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LEYENDAS Y CUENTOS DE NICARAGUA


 
ARCHIVO NACIONAL DE NICARAGUA
   
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Indice de Leyendas de Nicaragua



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Nataniel
(cuento mayangna)

Nataniel vivía en compañía de su esposa y el pequeño hijo. Nataniel corría rápido y éra ágil en el monte donde andaba todos los días cazando animales. 

Sus armas eran el arco y las flechas..

La mujer de Nataniel conocía todas las señas que él utilizaba para anunciar su regreso: cuando llegó, dulcemente tocó la puerta.

Un día llegó el diablo a la casa de Nataniel y tocó la puerta. La esposa se dio cuenta que no era Nataniel y no abrió. Entonces el diablo entró con la fuerza y se comió toda la familia. En la casa estaba una pequeña águila mensajera, que rápidamente salió de la ventana para avisar a su dueño.

Nataniel abandonó el venado que llevaba en su hombro y corriendo regresó a la casa. Todo estaba destruido y bañado en sangre. Nataniel lloró y cayó en una tristeza profunda; pero pensó en un plan para vengarse.

Invitó a todos los animales: la Ardilla, el Conejo, el Sapo, el Cuzuco, los Venados y otros para que le ayudaran a preparar la tierra para sembrar maíz.

Cuando llegó el tiempo de la cosecha, todos muy alegres organizaron una fiesta invitando a los animales grandes del bosque. 

Invitaron también al diablo que se presentó a la fiesta.

Los animales un poco antes de su llegada habían preparado un plan: pusieron dos hamacas, una para el diablo y una para Nataniel. Amigablemente le ofrecieron chicha y el diablo tomó y tomó hasta dormirse. 

A este punto empezó el Sapo a dar las órdenes. 

Le amarraron los pies y lo enrollaron en la hamaca y empezaron a empujarlo de arriba a abajo, de un lado a otro hasta que lo destriparon.

Así murió el, diablo y Nataniel vengó a su familia. Tiempo después Nataniel mató a toda la familia del diablo.
 

Centro Sociale °II Sorbo Molto lontano da qui. Racconti, leggende e giochi dei popoli Sumu, Miskito, Rama, Garifoni




Historia del lagarto de arriba 
(cuento rama)

Los antepasados.. que había en este tiempo, se emborrachan con chicha.

Ponen maíz, hacen chicha de maíz, y así beben demasiado bebida de maíz. Y así ahora se emborrachan y se duermen. Pero no saben lo que les esta por pasar.

Pero en este tiempo había este otro hombre, y a este hombre no lo quieren. Por eso el hombre nunca les dice lo que esta por pasar. No le dan cama, y el hombre duerme al lado del fuego. Y así, el lado del fuego es el lugar que tiene. Y así cuando los antepasados se emborrachaban, y cuando se dormían, así solo el hombre estaba bueno.

Hubo un día cuando se emborracharon... todos se emborracharon. Pero no saben lo que les esta por pasar. Pero este hombre sabe. El hombre ve que no lo quieren. Y por eso no les dice nada.

Y después, un día, se emborracharon, todos se emborracharon, hombres y mujeres se emborracharon. Se emborracharon y se durmieron. 

Cuando todos estaban dormidos este lagarto grande de arriba llegó. Se metió adentro de la casa, y entonces se los comió a todos. 

Cuando el lagarto se los había comido a todos, entonces el lagarto salió de la casa. Salió afuera en el sol. 

Entonces salió al sol, y se duerme afuera.

Entonces este hombre que había se vino desde arriba. Se vino afuera con su lanza. Entonces este lagarto estaba durmiendo, y el lagarto no lo ve. 

El hombre viene hacia el, el hombre va a matarlo, con lanza lo va a matar. Después este hombre peleó con el. El hombre lo mata y lo deja afuera.
Este es el lagarto de arriba que se comió a toda la gente, y se comió todos los bancos. Es el lagarto muy grande que cuentan los antepasados.

Nora Rigby, (Wani # 6, CIDCA, Octubre - Diciembre 19&7) (transcripción oral)





Hermano Anancy y los monos
(cuento creol)

Bueno, este es otro cuento, un cuento de Anancy, sobre Anancy:

Anancy si puso a trabajar y cultivó la finca de bananos, y después de que cultivó la finca de bananos y llegó a la perfección, los monos empezaron a robar los bananos. Llegan y roban los bananos de Anancy.

Anancy dice, - Bueno - dice - no se como vamos a agarrar a estos monos, porque hay muchos.

Dice - sabes que, mujer - dice, - voy a hacerme el muerto y vos invitas a todos los monos y a todos los conejos a que vengan a mi vela, y también a mi funeral. 

La esposa dice - esta bien.

Dice que una mañana Anancy cae muerto, estaba haciéndose el muerto, no estaba muerto. 
Bueno, estaba haciéndose el muerto, y la esposa comienza a dar la alarma.

