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noticia sobre la develizacion del monumento, aparecida en un Diario de Managua al final de ésta introducción a Sandino

Monumento al
General 
Augusto Cesar Sandino 
en Niquinonohomo

Augusto C. Sandino
Nació el 18 de mayo de 1895 en Niquinohomo, departamento de Masaya. 

Su madre Margarita Calderon  fué una humilde campesina, se desempeñaba como doméstica y obrera agrícola. Su padre fué Gregorio Sandino, un mediano propietario, productor agrícola. Su infancia transcurrió al lado de su madre; ahí conoció y sufrió toda clase de miserias y privaciones
 


Mi Mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y nervio de la raza.
Era yo un muchacho de 17 años y presencié el destace de nicaraguenses en Masaya y otros lugares de la República, por fuerzas filibusteras norteamericanas. Personalmente miré el cadáver de Benjamin Zeledón, quién fué sepultado en Catarina, pueblo vecino al mío. La muerte de Zeledón me dió la clave de nuestra situación nacional al frente al filibusterismo norteamericano; por esa razón, la guerra en que hemos estado empeñados, la consideramos una continuación de aquella.
 

Sandino en sus 20 años.
A la edad de 20 años Sandino deja la casa de su padre para buscar la manera de hacer su vida por sí mismo, y así recorre haciendas y plantaciones trabajando como ayudante de mecánica, volviendo más tarde a Niquinohomo para dedicarse al comercio de granos.
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" El amor a mi patria lo hé puesto sobre todos los amores y tú debes convencerte que para ser feliz conmigo, es menester que el sol de la libertad brille en nuestras frentes"Carta de Sandino a Blanca Aráuz

Posteriormente, Sandino sale hacia Honduras, vía Río San Juan, Bluefields y empleándose en La Ceiba como guarda almacén del Ingenio Montecristo, propiedad de la Honduras Sugar and Distilling Company.


Vista parcial de las Instalaciones de la Huasteca Petroleum Company, en Cerro Azul, Veracruz, México.

En el año 1923 deja Honduras y llega a Guatemala, donde se coloca en las plantaciones de la United Fruit Company en Quiriguá; ese mismo año sigue su viaje hacia México, donde comienza a trabajar en Tampico para la South Pennsylvania Oil Company.

En 1925 pasa al campamento de la Huasteca Petroleum Company, en Cerro Azul, Estado de Veracruz, donde permanece hasta su regreso a Nicaragua en junio de 1926.

Estando en México, Sandino se vincula con líderes sindicales; obreros, militantes socialistas, anarquistas y masones. Es ahí donde conoce de las luchas sindicales.

" En busca de los abusos de Norteamérica en Nicaragua, partí de Tampico, México, el 18 de mayo de 1926 en donde me encontraba prestando mis servicios materiales a la compañía yanqui para ingresar al Ejército Constitucionalista, que combatía contra el régimen impuesto por los banqueros yanquis en nuestra República"

A su regreso a Nicaragua, el país se encontraba sacudido por una guerra civil, llamada Guerra Constitucionalista, resultado de la lucha entre los liberales y conservadores por el control del poder político.

En ésta guerra, Sandino aparece como una nueva fuerza que representaba las aspiraciones populares contra la dominación que casi dos décadas había ejercido marines americanos en Nicaragua.

"Son traidores a la Patria: Todo nicaragüense que con miras políticas trafique con la honra de la nación, solicitando apoyo oficial de los invasores de la patria, así como el Gobierno de la Casa Blanca.. El que prestare ayuda a los invasores y traidores para asesinar a los patriotas nicaraguenses que están defendiendo la soberanía nacional".

Sandino ya en Nicaragua se emplea en el mineral de San Albino, en donde logra constituir, con algunos mineros, la primera célula sandinista con la que daría inicio a su propia batalla dentro de la Guerra Constitucionalista.

El primer combate se da en el Jicaro. La falta de experiencia de la columna sandinista, a escasez y pésima calidad de las armas harían que sufrieran una derrota, pero aquella pérdida sólo serviría para reafirmar su vocación de lucha.

