Más de un siglo atesorando la historia
El Archivo Nacional cumple este 7 de julio, 108 años
de creado. Actualmente sin un presupuesto definido cuenta con una colección
de 10 millones de documentos, agrupados en 16 fondos bibliográficos
Las colecciones de documentos que posee el Archivo Nacional están
archivados en cajas de cartón alcalinizadas.
El 7 de julio el Archivo Nacional cumple 108 años de fundado,
y ha logrado sobrevivir a pesar de los terremotos, guerras y sobre todo
del escuálido presupuesto que los gobiernos de turno le han asignado.
El 21 de febrero de 1863, por medio de un decreto presidencial, se reglamentaron
las funciones del Archivo General de Gobierno, el cual estaba formado por
documentos de las nacientes instituciones, bajo la vigilancia del Ministerio
de Hacienda.
Fue hasta el 7 de julio de 1896 que, el Presidente de la República,
general José Santos Zelaya, en su afán de modernizar el Estado,
decretó la creación del Archivo General de la Nación,
constituido por fondos documentales de los poderes Ejecutivo, Judicial
y Legislativo, además los archivos Judiciales y Municipales.
“En esa época el Archivo General de la Nación solamente
era de uso interno, logrando el presidente Zelaya abrirlo al público”,
afirma el director del Archivo General de la Nación, licenciado
Luis Latino.
El Archivo General de la Nación dependió hasta 1979 del
Ministerio de Gobernación, adscribiéndose este año
al desaparecido Ministerio de Cultura. Con las reformas administrativas
a inicios de 1988, el Archivo Nacional pasó a la Dirección
General de Cultura del Ministerio de Educación, ese mismo año
fue adscrito al Instituto de Historia de Nicaragua y desde 1990 al Instituto
Nicaragüense de Cultura.
LEY REGULADORA
El 14 de octubre de 1959 se publicó en La Gaceta No. 232, la
“Ley que regula el funcionamiento del Archivo General de la Nación”,
hoy extemporánea y obsoleta, por lo cual las autoridades de cultura
deberían preparar un anteproyecto de ley que contenga técnicas,
métodos y procedimientos archivísticos modernos. Como también
una definición del uso de los documentos como un servicio público
dirigido además, hacia los archivos administrativos e históricos
de las distintas dependencias del Estado, como a otros archivos pertenecientes
a instituciones no gubernamentales.
Durante la administración del doctor Arnoldo Alemán Lacayo
se promulgaron tres decretos presidenciales en beneficio del Archivo General
de la Nación, publicados en La Gaceta No. 184, del 28 de septiembre
de 2001. Decreto No. 71-2001, “Creador del Archivo General de la Nación”.
Decreto No. 72-2001, “Para el Rescate del Patrimonio Documental de la Nación
anterior al año 1979”. Decreto No. 73-2001, “Creación de
los Archivos Administrativos Centrales”.
“De acuerdo al programa estratégico de la Asociación Latinoamericana
de Archivo (ALA), está pendiente presentar un proyecto de ley sobre
un Sistema Nacional de Archivos, que ya existe en muchos países
latinoamericanos, como parte de la modernización archivística.
En Centroamérica sólo Costa Rica tiene leyes archivísticas
actualizadas”, asegura Latino.
DESTRUCCIONES DEL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN
Latino recuerda que el Archivo Nacional ha sufrido varias afectaciones
en distintos eventos. “Durante el terremoto de 1931, el Archivo Nacional
sufrió algunas pérdidas de sus materiales, entre ellos la
‘Sección Tierras’, que poseía documentos de la época
colonial, aunque la mayor parte la sufrieron las instituciones estatales,
por el traslado que tuvieron que hacer a diferentes lugares. Además
de los desastres naturales, también han afectado al Archivo Nacional
los cambios políticos drásticos que ha tenido el país,
ya que toda la documentación que se generó en la década
de los ochenta desapareció, dejando un gran vacío documental
correspondiente a esa parte de la historia de Nicaragua”.