Ay - dice - mi, mi marido esta muerto, mi marido esta muerto. 
Dice - manden a invitar a los monos para que vengan y velen conmigo esta noche porque mi marido esta muerto. 

Y uno de los monos era el compadre del Anancy. Era compadre también. Así que mandó a invitar a todos los monos a la vela. Así que se alistan y se vienen por la vía del tren, en el tren.

Anancy estaba rígido y tenia un buen palo a su costado y tenían un barril de chicha para embolar a los monos y los conejos.

Bueno. Cuando llegan dicen - bien, el compadre esta muerto. La comadre empieza a llorar. 
Dice, -bueno, compadre, - dice - esta mañana su compadre se murió de repente. Dice - velo, acostado en la cama rígido y cubierto con una sabana. 

Y tenía un gran palo a su costado. Ese es el palo con que va a matar a esos monos esta noche.
Bueno. Y se ponen a tomar esta chicha. Todo el mundo tomando chicha. Esta chicha es algo de maíz y dulce o azúcar o algo con que hacen la chicha. 
Empiezan a tomarla. En la noche los monos comienzan a embolarse, y los conejos no estaban muy bolos.

Bueno. Comienzan a cantar: Hermano Anancy murió, binyan, binyan, Hermano Anancy murió, binyan, binyan.

Entonces fue como a los doce horas de la noche. La señora Anancy dijo - ahora es tiempo de cambiar esta canción ahora. .   Vamos a cantar: apaga la luz y pega con el palo, binyan. 

Bueno. Les da otra letra. Dicen que vamos van a cantar y cambiar de himno. Apaga la luz y pega con el palo,  binyan, binyan. 

Apaga la luz y pega con el palo, binyan, binyan.

ahora - dice- todos ustedes pueden hacer como dice la canción. 

Dice - ustedes pueden apagar la luz y cantar en la oscuridad. Apaga la luz y pega con el palo.

Bueno, a los muchachos les gusta la oscuridad, así que se ponen a apagar la luz.

Wshh! Y se pone oscuro. Apaga la luz y pega con el palo. Bueno, no saben lo que significa esta canción. No saben lo que significa esta canción. Bueno, comienza este himno: Apaga la luz y pega con el palo, binyan, binyan.

Los conejos alzan las orejas. Los conejos dicen - no suena bien esta canción - dicen - tenemos que salir - dicen - porque apaga la luz y pega con el palo no suena nada bien. Todos los conejos salen y dicen, - bueno, con permiso, vamos a, este, pasear un poco, y vamos, vamos a regresar. Y todos los conejos salieron y se sentaron afuera.

Mientras estaban cantando esta canción: apaga la luz y pega con el palo, hermano Anancy se levanta, y se levanta con el palo y comienza a pegar a esos monos: bifffl queequee-quee-quee-quee-quee.

Comienza a pegarles a los monos en la cabeza.

Bifff! Ustedes se están comiendo todos mis bananos. Bifff! queequee-quee-quee-quee-quee. 

Eso es el apaga la luz y pega con el palo. Dice - voy a malmatar a todos los monos. Dice - bueno, esta bien, ahora no volverán a molestar mis bananos.
 

Y todos los monos estaban heridos, algunos muertos y todo así. 

Bueno, esa fue la satisfacción del hermano Anancy, matar a todos los monos.

Bueno. Ese es el fin de ese cuento, ese cuento de Anancy.

John Hoim, (Wani # 6. CIDCA, Octubre - Diciembre 1987) (transcripción verbal)



El pez de oro
(cuento creol)


Era un pescador harapiento. Le gustaba pescar y todos los días sale a pescar y agarra pescado y lo trae y lo vende. Así que un día salió a pescar y no pescó nada. 

Cinco días lucha allí hasta que pesca un pez de oro.

Y el pez le dice,  - Tírame de vuelta en el mar - dijo - te daré una recompensa! Así que el viejo toma el pez y lo tira de vuelta al mar. Así que cuando regresó a casa, su esposa le dice: - Que pescaste?

Dice - Vieja, - dice - solo pesque un pez de oro. - Entonces que le hiciste? Dice - El pescado me dijo que lo tirara de vuelta en el mar y me va a dar un recompensa. 

Hmmm - dice - y que pediste como recompensa?

Dice - Nada. Ahora - le dice - vos sabes que nuestra alacena esta vacía. No tenemos una miga de queso ni un pedazo de pan para comer. Regresa y decile al pez que no queremos que nuestra alacena esté vacía.

El pescador fue al mar - 
dice - 
"cabeza en el aire y cola en el mar, pez, pez, escúchame."

El pez sale, - dice - que quieres? 

Mi esposa dice que le diga que nuestra alacena esta vacía. No tenemos una miga de queso ni un pedazo de pan. 

El pescado le dice: - Regresa a casa.

