispánicos : "Cyrano
en España", "Al rey Oscar" y "Trébol". Co,aoce a Francisca
Sánchez del Pozo, una campesina sencilla y hermosa, analfabeta,
a quien Darío enseña a leer y hace su mujer. Visita en octubre
la casa de sus padres en Navalsaúz, Avila. Recibe orden de
La Nación de trasladarse a París para escribir sobre la Exposición
Universal.
Parte para París
haciendo una visita al santuario de Lourdes. El 20/IV envía su primera
corresponsalía sobre la Exposición (la serie de todos los
artículos se recogerá en Peregrinaciones, 1901). En París
se trata con Gómez Carrillo, Manuel Ugarte, Rufino Blanco Fombona
y establece amistad con Justo Sierra y Amado Nervo. Conoce y escribe sobre
Henri de Groux, pintor belga y sobre el anarquista Laurent Tailhade. Con
motivo del Año Santo, viaja a Italia (11 /IX) visitando Turin, Génova,
Pisa, Livorno, Roma y Nápoles. En Roma presencia una ceremonia del
Papa León XIII, sobre el cual escribe emocionado. Allí se
encuentra con Vargas Vila, que en el libro que le dedica, a su muerte,
evoca esos días : "es el genio de Darío lo que ha hecho mi
admiración por él, pero es la debilidad de Darío,
la que ha hecho mi cariño y mi amistad por él; , era un niño
perdido en un camino".
En Madrid nace
su hija Carmen (IV) la cual habrá de morir al año siguiente.
1901
Tres volúmenes
publica en la editorial de la Viuda de Ch. Bouret: España contemporánea
y Peregrinaciones, que recopilan sus artículos para La Nación,
el segundo de los cuales con un prólogo de Justo Sierra, y la segunda
edición, ampliada, de Prosas profanas, con el agregado de un prólogo
de José E. Rodó que aparece sin firma. Francisca Sánchez
se reúne con él en París. Viaja a Inglaterra, visitando
Strafford on Avon, y luego a Bélgica. En el verano se traslada a
Dieppe en compañía de Manuel Ugarte. Escribe largas corresponsalías
para La Nación y pasa por apuros de dinero que son ya en él
una costumbre. Atiende a las actualidades francesas en una serie de artículos
que al año siguiente recogerá en el volumen La caravana pasa.
1902
La editorial
de los Hnos. Garnier publica La caravana pasa. En París trata a
Antonio Machado y aunque sus vías poéticas serán destintas,
conservarán una constante estima recíproca. También
le escribe desde España Juan Ramón Jiménez pidiéndole
colaboración para su revista Helios, donde Darío dará
a conocer algunos de sus más importantes poemas. Ya Darío
había escrito el "Atrio" para las Ninfeas de J. R. J. (1900). Amado
Nervo retorna a México donde se publicará su libro El éxodo
y las flores del camino con un soneto prologal de" Darío.
1903
El gobierno de
Nicaragua lo nombra cónsul en París (12/ III) : "entre mis
tareas consulares y mi servicio en La Nación pasaba mi existencia
parisiense". Vivía en el barrio Montmartre y solía cenar
en Au Filet de Sole, con los hispanoamericanos que residían en Paris
(el cubano Eulogio Horta, Ricardo Rojas, Ugarte, Lugones, etc).
Nace su segundo
hijo con Francisca Sánchez: Rubén Darío Sánchez
a quien su padre apoda "Phocás, el campesino". Escribe el prólogo
para Crónicas del Bulevar de Manuel Ugarte.
Viaja a Málaga,
pasando por Barcelona. Sus impresiones se reunirán al año
siguiente en el volumen Tierras solares. Elogia "la Barcelona de Rusiñol
y de Gual", la actividad de la ciudad y su modernidad. En "La tristeza
andaluza" elogia Arias tristes, el libro de Juan Ramón Jiménez.
1904
Viaja a Gibraltar
y Marruecos y después visita Granada, Sevilla y Córdoba (II),
retornando a París (III). En mayo iniciará su recorrida por
"tierras de bruma" visitando Alemania, Austria, Hungría e Italia
(V). En Madrid aparece Tierras solares (Tipografía de la Revista
de Archivo), cuya edición está al cuidado del Gregorio Martínez
Sierra, quien también gestiona del editor la publicación
de las crónicas de Opiniones. Comienza a encarar su nuevo libro
de poesía. Juan Ramón Jiménez le trasmite un pedido
de colaboración para la revista Blanco y Negro. Prologa un libro
de Blanco Fombona. (Pequeña ópera lírica) y otro de
Valle Inclán (Sonata de primavera).
