Muchos años
antes de la invasión de los Chorotegas, y de la desaparición
de la cultura Maya ya habitaban en el área de Matagalpa tribus de
indios que construyeron columnas cilindricas usadas en monumentos y estatuaria
muy primitivas que datan quizás 2,000 años atrás,
las cuales han sido descubiertas por el arqueólogo nicaragüense
Jorge Espinosa.
Desde el año
595 DC. hasta 1505 se dan las invasiónes de los Chorotegas provenientes
de México. En el Departamento de Matagalpa existen, según
registros de la Comunidad Indígena, unos 75 mil indígenas,
que se localizan en Terrabona, San Dionisio, Esquipulas, San Ramón
y el propio municipio de Matagalpa.
GOBIERNO, LEGISLACION,
COSTUMBRES, IDIOMA ETC. DE LOS ABORÍGENES
DEL DEPARTAMENTO DE MATAGALPA
No cabe duda alguna
de que las regiones del actual departamento de Matagalpa, así como
las de los otros que ocupan hoy los territorios del desaparecido "Corregimiento
de Sébaco y Chontales" o sean los departamentos de Jinotega, Boaco,
Chontales y el norte del Río San Juan, no fueron nunca dominados
por el conquistador español, sino hasta finales del segundo siglo
de su dominación o sea en los comienzos del año 1700.
Esta circunstancia
y la separación que persistió entre los aborígenes
del departamento de Matagalpa y sus connacionales choroteganos de la región
del Océano Pacífico, dilatadas centurias, no permitió
a los contadores españoles conocer de cerca su organización
política, costumbres, religión y ni los comerciantes aborígenes
o de la colonia visitar aquellos territorios montañosos.
Iguales causas hicieron
imposible que primeros capitanes españoles de la conquista alcanzaron
las regiones montañosas dentro del país y que sus cronistas
como Valdéz, Vásquez de Espinoza y otros tuviesen siquiera
noticias de aquellos por aborígenes antiguos, conformándose
con sus relatos, que estaban poblados por tribus salvajes, desde la remota
antiguedad y de su idioma "serrano y grosero" apodado también inadecuadamente
"chontal o chontales", se hablaba aún en la región itsmica
de Rivas al tiempo de iniciarse la conquista española, no obstante
estar poblada por otras tribus que lo eran los Nicaraos o Nicaraguas, vencedores
éstos de los Chorotegas y éstos a la vez, vencedores de los
Kiribíes Rivenses, muchos siglos antes del descubrimiento de América.
Por todos estos hechos
es que no causa estrañeza de que durante veinte años de la
dominación española de Nicaragua solamente encontraremos
una única mención de la Región actual de Boaco, señalada
por el Gobernador de Nicaragua, Pedrarias Dávila, como abundante
en oro y a la que envió para recoger el precioso metal al tristemente
célebre Capitán Español Andrés de Garavito.
Todos estos antecedentes
nos abligan en cierto modo a reseñar la forma de gobierno, costumbres,
legislación etc. de los aborígenes de Matagalpa, sirviéndonos
con mucha lógica del hecho históricamente cierto y bien documentado
de que los departamentos del norte y centro de nuestro país estuvieron
poblados desde la antiguedad por los choroteganos como los afirma Fray
Alonso Ponce y de que su idioma era el nahualt, nahoa o nahuatlaca mejicano,
del que se derivan todos los nombres de la Región matagalpina, con
explicables y raras excepciones.
Antes de exponer
esos informes, cabe advertir que según los relatos de los misioneros
españoles como Fray Antonio Margil de Jesús, Fray Ramón
de Rojas, en Matagalpa y los misioneros de más al norte en las montañas
de Pantasma, Paraka y Jinotega, fray Pedro Lagares y sus compañeros
franciscanos, es indudable que los aborígenes matagalpinos habían
convertido su primitivo idioma en un verdadero diálecto mejicano;
relajado sus primitivas costumbres; desfigurado su sistema político,de
ancestro milenario, como lo era el cacicazgo, que persistió bien
organizado entre sus connacionales de Tezoatega, Tipitapa, Nindirí,
Jalteva, Sutiaba, etc. de la región del Pacífico; y desfigurado,
finalmente, su primitiva religión politeísta idolátrica,con
cierto sentido espiritualista y de origen superior, con prácticas
grotescas y de hechicería, inspiradas por brujos, agoreros y charlatanes,
como claramente lo afirma Fray Antonio Margil de Jesús.
EL
CACICAZGO DE MATAGALPA
Los aborígenes
chorotegas del actual Departamento de Matagalpa eran Gobernados por un
Cacique, residente en el asiento de la actual cabecera departamental. Dominaba
todos los territorios de su comprensión y las parcialidades de su
sede: Matagalpa y Solingalpa, primero y más tarde sobre la de Pacalaguina,
de formación posterior.
Las parcialidades
de Naborios o Nabarios, llamada posteriormente de Laborío y Guanuca,
de vecinos caribes, sumos y misquitos extraidos de las montañas
del oriente de La Linea de las Fronteras fueron funciones realizadas por
frailes y autoridades españolas, al medio siglo dieciocho
Fuente:
Comunidad Indígena de Matagalpa, y "El mito de la Nicaragua
mestiza..." de Jeffrey L. Gould. InfoGráfico de Eduardo Manfut
A Lorenzo
Pérez líder de la rebelión indígena de 1881.
—1881.
Lorenzo Pérez
fue el líder de la rebelión indígena de 1881, cuando
unos siete mil indios bajaron de las montañas en dos ocasiones y
sitiaron Matagalpa armados con tafixtes -flechas hechas con pijivay-, para
botar al gobierno que les obligaba a trabajar a marcha forzada en el levantamiento
del hilo telegráfico, y les prohibía el destace de sus reses
y la fabricación de la chicha bruja con que acostumbraban embriagarse
en las actividades festivas y religiosas
Observación
del editor:
Lorenzo Pérez,
líder de la rebelión de 1881, era capitán de cañada,
lo
que demuestra que para esa época los militares ejercían mayor
poder que los alcaldes.