Posteriormente, Sandino reagrupa a su gente y, después de dejarla bajo seguro en el Cerro El Chipote, se dirige con unos pocos hombres hacia la Costa Atlántica donde estaba el grueso de las tropas liberales, viajando en pipantes sobre el Río Coco, en medio de la selva, en una travesía de muchos días y de muchas penalidades que no podía realizarse sin la ayuda de los indígenas sumos y misquitos que pueblan la zona. Soldados sandinistas durante la guerra, esos indígenas formarían una eficiente aunque primitiva marina de guerra con pipantes, llevando por el Río guerrilleros, municiones y alimentos.

El 4 de mayo de 1927, Estados Unidos interviene en la guerra Constitucionalista, haciendo que ambos bandos firmaran el Pacto de El Espino Negro, donde se plantea el desarme general, la creación de la Guardia Nacional y la supervisión de las elecciones por parte de los marines, terminándose así con las hostilidades.

Sandino es el único de los generales que rechaza la imposición yanqui y decide continuar la lucha hasta expulsar a los marines, teniendo que enfrentarse a traidores e invasores, en una larga lucha de liberación nacional.

" Ya en el teatro de los acontecimientos me encontré con que los dirigentes políticos, conservadores y liberales son una bola de canallas, cobardes y traidores, incapaces de poder dirigir a un pueblo patriota y valeroso".

El primero de julio de 1927, Sandino lanza su primer manifiesto:
 
 

"A los nicaraguenses, a los Centroaméricanos, a la Raza Indohispana....
ante la Patria y ante la historia, juro que mi espada defenderá el decoro nacional y dará la redención a los oprimidos.
Acepto el reto del cobarde coloso invasor y de los traidores de la Patria.
Nuestros pechos serán murallas donde se estrellen sus hordas, pues tengo la firme convicción de que cuando hayan matado al último de mis soldados, más de un batallón de los de ellos habrá mordido el polvo de mis agrestes montañas.

El día 16 de julio de 1927, sandino atacó la ciudad de Ocotal, en el departamento de Nueva Segovia, protegida por una guarnición de marines; con aquella batalla, que duró desde las horas del amanecer hasta la tarde, el mundo sabría que la guerra de liberación había comenzado.
 


Frente a la Alcaldía de Ocotal, en 1927, ésta Casa de dos pisos servía de Cuartel General de los soldados américanos.

El día 2 de septiembre de 1927, Sandino y sus hombres suscriben el documento oficial de constitución del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua.

El número de efectivos varóo en distintas ocasiones, de entre 2,000 a 6,000 soldados que llegó a tener en la época de expansión más grande de sus operaciones, en 1931 - 1932.

Sus columnas estaban bajo el mando de un General, y cada columna tenía a su cargo un área territorial para operaciones militares, organización civil y paramilitar, recolección de impuestos, lo mismo que para la organización de la producción agrícola. General Pedro altamirano; Boaco, Chontales y Matagalpa, General Carlos Salgado; Zelaya, General Pedro Antonio Irías; Jinotega, General Juan Gregorio Colindres; Nueva Segovia y Madriz, General José León Díaz; León y Chinandega, general Abraham Rivera; Zelaya.

"El Ejército es el más disciplinado, abnegado y desinteresado en todo el mundo terrestre, porque tiene conciencia de su alto papel histórico".
 
 

En esas áreas llegaron a funcionar escuelas de primeras letras para los soldados y los campesinos.

En los cuarteles de la montaña había niños huérfanos de guerra, que se les conocía como el "Coro de los Angeles". Asistían a las emboscadas y su papel consistía en dar gritos, vivas y hacer toda clase de ruidos, dando unas veces la impresión de que el número de sandinistas era mayor, y otras, que llegaban refuerzos. Estos niños, cuando crecían, llegaban a ser soldados regulares y debían conquistar su propio fusil, como el caso del coronel Santos lópez.

      Niquinohomo íntimo
                La nieta del Gral. Sandino
                * María Soledad la «novia burlada» que lo esperó hasta su muerte 
                * Mercedes Pavón Sánchez su «travesura de juventud» 
                * Y Blanca Arauz, su esposa «La Telegrafista de San Rafael»
 

                —ARNULFO AGÜERO   El Nuevo Diario—
         
                ¿Por que Ud. asegura de que es nieta del General Sandino? - Ah... los papelitos hablan... (Se refiere a la Acta de matrimonio de su mamá,   María Natalia Sánchez Sandino con Aristides Pavón Uzaga, albañil y  músico, casados a los 16 años, en la Iglesia de Santa Ana,  Niquinohomo, el 23 de Noviembre de 1933. 