1905
Retorna con Francisca
Sánchez a España (II) y en la sesión solemne del Ateneo
de Madrid da a conocer la "Salutación del optimista" (28/I11). Escribe
asimismo la "Letanía a Nuestro Señor Don Quijote". En Navalsaúz
fallece (10/VI) Rubén Darío Sánchez, "Phocás".
Con la ayuda
de Juan Ramón Jiménez procede a preparar su nuevo libro,
que titula definitivamente, después de varias dudas: Canto de Vida
y Esperanza. Los Cisnes y otros poemas. (Tipografía de la Revista
de Archivos). Es la más hondamente artística y humana de
sus obras y de ella se tiraron 500 ejemplares. Su breve prólogo
reitera su estética y justifica la inclusión de su "Oda a
Rooselvelt" diciendo "Si en estos cantos hay política es porque
aparece universal. Y si encontráis versos a un presidente, es porque
son un clamor continental". Publica asimismo, por la editorial Maucci,
la segunda edición, corregida y aumentada de Los raros, y en Buenos
Aires sale en la Biblioteca de La Nación, una edición reducida
de Azul...
1906.
Viaja a Inglaterra
y Bélgica (V). Es designado secretario de la delegación de
Nicaragua a la Conferencia Panamericana de Río de Janeiro, debiendo
reunirse con el ministro Dr. Luis Felipe Corea en Nueva York. Entre los
delegados centroamericanos se encontrarán dos poetas amigos, Juan
Ramón Molina y Román Mayorga Rivas, secretario de las delegaciones
hondureñas y salvadoreña ("Esa conferencia en que los secretarios
éramos gigantes y los ministros' pigmeos"). En Río de Janeiro
escribe la "Salutación del águila" que le valdrá reproches
de Blanco Fombona. Viaja a Buenos Aires (VIII) donde La Nación le
ofrece un gran banquete. Acaba de dar a coti-.cer su Oda a Mitre (París,
Imprimerie Eymeoud). Retorna a París y pasa el invierno en Palma
de Mallorca donde trata a Joan Alcover, Gabriel Alomar, Emilio Guanyabens
y Josep Carner. Concibe allí su novela La Isla de Oro que quedará
inconclusa y su "Epístola a Madame Lugones". Entre quienes lo visitan
en ese lugar de paz está el pintor mexicano Ramos Martínez.
Aparece su libro de ensayos Opiniones (Ma(hid. Librería de Fernando
Fe) y escribe el preludio para Alma América de José Santos
Chocano. Rosario Murillo llega a París buscando una reconciliación.
1907
Mantiene en Brest,
durante el veraneo, su entrevista con Roe arin Morillo_ En octubre nace
en París el secundo Rubén
mes parte de
Paris con destino a Nicaragua y después de una escala en Panamá
llega a Corinto (23/X): "Tras quince años de ausencia, deseaba yo
volver a , ver mi tierra natal. Había en mí algo como una
nostalgia del Trópico. Recorre triunfalmente en noviembre y diciembre
las principales ciudades de Nicaragua: León, Managua, Masaya. El
Congreso Nacional crea la "Ley Darío" para facilitarle el divorcio
con Rosario Murillo, pero la disolución del vínculo legal
no se lleva a cabo. El gobierno liberal del general José Santos
Zelaya designa a Darlo Ministro Residente ante el gobierno de España
(21/XII).
En Madrid aparece
la segunda edición de Cantos de vida y esperanza y una recopilación
de artículos periodísticos Parisiana (Librería Fernando
Fe). En edición de la Tipografía de Archivos, aparece su
nuevo libro de poesía, El canto errante que lleva como prólogo
('Dilucidaciones") sus artículos para El Sol de Madrid: "Como hombre
he vivido en lo cotidiano; como poeta, no he claudicado nunca, pues siempre
he tendido a la eternidad.
1908
Prolonga su permanencia
en Nicaragua hasta abril en que viaja de retorno a Europa : "Como alejado
y como extraño a
vuestras disensiones
políticas ,,',no me creo ni siquiera con el de
recho de nombrarlas.