Actualmente el Archivo General de la Nación tiene diversos proyectos
pendientes de realizar, entre ellos: buscar cómo obtener un lugar
propio o ampliar el actual, ya que el espacio que ocupa actualmente es
insuficiente.
“Muchas veces no se piensa a la hora de construir un edificio con diseñar
un espacio apropiado para el archivo, ya que además de ser la parte
medular de una institución está en constante crecimiento”.
Otro de los proyectos a realizar, es una guía actualizada del Archivo
General de la Nación.
CONSERVACIÓN DE LA DOCUMENTACIÓN
Acerca de la conservación de la documentación que posee
el Archivo General de la Nación, Luis Latino dijo que el material
que poseen lo archivan en cajas de cartón normalizadas de 7 a 9
grados de alcalinidad.
“En esta parte de la conservación nos falta lo que es la climatización,
ya que actualmente están a temperatura normal los depósitos
donde almacenamos la documentación. También realizamos la
conservación preventiva, que es la limpieza exhaustiva del área
de los depósitos. Estamos tratando de obtener ayuda para una fumigación
especial para los documentos, con países como Cuba, Costa Rica y
España entre otros, para que donen este producto”.
Al referirse a las nuevas tecnologías que se están utilizando
en el Archivo Nacional, Latino aseguró que “desde el año
2003 se están escaneando algunos documentos como ‘La Libérrima’
(Constitución), además de fotografías, gracias al
apoyo del programa ADAI, auspiciado con cooperación internacional.
“Sin embargo necesitamos por lo menos tres computadoras”, señala.
CERO PRESUPUESTO
El Archivo General de la Nación no tiene una partida presupuestaria
asignada, ya que lo que recibe es del presupuesto que el Gobierno le otorga
al Instituto Nicaragüense de Cultura.
El Archivo General de la Nación administra, además, los
diferentes archivos municipales. “Realmente es una parte mínima
lo que nos corresponde. Lo ideal sería una partida presupuestaria
destinada al Archivo Nacional”, explicó Latino.
El Archivo General de la Nación recibe ayuda para la capacitación
y asesorías de países como España, Costa Rica, México
y Argentina.
TURISMO CULTURAL
Según el licenciado Luis Latino, director del Archivo General
de la Nación, éste podría proyectarse en el campo
turístico, “dentro de los visitantes que acuden al Archivo Nacional,
prevalecen los turistas extranjeros que se interesan en conocer a través
de sus documentos cómo se ha ido formando nuestra historia.
“Creo que sería importante el desarrollo de una Ruta Turística
Cultural, donde demos a conocer al mundo todo el cúmulo documental
que poseemos y cómo hemos ido formando nuestra identidad nacional.
Nosotros hemos realizado algunos paneles con información de nuestra
historia y eso ha gustado mucho a nuestros turistas sobre todo los extranjeros”,
concluyó Latino.
El Archivo Nacional recibió el año pasado la visita de
373 usuarios entre investigadores nacionales y extranjeros como de estudiantes
universitarios. “Los usuarios del Archivo son personas con un perfil profesional,
ya que ellos hacen uso del material que poseemos para determinadas investigaciones.
El incremento de sus usuarios ha sido grande en los últimos años.
Actualmente hemos adoptado un nuevo servicio para los usuarios, como es
la reproducción de ciertos materiales. El pago de este servicio
es para solventar gastos de mantenimiento de los fondos que posee el Archivo”,
aseguró Latino.
COLECCIONES
El Archivo Nacional posee documentos que datan de 1848 que son originales,
aunque no en gran cantidad, y otra parte que son documentos fotocopiados.
La mayor parte del fondo son documentos de inicio del siglo XX originales
y fotocopias, lo que hace un total aproximado de unos 10 millones de documentos,
clasificados en los siguientes fondos.
Fondo Colonial (1526-1821). Colección de fotocopias obtenidas
en los Archivos Nacionales de Costa Rica. Su orden es cronológico.
Fondo Presidencial (1900-1979). Integrados por archivos administrativos
divididos en secciones: Secretaría Privada, Secretaría de
la Presidencia, Secretaría de la Comandancia General y Secretaría
de Información y Prensa.