                -Ahí sale que el General la vino a entregar; figúrese que a mí se me  perdió un telegrama que un tío de nosotros, de León, - le decían «San San»- me mandó un telegrama, diciendo que mi madre Natalia (nacida en 1917) era hija del General, y ahí está también mi tío Adalid Calderón, y toda la gente de antes, todo el mundo lo sabe. (Menos los que no lo quieren aceptar, o los que quieren confundir u ocultar la historia, por  parecerle de menor importancia política o de interés personal. 

                - Y ai tá... mi Mamita (su abuela, la primera mujer con que convivió Sandino «ilegalmente») Mercedes Sánchez, se crió en la casa de mi  papito «Goyo» (Don Gregorio Sandino), y ai tá... otra cosa idéntica: mi madre María Natalia, es igualito su rostro al de Sandino y todo. Mi mamá   me contaba muchas cosas de él, de su muerte y de su relación de padre e hija. 

                LA RECONOCIO POR MEDIO DE DON GREGORIO SANDINO 

                - El General había sido para ella un fracaso sentimental, por que él la quiso mucho, la prueba más contundente es que él la reconoció por  medio de mi papito Goyo, cuando él se fue huyendo, tras los problemas  con el señor Dagoberto Rivas (diputado conservador al que baleó en la pierna izquierda, por una deuda de frijoles, en las afueras de la Iglesia Santa Ana); entonces mi papito Goyo, quedó como responsable de ir a  ver a mi mamá Natalia, después se la trajo a vivir a su casa de  Niquinohomo. 

                - Entonces mi mamá me contaba que el General las visitaba, -estaba   jovencito recuerda -, a la casa con todo su Estado Mayor y soldados, y  que los había conocido, y que el día que se casó su mamá Natalia  Sánchez Sandino, el 23 de Noviembre de 1933, se vino Sandino de la montaña a casarla con Aristídez Pavón. El acta matrimonial que dio la  arquidiócesis de Managua posteriormente lo confirma con el sello de la  parroquia de Santa Ana. Mi mamá me contó que el día de la fiesta de  bodas, había bailado con Pedrón Altamirano y con otros guerrilleros del  Estado Mayor de mi abuelo, el General Sandino. Ella contaba que su vida fue muy triste, desde que a él lo mataron... en Managua; y que su vida hubiera sido otra, teniendo vivo a su padre. 

                SU ABUELA FUE EMBARAZADA EN LA CASA DE DON GOYO? 

                - Dónde y cómo se inició el romance de su abuela Mercedes Sánchez  con Sandino? - Antes el romance de las muchachas dilataban  bastantes años, se casaban y tenían sus hijos más maduros. Entonces   su mamá, Mercedes Rosario Sánchez, la vino a dejar donde mi papito  Goyo como «hija de casa», era una muchacha maciza, y de ahí ... cual  fue la sorpresa: ver aparecer a mi abuela Mercedes, salir...¡  embarazada !. 

                - Entonces mi papito Goyo sospechaba de mi tío Sócrates Sandino, porque dicen que era muy enamorado, entonces él aseguraba que era de mi tío Sócrates; lo llamó, pero éste le dijo que nada tenía que ver,  entonces llamó a mi abuelo Augusto (Nicolás Calderón) Sandino, que lo tenía como muy recto y serio, y él dijo que si, que era de él. Entonces mi papito Goyo le dijo: ¿sabés a que te has metido?, ¡un hijo es una  responsabilidad!. 

                - Entonces Sandino reconoció moralmente a su primera hija, mi mamá   (Natalia Sánchez Sandino). Posteriormente Sandino llegaba a visitarla al  Portillo, donde vivió mi abuela, y donde nació mi mamá. Ella, mi mamá tuvo otros dos hijos más, uno murió (en el exilio de Miami, el 17 de Feb. de 1999 a la edad de 59 años) en Estados Unidos, el otro vive en Managua. 