Yo he luchado y he vivido, no por los Gobiernos, sino por la Patria; y
si algún ejemplo quiero dar a la juventud de esta tierra ardiente
y fecunda, es el del hombre que desinteresadamente se consagró a
ideas de arte, lo menos posiblemente positivo, y después de ser
aclamado en países prácticos, volvió a su hogar entre
aires triunfales". Presenta cartas credenciales de Ministro de Nicaragua
a Alfonso XIII, en Madrid (2/VI). También está en Madrid
como secretario de la Legación de México, Amado Nervo. Sufre
apreturas económicas pues no se le remiten los fondos para su embajada,
de lo cual se quejará a Santiago Argüello: "Mis escasos recursos,
que apenas me bastaban para Rubén Darío, han tenido que emplearse
en todo este tiempo en sostener el decoro del Ministro de Nicaragua ante
S.M. Católica. Si te dijera que he tenido que malvender una edición
de Páginas escogidas y mi piano para poder hacer frente a la situación...".
Prologa un libro
de Blanco Fombona (Au-delá des horizons) y prepara su libro sobre
Nicaragua.
1909
A comienzos de
año viaja a Italia y retorna a París, dejando la embajada
de Nicaragua en Madrid en manos del secretario Sedano. Aparecen en España
dos libros : el Alfonso XIII (Biblioteca Ateneo) que es una manifestación
de la actividad diplomática y El viaje a Nicaragua e Intermezzo
tropical (ídem), "crónica emocionada -dice Ernesto Mejía
Sánchez- de quien fue por esa vez recibido como profeta en su tierra".
Cuando lo está concluyendo se ha enterado de la caída de
Zelaya, y el ascenso a la presidencia de su antiguo compañero de
colegio, Dr. Madriz.
1910
En Madrid (Biblioteca
"Ateneo") aparece Poema del otoño y otros poemas en tanto que la
Librería de Sucesores de Hernando inicia sus Obras escogidas en
tres volúmenes. A pedido del diario La Nación escribe el
largo poema "Canto a la Argentina" destinado al número de mayo,
homenaje al centenario de la ' independencia del país, el cual le
será retribuido con diez mil francos. Pasa el verano en Bretaña,
en compañía de Ricardo Rojas, huéspedes del ocultista
Austin de Gmce. También visita al poeta Saint raus nona.
El presidente
de Nicaragua José Madriz los designa delegado a las fiestas del
Centenario de la Independencia de México y el 21 /VIII se embarca
en Saint Nazaire rumbo a Veracruz. En este tiempo lleva un diario personal
que abandonará el 11 /XI. Pasa por La Habana (2/IX), llega a Veracruz
(4/IX) donde se le rinde homenaje, visitando el estado de Veracruz por
invitación de su gobernador. A causa de la revolución en
Nicaragua el gobierno de Porfirio Díaz le pide que no ascienda a
Ciudad México. Hay manifestaciones estudiantiles en apoyo de Darlo.
Regresa a La Habana (12/IX) donde permanece hasta noviembre en que retorna
a Europa. Lo reciben en Cuba: Osvaldo Bazil, Max Henrí quez Ureña,
y otros escritores, y participa en el aniversario de la muerte de J. del
Casal.
1911
Vuelto a París
recrudecen sus angustias económicas : sólo cuenta con las
colaboraciones en La Nación. Dos empresarios uruguayos, los hermanos
Alfredo y Armando Guido, le proponen la dirección de una revista,
Mundial, con un sueldo de
400 francos mensuales.
Acepta, contando con la colaboración del dibujante Leo Merelo y
el músico René Pérez. El primer número aparece
en mayo. Acepta asimismo encargarse de la dirección de una publicación
paralela, dedicada a la mujer, Elegancias. En Mundial dará a conocer
la serie de "Cabezas" sobre escritores y políticos de ambos mundos
y llama a colaborar a todos sus amigos, aunque con episodios molestos como
el que motiva el enojo de Rufino Blanco Fombona. Hace un viaje a Hamburgo,
invitado por Fabio Fiallo, que es ahora cónsul en esa ciudad. Da
a conocer otra recopilación de artículos, Letras (Paris,
Gamier Hnos.) y prologa el libro de Francisco Contreras, La piedad sentimental.
Continua fielmente con sus colaboraciones para La Nación: de esta
época son sus artículos sobre "El mundo de los sueños"
que atestiguan sus angustias oníricas.