EXTENSION DEL
CACICAZGO
El Cacicazgo de Matagalpa
se extendía por el Sur, hasta las tierras del de Sébaco,
cuyo asiento primitivo estuvo erigido a inmediaciones del Río Viejo;
por el Norte con los cacicazgos de Jinotega y de Olomega; por el occidente,
hasta la Región del Cacicazgo de Estelí, y por el Oriente,
hasta los llanoscuya extensión compartía con el cacicazgo
de Boaco.
En todo el territorio
no existía ningún pueblo fuera del constituido, con remedio
urbanistico, por las parcialidades de Matagalpa, Solingalpa y Molagina
en el que el residia el Cacique con sus consultores y capitanes.
Los vasallos vivían
en ranchos muy pobres, dispersos por las extensas y abruptas montañas,
con una sóla excepción del pueblo de Muy Muy, que con cierta
unidad urbanística era tan antiguo como el pueblo de Matagalpa.
Los pueblos que hoy
forman el Departamento de Matagalpa fueron fundados o erigidos en el tercer
siglo de la Colonia, con otra excepción: el antiguo pueblo de Sébaco,
en el Valle del Río Viejo.
GOBIERNO INDIGENA
Siguiendo la información
que nos ofrece el cronista español Oviedo y Valdez, acerca de la
organización del cacicazgo de Agateyti en Tezoatega (Chinandega),
cuya Nación indígena era de extracción chorotega y
habían llegado a fincarse en las inmediaciones del Océano
Pacífico, con procedencia de las regiones de Jinotega y Olomega,
le reconocemos igual estructura política a sus connacionales del
cacicazgo matagalpino.
El Gobierno lo ejercía
un Jefe o Cacique asesorado por un Concejo de Ancianos, con funciones semejantes
a las de nuestros Congresos nacionales de hoy, aún cuando para tomar
decisiones era imprescindible para su ejecución y cumplimiento obligatorio,
el voto del cacique.
Las funciones de
Jefe o Cacique eran hereditarias por la línea masculina, pues en
el sistema político de los chorotegas, la mujer estaba privada de
todo derecho ciudadano.
En jerarquía,
era segunda autoridad, el Capitán de la Guerra o Jefe de los Ejércitos
y las Armas. Su cargo era de elección por el Concejo de Ancianos,
por tiempo señalado.
Los miembros del
Concejo de Ancianos desempeñaban funciones de Ministros de Estado,
a la manera de los de nuestro régimen político, en los ramos
de administración pública, economía, justicia, comercio,
guerra etc. Eran electos popularmente para el cargo de Concejeros,
pero las Asambleas estaban presididas por el Cacique.
El Concejo de Ancianos
era electo por cortos períodos de cuatro lunas, facilitando así
este saludable sistema, el que el mayor número de ciudadanos caracterizados
ejercitase tan altas funciones.
Atribución
trascendental del Concejo de Ancianos era la elección del sucesor
del Cacique, cuando éste no dejaba herederos varones.
GOBIERNO LOCAL
El gobierno de los
pueblos o parcialidades estaba a cargo del "Calpulli", institución
indígena semejante a nuestros actuales Municipios, con la salvedad
de que sus funciones eran estrictamente urbanas o sin jurisdicción
rural.
Los miembros del
"Calpulli", eran electos por voto popular directo y sus atribuciones principales
eran:
1.- El orden ciudadano
y la defensa de sus intereses:
2.- La administración
del tianguez o Mercado.
3.- La imposición
de juicio - de penas menores- a aquellos que alteraban el orden y la tranquilidad
del vecindario, irrespetaban a la autoridad
o perjudicaban la
propiedad privada o del cacicazgo
CUANDO
SE OFICIALIZÓ MATAGALPA ? Existen documentos
que señalan que en el año 1560, la parcialidad india de Molagüina
(Matagalpa) fue concedida por el Rey de España, como encomienda,
al ciudadano español Alonso Quinteros y el nombre Matagalpa fue
oficializado en el año 1740. El pueblo estaba conformado por las
parcialidades de Solingalpa, Molagüina y Laborío o Matagalpa
propiamente.
ORGANIZACIÓN
DE LA FAMILIA El matrimonio, contraído
por libre, disposición de los contrayentes o convenio entre las
familias de los esposos, constituía la base jurídica de la
familía indígena.
Solamente podía
tenerse una única esposa, con la excepción del cacique quién
podía tener cuántas esposas deseaba, aún cuando para
la sucesión de su autoridad, solamente la primera en celebrar la
unión, aportaba herederos legítimos de su autoridad.
El divorcio no existía,
como institución oficial; pero en caso de infidelidad de la espaosa
o doble matrimonio del varón, estaba permitido el abandono en favor
del cónyugue inocente, con castigo para los infractores o delicuentes.
La celebración
del matrimonio estaba a cargo del Cacique o de sus Lugartenietes con ritos
de carácter civil y religioso, pero en su celebración privaban
los de carácter sagrado o místico.
RELIGION La adoración
de varios Dioses o el politeísmo constituía originariamente
y desde muy antiguo, la religión de los choroteganos de Matagalpa.
Había, como en todas las regiones pobladas por éllos, dios
del aire, del relámpago, del trueno, la lluvia, las cosechas, del
maíz, del cacao, etc. El culto a los Dioses estaba a cargo de sacerdotes
varones, pués toda ingerencia de la mujer en el templo estaba prohibida.
Las fiestas sagradas
tenían carácter oficial y popular, pues las presidía
el Cacique o Delegados suyos. Se caracterizaban por algunas ceremonias
ante los ídolos y bailes, comilonas, músicas y borracheras,
durante varios días, degenerando en verdaderos bacanales.
La embriaguez estaba
permitida y era obligatoria durante las fiestas religiosas públicas.
Solamente le estaba prohibida a los sacerdotes del templo, siendo castigados
en tribunales especiales los que violaban la prohibición.