                LA «TRAVESURA» DEL JOVEN SANDINO FUE ANTES QUE SE
                CASARA CON BLANCA ARAUZ 

                - El noviazgo de Sandino con Mercedes Sánchez Gaitán fue antes que el de Blanca Arauz (la Telegrafista de San Rafael). Cuando se enamoró  de Sandino todavía no se había ido a la montaña, era un muchacho   joven, su noviazgo fue una «travesura de la juventud», no creo que le haya gustado mi abuela, si era un campesina pobrecita, y que tuvo poca  relación con la familia Sandino. 

             
 

18 DE AGOSTO DEL 2002 /  La Prensa
    
              Los recuerdos de Sandino de don  Carlos Sotelo Potosme 

  Nuestro entrevistado era un  chavalo curioso y juguetón cuando conoció al General de  Hombres Libres. El encuentro fue como ocurre en los  pueblos chimirringos, donde  los pobladores son parientes cercanos o lejanos, proliferan  los compadres, las comadres  y los ahijados, y donde todos saben las penas, alegrías,  apodos y costumbres todos

               Mario Fulvio Espinosa
                     Podemos agregar que si Augusto Nicolás Sandino era conocido porque su padre don
              Gregorio Sandino tenía muchos bienes e incluso una venta en su casona frente a la
              esquina noroccidental de la plaza, la familia de Carlos Sotelo era más que querida,
              ya que había recibido de generación en generación el encargo de llevar a las tablas
              “El Mártir del Gólgota”, la “Judea”, y las pastorelas de diciembre, y todos, desde el
              más viejo hasta el más chiquito, eran artistas consumados. 

              Lo que rememora don Carlos Sotelo no tiene fecha, pero debió haber ocurrido en
              los años veinte, cuando las calles de Niquinohomo eran color terracota, cuando
              buena parte de las casas y chozas estaban encaramadas en promontorios de
              talpetate y la parroquia —siempre larga, blanca y la misma—parecía dominar todo el
              poblado desde la pequeña colina donde fue construida. 

              Este indio, Carlos Sotelo Potosme, de piel de acero bronceado, ojillos de gavilán,
              requeneto y fuerte como roble añoso, tuvo la suerte de conocer a Sandino cuando
              éste ya era un hombre de treinta o más años, evento que podría haber pasado con
              menos peso para su memoria si aquel su coterráneo no se hubiera convertido años
              después en el arquetipo de los Hombres Libres de Latinoamérica. 

              SANDINO, COMERCIANTE DE GRANOS 

              “Yo le quiero platicar esas cosas que ya casi se me olvidan”, dice en un tono grave y
              confidencial mientras se despoja de su viejo sombrero de cuero y lo oprime con
              ambas manos sobre el pecho. 

              “Resulta que yo lo miraba y platicaba con él cuando llegaba a nuestra finca a vender
              o comprar arroz, maíz y frijoles, cuando decía “Adiós amigó”, al pasar a cobrar y
              también a otras diligencias. Porque don Gregorio, el papá, era comerciante de
              granos y le encargaba esos menesteres, y Augusto iba a recibir y a entregar.
              Augusto traía esos granos en uno dos o tres caballos... Y ya venía con los caballos
              amarrados de la cola, uno tras otro, y él los venía jalando. Y los caballos “paca,
              paca, paca” con sendos sacos a ambos lados. 

              “Él no vestía muy bien, andaba casi siempre con ropa de trabajo. El que era más
              elegante era Sócrates, porque era estudiado. Usaba saco y chaleco igual que don
              Gregorio. Pero Augusto era más popular, se paraba en la puerta con los mozos y
              platicaba con ellos. Y nosotros éramos muchachos y llegábamos ahí a escuchar los
              chistes de los jóvenes mayores. 

              “Pero eso sí, en la casa a veces había grandes bailaderas y venían gente de Managua
              con buenas muchachas y señoras con sus maridos. ¡Qué alegría había allí donde ese
              don Gregorio! Él viendo todo, don Goyo, muy serio y satisfecho, atendiendo a los
              invitados. 