1912
Los Hnos. Guido
proyectan una gira propagandística por España y América,
para las revistas de su empresa. En marzo ofrecen un banquete de despedida
a Darío, del que participan Francisco García Calderón,
Eugenio Garzón, Leopoldo Lugones, Alcides Arguedas, Manuel Machado,
Carrasquilla Mallarino, entre otros. Visita Barcelona, Lisboa, Río
de Janeiro, San Pablo, Montevideo y Buenos Aires: a su paso lo saludan
los escritores y artistas y en Buenos Aires se le ofrece una gran recepción.
Darío lee poemas, dicta conferencias asiste a innumerables ágapes
y homenajes agradece libros, firma autografos y escibe poemas en albumes,
publicita la empresa de los Hnos. Guido.
El director de
Caras y Caretas le pide que escriba su biograffa, que él dicta en
setiembre y octubre: ''La vida de Rubén Darío escrita por
él mismo". Para La Nación escribe la "Historia de mis libros".
Su salud le impide continuar la gira y retorna a París (XI) donde
E. Gómez Carrillo le organiza un gran banquete (1 b/XI) presidido
por Paul Fort.
En Madrid aparece
una nueva recopilación -de artículos, Todo al vuelo, por
la cual la Editorial Renacimiento le paga 400 francos.
1914
En París
los Hnos. Guido lo atienden con nueva cordialidad. Está inquieto
con su salud y consulta médicos amigos (Diego Carbonell, José
Ingenieros). Recrudecen sus períodos de alcoholismo, estados de
angustia y pesadillas.
Consigue editor
para el Canto a la Argentina y otros poemas (Madrid, Biblioteca Corona)
y el mismo da a conocer la selección Muy Siglo XVIII.
Surge el proyecto
de una gira pacifista por América, en parte para alejarse de la
Europa en guerra y del acoso económico en que vive. Organiza la
gira su secretario Alejandro Bermúdez. La primera escala es Barcelona
donde Vargas Vila, asustado de su estado físico, trata de disuadirlo
y -de convencerlo para que permanezca allí. Parte en el barco Vicente
López (25/X) que llega a New York en noviembre.
Allí enferma
de pulmonía, escribe algunos poemas dramáticos, como "La
gran Cosmópolis" y participa de actos pacifistas y homenajes.
1915
En la Universidad
de Columbia, bajo los auspicios del Instituto de Artes y Ciencias y de
la Hispanic Society of America, lee su poema "Pax" y Alejandro Bermúdez
sustenta una conferencia (4/II). Es incorporado a la Hispanic Society.
Invitado por Estrada Cabrera, llega a la ciudad de Guatemala (20/IV) y
a ruego del presidente escribe para las fiestas de Minerva que él
organiza, su poema "Palas Athenea". Rosario Morillo viaja de Nicaragua
con el objeto de regresar con él a la patria (XII). Pasan la Navidad
en Managua, en casa de su cuñado Andrés Morillo.
Aparece en libro
La vida de Rubén Darío escrita por él mismo (Barcelona,
Maucci) y una selección de su obra poética, Muy antiguo y
muy moderno (Madrid, Biblioteca Corona).
Su estado de
salud empeora a lo largo de esta recorrida en la cual también se
acrecienta la dipsomanía. sa a León (711) acompañado
por su amigo el médico Debayle. Médicos amigos lo intervienen
quirúrgicamente (8/I) sin conseguir mejoría. El obispo Simeón
Pereira y Castellón le administra la extrema unción (10/I).
Dicta su testamento
(31/1) declarando heredero universal a su hijo Rubén Darío
Sánchez, que reside en España al lado de su madre. Es nuevamente
operado (2/II); a las siete de la tarde del 6/II comienza a agonizar y
expira a las 10.15
Estimulado por la lectura de Margarita, está
linda la mar, del conocido escritor y político sandinista Sergio
Ramírez mercado, me di a la tarea de investigar sobre uno de los
pasajes de la vida de Rubén Darío, quien tuvo una premonición
macabra antes de su muerte, pesadilla de verse descuartizado por los notables
médicos -carniceros según Rubén- de la aristocracia
murruca leonesa.
Sus restos mortales descansa en el suelo sagrado
de la Catedral Metropolitana de León pero su cerebro quedó
bajo la custodia del Sabio Dr. Louis Henri Debayle, suegro de Anastacio
Somoza García, quien hasta donde tengo entendido solo tuvo hijas
mujeres: Salvadorita, esposa del Dictador y madre de la estirpe sangrienta,
y Margarita.
