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Tour Monumental de
 Ciudad Darío, Bienvenidos
Nicaragua
Honor a quien honor merece, El Comité Dariano de Ciudad Darío, en el 135 aniversario del natalicio de Nuestra Gloria Universal  Rubén Darío, reconoce a Monseñor Carlos Sancti, hijo dilecto de Ciudad Darío, por la lbor humanitaria e impulsor de multiples obrasde progreso en el Municipio de Darío, dado en la Ciudad de Darío a los quince días del mes de enero del año 2002. Sr. Pedro Joaquín Treminio Mendoza, Alcalde Municipal , Presidente del Comité Dariano


Este mismo Alcalde Sr. Pedro Joaquín Treminio Mendoza ofreció un busto al ex-Presidente Arnoldo Alemán, en agradecimiento a obras que aportó durante su gestión, pero tal decisión ubicó la imágen de Ciudad Darío en una posición muy embarazosa que hasta el momento no ha podido recuperar. El busto que ha sido remontado varias veces debido a pobladores que piensan que Ciudad Darío no necesita congratularse con está ahora destruido.

19 DE ENERO DEL 2002 / La Prensa

 Alcalde de Ciudad Darío develó busto del ex  presidente Arnoldo Alemán en el aniversario  del nacimiento del  panida  Ni caso le hicieron al  Ministro de Educación, que prefirió quedarse   tomando gaseosa en  lugar de andar detrás de Alemán Aunque el diputado Arnoldo Alemán está más que  lejos de ser un célebre panida como Rubén Darío, el alcalde de Ciudad Darío le ofreció el busto que aparece  en la gráfica como un homenaje.

              Milagros Sánchez Pinell 
             Lo que debió ser un acto de celebración del 135 aniversario del natalicio de Rubén
              Darío, se transformó en un acto partidario de los que anda organizando el ex
              presidente Arnoldo Alemán desde el pasado 10 de enero, el cual el alcalde
              aprovechó para develar un busto del ex mandatario. 

              Y en el propio acto en homenaje al Poeta, el ministro de Educación, Cultura y
              Deportes, Silvio De Franco, fue marginado, a tal punto que quien inauguró una
              fuente y una estatua del insigne panida fue Alemán. 

              El alcalde de Ciudad Darío, Pedro Joaquín Treminio, olvidó por completo la
              presencia del Ministro de Educación, quien asistió en representación del presidente
              de la República, Enrique Bolaños, ya que se dedicó a inaugurar el monumento a
              Rubén Darío ubicado frente a la casa natal del poeta únicamente con Alemán. 

              Posterior a la ceremonia, Treminio y Alemán se dirigieron a develar un busto que la
              Alcaldía de Darío le mandó erigir al ex mandatario en el recién construido
              Boulevard de “Hombres Ilustres”. 

              Treminio justificó la ausencia del ministro De Franco diciendo que éste no tenía la
              misma agilidad que el doctor Alemán para llegar a tiempo. 

              Al preguntarle a De Franco que si no le parecía un acto más político que cívico,
              respondió: “Ese juicio no lo puedo hacer yo, eso le corresponde a cada
              nicaragüense. Acá estamos celebrando el aniversario del nacimiento de Rubén
              Darío”. 

              UN ALEMÁN PRESIDENCIAL 

              El trato preferencial hacia Alemán fue notorio desde que finalizó la Eucaristía en
              honor a Darío, cuando Treminio caminó en todo momento a la par del presidente de
              la Asamblea Nacional, quien además se dedicó a repartir besos. 

              Ambos ingresaron al auditorio donde se realizaría la ceremonia central a esperar la
              entrada del Ministro de Educación y las Musas Darianas con su cortejo de Gracias.
              Pero la incertidumbre se apoderó de los organizadores cuando comenzó a circular
              el rumor de que De Franco abandonaría la ciudad sin asistir al acto, ya que se sentía
              desairado y molesto porque Alemán lo había empujado cuando éste quiso entrar al
              local junto con ellos. 

              Minutos más tarde, De Franco apareció sonriente y escoltado por las Musas
              Darianas y las Gracias, aduciendo que andaba tomando gaseosa. “Lo que pasa es que
              las muchachas estaban muy cansadas y acaloradas, así que aprovechamos para
              tomar unas gaseosas”. 