No obstante lo expuesto
en materia de religión, nosotros entendemos que a la luz de las
informaciones de los misioneros católicos que ya en pleno tercer
siglo de la dominación española en Nicaragua, los aborígenes
de Matagalpa habían mistificado con prácticas introducidas
por brujos, agoreros, hechiceros etc. En que es de suponer, como probable,
que la influencia de los Sukias - sacerdotes adivinos - de la Región
Atlántica de Nicaragua. (Nota del editor en abril 5 del 2002; Los
Sukias ahora trabajan con el Munisterio de Salud, éstos son entrenados
en diferentes áreas de la medicina práctica, mezclando los
conocimientos herbáticos tradicionales con la medicina moderna y
al mismo tiempo con los registros de enfermedades, para su control).
HABITACIÓN
Y MOBILIARIO
Las habitaciones
de los matagalpas no diferían en manera alguna del rancho pájizo
o de varas que aún siguen usando sus descendientes en el campo,
cuando se trata de familias de escasos recursos o muy limitada cultura.
El mobiliario antiguo
sigue siendo igual al de hoy, entre los campesinos de los valles en las
naturales excepciones de la época; es decir; el camastro para dormir;
el tapesco sobre el fogón y en parte alta, para proteger los comestibles
de corrupción; la piedra de moler o sea el milenario metlate o metate,
de sus antepasados; el molendero, para la cómoda colocación
de piedras de moler, preparación de alimentos e higiene de los utensilios
de cocina; y el clásico y admirado fogón, en el suelo o en
molenderos pequeños, con las clásicas piedras o tenamastes.
Los utensilios domésticos
y de cocina fueron y siguen siendo en pueblos y comarcas: Comales, ollas,
tinajas, tinajones, -todos de barro- ; jícaras, jicarones, huacales
obtenidos de la corteza dura de algunas frutas, molinillos, platos y casoletas
de madera resistente.
El ajuar doéstico
y social, no ha cambiado mucho y está constituído como antaño
por: Taburetes, hamacas, patas de gallina, etc. aunque en estos utensilios
parece descubrirse la influencia española.
VESTUARIO DE
LOS ABORÍGENES
Los aborígenes
del departamento de Matagalpa, según las informaciones de fray Alonso
Ponce, en su antes mencionada "Relación de Viaje", por el norte
y centro de Nicaragua, efectuado en 1575, no usaban el Huipil, o Guipil,
que hoy admiramos en variados colorido moderno y finos bordados, sino una
especie de "capisayuelos", como lo dice textualmente y los describe como
camisas de dos picos, uno por delante y otro por detrás, los que
varones y mujeres cuzaban por el medio de sus piernas, ajustándolos
a la cintura con fajas o cinturones. Los de los varones llevaban mangas
para protegerse del sol, la lluvia y el frío.
Por lo tanto, el
huipil o manteado que usaban las indígenas de las montañas
hasta las primeras trés decadas del presente siglo y que aún
se veían en número esporádico raro en las festividades
de Semana Santa tuvo legítimo origen en la enagua española.
Calificar, por lo
tanto, el huipil moderno como traje típico nicaraguense de nuestros
aborígenes del Pacífico y centro del país, es un verdadero
error histórico.
AGRICULTURA Y ADMINISTRACIÓN
La agricultura aborígen
de losprimitivos pobladores de la región de Matagalpa es representada
por el cultivo de maíz, los frijoles, raíces y frutos comestibles.
El maíz era la base esencial de la alimentación. Con él
preparaban preferentemente tortillas, tamales simples y dulces, pozole,
pinol, atole, chicha, nacatamales etc.
Como carnes alimentícias
usaban la del venado, guardatinajas, iguanas, pescados, etc. condimetándolas
con chile, achiote y vinagres.
Dato muy curioso
y de extraño significado entre los aborígenes de Matagalpa,
era la costumbre de no tener relaciones sexuales con las mujeres durante
el tiempo transcurrido entre la siembra de sus maizales y sementeras de
la recoleción de sus frutos. Durante la misma época no tomaban
licor y practicaban frecuentes ayunos.
INDUSTRIAS
Los aborígenes
matagalpinos, como todos los descendientes de los chorotegas, tejían
con habilidad el agodón y coloreaban las telas con tintas variadas
en vivos colores, los que extraían de plantas tintóreas y
aún de algunos insectos - Curtían con perfección pieles
e animales para diferentes usos domésticos y del campo.
Con barro cocido
y con fragmentos de cortezas de árboles o maderas finas, fabricaban
utencilios domésticos y para la caza. Vidriaban el barro y eran
diestros en decorados, como aún admiramos ese arte en las cerámicas
de los indígenas de Matagalpa y Jinotega.
Tejían también
petates y sombreros, con palmas silvestres y usaban los bejucos para amarrar
sus construcciones o casas para el hogar y usando varios hilos, los retorcían
para obtener cintas muy resistentes. o cables.
DELITOS Y PENAS
Conforme sus tablas
de Délitos y Penas, se consideraban como délitos graves entre
los aborígenes de Matagalpa: el homicidio, cuando éste no
tenía lugar en defensa propia; el robo y hurto; la infidelidad de
la esposa y especialmente, los delitos contrarios al instinto natural de
los sexos. La pena por éstos délitos era de muerte; y la
que se imponía a los invertidos, era aplicada por los muchachos
del pueblo, quienes ejecutaban a "pedradas", o por despeñamiento
a grandes alturas.
Los délitos
de lesiones, raterías y actos contra el honor de la mujer o del
hogar; eran considerados délitos menores. Estos délitos solamente
eran castigados con indemización a favor de las victimas o el matrimonio
con docellas o viudas.
Cuando el delincuente
era sorprendido ïnfraganti, el ofendido estaba en su derecho de aplicar
la pena, en sus respectivos casos sin mediar la acción de jueces
o magistrados
El barrio
indígena de Matagalpa, Guanuca,
fue poblado por
frailes misioneros y por aborígenes caribes traídos de las
montañas del Oriente de Matiguás y del Cerro Musún.