Antes de partir a su último viaje a
Europa en misión diplomática, Rubén Darío fue
homenajeado en la casa del Dr. Debayle y en tan regio evento social, las
damas de la aristocracia aprovecharon la oportunidad para que nuestro poeta
les escribiera en sus respectivos abanicos pequeños sonetos, siendo
los más célebres el de Margarita y reveladoramente al de
la Salvadorita: Salvadora, Salvadorita, no mates a tu ruiseñor!
-en una clara premonición del ajusticiamiento de Tacho Viejo por
parte del desconocido poeta leonés Rigoberto López Pérez
y un grupo de conspiradores sentado en la Mesa Maldita de la Casa del Capi
Prío-
Intrigado por este misterio sin importancia,
hoy por la tarde conversé amenamente con mi madre, doña Aida
Cajina, que aun conserva una memoria prodigiosa y siendo testigo inocente
y circunstancial, llegamos a una conclusión del paradero -por supuesto
es una hipótesis- del cerebro de Rubén Darío.
El 30 de julio del 1979, Narciso Lacayo, sandinista
rabioso, autonombrándose presidente del CDS de la Calle Barcelona
en Altamira D´este, violentó la casa de doña Emelina
Tercero de Debayle, tía política de Anastacio Somoza Debayle
quien soíia visitarla de forma frecuente, procediendo al saqueo
de la misma, reservándose para él unos bellos cuadros relacionados
a la despedida de Rubén Darío en la casa del Dr. Debayle
allá en 1908 y en donde se inmortalizan los sonetos en los abanicos
de dos niñitas que trágicamente se verán relacionada
directamente en la tragedia de todo un pueblo.
Parte del botín fue un misterioso frasco
conteniendo un cerebro humano, El Cerebro de Rubén Darío!,
y desconociendo el valor histórico del mismo o por ignorancia, el
héroe sandinista de pelear contra la dictadura en su bien apertrechado
bunker familiar, procedió a entregarlo a la oficina central de la
recién nacida organización sandinista dedicada a controlar
y reprimir a la ciudadanía.
Muchos años después, sale una
pequeña nota en un medio de comunicación adicto al partido
sandinista, actualmente no preciso cuál es, en donde la ex primera
dama sandinista, Rosario Murillo, la consorte del Dictador Ortega, reclama
para sí la propiedad del órgano generador de tan bellos y
reveladores poemas del Principe del Modernismo, con el argumento de que
el poeta es pariente directo por linaje, ya que Rubén Darío
estuvo conyugado con la Garza Morena, tía abuela de la Rosario Murillo,
del mismo nombre.
Así pues, el cerebro de nuestro más
grande poeta ha estado bajo la custodia de dos dictadura, convirtiéndose
en un ícono de poder para conjurar conspiraciones, dada la naturaleza
reveladora de los poemas del Principe que a más de cien años
de distancia tiene el poder de acusar hechos recientes, no por el numen
de sus ondas cerebrales con la capacidad de ver un futuro lejano, sino
por las contumacias seculares de los caudillos y de una masa cómplice.
Lo que me intriga, en estos momentos, es saber
que el Sabio Debayle solo tuvo hijas mujeres, a menos que en su madurez,
el doctor y doña Casimira hayan engendrado al sucesor de tan noble
e insigne estirpe murruca, puesto que doña Emelina estuvo casada
con un Dr. Henry Debayle y mantener por linaje directo su más preciados
tesoro, los abanicos con los senetos escritos con puño y letra del
Principe y su inmenso cerebro.
Doña Rhina me dijo algo revelador y
sorprendente, el Dr. Debayle tenía una hija llamada Cecilia casada
con un Narciso Lacayo, los padres de Chicho Lacayo, el saqueador, casado
con una María Cecilia? qué coincidencia del destino!
Otro hecho relevante, cualquier médico
puede tener un cerebro humano como parte de su colección privada,
pero el cerebro sacado de la casa de doña Emelina tenía la
particularidad de ser insualmente grande, y así lo podumos constatar,
no por el efecto óptico del liquido preservante que proyecta una
imagen más grande del volumen de su contenido, sino por las dimensiones
particularmente grande del frasco. Es otra coincidencia?
Supongo que el Dr. Henry Debayle, casado con
doña Emelina Tercero, era el primogénito del Sabio Debayle,
quien siguiera los pasos profesionales de su padre, no te parece lógico
que haya heredado los efecto personales del célebre Dr. Debayle,
entre ellos el cerebro de Rubén?