              En cambio, el alcalde de la localidad negó los rumores diciendo que el retraso se
              debió a que el Ministro de Educación se había quedado de último porque quería
              entrar con las Musas. 

              ALCALDE SE OLVIDÓ DE RUBÉN DARÍO 

              Durante su discurso, el alcalde de Ciudad Darío, Pedro Joaquín Treminio, se dedicó
              a alabar más la personalidad y los “logros” del ex presidente Arnoldo Alemán que a
              exaltar la figura del Poeta Universal. Además, le pidió castigar la corrupción en el
              Poder Judicial. “Quiero, presidente, que hagamos reformas a la Ley y cambiemos a
              los jueces corruptos para que mantengamos un Darío estable”, dijo. 

              Petición que fue tomada en cuenta por Alemán durante su intervención, quien
              manifestó castigar la corrupción. “Desde mi trinchera en la Asamblea Nacional,
              cómo puedo dar la espalda a este precioso municipio... vamos a legislar leyes para
              que la corrupción del Poder Judicial sea totalmente eliminada, para que nuestros
              jóvenes sean defendidos por la Ley”.

19 de Enero de 2002 |  El Nuevo Diario
               Alemán se toma acto dariano y develiza su propio busto
                Tenemos prócer viviente
                * Ministro ignorado estuvo a punto de abandonar el acto en
                Ciudad Darío donde el alcalde convirtió la celebración en una
                exaltación del arnoldismo
                * De Franco no leyó su discurso, dijo cuatro palabras y se ausentó
                del discurso rocambolesco del edil y de la levantada de la sábana
                de la espantosa estatua

                CIUDAD DARIO

                El alcalde de esta  ciudad, Pedro Joaquín  Treminio Mendoza,   junto a un grupo de   arnoldistas  incondicionales,  deslució por completo las actividades del  135 aniversario del  natalicio de Rubén  Darío, al politizar el  evento y  menospreciar al   Ministro de Educación, Cultura y  Deportes, Silvio de  Franco, por el afán de quedar bien con el ahora diputado, Arnoldo  Alemán. 

                El Ministro de Franco asistió a las actividades darianas en  representación del Presidente Bolaños, desde antes de las ocho   de la mañana de ayer viernes, pero el alcalde Treminio Mendoza lo  hizo esperar y esperar en el anfiteatro ubicado a la orilla de la casa   natal del poeta, porque se encontraba a la espera del ex  Presidente Arnoldo Alemán, quien no aparecía como invitado en el  programa oficial. 

                A eso de las diez y media de la mañana hizo su entrada el ex  presidente Alemán y fue en esos momentos en que el Ministro de   Franco se percató que todo el atraso se debía porque no había  llegado Arnoldo Alemán.   De Franco se molestó mucho, habló con las musas darianas y se  salió del anfiteatro bajo el pretexto de que irían a tomar un refresco. 

                Conocimos que el Ministro de Franco estaba decidido a no  regresar al evento, pero volvió media hora después, luego de haber  sido persuadido por una serie de personalidades que se enteraron  de todo lo sucedido. 

                EVIDENTE MOLESTIA 

                Debido a la politiquería del alcalde de Ciudad Darío es que el acto  central de las actividades oficiales en honor del 135 aniversario del   natalicio del poeta inició hasta las 11 de la mañana. 

                Pero, fue muy notoria la actitud molesta que adoptó el Ministro de  Franco hacia el doctor Alemán y hacia el alcalde Treminio  Mendoza, porque se consideró burlado. 

                Fue tanto el enojo del Ministro de Franco que rompió el discurso   que había preparado, un discurso eminentemente cultural, y cuando   le tocó hablar, no hizo nada más que improvisar algunas palabras y no habló más de cinco minutos. 

                Luego del acto central, el Ministro de Franco se quedó rezagado a  la hora de inaugurar una pequeña fuente luminosa y después no  asistió a la develización de busto de Arnoldo Alemán, lo que fue   catalogado por los presentes como una protesta por parte de Silvio  de Franco en contra de Arnoldo Alemán. 

                ALCALDE ELOGIA MAS A ALEMAN QUE A DARIO 

                Vale destacar que durante el acto central, el edil de Ciudad Darío,   Pedro Joaquín Treminio, expresó un fervoroso discurso, donde lo  menos que hizo fue hablar de Darío y en cambio se desvivió en  elogios a favor del ex mandatario Alemán, anunciando además que  Alemán había sido nombrado hijo dilecto de Ciudad Darío. 

