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Indice de Leyendas de Nicaragua
 

Visita / Welcome to Sutiava, Nicaragua
Iglesia de Sutiava           Sutiava Tradiciones        Leyenda del Tamarindon  Monumento al cacique Adiact
  

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 .La leyenda del
Un legendario árbol de tamarindo se erige en el corazón de Sutiaba, como testigo mudo de una parte de la historia del pueblo indígena. Se le atribuye haber sido escenario de la muerte del Cacique Adiact. 

“Tamarindón”
El cacique Adiac luchó en contra de los españoles defendiendo la libertad y  sus principios indígenas. Murió ahorcado en un árbol de tamarindo después del enfrentamiento. Un legendario árbol de tamarindo se erige en el corazón de Sutiaba, como testigo mudo de una parte de la historia del pueblo indígena. Se le atribuye haber sido escenario de la muerte del Cacique Adiact. 
 

              La leyenda del “Tamarindón”, narrada en doble versión se ha trasladado por siglos de generación en generación y ha cautivado a los leoneses y a los  foráneos nacionales y extranjeros, algunos de los cuales aceptan como  hecho cierto “la muerte del ahorcamiento del Cacique Adiact, valiente  guerrero de la tierra de hombres grandes, ejecutada por los españoles”, en su esfuerzo por invadir el territorio indígena. 

              Mientras su hija Xóchitl Asalt o “Flor de Caña”, que regresaba de cumplir una  misión, al ver colgado a su padre decidió quitarse la vida arrojándose a una hoguera, en un lugar montañoso cerca del Tamarindón. Esto es lo que oyó  Jesús Angel Antón Arauz (58), de boca de su abuelo don Jesús Antón. 

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              La otra versión menos divulgada indica que la joven había sucumbido a las pretensiones amorosas de un capitán español y su padre Adiact al enterarse   de la ofensa “prefirió la muerte que la humillación y se ahorcó en el  Tamarindón. Su hija, al conocer la noticia, avergonzada se suicidó”. 

              Lo cierto es que el árbol tres veces centenario es considerado patrimonio de  los sutiaba. Ha sobrevivido al tiempo, los fenómenos naturales y el despale. Es para los pobladores de ese barrio “un símbolo de la resistencia indígena en contra de la colonia española y un ejemplo de la preservación y respeto de los recursos naturales”. 

a 390 años
 
Adiact vive en el corazón de los Sutiabas  
—Mario Cruz Sánchez. *—
Un 25 de abril del tercer domingo del mes de abril de 1614 se llevó a cabo el acto más cobarde y traicionero planeado y ejecutado hace 390 años por las autoridades que gobernaban la sociedad leonesa durante su traslado hacia los menesteres del pueblo indígena de los Sutiabas. Es una de las fechas que ha traspasado las fronteras del tiempo y ha perdurado hasta el día de hoy en la mente de las nuevas generaciones como el principio de una lucha, de un legado necesario para continuar defendiendo nuestra identidad que ha sido discriminada, relegada en el pasado; y en la actualidad como un patrón meramente turístico según las nuevas autoridades de un sistema que se ha modernizado, pero que sigue siendo el mismo. 
He recogido fragmentos de la historia del cacique por medio de la expresión oral de nuestros abuelos que relatan los acontecimientos de la muerte de Adiact y dicen así: 

Hace muchísimos años en el tiempo de nuestros abuelos, vino a nosotros el pueblo de los bárbaros huyendo de las tormentas de nuestros dioses que estaban enojados por las atrocidades de las cuales eran víctimas nuestra gente y la muerte de uno de ellos (la muerte del Obispo Valdivieso). Vinieron a nuestra presencia asustados, pero en sus ojos se veía el terror y la malicia de sus intereses. 

El responsable del traslado de León era el capitán Guardia Espinal y ya se habían hecho varios encuentros con representantes del pueblo Sutiaba en el cual la Xochitl Acatl era la máxima representante o embajadora por los maribios (es interesante por que esto nos dice que el papel de la mujer dentro de la estructura de mando era respetable y no simplemente relegado a asuntos domésticos). Los bárbaros le hicieron una propuesta al cacique Adiact de pasar un corto tiempo en sus menesteres y el legendario aceptó. Se hizo el traslado de más de 16 mil personas aproximadamente. Fueron recibidos cortésmente pero con cierta reserva de repelente desconfianza y no como lo pintan algunos historiadores leoneses. 

En el transcurso de la estadía sucedieron muchos conflictos, algo ya premeditado y con alevosía. Uno de ellos fue el expansionismo e injerencia en los asuntos territoriales que fueron síntomas que alertaron a las autoridades Maribias. 