Es cierto que Sergio Ramírez Mercado
tiene una imaginación prodigiosa, pero también es cierto
que el basa su história en las crónicas impresa de esa época,
tal y como sucedió con Castigo Divino, que se basó en el
expediente judicial de imputado Oliverio Castañeda. En su libro
de Margarita, está bella la mar, la escena y el forcejeo que protagonizó
con Andrés Murillo, cuando este se robó el cerebro con el
objetivo de mercar con él, en las afueras del oficial, fue reportado
por escrito por una patrullas de Marines de la USMC. Se sabe que Richard
Millet basó sus notas de Los Guardianes de La Dinastía en
dicho reporte militares de la ocupación, que se encuentran en los
archivos de la Marina, el Congreso Norteamericano y del Departamento de
Estado.
Otro dato curioso es que el Cerebro fue requisado
por la patrulla de los Marines y que el mismo fue robado de la comandancia
y no se volvió a ver hasta el 30 de julio de 1979 y en la casa de
un heredero del Dr. Debayle, no te parece perfectamente lógico que
dicha familia hayan mantenido en custodia tan macabro tesoro, en el más
absoluto silencio, para mantener las apariencias de honorabilidad?
Si el cerebro está en custodia ahora
por parte de la familia Rojinegra Ortega Murillo, durante los últimos
25 años y si Rosario Murillo ha dado declaraciones en tal sentido,
El Sabio DeBayle tuvo ocho hijos:
Luis Manuel (conocido como "Tío Luz")
Salvadora (Esposa de Anastacio Somoza Garcia)
Henry (Médico casado con Doña Emelina Tercero)
Margarita (Madre de Noel y Luis Pallais DeBayle)
Blanca (Madre de Doña Hope de Somoza)
Roberto (Fue un muy apreciado alcalde de León)
León (mi abuelo, casado con Doña Hena Lagos)
Maria (Casada con Narciso Lacayo)
Sobre el cerebro del poeta hay muchas especulaciones,
pero nada se ha comprobado. En sus "novelas históricas",
Sergio Ramírez Mercado toma elementos y personajes de la vida real
y los "adorna" con su imaginación, basado en la libertad que le
concede el hecho de llamarlas "novela".
Doña Rhina Cardenal:
Muchas gracias por proporcionarme esta información
porque con la misma puedo comprobar mi hipótesis. Efectivamente,
la esposa de Narciso Lacayo se llama María Cecilia y la histroria
del saqueo de la casa de doña Emelina Tercero Debayle es muy cierta.
También es muy cierto que de esa casa
se sacó un frasco con un cerebro y dada la relación directa
de doña Emelina con el Dr. Debayle, es muy probable que dicho cerebro
pertenezca al del Principe.
Pero en honor a la verdad, a pesar de las declaraciones
hechas por la decendiente de la Garza Morena, la consorte del Dictador
Ortega, Rosario Murillo, no puedo afirmar con certeza de que dicho cerebro
e encuentre en poder de la Famila Ortega Murillo y no en las manos de sus
custodios, la Familia Debayle.
Jairo J. Moncada M
el Dr Debayle y su Señora tuvieron
los siguiente hijos:
Luis Manuel Debayle, Salvadora, Henry, Margarita,
Blanca, Roberto, y otra hija que ahora se me escapa a mi
memoria, y que era casada con el Dr. Narciso
Lacayo P.
Del poema Margarita le puedo decir que Ruben
Dario lo hizo en la Bella Isla del Cardon que esta a la entrada
del Puerto de Corinto.
Todo esto lo puede comprobar con su Apreciable
Señora Madre Dona Aida.
Del cerebro de Ruben Dario mucho se ha dicho,y
de que se encontraba en poder de Doña Emelina, pero otras
fuentes dicen lo contrario y que se encuentra
en la majestuosa Catedral de la Ciudad De Leon Santiago de los
Caballeros, en donde reposan los restos mortales
de nuestro gran Panida.
Como usted lo indica, no es el mismo Chicho
Lacayo, es pura coincidencia.
Sinembargo, es muy cierto que en la Casa de
doña Emelina se sacó un frasco con un cerebro aquel día.
Por eso mi dudas con lo publicado en la Prensa
pero me gustaría tener la fecha del reportaje para checarlos y cotejarlo
con mis fuentes.
Datos suministrados por Daniel Diaz
Cajina 27 de Diciembre del 2004 y es copia fiel del intercambio de
correos que se dió en su momento, en el foro Nicaragua Lista, entre
doña Rhina Cardenal Dbayle, Jairo Moncada y Daniel Diaz Cajina con
respecto al tema
en cuestión.
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