El investigador
e historiador Alfonso Valle, en su obra “Interpretación
de Nombres Geográficos Indígenas de Nicaragua”, describe
Guanuca como un “paraje y quebrada de lecho
rocoso al Norte de la ciudad de Matagalpa”. Según
Valle, el nombre Guanuca es de origen sumo
y su etimología corresponde a “Wan”, que se traduce como “Ceniza”
y “Uka” que significa “casa”; interpretándose esta combinación
como “Casas de Cenizas” o “Casas Quemadas”.
Algunos investigadores
señalan que la población de Guanuca no formó parte
del pueblo indígena de Matagalpa y estuvo asentada sobre las pedregosas
tierras y quebradas del altiplano de “Las Minitas” y la cañada de
“Los Congos”.
CLASES SOCIALES
Entre los aborígenes
matagalpinos existían tres categorías sociales; la clase
principal constituida por los Caciques, hombres de Gobierno, guerreros,
y sacerdotes, con sus respectivos ascendientes y descendientes: la clase
media, de gran estimación entre la tribu, formada por los artesanos;
tejedores, alfareros, toreros etc, y la clase trabajadora, a la que pertenecían
los asalariados o trabajadores del campo, la industria, el transporte el
servicio doméstico y toda la variedad de oficios prestados por pago
LA ESCLAVITUD
Esta desagradable
condición humana no consistió, como clase social ni permisión
legal, sobre los aborígenes de nuestro estudio. Solamente los prisioneros
de guerra eran considerados como tales, aún cuando por regla general
estaan dedicados al sacrificio en honor a los dioses.
Por mandato legal,
existía una esclavitud moderada y temporal, pero con fines absolutos
de indemización para los ofendidos.
La esclavitud volutaria
estaba permitida. La practicaban los tahures para satisfacer sus deudas
a los acreedores; los padres de familia vendían a sus hijos bajo
dominio, por incorregibles, ya fuera temporalmente o por perpetuidad; la
mujer licenciosa y holgazana quien se vendía a si misma, para comprarse
objetos de lujo o vagar, pero en ambos casos gozaba de libertad por el
tiem;po estipulado para su entrega; y los vagabundos que se vendían
bajo la condición de gozar con libertad, del precio de su misma
venta; y finalmente, los hijos que eran vendidos por sus padres, en tiempos
de pestes, miserias o hambres; pero sujetos a ser redimidos en cualquier
tiempo.
los aborígenes
choroteganos de Matagalpa fueron conocidos por su excelencia en flecheros
Para el
profesor de historia, Ernesto Zeledón
Chavarría,
el
significado del nombre Matagalpa tiene que ver con la
“Piedra de Matate”, es decir, la piedra de
moler que es el principal instrumento de la mujer indígena, considerando
como su base alimenticia el maíz.
ARMAS INDÍGENAS
Los aborígenes
de Matagalpa usaban como principales y más conocidos armas; el arco
y la flecha de tipo corriente aún hoy; la flecha de impulso muscular,
como la jabalina moderna; cuchillos de madera y algunos de piedras finas
y resistentes; el mazo a manera de martillo; y el hacha de piedra, con
empuñadura de madera.
Aunque no han faltado
indigenistas centroaméricanos y nacionales especialmente que han
sostenido que la marimba fué conocida entre nuestros aborígenes
nicaraguenses, nosotros entendemos que tal afirmación no tiene asidero
histórico.
Efectivamente, de
haber sido conocido tal instrumento por los chorotegas de la época
de la conquista, habría sido objeto de los relatos del cronista
español Oviedo y Valdéz quien tuvo ocasión durante
los años de 1528 y 1529, de estar presente en suntuosas fiestas
indígenas en el cacicazgo de Agateyte, en Chinandega, de las que
aparecen en su obra minuciosos detalles.
Estas mismas armas
les servían para la casa y menesteres del campo. De las flechas
no se tienen noticias confirmadas de que fueran usadas con yerbas venenosas
CARACTER DE LOS
MATAGALPAS
Aun cuando nuestros
aborígenes choroteganos y de otros pueblos antiguos de Centroamérica,
fueron siempre aguerridos, rebeldes y valerosos para enfrentar a toda dominación
extraña a sus gobernaciones o cacicazgos, todos los historiadores
nicaraguenses y cronistas e investigadores de otras nacionalidades están
contestes, como lo evidencian algunas de las citas transcritas en otro
lugar, que el indígena de la región matagalpina fué
el más rebelde de los aborígenes de Nicaragua, contra la
conquista española.
Los aborígenes
matagalpinos mantuvieron por centurias su rebelión y odio con los
conquistadores españoles y aún después de la independencia
mantuvieron rebeldía con todo lo ladino.
Catorce veces, informa
Diez Navarro anotado por nosotros en otro lugar, se rebelaron contra sus
Corregidores y tenientes. Y a este respecto debe recordarse que durante
los primeros años de la Independencia y hasta la Guerra de los Indios
en 1871, que comenzaremos en capítulos subsiguientes, los indios
Matagalpa provocaron y mantuvieron continuado, cuatro levantamientos contra
la autoridad nacional.
INSTRUMENTOS MUSICALES
Los instrumentos
de nuestros aborígenes de la región de estudio estuvieron
representados por tambores, pitos de carrizo, flautas de madera o bambúes
y con harta frecuencia de conchas marinas.
Su música
popular era por lo general monotona y en cierto sentido melancólica
y triste.
Hace muchos años
tuvimos la oportunidad de oirla, en ejecución de sus actuales decendientes,
en las fiestas anuales de "Las Varas", la noche del 31 de Diciembre, en
el propio local de la Casa del Común Indígena en la Ciudad
de Matagalpa, con motivo del cambio de Alcaldes Indígenas, su organización
privada remedo sentimental histórico de sus desaparecidos "Calpullis",
verdaderos Gobiernos locales de sus antiguos pueblos y parcialidades.