Fondo Gobernación (1925-1979). Formado por archivos de las dependencias
del Ministerio de Gobernación y sus anexos como: Justicia, Policía,
Beneficencia, Culto y Gracia. Su clasificación es orgánico-funcional
y cuenta con un registro de secciones.
Fondo Educación (1900-1984). Es el fondo más completo
en cuanto a volumen, estructura documental y años. A pesar que no
se ha organizado, prevalece el orden.
Fondo Hacienda (1931-1954). Integrado por libros copiadores del Ministerio
de Hacienda. La falta de originales ha obligado a conservar los existentes
como únicos. Suman 731 libros agrupados por asuntos y en orden cronológico.
Fondo Ferrocarril de Nicaragua (1912-1987). Libros contables e inventarios
de bienes y servicios. Colección casi completa de la desaparecida
Empresa del Ferrocarril de Nicaragua en 1994.
Sección Legislativa (1943-1979). El orden es numérico
y se dispone de un índice.
Sección Somoza García (1923-1956). Contiene documentos
relacionados con la actividad gubernativa y en particular del general Anastasio
Somoza García. Clasificado por procedencia y en orden cronológico.
Sección José Dolores Gámez (1783-1923). Su parte
más voluminosa abarca de 1894 a 1899. Cuenta con un registro y mantiene
un orden numérico.
Colección Mosquitia (1894-1895). Libros manuscritos relacionados
con el proceso de incorporación de la Mosquitia.
Colección Sandino (1896-1935). Consta de 133 documentos originales
relacionados con el general Augusto César Sandino, más 275
fotocopias procedentes del Archivo General de la Nación de México.
Fondo Consulado de Nicaragua en Francia (1898-1937). Libro de registros
sobre asuntos consulares.
Fondo Adolfo Díaz (1909-1927). Contiene unos 3,800 documentos
originales relacionados con la vida privada y comercial del ex presidente
Adolfo Díaz.
Fonoteca (1893-1976). La integran 1,200 fotos de personajes, sitios,
edificios, carreteras, etc., que abarcan distintos períodos presidenciales.
Mapoteca (1934-1976). Formado por 98 mapas originales sobre poblaciones
de Nicaragua.
Planoteca (1912-1978). Esta colección es sumamente representativa
de las poblaciones urbanas y rurales de Nicaragua, además de 1,111
planos pertenecientes al Ferrocarril de Nicaragua, período entre
1912-1978.
Biblioteca Especializada. Dividida en cuatro secciones: Historia de
Nicaragua, Publicaciones Periódicas Nacionales, Archivísticas
y Fuentes Documentales. Cuenta con 1,500 volúmenes aproximadamente.
MISIÓN
“La principal misión del Archivo General de la Nación
es identificar, reunir, organizar, conservar y difundir el Patrimonio Documental
Histórico. La visión como institución es la conformación
de la Memoria Documental de la Nación”, resguardando los fondos
de las instituciones y colecciones privadas o archivos particulares como
de colecciones especiales. Normalizar la archivística nacional,
promover la investigación y difundir la información.
6 DE JULIO DEL 2004 / La Prensa Julio León Báez
y Rosalina Matus
Archivo Nacional millonario en documentos pobre en espacio
Archivistas se capacitan
Roberto Sánchez Ramírez
Especial para LA PRENSA
rsanchez@managua.gob.ni
Sensibilizar en la necesidad de profesionalización del personal
encargado de los archivos nicaragüenses, contribuir a la preparación
teórico-práctica del personal de archivo, continuar las relaciones
de trabajo conjunto con instituciones públicas y privadas en función
de la protección documental, fueron los objetivos del seminario-taller
realizados el jueves y viernes de la semana pasada.