                "En este importante evento, como lo es el 135 aniversario del natalicio de la gloria inmortal de nuestro querido Rubén, quiero   aprovechar este momento para agradecer a ese hombre ilustre,   hijo dilecto de este pueblo, como lo es el doctor Arnoldo Alemán,  por todo su esfuerzo, por todas las obras que impulsó en nuestro  municipio", dijo. 

                Recordó que cuando fue Concejal, encontró un municipio con  escuelas escasas. "Eran escuelas de barro, prácticamente  cayéndose y con el doctor Arnoldo Alemán comenzamos a construir  escuelas y el diez de enero, cuando él (Alemán) entregó la banda  presidencial a nuestro querido Presidente Enrique Bolaños,  habíamos construido más 70 escuelas en este municipio". 

                Agregó que a la par de eso "construimos casi en todas las  comunidades caminos de penetración, electrificación, proyectos de  agua y hoy vemos a un Darío (la ciudad) totalmente cambiado". 

                El alcalde dijo ante los asistentes, que en la avenida de los ilustres,   "detrás de la estatua de Monseñor Carlos Sancti, tendremos el busto de un hijo dilecto, de un hombre que apoyó con más de 300  millones de córdobas para el desarrollo de nuestro pueblo (Ciudad   Darío), como lo es el doctor Arnoldo Alemán, presidente de la Asamblea Nacional". 

                ALEMAN SE DECLARA "PROCER VIVIENTE" 

                Pero eso no fue todo. Cuando el ahora diputado Arnoldo Alemán  se dirigió al público asistente, habló con mucha autoridad, como si todavía fuera el Presidente, lo que molestó mucho más al Ministro  de Franco. 
  Posteriormente fuimos testigos de algo todavía más absurdo y es  que como en el poema de Ernesto Cardenal, donde Somoza  develizó un busto de Somoza en el estadio Somoza, el ex  presidente Arnoldo Alemán se declaró "prócer viviente" de  Nicaragua y develizó su propio busto en la Avenida de los Ilustres  de la antigua Metapa, situada a unos 90 kilómetros al norte de  Managua. 

                Es que el ahora presidente de la Asamblea Nacional, Arnoldo  Alemán, aprovechó muy bien las celebraciones del 135 aniversario   del natalicio de nuestro Gran Poeta Universal, Rubén Darío, y devilizó su propio busto que le colocara el alcalde, Pedro Joaquín  Treminio Mendoza. 

                El busto, que sinceramente se parece muy poco, por no decir casi  nada al ex mandatario nicaragüense -le hicieron más grande la  cabeza, el rostro más delgado y con menos edad- está ubicado en el segundo lugar de los ilustres que adornan la preciosa avenida que da colorido a esta pequeña ciudad y fue colocado a cien  metros detrás de la estatua de Monseñor Carlos Sancti. 

                MOLESTIA POR PARTE DE LA POBLACION 

                Aunque la mayoría de la población de Ciudad Darío votó por el    PLC en las pasadas elecciones, fue notorio el malestar que causó  la develización del busto de Alemán durante las festividades en   honor de Rubén Darío, porque muchos consideraron que se había  politizado el evento. 

                Uno de eso pobladores es el señor Walter Flores, de 32 años, quien expresó que no le parecía el hecho de que se estuviera  develizando un busto de Arnoldo Alemán durante el natalicio de  Darío. 

                "Lo más correcto", dijo el señor Busto, "hubiera sido haber hecho  homenaje a Rubén Darío y olvidar la política por un momento". 18 de enero de 2002 
 

14 DE MAYO DEL 2002 /  La Prensa  Cristiana Chamorro Barrios  La autora es periodista, miembro del Consejo Editorial de LA PRENSA.

  La suerte del caudillo liberal está  escrita 

               Cuando uno llega a Ciudad Darío y pregunta por el busto que Alemán ordenó
              construirse durante sus últimos días de gobierno, la gente contesta con otra
              pregunta: “¿Anda buscando al tamal...? En lenguaje popular “tamal y tamalón”
              significan “ladrón”, me explican unos pobladores de esa ciudad. En la calle la
              mayoría se refiere a este asunto con vergüenza. Dicen que primero se sintieron
              indignados por la imposición de la estatua, y que ahora están orgullosos de haber
              “descarado la cara” de Alemán, como si un cirujano plástico hubiese sido
              contratado para eso. Según ellos, no hay interés de que se esclarezca quién hizo
              “esa gracia”. El que sabe, mejor se queda callado. 