LA DANZA
Común a las
tribus y naciones de ancestro mejicano nahuatlaca o nahos o nahua; y especialmente,
entre chorotegas o choroteganos, fue el uso de las danzas, para fiestas
populares como fiestas sagradas dedicadas a sus dioses o ceremonias de
índole religiosa.
Siguiendo el estilo
de su música, las danzas fueron y esporádicamente aún
lo son en alguas regiones, monorítmicas. El sonido e los tambores
es monótono. La melodía lograda, con sus pitos es aguda en
su totalidad y de persistente repetición.
Las guitarras, guitarrillas,
y violines fueron instrumentos españolizados o de extracción
española, pues en la antiguedad no fueron conocidos, con la única
salvedad familiar del "quijongo"
IDIOMA DE LOS ABORÍGENES
El idioma de los
aborígenes matagalpinos, de ancestros absolutamente chorotegas fué
el idioma nahos, o nahua o nahuatlaca conocido históricamente por
nosotros, a la de los informes de los historiadores y cronistas como idioma
mejicano, por el nombre de "México" del pais de origen de sus antepasados.
sin embargo, atendiendo
a información de Fray Alonso Ponce, quién viajó en
el año 1575 a través de nuestra región occidental
desde Nueva Segovia hasta la ciudad de Granada, no cabe ninguna duda de
que los antiguos chorotegas, descendientes de tribus mejicanas llegadas
desde Mejico, desfiguraron con el curso de los siglos su milenario idioma
hasta hablar -según las regiones de su fincamiento- diversos diálectos
de los que hemos hecho referencias en páginas anteriores de esta
obra.
En lo tocante a los
aborígenes de Matagalpa, esa desfiguración fué más
grave, si se quiere pues su falta de contacto con sus connacionales de
la región de la Costa de Pacífico y las incursiones piráticas
y comerciales o mezclas con las tribus de la Costa Atlántica, provocaron
la adopción de vocablos de ramas o diálectos hasta consumar
la formación de un dialecto especial, que los linguistas llamaron
"Matagalpa" y "Cacaopera", dándole categoría de idioma
especial.
Algunas
palabras de la lengua matagalpa
Estas
son, según el Ing. Alfonso Valle en su libro: "Interpretación
de Nombres Geográficos Indígenas de Nicaragua".Tomado de
"La Guerra de los Indios de 1881", Juan Ramón Gutiérrez.
EL
IDIOMA, UNA PERDIDA IRREPARABLE
En
1997, murieron los últimos viejitos que hablaban el matagalpa
original. "En Los Limones, una comunidad de Wibus, San Dionisio, habían
unos señores de apellido Mendoza que conversaban en su lengua, existe
un interes de parte de la Comunidad Indígena para rescatar
la lengua. Sólo falta quién financie tal intención.
Aún quedan, entremezcladas con el español, algunas palabras
indígenas como asope (zopilote), aluba (garrobo) yúcul (coyol)
dipe (sanguijuela) buluka (gallina) entre otras.
“La Familia ‘Matagalpino’
tienen cinco lenguas clasificadas que son: ‘Cacaopera’ (en El Salvador),
‘Chato’, ‘Dule’, ‘Matagalpa’ y ‘Pantasma’, que se hablaron en Nicaragua
y Honduras”.
En este sentido,
el lingüista alemán
Walter Leman recopiló, aproximadamente
en 1892, una lista de 97 palabras que, estudios posteriores confirmaron
que 93 de ellas eran totalmente auténticas, de abstracción
chibcha, por lo que los historiadores actuales como el historiador Eddie
Kühl sustentan que la lengua original
era la “Lengua Matagalpa”.
Aluba
= Garrobo
Abai
= Tepetate
Alala
= Lapa
Amu
= Nubes
Apa
= Piedra
Al
= Dulce
Assa
= Gavilán
Uppi
= Llano
Ulac
= Tierno
Uyu
= Garza
Usi
= Campo
Ulu
= Muy afilado
Yuaya
= Muchacha
Pasle
= Lugar desierto
Pana-ka
= Cinco
Pa
= Plátano
Pal
= Ladera
Pac
= Frijoles
Pul
= Nance
Yal
= Pez
Yarak
= Tortuga
Yau
= Venado
Yahua
= Hachas
Yare,
Siare = Cumbre
Yúcul
= Coyol
Mákar
= Campeche
Moro
= Mesete
Muso
= Pozol
Muka-ta
= Cerca de
M =
Al final, lugar
Muru
= Meseta
Mite
= Angosto
Nikika
= Abuelo
Buluka
= Gallina
Chui
= Deslizarse
Cual
= Cabeza
Cui
= Arena
Lala
= Colorado
Naman
= Huesos
Míquil
= Alacrán
Maika
= Cabeza, mayor
Man
Arbol
Muyu
= Muchos
Misto
= Gato
Dant
= Lagarto
Dipe
= Sanguijuela
Enti
= Cántaro
Gualí
= Redes
Güigüi
= Hormigas-ponzoñozas
Güili-Güile
= Matasano
Güina
= Gente
Bulbule
= Pollitos
Busi
= Jilguero
Balamo
= Madroño
Cuse
= Montaña
Cuta
= Arboleda
Cacau
= Cacao
Cial
= Aguacate
Ciapa
= Guacal
Cushma
= Zopilote
Imi
= Murciélago
Isna
= Que ríe
Jí
= Barranco
Kula
= Muerto
Kuna
= Punta
K =
Indica posición
Ka
= Partícula posesiva
Ki
= Partícula posesiva
Kisu
= Armadillo
Li
= Río
Liuali
= Fuego
Lili
= Chispa, llama
Lapa
= Papagayo
Lika
= Cerca
Supo
= Color blanco
Sacos
= Jarros
Si
= Barranca
Sámulu
= Petate
Sisin
= Ceiba
Sire
= Mogotillo
Sis,
Sisba = Flecha
Tite
= Abundancia
Tú
= Agujero
Tzical
= Nambira
Tunt
= Zacate
Tapa
= Zapote
U =
Casa
Uají
= Guineos
Uki
= Jocote
Silac
= Flaco, enclenque
Simila
= Cera
Sama
= Seca
Si-ji
= Profundo
Sácal
= Lugar Limpio
Solo
= Olominas
Suna
= Calabaza
Suni
= Caracol
Susum
= Paste
Sus
= Ardilla
Siyuca
= Maguey
Isquirí
= Búho, Cocoroca
I =
Artículo El
14
DE FEBRERO DEL 2003 / La Prensa Luis Eduardo Martínez
M.