Con el título de los archivos nicaragüenses y el acceso
a la información: teórica y técnicas, la actividad
se desarrolló en el Centro de Historia Municipal de la Alcaldía
de Managua, organizado por la Academia de Geografía e Historia de
Nicaragua, dentro del proyecto censo -guía de archivos nicaragüenses
(VII fase). Participaron como expositores Jaime Incer Barquero, Ligia Madrigal
Mendieta, Germán Romero, Jorge Eduardo Arellano, Gloria Álvarez,
Róger Norori y Oscar Salgado.
Además archivistas de todo el país que desarrollaron entre
otros temas la importancia de las fuentes documentales, los archivos en
Nicaragua: su evolución, Ley de acceso a la información pública,
la necesidad del manejo teórico-conceptual de la archivística,
la importancia de la catalogación en los archivos, el papel de la
conservación documental y los censos- guías de archivos en
Nicaragua.
LA INFORMACIÓN PÚBLICA
Durante el seminario-taller se estudió la Ley de Acceso a la
Información Pública, la que aunque fue aprobada por la Asamblea
Nacional, aún no está vigente. Durante el proceso de presentación,
varias instituciones plantearon que es un derecho elemental que contribuye
al ejercicio de otros derechos, como es el de petición y denuncia,
control de la gestión pública y de participación ciudadana
en general.
La Ley establece que cada Institución del Estado deberá
organizar una oficina de acceso a la información, garantizando la
formación y mantenimiento debidamente actualizados de los índices
descriptivos de los archivos, libros y bases de datos, así como
registros adecuados de los actos administrativos, reglamentos y expedientes
administrativos que deban facilitar a los administradores para su consulta
y para su reproducción a costa de los interesados, debiendo poner
a disposición de los particulares tales índices.
En la práctica, la Ley de Acceso a la Información Pública
estará sustentada por el Decreto Ejecutivo Nº 73 - 2001 publicado
en La Gaceta Nº 184 del 28 de septiembre de 2001, tiene la finalidad
de reunir, conservar, ordenar, clasificar los documentos de los Poderes
del Estado, manteniendo relación con el Archivo General de la Nación,
conforme el Decreto Nº 71 - 2001, publicado en La Gaceta Nº 184
del 28 de septiembre de 2001.
IMPORTANCIA DE LOS ARCHIVOS
Igual que las bibliotecas, museos y hemerotecas a los archivos no se
les ha dado el valor e importancia que se merecen. Su misma destrucción
y deterioro ha sido el mayor factor para considerar su importancia, cuando
se trata de establecer un hecho, nombres de personas, ciudades o países,
a falta de un documento, fácilmente se incurre en el error.
La preocupación por la conservación de los archivos ha
dado puntos positivos. Se cuida del tipo de mobiliario, la hermetización
para impedir los insectos y roedores, control de temperatura y humedad,
uso de gabachas, guantes, mascarillas, desinfección de los documentos,
un cuido para evitar el deterioro.
Durante dos días los archivistas trataron temas que permitan
capacitarse más en el manejo de los documentos. Participaron archivistas
del Archivo Diocesano de León, de la UNAN-Managua, Archivo General
de la Nación, Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores, Archivo
Municipal de Managua, Centro de Historia Militar, Dirección Nacional
de Censos, alcaldías de Ciudad Sandino, Jinotepe y Diriamba; Policía
Nacional, Universidad de Ingeniería, Upoli, Banco Central de Nicaragua.
La Alcaldía de Managua ofreció el Centro de Historia Municipal
a la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua para la realización
de más seminarios-talleres que contribuyan a dignificar la profesión
de archivistas y formar conciencia sobre la importancia de los archivos.
El Archivo General de la Nación, ubicado en el Palacio
Nacional de la Cultura, es una dependencia del Instituto Nicaragüense
de Cultura, cuenta con diez millones de documentos, limitado en espacio,
necesita mayor apoyo. La Academia de Geografía e Historia de Nicaragua
realizó un seminario-taller para sensibilizar sobre la importancia
que tienen los archivos y la protección documental.