              “Había una vitrola ortofónica, altota, y con ese chunche bailaban. Y nosotros que
              éramos un montón de muchachos vagos, ahí estábamos parados en la puerta viendo
              y revueltos con los hombres que se ponían en la puerta a estar platicando y
              chiliando, y ahí entraba a la plática Augusto. De repente uno de ellos agarraban el
              vasito de medir el guaro así, y le decían a uno: “Tomá papitó, tomáte un poquito”, y
              el muchacho que era vago se hartaba el guaro y ahí se picaba. Ahí era el riserío y
              hacer burlas del chavalo que se picaba. Yo, eso sí, nunca me piqué. 

              “Y Augusto nos agarraba de la mano y decía: ‘Vamos, pasen adentro para que bailen
              ustedes, vamos a poner un disco para que bailen’. Pero mentira, los chavalos no
              bailaban, pero algunos se hartaban el poquito de guaro que les daban”. 

              En ese tiempo, ¿cómo observaba usted el carácter de Sandino? 

              “Hummm... No era un hombre que iba a despreciar a sus amigos ni a los chavalos o
              jóvenes como él... Él era muy serio, se metía a beber yo no sé qué, y ya volvía para
              afuera para estar chiliando con nosotros, pero nunca él dijo alguna mala expresión
              ahí junto al muchachero. 

              “Y después de eso, que siempre fue muy bien mirado por las muchachas, y si ponían
              las piezas que a él le gustaban, él iba a sacarlas a bailar. Lo mismo hacía Sócrates”. 

              ¿Se notaba una diferencia en el trato que en esa casa recibían Sócrates y Augusto? 

              “Es que Sócrates era un muchacho estudiado en ese tiempo, y no estuvo con
              Sandino en la guerra, sino que cuando ya Sandino vino a Nicaragua entonces
              Sócrates se le unió en sus ideales. Yo recuerdo que en la casa había una gran mesa
              donde ellos comían juntos con la familia”. 

              Cuénteme algo de la Margarita Calderón... 

              “A la Margarita Calderón la conocí, era una señora bastante viejita, yo no lo vi
              donde don Gregorio. Ella vivía de ahí de esa calle que está allá, para allasito, ahí
              nomasito estaba la Policía. Era una casa de tablas que era grande y ancha, ahí la
              conocí viviendo a la Margarita con su familia. 

              “Augusto nació frente al parque en una casita forrada con palma de coco, era de una
              señora que se llamaba Justina López. Ella se la alquiló a doña Margarita. 

              “En cierta ocasión Augusto pudo venir de montaña adentro, y anduvo aquí y ya
              hubo confianza en Niquinohomo, ya no hubo odio ni nada. Pero es que Augusto no
              vivió sus últimos años en Niquinohomo, sólo anduvo en el asunto de las montañas”. 

              ¿Cuántos hermanos tuvo Augusto? 

              “La Margarita tuvo como unos seis hijos, porque hubo como dos varones más
              después de Augusto. Es que don Gregorio no era marido de ella. Pero Augusto era
              hijo de don Gregorio. Los otros hijos que tuvo la Margarita son después de Augusto.
              Las hermanas eran tres, y dos hermanos Fernando y Toño, ‘Toño Loco’, le decían. 

              Cuando Augusto estaba de unos quince años, por ahí dicen que se encontró con don
              Gregorio que iba a caballo. Don Gregorio era un hombre muy elegante, vestía de
              saco, chaleco, leontina de oro, elegante montura. Entonces se le acercó Augusto y le
              dijo: ‘Don Gregorio, quiero saber una cosa... ¿Usted es mi padre o no es mi padre?’
              ‘Sí, hombre, yo soy tu padre. ‘¿Y entonces por qué me deja andar rodando junto con
              mi madre?’ ‘Sí, hombre, yo te voy a llevar’. Y entonces se lo llevó de concierto, pero
              no se lo llevó de hijo para mandarlo a estudiar, y así lo estuvo usando, y lo único
              que hizo fue enseñarle a hacer negocios de compra y venta de granos”. 

              ¿En qué circunstancias se va Sandino de Niquinohomo? 

              “Sandino se va de Niquinohomo porque le pegó un balazo a Dagoberto Rivas, que
              era diputado conservador, mandaban los conservadores en ese tiempo. Dagoberto
              Rivas le vendió unos frijoles podridos. Sandino no tuvo la malicia de registrar los
              frijoles, los de arriba eran buenos y los de abajo podridos. 