La
mayoría de historiadores e investigadores, nacionales y extranjeros,
coinciden al apuntar que
el nombre Matagalpa
procede o es extraído de la lengua náhuatl,
sin
embargo, éstos difieren en las etimologías y significados
que le dan al nombre, surgiendo nuevas hipótesis sobre el tema.
No obstante,
todos los autores coinciden en que, desde
antes, Matagalpa era la más importante población entre todas
las poblaciones al norte de Nicaragua.
Entre las más
conocidas etimologías que se dan al nombre Matagalpa,
se señalan
de la lengua náhuatl:
Matlatp-calli-pan, que significa “Las
Casas de las Redes” o “En las Redes de Pescar”;
(Ing. Alfonso
Valle Pastora).
Matlactli-calli-pan, que quiere decir
“En las diez Casas o Familias”
(Prof. Luis Cuadra
Ceas).
Matlatl-galpa, que significa “Tierra
de Honderos”
(Dr. Alejandro
Dávila Bolaños).
El doctor Dávila
Bolaños también apunta como significados al nombre Matagalpa:
“Sitio
Verde” y “Lugar de Arcilla Azul”,
hipótesis
descartada por los autores Julián N. Guerrero y Lola Soriano de
Guerrero, en su Monografía de Matagalpa, al considerar “inadecuadas
las dos últimas señaladas por el doctor Dávila Bolaños,
pues los aborígenes choroteganos de Matagalpa fueron por excelencia
flecheros y en cuanto al color de las tierras de la región de asiento,
desconocemos la existencia de arcillas de color azul”.
El historiador
Jerónimo Pérez, aunque
no cita en sus estudios la etimología del nombre Matagalpa, apunta
en sus escritos que este nombre indígena quiere decir “Cabeza
Mayor” o “Cabeza Principal”, de donde se deduce
la gran importancia de esa población.
Para el profesor
de historia, Ernesto Zeledón Chavarría,
el significado del
nombre Matagalpa tiene que ver con la “Piedra
de Matate”, es decir, la piedra de moler que
es el principal instrumento de la mujer indígena, considerando como
su base alimenticia el maíz.
Sin embargo, hay
otros autores que difieren de lo anterior y señalan
que el nombre Matagalpa es de estructura miskita,
mientras, otros creen que se trata de una combinación
“Nahoa-Miskito”.
Datos
suministrados por el
doctor
Sergio Zeledón Guzmán indican que en el
idioma miskito, existen dos vocablos que pueden
identificarse con el nombre “Matagalpa”, éstos
son: “Galpa”, que se traduce como cerro, promontorio, piedra, peñasco
y “Matagalsip”, que no es más que el número cardinal diez
(10).
Los vocablos anteriores
se traducen como “Diez Piedras”, pero,
metafóricamente se traducen en “Lugar
de los Diez Cerros” o “Lugar Donde Abundan los Cerros”.
el historiador
matagalpino Eddy Kühl Arauz refiere que existe
otro significado para el nombre Matagalpa y es el que otorga el
Padre Guillermo Kiene, quien
dice que “Matlatl” quiere decir “Vamos” y “Galpa” significa “Piedras”,
por lo que el significado metafórico es “Vamos a las Piedras”.
Kühl Arauz sustenta
esa tesis, derivada de la lengua “macrochibcha”,
por las características rocosas de Matagalpa, argumentando que es
fácil detectar enormes piedras en los cerros, calles y patios por
toda la ciudad y resto del territorio. Agrega que las distintas acepciones
y diversos significados del nombre Matagalpa, derivan del hecho que “los
intérpretes que traían los conquistadores españoles
conocían la lengua náhuatl y trasladaban los vocablos del
lugar a esa lengua”.
La tesis de Kühl
Arauz toma fuerza, considerando
los estudios de J. Ramón
Gutiérrez C., quien afirma
en su publicación “La Guerra de los
Indios de 1881”, que “todos
los pueblos de Las Segovias fueron habitados por una misma familia tribal
desde tiempos anteriores al descubrimiento de América, llamados
comúnmente ‘Chontales’. Desde
el punto de vista de la lengua que hablaron los indígenas de la
región de Las Segovias pertenecen a la familia ‘Matagalpino’ que
es una de las cuatro lenguas provenientes del tronco o lengua madre ‘Misumalpa’
del Phylum Macrochibcha, hablado en Nicaragua”.
Por su parte, don
Isidro Díaz Gómez y don Dionisio Pérez Sánchez,
actuales presidente y vicepresidente de la
Comunidad Indígena de Matagalpa, respectivamente,
aseguran que, previo a la colonización,
el amplio territorio matagalpino era llamado “Atahualca”, en honor a uno
de sus caciques que llevaba ese nombre.
Mientras tanto, el
historiador Douglas Stuart
Howay dice que “Matagalpa
se llamaba Tagusgalpa, al inicio de la colonización, y cubría
desde el sur de Honduras hasta parte del departamento de Río San
Juan, incluyéndose a los departamentos de Nueva Segovia, Madriz,
Estelí, Jinotega, Matagalpa, Boaco y Chontales”.
Los pobladores “guanuqueños”
nunca se mezclaron con los indios y ladinos de Matagalpa. Sus descendientes,
durante la independencia, abandonaron el lugar de su antiguo asiento y
se fincaron en la región donde actualmente es el Barrio Guanuca
de Matagalpa.