Roberto Sánchez Ramírez
Especial para LA PRENSA
rsanchez@managua.gob.ni
El Archivo General de la Nación fue creado mediante el Decreto
Nº 71-2001, publicado en La Gaceta Nº 184 del 28 de septiembre
de 2001, “como sucesor legal del Archivo General de la República”,
conforme el Decreto Presidencial del 7 de julio de 1896, cuando era Presidente
de la República, el general José Santos Zelaya López
y su Ministro de Instrucción Pública, el historiador José
Dolores Gámez Guzmán.
El 6 de abril de 1847 fue electo Director del Estado de Nicaragua, don
José Guerrero, como candidato de acuerdos bipartidistas que promovió
el anterior gobernante, José León Sandoval. El 20 de diciembre
de 1848 dispuso mediante un Decreto del Ministerio de Gobernación,
se recogieran y arreglaran los archivos y protocolos de las secciones supremas
de justicia que se encontraban en absoluto abandono en las casas de cabildo.
Fue así que se comenzó a valorar los archivos del Estado,
dispersos y dañados por la inestabilidad institucional que había
y la poca estabilidad de los gobernantes enfrascados frecuentemente en
guerras internas y por agresiones externas, en especial del Imperio Británico
que pretendía la posesión de la Costa Caribe de Nicaragua.
PRIMERA OFICINA DE ARCHIVO
Pasada la Guerra Nacional, el general Tomás Martínez Guerrero,
acordó con el general Máximo Jerez Tellería, el Gobierno
Binario, llamado por el pueblo “Chachagua”, del 24 de junio al 15 de noviembre
de 1857, luego el general Martínez Guerrero prolongó su mandato
hasta el 1 de marzo de 1867. El 14 de noviembre de 1863, dictó un
decreto creando la oficina encargada del Archivo General del Gobierno.
Lo importante de este Decreto es que el Archivo se convierte en el depositario
de importantes documentos, pasando a depender del Ministerio de Hacienda,
ubicado en el primer Palacio Nacional, donde está actualmente el
Palacio Nacional de Cultura. Durante los períodos presidenciales
de don Fernando Guzmán Solórzano y de don Vicente Cuadra,
el Archivo recibió gran cantidad de títulos y expedientes
administrativos gubernamentales. El 26 de febrero de 1875 por entregar
la Presidencia a don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, don Vicente
emitió un decreto referente al archivero, al bibliotecario y el
inspector del Palacio.
Durante el gobierno de don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, el
Archivo General del Gobierno es fortalecido con las medidas de su administración,
entre ellas la creación del Registro Civil y el de la Propiedad.
El 28 de abril de 1883, apenas iniciado el gobierno del doctor Adán
Cárdenas del Castillo, se emite un Decreto Presidencial dándole
mayor categoría al Archivo, disponiéndose que diera servicio
al público, anexándose a la Biblioteca Nacional, dependiendo
del Ministerio de Instrucción Pública.
LOS TERREMOTOS DE 1931 Y 1972
Las instituciones culturales han sido nómadas en nuestra historia.
El museo, la biblioteca y el archivo, todos nacionales, han estado en distintos
sitios, ninguno construido para tal efecto, la mayoría inseguros,
como quedó demostrado en los terremotos de marzo de 1931 y diciembre
de 1972, desastres, que causaron daños irreparables.
Esas tragedias provocaron la pérdida de valiosos documentos.
Durante fue director del Archivo don Alberto Bendaña, entre 1963
y 1972, se logró obtener copia de documentos que están en
otros países. Notable fue la labor realizada por el doctor Andrés
Vega Bolaños, en el Archivo de Indias en Sevilla, España,
ya que el terremoto de 1931 provocó la destrucción de la
mayoría del Archivo, otros documentos fueron saqueados y quedaron
en poder de particulares.
Durante muchos años no se le dio importancia al Archivo Nacional.
El 14 de octubre de 1959, se publicó en La Gaceta la ley que regula
el funcionamiento del Archivo Nacional. Se ubicó en la azotea del
Palacio Nacional, ahora de la Cultura. Sin embargo durante estos años
no prestó mayores servicios al público. Por gestiones ante
otros Archivos de Centroamérica se microfilmaron importantes documentos.