              Sin embargo, al igual que en toda Nicaragua, la suerte de Alemán es un tema
              pendiente. En Ciudad Darío hay un sector de la población que promete volver a
              construir el monumento “con material indestructible, de cuerpo entero y vigilado
              día y noche”, como quien dice, una estatua con inmunidad. Otro grupo de
              ciudadanos sugiere que mejor lo hagan por docena, porque lo van a destruir cada
              vez que intenten volver a levantarlo. 

              En general, en Ciudad Darío prevalece un sentimiento de alegría escondida que se
              pasea por el bulevar de los ilustres, para ver cómo quedaron los restos solitarios
              de un Alemán deformado. De la obra sólo queda una masa de cemento con blanco
              en un pedestal rodeado de placas con nombres de instituciones estatales, las
              “cajas chicas” del servilismo al poder corrupto y corruptor del Estado que
              representó Alemán. 

              La destrucción de este primer monumento al tráfico de influencia y a la
              consagración del caudillo pareciera una premonición de lo que tiene que ocurrir
              en los próximos meses, e inevitablemente nos remonta al epígrafe de Ernesto
              Cardenal: “La estatua de Somoza en el Estadio de Somoza”. Escrito veinte años
              antes que el pueblo, en la insurrección de 1979, derribara ese otro monumento a
              la dictadura, lo de Cardenal es una profecía para todos los caudillos, que dice así: 

              “No es que yo crea que el pueblo me erigió esta estatua porque yo sé mejor que
              vosotros que la ordené yo mismo. Ni tampoco que pretenda pasar con ella a la
              posteridad porque yo sé que el pueblo la derribará. No es que yo crea que el
              pueblo me erigió esa estatua porque yo sé que el pueblo la derribará un día. Ni que
              haya querido erigirme a mí mismo en vida el monumento que no me erigiréis
              vosotros, sino que erigí esta estatua porque sé que la odiáis”. 

              En menos de cien días los darianos hicieron lo propio con el presidente saliente y
              marcaron el camino del juicio destruyendo el monumento de Alemán para
              Alemán. Darianos entrevistados explican que no lo hicieron por odio ni
              revanchismo, sino por necesidad de expresar la sed de justicia que siente el
              pueblo ante un sistema de imposiciones y corrupción institucionalizada. 

              Al igual que en todo Nicaragua, en Darío la orden sacralizada de “el hombre”, se
              impuso sobre los procedimientos institucionales del Consejo Municipal y del
              Comité Dariano de la ciudad. Cuando todos los representantes del pueblo le
              dijeron “NO” a la moción del alcalde, él dijo: “Pero yo ya le dije SÍ al hombre y no
              puedo decirle que NO. 

              La corta historia de este primer y último busto público a un “prócer viviente”
              puede ser leída como un cuento insólito de un pueblo lejano que nada tiene que
              ver con lo que está pasando en el resto de Nicaragua. Sin embargo, para mí es una
              radiografía en pequeño de toda nuestra desgracia reciente y simboliza el principio
              del fin del poder que tuvo el último caudillo liberal. 

              Guardando las proporciones, el “SÍ al hombre” por parte del alcalde de Ciuadad
              Darío es el mismo SÍ del servilismo que Alemán utilizó para institucionalizar la
              corrupción a todos los niveles. Ese SÍ a las órdenes arbitrarias, al burlador de
              leyes y corruptor del Estado es el que tiene al país en duelo por el saqueo del que
              fuimos objeto, y por las familias de los acusados —algunos inocentes— víctimas
              primero de la corrupción del ex Presidente y sus socios, y segundo, de ellos
              mismos, por la ausencia de carácter y por el poco raciocinio que tuvieron al medir
              las consecuencias y límites del poder. 

              Como diría el poeta Pablo Antonio Cuadra: “Fueron atrapados por el gran
              monstruo del S. XX, que ha sido la desmesura del Poder, que llega hasta el espíritu,
              lo paraliza y arrebata su valor a las personas”. Culpables e inocentes participaron
              del sistema y fueron condenados, pero no sólo por una juez que aplicó la ley, sino
              también por el propio Alemán, quien desde su refugio inmune y con su silencio
              ratificó el dictamen jurídico que pesa sobre sus más cercanos colaboradores en la
              cárcel. 