ARTE RUPESTRE, PICTOGRÁFICO
Y PINTURA
Durante nuestros
varios y recientes viajes de estudio por los pueblos del actual departamento
de Matagalpa, llegamos a la conclusión de que estas manifestaciones
artísticas fueron muy comunes entre los aborígenes del Departamento,
por su escaso número, a menos que existan ocultas en la espesa jungla
de la montaña o en parajes no explorados o no descubiertos.
En el Municipio de
Sébaco, en el Valle de "Chaguitillo", a poca distancia del punto
señalado por el kilómetro 107 de la carretera Interaméricana,
sección Sébaco - Matagalpa, en una quebrada profunda se descubren
una gran variedad de grabados rupestres que en su magnífica obra
Ëstas piedras hablan, del Rev. Hermano de las Escuelas Cristianas
Hidelberto, señala con el nombre de "Santuario de los Venados",
admirables en sus detalles y formas.
En el lugar o caserío
de Apalilí, sobre el antiguo camino de automóviles que conduce
de Matagalpa a Jinotega, existen en número de petroglifos descritos
igualmente por el Hermano Hidelbero en su citada obra.
En el área
del Municipio de Matigúas existe una variedad de fenómenos
rupestres pictográficos y uno de coloración admirable.
Sus formas y estilos
nos llevaron a la conclusión de qué es muy dudoso que tengan
calidad de aborïgenes, pués más bien parece descubrirse
en éllos la obra de artistas españoles o ladinos.
Al estudiar los respectivos
municipios del departamento nos referimos a éstas manifestaciones
de arte antiguo.
JUEGOS POPULARES
El notable historiador
doctor Ayón, en su importante obra "Historia de Nicaragua", relata
que los aborígenes de Matagalpa tenían varios juegos de tipo
popular, entre ellos el de "la pelota", y el de la "mazorca".
Nosotros, a decir
verdad, no hemos encontrado ningun autor que haga citas semejantes sobre
la existencia de estos juegos en la región de nuestro estudio. Sin
embargo digamos que es valedera la afirmacion del historiador doctor Ayón,
pués no es inadmisible que los descendientes chorotegas de Metapa
conocieron el juego de la "pelota" y lo conocían sus connacionales
de Chinandega logrado ese conocimiento y práctica a subdios por
las regiones mayas centroaméricanas, su peregrinaje hacia el Golfo
de Chorotega hoy llamado de Fonseca.
En cuanto al juego
de la "mazorca", consistía según el doctor Ayón en
tirar al espacio una mazorca de maíz y con flechazos quitarle sus
granos antes de volver a tierra, nos parece perfectamente admisible, como
práctica semejante al tiro al blanco de nuestros tiempos, ya que
es fama histórica de Matagalpa, eran flecheros experimentados y
de admirable puntería, como lo dejan entrever los relatos de historiadores
de la Colonia.
LA ESCULTURA
El hecho de que el
hallazgo de ídolos en piedra y aun en cerámica, sea casi
negativo en muchas zonas, en el área del actual departamento de
Matagalpa, nos lleva a la conclusión de que la mixtificacion que
de su religión hicieron, convirtiendola en meras manifestaciones
agoreras, de brujería etc. como antes lo hemos expuesto, hizo desaparecer
probablemente las imágenes o repreentaciones de los dioses milenarios
de su raza chorotegana o más bien de ancestro mejicano.
Sin embargo, el hallazgo
en la región de Sébaco del pequeño ídolo, actualmente
en poder de su dueña la señora Guevara viuda de Leclair,
comparándolo con el que posee el Museo Arquelógico de "Liceo
Lola Soriano" de Managua, extraído de la región de El Castillo
en el Departamento de Granada, nos lleva a la confirmación plena
del origen chorotega o choroteganos e los pobladores similares del departamento
de Matagalpa por ambos ídolos labrados en piedra al parecer
quemada, con similitud perfecta de construcción tipo "canasta",
o de miembros separados del torso, como los alambres protectores de las
antiguas y desparecidas lámparas de kerosene, indican la unidad
e arte y religión de los choroteganos de Granada con los chorotegas
del área actual departamento de Matagalpa
TRADICIONES
PERDIDAS
El
Chile, a unos 30 kilómetros de Matagalpa, es posiblemente el reducto
indígena más puro de la zona. Se llega allí, subiendo
por una carretera de tierra. En la propia entrada hay una casa, con la
construcción clásica de las escuelas nuevas de Nicaragua:
ladrillos de barros con las junturas de cemento cinceladas. Ahí
funciona el telar de Chile, manejada por unas cuatro mujeres que se hacen
unos 20 metros de tela al mes, en unos complicadísimos telares que
parecen esos artilugios salidos del Renacimiento. La intención es
rescatar el tejido a mano, perdido hace 35 años cuando Somoza prohibió
a los indígenas sembrar el algodón con que elaboraban el
hilo. La razón: no quería competencia a la producción
textil industrial.
Sin
embargo, la práctica que se hace ahora en El Chile, no es la misma
que hacían en los años 60 las mujeres que hora son abuelas:
el hilo se trae de Guatemala y el telar, ese artilugio de madera salido
de una mente como la de Leonardo Da Vinci, lo trajo desde su país,
hace once años, una argentina llamada Marta Ruiz. Ella les enseñó
a trabajar de la nueva forma.
Antes,
se sembraba en algodón en pequeñas parcelas, y se hacía
el hilo a mano, en malacates. Ese hilo lo ocupaban para zurcir ropa y para
elabora tejidos, en unos, reconocen las mujeres del lugar, incómodos
y tediosos "telares de cintura".
"Las
mujeres se rendían porque había que estar todo el día
de pie. El hilo se reventaba a cada rato y lo más que se hacía
era un medio metro al día", dice Francisca Zamora, de 25 años,
mientras urde el hilo que va haciendo aparecer la tela de vistosos colores.