Comentando un poco la historia de Xochitl, me decía mi abuela (Aureliana Cano qepd) que Xochitl tuvo romance con el capitán Guardia Espinal y que había un indio cercano y con poder, brazo derecho de Adiact llamado Cobal Mizquillt conocido en las tribus como (culebra de la muerte) enamorado de la hija del jefe y que en un arranque de celos traicionó a su gente y a su jefe, denunciándolo con la guardia española. Dijo que el cacique Adiact estaba tramando la guerra para destruirlos. Estos datos los proporciona Francisco Hernández, promotor cultural de la casa de cultura de Sutiaba. (Esta parte de la historia comentada anteriormente probablemente se encuentre acomodada por influencias o fueron excusas por parte de los españoles por justificar el crimen.) La guarnición lo capturó, unos dicen que en el Cerro de los Vientos o Cerro de Oro y otros en las lomas de los Apantes. Luego fue traído al centro del pueblo y ejecutado por la horca públicamente en el árbol legendario del tamarindón, como señal de arrogancia, poder y ejemplo de represión. 

Xochitl al enterarse de los acontecimientos llegó hasta los hechos y en un arrebato de furia y honor le clavó al capitán Espinal en el corazón su pedernal de obsidiana y le dijo “maldito perro, con esta me pagas”. Espinal cayó y la Xochitl huyó de prisa a su galpón que estaba ubicado en la riveras del río de los Aposentos. Al verse en una situación deshonrosa y peligrosa decidió hacer el acto de suicidio o morir ofreciéndose a sus dioses del fuego o también en un acto heroico de lucha. Me decía don Julio Crespín, investigador aficionado de porte sencillo y amigo mío, que los españoles le habían construido un palacete al cacique para hostigarlo con regalías o prebendas y en el que jamás se interesó por habitarlo. Incluso, mi amigo me llevó y se pueden ver los ladrillos que sirvieron de piso para dicho palacete. Otra de las anécdotas interesantes y que sería bueno investigar es que dentro del patio de la casa cural existe una pileta donde se bañaba la princesa en la etapa en que fue prisionera, hecho que contradice la versión anterior a su muerte. Yo personalmente la he visto, pero no podría decir si verdaderamente tendrá relación con la historia. Solo queda al margen de suposiciones. Otros decían que esa pileta fue usada para bautizar a los indios Sutiabas en la post-colonia, que eran en su mayoría rebeldes a la cristianización. 

Lo que se conoce es que los Sutiabas eran siempre un pueblo indómito desde la pre-conquista transitando por la post-colonia, en la transición de la independencia siempre luchó por los derechos de los territorios indígenas y muchísimas luchas que nos enaltece de orgullo por preservar nuestra casta. Claro está por el legado dejado por su héroe Adiact y otros. Es por esto que el comité específico por el rescate de la cultura étnica de Sutiaba (CIRES) que se fundo el 11 de agosto de 2002 y que está compuesto por líderes, intelectuales, artistas, artesanos, mujeres, jóvenes, agricultores, historiadores... se formoó con el objeto central de rescatar todas las manifestaciones culturales, sociales, política y étnica de los maribios–sutiabas, elevándolo a un plano más digno y de respeto ante las indiferencias de un sistema globalizado que más que vender viene a destruir más a nuestras culturas y sobre este mismo objetivo se propuso celebrar y llevarlo como tradición para el futuro la conmemoración de la muerte de nuestro gran líder moral e histórico el Cacique Adiact. Este domingo 25 de abril en la calle central del tamarindón se celebrará una actividad cultural no como una alegría si no más bien como diciéndole a todo el mundo que a través de sus legados que aún se conservan, hablan por sí solo. Las actividades arrancarán de las 8 am hasta las 7 pm, con la participación del Tiangue (mercado indígena) donde se podrán conocer de las comidas típicas, los platillos de mar, es decir de toda la gastronomía de los Sutiabas, tendremos los Toros Huacos, las Gigantonas, poetas que expresarán sus poesías por el mártir, sin faltar los grupos artísticos representativos como Rosalpina Vásquez, el de Mario cruz (flor de mi colina) y muchos otros artistas del pueblo. 

Están todos invitados a presenciar este magno homenaje con la alegría y carácter con que se nos conoce a los Sutiaba. 

* Escritor joven de Sutiaba. 

Pintor Nicaraguense. 
 
 
 
 
 

 
 
 

Sutiaba es rica en leyendas. Entre ellas se encuentra la del “Punche de  Oro”, espectro que se pasea algunas noches del año entre Poneloya y las  ruinas de Veracruz, cuidando el tesoro enterrado de la comunidad indígena.  Los abuelos de Sutiaba aseguran que el misterioso “Punche de Oro” es el  espíritu de los sutiaba que los ha dirigido en sus bravas luchas y que el día que lo atrapen liberarán el espíritu del Cacique Adiact, ahorcado en el  “Tamarindón”.

Tomado el 4 DE SEPTIEMBRE DEL 2000 /  La Prensa
 

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Obra llevada al Teatro vernáculo del pais por Socorro Bonilla Castellón, Don Genaro Sánchez  y el grupo teatral Miguel de Cervantes en 1969


 

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