Uno de los documentos de mayor importancia es el conocido como Acta
de los Nublados. El 28 de septiembre de 1821, una semana después
de haberse declarado la independencia de Centroamérica a Guatemala,
se reúnen en León importantes autoridades de Nicaragua y
Costa Rica, entre ellos el Obispo Nicolás García Jerez y
el coronel Joaquín de Arrechavala. Declararon a ambas provincias
independientes de Guatemala y España, mientras no se aclaren “Los
Nublados del Día”.
Copia de otro importante documento es la firma del contrato entre el
Presidente de Nicaragua, el dirigente del Partido Democrático (liberal),
Francisco Castellón y el filibustero norteamericano, Byron Cole.
En el documento manuscrito se pueden leer las humillantes condiciones,
al extremo que los filibusteros se considerarían ciudadanos del
país. Este convenio se ratificó en León, el 28 de
diciembre de 1854. También figuran en el Archivo Nacional documentos
relacionados con la Guerra Nacional contra el filibustero William Walker,
sobre hechos acaecidos en Tipitapa.
LA LIBÉRRIMA
Conocida como La Libérrima, la Constitución Política
fue promulgada el 10 de diciembre de 1893. El Archivo conserva el único
ejemplar original que se conoce, con las firmas del presidente José
Santos Zelaya López, sus ministros y los miembros de la Asamblea
Nacional Constituyente. La Libérrima es considerada como la más
importante Constitución de nuestra historia.
Entre los diputados firmantes figuran Francisco Montenegro, Presidente
de la Asamblea; Joaquín Sanson, Sebastián Salinas, Adolfo
Altamirano, Manuel Coronel Matus, Luis López, Ignacio Chávez,
Serapio Orozco, Remigio Jerez, Gerardo Barrios, J. Alberto Gámez.
Además del presidente Zelaya están las firmas de los ministros
José Madriz, José Dolores Gámez, Leonardo Lacayo,
R. Mayorga Rivas, T. G. Bonilla.
La Libérrima comenzó a regir el 4 de julio de 1894 según
uno de sus considerandos por ser “una fecha memorable para la América
Republicana”. Esa es la fecha en que fue declarada la Independencia de
los Estados Unidos de América, quince años después
caería el presidente Zelaya bajo presión del gobierno norteamericano.
En el poblado de Niquinohomo fueron derrotadas las tropas de los generales
Tomás Martínez Guerrero y Máximo Jerez Tellería
por los militares leales al presidente Fernando Guzmán Solórzano,
razón por la que su nombre fue cambiado por La Victoria, así
está en el Registro Civil, libro de nacimientos 1891-1895, en el
que aparece inscrito Augusto Nicolás Calderón, firman el
acta Lisandro Zambrana, Regidor de Policía y encargado del Registro
Civil, compareció y firmó don Gregorio Sandino, quien además
de dar las generales de ley no dejó inscrita la paternidad del niño,
sólo la de su madre, Margarita Calderón, de oficios domésticos.
MILLONES DE DOCUMENTOS
Aunque el índice del archivo no está completo, se calcula
que puede contener diez millones de documentos. La mayoría son originales,
otros son microfilmados, digitalizados. Entre estos documentos hay colecciones
de fotografías, varias contenidas en álbumes a inicio de
los años 1930, cuando se comenzaba el poderío del régimen
somocista.
Hay un álbum que corresponde al primer período presidencial
de Anastasio Somoza García, contiene fotografías de Managua
y otras ciudades del país, su valor está en que se conservan
fotos de edificios y sitios que en su mayoría ya no existen. Así
se puede ver la Normal de Varones Franklin Delano Roosevelt, que quedaba
frente al Estadio Nacional, en los terrenos donde estuvo la penitenciaría
y donde también funcionó el Instituto Nacional Ramírez
Goyena, antes de ocupar el edificio construido donde fue la Plaza del Caimito.