"Mis pantalones, cuando yo fui chigüín, fueron remendados con
hilo de algodón (hecho a mano) y era un hilo que mire, ¡se
quedaba colgado de un alambre y no se reventaba!", relata Dionisio Pérez.
Su familia, recuerda, sembraba cuatro tareas (cada una de 25 varas cuadradas)
de algodón.
La
siembra terminó el día que los visitó un Juez de Mesta.
"Llegó un Juez de Mesta y él dijo a mi papá: Mire
don fulano, aquí no puede sembrar algodón, porque el día
que lo hallemos sembrando algodón o no arranque las matas que tiene,
lo vamos a multar".
Que
sea o no sea el tejido autóctono, tiene sin problema a las cuatro
mujeres que trabajan en el telar de El Chile. Esa es una discusión
para indigenistas o antropólogos. Lo importante es que este tejido
encuentra buen mercado. Cada metro de tela lo venden a 120 córdobas
a una procesadora llamada La Malinche, cuando no la ocupan para hacer artesanías:
carteras, monederos, gorritos, etc.
A
Lorenzo Pérez líder de la rebelión indígena
de 1881.
—1881.
Lorenzo
Pérez fue el líder de la rebelión indígena
de 1881, cuando unos siete mil indios bajaron de las montañas en
dos ocasiones y sitiaron Matagalpa armados con tafixtes -flechas hechas
con pijivay-, para botar al gobierno que les obligaba a trabajar a marcha
forzada en el levantamiento del hilo telegráfico, y les prohibía
el destace de sus reses y la fabricación de la chicha bruja con
que acostumbraban embriagarse en las actividades festivas y religiosas.
Guerra
de los indios en Matagalpa.
La
Prensa 14/2/00 FABIAN MEDINA
Nicaragua
indígena: la nación escondida
La
historia oficial ha ignorado la guerra de 1881, cuando los indígenas
de Matagalpa se sublevaron contra el gobierno Los pueblos más pobres
de Nicaragua son indígenas En Matagalpa, hace tres años
murieron los últimos ancianos indígenas que hablaban en su
lengua original
Tras
la Nicaragua que todos conocemos existe un país distinto. Silencioso,
marginal y nutrido. Tiene su propia historia y sus propios héroes.
Los indios de Nicaragua están vivos, y son más de los 200
mil que se calculan extraoficialmente. Al fin y al cabo todos llevamos
algo de indígena dentro.
La
rebelión de 31 de Marzo de 1881.
Forzados
a trabajar en la instalación de la línea cablegráfica,
asediados en sus tierras y sometidos a un estricto control que incluía
la producción de "chicha bruja", los indios se rebelaron contra
el gobierno.Más de quinientos indios fueron enterrados en zanjas
a la orilla del río que cruza la ciudad
En
1881, la instalación de la línea telegráfica era considerada
por los ladinos de la región y por el gobierno nacional, una obra
clave para el impulso del comercio y la producción. Para lograrlo,
miles de indios habían sido obligados a abandonar familias y cultivos,
forzados a trabajar largas y extenuantes jornadas, cargando sobre la espalda
rollos de alambre y postes, despejando la ruta y construyendo la obra.
A medida que el tendido avanzaba, más indios enfermaban y morían
por la intensidad del trabajo y el maltrato. Para concluirlo en el tiempo
deseado, más indios eran conducidos a los trabajos forzados. Pero
no solamente el tendido de línea telegráfica agraviaba a
los indios. El prefecto Gregorio Cuadra, máxima autoridad gubernamental
en el departamento, abogado granadino del círculo político
del presidente Joaquín Zavala, conocido por su intransigencia, en
las semanas previas al levantamiento, ejecutando diligentemente la política
nacional de asedio y control de la población indígena, había
obligado a los indios a cumplir con jornadas de trabajo forzado en distintas
obras en construcción. Había iniciado acciones contra las
tierras indígenas, prohibido y perseguido la elaboración
de chicha, usada por los indios para su consumo ordinario en sus festividades
religiosas. Asimismo, había prohibido el destace de ganado en las
cañadas...En la mañana del 31 de marzo, unos mil indios acordonaron
la ciudad de Matagalpa y la atacaron, enfrentándose a la pequeña
guarnición existente y a grupos de ladinos que se sumaron a la defensa
del poblado. Los capitanes indígenas, autoridades existentes en
cada cañada, coordinaron el ataque que involucró a los indios
de los alrededores del pueblo, las cañadas de Uluse, El Horno, El
Gorrión, San Pablo, San Marcos, El Zapote, El Matasano, Jucuapa
y Potrero de Yasica entre las principales. Lorenzo Pérez, capitán
de San Pablo se constituyó en el líder principal del levantamiento.
Los combates dejaron un número no determinado de muertos y heridos
entre los ladinos y entre las fuerzas indígenas, las que después
de varias horas se retiraron, manteniendo acordonada la ciudad y estableciendo
un grupo importante en Guanuca. En los días subsiguientes, el prefecto
Gregorio Cuadra fingió interés en un diálogo con los
líderes del levantamiento y aceptó la oferta de intermediación
hecha por los jesuitas, quienes tenían un importante ascendiente
entre los indígenas. El gobierno pedía el cese de los ataques,
la entrega de las armas en poder de los indígenas y la sujeción
a las autoridades locales y nacionales. Pasados varios días los
indios enviaron un mensaje afirmando que no tenían armas del gobierno
y que no entregarían las propias, poniendo como condición,
para el cese del alzamiento, el retiro de las fuerzas del prefecto. Aunque
las negociaciones no dieron ningún resultado, el verdadero objetivo
del prefecto se había logrado: en el tiempo transcurrido el gobierno
preparó y organizó fuerzas militares que envió al
departamento, al mando el coronel Joaquín Elizondo, quien se quedó
en la ciudad hasta el 4 de mayo, cuando el levantamiento cesó y
los indígenas se retiraron a sus cañadas.