              En Ciudad Darío el pueblo nos señalo el camino, le quitaron la cara para quitarse
              de encima una vergüenza pública. Aquí, en Managua, la sentencia contra seis ex
              funcionarios de Alemán refuerza la petición judicial de una juez del pueblo que
              pidió la desaforación del presidente de la Asamblea para descarar, como en Darío,
              la cara de la corrupción de Alemán y poder hacer la justicia que el país merece. La
              suerte de Alemán está escrita en los juzgados de Managua, y como una caricatura
              de Guillén, en Ciudad Darío. 

Viernes 22 de Agosto de 2003 | El Nuevo Diario
 

    Restauración del actual Museo Nacional costó 382 mil córdobas

Remozan casa natal de Darío 
—LUCIA NAVAS—
 Para dar la bienvenida a todo visitante interesado en conocer la historia que resguarda su casa natal, se levantó una estatua del gran poeta nicaragüense, Rubén Darío. (Foto/ Alejandro Sánchez) 

«Nací yo en un pueblito o aldea, de antaño llamado Chocoyos y hoy Metapa»...es la frase del insigne poeta Rubén Darío escrita en el monumento a su nombre que adorna el patio de su casa natal, hoy museo nacional, en el municipio que actualmente se llama Ciudad Darío. 
La casa natal del máximo exponente de las letras castellanas, Rubén Darío, fue restaurada en su totalidad por el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC). El ministro de Educación, Silvio De Franco, inauguró el jueves las obras, en compañía del director del INC, Dr. Napoleón Chow, y miembros del Consejo de Cultura, entre quienes estaba la señora Lilí de Serrano, del BANCENTRO. 

Parte de los datos históricos que dieron De Franco y Chow, explican que la casa data del Siglo XIX. Su terreno fue comprado por el gobierno de Nicaragua el 19 de septiembre de 1940. Entonces se hizo la primera restauración y se inauguró como museo el 18 de enero de 1980. En el 2000 se creó la Ley 333 para la «Protección y Promoción de la Obra, Bienes e Imagen del Poeta y Declaratoria de Patrimonio Cultural, Artístico e Histórico de su Obra y Bienes». 

ACTUAL RESTAURACIÓN 

La casa aún conserva su estructura original: sala, una habitación pequeña y la cocina. Fue ambientada con muebles y enseres domésticos de uso cotidiano de la época en que nació el gran poeta nicaragüense, para conservar el sabor histórico. 

Al techo de la casa se le hizo trabajo de limpieza, curado y acabado, así como sustitución de la caña de Castilla, del taquezal de las paredes, del repello y del fino en todos sus rincones. Además se reemplazaron las columnas dañadas, y a las puertas se les puso preservantes, además de acabado y lijados. 

En su interior cuenta con varios cuadros y pinturas. La más destacada es la de Rubén Darío, «El Poeta Niño». También se aprecia la cama, las sillas, el molendero, el fogón, y el tinajero que han sido conservados para que el paso del tiempo no los deteriore. 

En los patios, una construcción anexa de exposición presenta la cronología de la vida del poeta y un cuadro de éste en traje diplomático. 

ACTO 

«La restauración costó 382 mil córdobas, aportados por el Fondo del Tesoro del gobierno y por BANCENTRO», dijo el ministro De Franco. «Es oficialmente la casa de la gloria poética más grande de Nicaragua, pero no debe verse sólo como una vaga figura, sino como el símbolo para recordar siempre». 

En el acto inaugural se entregó una placa de reconocimiento a la señora Lilí de Serrano, del BANCENTRO, por el apoyo a la restauración y por destinar un fondo fijo para la conservación de la casa natal «Rubén Darío». Al acto estaba invitado el alcalde del municipio, Pedro Joaquín Treminio, quien no asistió según los pobladores, porque está «muy resentido por el encarcelamiento de Arnoldo Alemán», y además por el rechazo del pueblo a que volviera a colocar en el Paseo de los Poetas el busto de Alemán, luego que dos veces «lo destruyeran a mazazos» por parte de personas desconocidas. 
 

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