Otra foto es la del Parque Fray Bartolomé de las Casas recién
inaugurado a la salida de la Carretera Norte, cuando no había sido
cercenado, por donde se inicia la Calle Momotombo. Está otra del
viejo Malecón, sitio recordado en las tarjetas de don Justo Pastor
López Rivera, el papá de Nicolás López Maltez.
Aparece la Tribuna Monumental, en la Explanada de Tiscapa, cuando se hacían
allí las llamadas paradas militares, las tomas de posesión
presidenciales y los desfiles escolares.
Una foto muy interesante es la de la estatua de Ramón Montoya,
Montoyita, donde se iniciaba hacia el norte de la Avenida del Ejército
y hacia el sur la carretera que conduce a Carazo y Rivas, pasando por Nandaime.
Esta une del bulevar Somoza, otro sitio de los muchos que llevaba el nombre
del dictador, igual que el de sus familiares. Estaba en la Calle Colon,
con una estatua a la República que ahora está mutilada en
la escalera que conduce a la Loma de Tiscapa, al este estaba la Tribuna.
El desaparecido Ferrocarril aparece bordeando el lago Xolotlán,
figuran varias fotos del Gran Hotel que para su época era un lugar
deslumbrante, con sus salas para las tertulias y fiestas el restaurante
y la piscina; donde está ahora el Centro Cultural Ruinas del Gran
Hotel. Otra foto llena de recuerdos es la del Trillo del Café La
Veloz, que quedaba en el barrio del mismo nombre propiedad de Caley Dagnall,
durante varios años fue administrado por don Alberto Vogl Baldizón,
el estimado y apreciado “Papa Beto” que habitó allí con su
familia, situado de la Casa del Obrero hacia el sur, allí iba de
visita por el año 1957, en compañía de Samuel Santos
López, el actual Canciller de la República.
Aparecen fotos de importantes comerciantes de los años 1930 y
1940, también jovencitas de la época entre ellas Chayito
Coronel, cuando fue electa Miss Centroamérica y Celia Hurtado de
Chamorro. Parte de estos álbumes ha sido digitalizada por el Instituto
de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la UCA, como parte del
Proyecto Memoria del Mundo de la UNESCO.
FALTA APOYO
El Archivo General de la Nación, junto con los archivos Diocesanos
de León y Granada, constituyen las más valiosas colecciones
de documentos en Nicaragua, lamentablemente ninguno de los tres cuenta
con el debido apoyo, equipamiento y medios para funcionar acorde con el
valor que tienen. Los índices no están completos y eso expone
a la sustracción de documentos para ser traficados entre coleccionistas.
Ninguno de los archivos mencionados cuenta con el debido presupuesto,
lo más grave es la falta de espacio. El Archivo General de la Nación
aunque está en el Palacio Nacional de la Cultura no tiene las condiciones
apropiadas. No hay espacio para atender debidamente a los usuarios y muchos
documentos se aglomeran en cajas. Con las actuales condiciones no es posible
que el archivo cumpla con las funciones que le asigna el Decreto Nº
71-2001, publicado en La Gaceta Nº 184 del 28 de septiembre de 2001.
El presupuesto del Archivo incluido dentro del Instituto Nicaragüense
de Cultura debe ser aumentado, igual que los del Museo, la Biblioteca,
y otras dependencia del INC.
Según el arto. 20 del Decreto creador del archivo, “se Faculta
al Instituto Nicaragüense de Cultura, a través de la Dirección
de Patrimonio Cultural a dictar las normativas reguladoras en materia de
protección, conservación y preservación del Patrimonio
Documental de la Nación, como salvaguarda de todos los documentos
pertenecientes al Poder Ejecutivo”.
Ahora que se aproxima la aprobación del Presupuesto General de
Ingresos y Egresos de la República para el 2008, cabe preguntar
cuál será el presupuesto destinado para que se cumpla el
Decreto. La Libérrima del General Zelaya o el acta de nacimiento
del general Sandino, merecen mejores condiciones
COLECCIONES MANFUT.ORG
Diseño
y recopilación de datos por Eduardo Manfut P. (mayo - 2001 Y REVISADO
EN MAYO 2010 ).
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