              “Cuando Augusto llegó a entregar los frijoles a su comprador, vació los sacos y noto
              los podridos. Sandino sufrió un ‘asareón’. Fue a reclamarle a Dagoberto Rivas, pero
              éste le dijo: “Lo que es venta es venta, ¿por qué no los registraste antes de irte?”
              Entonces Augusto le dijo: “Si no me reconocés los frijoles, en cualquier parte te
              tiro... en la iglesia que estés te tiro”. Y así fue, allá lo fue a tirar a la iglesia, lo llamó
              afuera, le volvió a reclamar, y como el otro le contestó con malacrianza le dejo ir un
              balazo. Le pegó en la pierna, y como el herido era diputado, Augusto se fue de aquí.
              Pero se comunicaba con don Gregorio, y éste le dijo: “Andáte, hijo, lejos, porque
              ahora el hermano de Dagoberto, que se llama Rigoberto, es juez de Policía. Se tuvo,
              pues, que ir muy lejos. Él quería regresar porque aquí tenía una novia que se
              llamaba María Soledad Benavides. 

              Otra cosa, Augusto no se llamaba Augusto César Sandino, sino Augusto Nicolás
              Calderón Sandino. La “C” que se ponía quería decir Calderón, por su madre y no por
              llamarse César’’. 

              ¿Cómo recibieron los niquinohomeños la noticia de su muerte? 

              “Fue una cosa muy pasiva. Porque Niquinohomo era como pueblo dormido.
              Además, porque se murió en Managua. No tuvo un alboroto, y es el mismo cuento
              que estamos contando nosotros, que si usted me cuenta yo me sorprendo. Todo fue
              en silencio, mataron a Sandino y ya estuvo, ya no está. Porque Somoza había regado
              la bola de que Augusto era un bandolero, hubo más indignación cuando Somoza le
              dio el golpe de Estado al doctor Leonardo Argüello. Incluso aquí todavía hay
              personas que llaman asesino a Augusto porque mataba a los norteamericanos”. 

              LA PASIÓN POR EL TEATRO 

              ¿Por donde vivía usted en esos tiempos? 

              “Yo viví aquí a este lado, donde se llama La Hoja Chigüe, en la finca La Poma. Tenía
              una gran cantidad de originales de teatro que trabajaba en la noche, como le dije
              aquel día, en Las Crucitas. Trabajé en una finca que tenía mi papá aquí por la
              carretera, donde se llama Momotombo. Después me casé y ahí me fui a vivir, ahí, a
              tener a mis hijos. Tuvimos una señora que cuando nosotros salíamos de actuación
              ella quedaba cuidando. 

              “Es que yo desde muy niño anduve metido en cuestiones artísticas. Mi papá me sacó
              de ‘Jesús’ cuando yo era muy chiquito, y a los doce años ya trabajaba en la Judea”. 

              ¿Esa pasión por el teatro fue heredada? 

              “Mi papá se llamaba Carlos Sotelo García y ya amaba el teatro. Mi abuelo se llamaba
              Juan Bautista Sotelo y él decía que mi bisabuelo y mi tatarabuelo ya eran artistas. 

              “Presentábamos la Judea en los días santos, y eso nos quedó a nosotros como
              herencia. Anoche, por lo menos, estuvo mi tío, y ya nos pusimos de acuerdo sobre
              los dramas que vamos a poner en la Semana Santa que viene, para que cada quien
              vaya teniendo y estudiando sus papeles.

              “Desde aquellos tiempos lejanos presentamos en alguna ocasión “Malditas sean las
              mujeres”, “Los siete pares de Francia”, “Cleopatra”, “Don Juan Tenorio”, y muchas
              obras serias y obras históricas. Yo estaba chavalón, no hombre viejo como ahora,
              era un muchachote que andaba con mi papá y todos mis hermanos mayores
              buscando el personal del elenco. 

              En “El Mártir del Gólgota” mi papá hacía siempre el papel de Singo. Era un hombre
              bajo, gordo y negro, pero era teatrista y dirigía el teatro, y ahí estábamos todos sus
              hijos, cada uno con su papel, y estaban ahí sus hijas como miembros del reparto.
              Las representaciones las hacíamos en las calles, en el parque y en el Cabildo.
              También usábamos algunos locales que alquilábamos para que los actos fueran más
              privados. ‘La Judea’ salía a las calles de Niquinohomo y los cuadros de la Pasión se
              representaban en diferentes esquinas, por ejemplo “La tentación” en tal lugar, “La
              ultima cena” en otro, “La crucifixión” en otro. Mi familia es una macolla de artistas,
              no solamente mi abuelo y mi padre fueron artistas, también lo fue “Catucho” mi
              hermano mayor, o Juan, que acaba de morir, también mis hermanas, La Panchita y
              la Cheya, que eran además miembros del coro de la iglesia. Una de ellas murió hace
              poquito, la otra todavía canta”. 

              NIQUINOHOMO DE FIESTA 

              El próximo 24 de agosto Niquinohomo estará festejando cuarenta años de haber
              sido elevada a la categoría de ciudad. 

              La jornada de festejos durará tres días, el 24 se escuchará una alegre diana y
              probablemente la Asamblea Nacional sesionará en Niquinohomo a las diez de la
              mañana. 

              Por la tarde se verificarán eventos folclóricos, a las tres de la tarde se cantará una
              misa campal, a las cuatro será el solemne acto central, y por la noche se verá un
              espectáculo de juegos pirotécnicos. 

              También se realizará una feria gastronómica y otra de artesanía, y se ha planeado
              llevar a destacados intelectuales para que diserten sobre esa ciudad. 

              LOS 40 AÑOS DE UNA CIUDAD 

              Con la celebración de los cuarenta años de Niquinohomo se pretende que esta
              ciudad sea declarada Patrimonio Histórico de la Nación, para que pueda recibir los
              privilegios que la ley le concede. Ente los personajes notables de la ciudad que serán
              homenajeados, figura nuestro entrevistado, don Carlos Sotelo Potosme, destacado
              teatrista y folclorista.
 


Develizan placa y escultura en Niquinohomo
Alemán hace proselitismo a la sombra de Sandino
* Asisten dos nietos del General de Hombres Libres
* Pese al discurso presidencial, alguien comentó que si Sandino volviera a vivir lo volverían a matar

—ESTEBAN SOLIS R—
 El presidente Alemán gritó ayer a todo pulmón que el general de hombres libres Augusto César Sandino jamás fue marxista, stalinista y mucho menos comunista y que su figura debía ser rescatada de una especie de secuestro. 

Alemán se rodeó ayer de los nietos del patriota nicaragüense y acompañado de su gabinete de gobierno y el cuerpo diplomático develizó una placa al pie de una majestuosa escultura de bronce del héroe nacional ubicada a la entrada de Niquinohomo, su ciudad natal. 

El presidente, que reiteró el liberalismo de Sandino, calificó como un sagrado legado una frase que inmortalizó el general «La soberanía de un pueblo no se discute, se defiende con las armas en la mano». 

«Como hombres de paz y civilistas admiramos y respetamos al general de hombres libres en su verdadera dimensión histórica y humana, en su sencillez espartana y valores autóctonos que llegó a encarnar con singular valentía», precisó el mandatario. 

 NIETO DE SANDINO «FUE UN DISCURSO BONITO PARA LA OCASION» 

César Castillo Sandino, nieto del general de hombres libres e hijo de Blanca Segovia, 

«Pienso que fue un discurso bonito para la ocasión, nosotros le estamos muy agradecidos por sus palabras y tiene razón porque Sandino es de todos los nicaragüenses, no es de partidos políticos», 

Augusto y su hermano Julio César acompañados de sus hijas, bisnietas del general, recibieron una réplica de la placa conmemorativa a la memoria de Sandino colocada en la parte frontal del monumento de tres metros de alto y 3 mil libras de peso. 

La escultura fue diseñada por el nicaragüense Frank Orozco Pernudi radicado ahora en Italia y estuvo bajo la coordinación del ingeniero Jaime Morales Carazo, «El Padrino» y principal asesor del presidente Alemán. 

«Aunque no guste a muchos, Sandino es un héroe nacional, no es la figura de un partido, y definitivamente su bandera de lucha fue roja y negra pero siempre estuvo cobijado por la azul y blanco», remarcó el Comandante Cero Eden Pastora, tras comentar que el general se merece ese homenaje y más.

1 de Junio de 2001 |  El Nuevo Diario
a


 

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