Ahora regresa a casa desanimado, porque pues no recibió ninguna recompensa. 

Regresó a casa y miró, pero la esposa estaba contenta, sabes, así que lo llamó y, pues, la mesa estaba bien puesta. Se sentaron y se divirtieron.

Unos días después, la esposa le reclama, - dice - un pedazo de queso y un pedazo de pan no es suficiente como recompensa. 

Dice -Regresa y decile al pez que esta vieja casa donde vivimos no es nada mejor que un chiquero. 

Así que fue y llamó al pescado.
- Cabeza en el aire y cola en el mar, pez, pez, escúchame. 

El pescado regresa - dice - Que quieres?

Dice - Mi esposa dice que le diga que la casa donde vivimos no es mejor que un chiquero.

Dice - Regresa a casa. 

En su viaje, cuando mira había llegado una casa nueva. Tenían suficiente comida para comer. Y pensaban que se estaban divirtiendo de veras.

Unos días después la vieja empezó a reclamar otra vez ... así que fue y dice - Regresa y decile al pez que quiero ser reina de la tierra y tener cienes de sirvientes alrededor mío.

Fue y 
- Cabeza en el aire y cola en el mar, pez, pez, escúchame.

- Que quieres?

Mi esposa dice que le diga que quiere tener un palacio y tener cienes de sirvientas alrededor suyo. para ser la reina de la tierra.

El pescado le dice - Regresa a casa. 

Y cuando fue en su viaje cuando miró, era un bonito palacio, la vieja casa había desaparecido y llegó un palacio. Y dentro de este palacio, todos los sirvientes estaban vestidos de verde y blanco. Y la reina estaba sentada en un trono con una bonita corona, con su traje purpúreo puesto, y llega a la puerta y la vieja le dice, 

dice:Fuera de aquí vos, pescador harapiento - dijo - este palacio no es para pescadores harapientos como vos - dice - tenés que ir a vivir con los chanchos.

El viejo salió de la casa allí, y se quedó allí. 

La vieja tenía sus sirvientes trabajando con ella y mandó a llamar a su marido otra vez. 

El marido entra y le hace una reverencia y dice:
- Si, mi señor - dice - que quiere usted?

Dice - Regresa y decile al pez que quiero ser reina del mar y tener todos los peces para mis sirvientes.

Así que el viejo le dice, dice:
- Hay que cumplir con sus ordenes. 

Así que se fue entonces. El día que fue al mar allí, estaba muy, muy levantado. 

Y llama al pez: - 
Cabeza en el aire y cola en el mar, pez, pez, escúchame:

- Nada.

- Cabeza en el aire y cola en el mar, pez, pez, escúchame.

Así que el pez solo cae en el agua, solo salía la cola, sabes, y no le contestó.

Así que entonces le dice al pez - dijo - 
Mi esposa dice que quiere ser reina del mar y tener todos los peces para sus sirvientes.

Y el pez no le dio ninguna respuesta. 

Así que regresando a casa - dice - ahora se que mi esposa se va a sentir muy enojada. 

Y llegando a casa, cuando mira, el bonito palacio había desaparecido, la vieja en su misma ropa harapienta, la misma condición, y, pues, le da la bienvenida.

Lo saluda con amor y alegría, sabes. 

Y eso fue el final porque, pues, siguió reclamando cuando era reina, y se hubiera quedado así.

John Hoim, (Wani # 6, CIDCA, Octubre - Diciembre 1987) (transcripción verbal)




Garra grande y garra pequeña 
(cuento creol)

Hace mucho tiempo habían dos muchachos; a uno le decían Garra Grande y al otro Garra Pequeña. 

Este ultimo tenía un caballo pequeño y el primero tenía uno grande; pero Garra Grande montaba tanto el caballo de Garra Pequeña que terminó matándolo. 

Cuando este encontró muerto a su caballo, le quitó el cuero y lo puso a secar.

Un día decidió salir a vender el cuero. 

Encontró a una mujer que estaba horneando pan, y le dijo que el cuero de caballo servía para indicarle a uno cuando estaba terminado el pan. 

En ese momento percibió el olor del pan y le dijo a la mujer que ya estaba listo. 

Ella le creyó que el cuero de caballo le había indicado que ya estaba terminado el pan, y se lo compró.

Cuando Garra Pequeña encontró a Garra Grande le dijo: - Tu mataste a mi caballo pequeño, pero mira cuanto dinero le saque. 

Garra Grande le preguntó donde había vendido la came y le respondió que en el mercado. Garra Grande dijo: - Si tu pudistes ganar tanto dinero con tu caballo pequeño, yo podré ganar mas con mi caballo grande. Por lo tanto, mató a su caballo grande y fue al mercado a vender la came. Se puso a gritar: - Se vende came
de caballo. Un policía lo oyó y le preguntó que estaba vendiendo. Cuando le dijo que era carne de caballo, el policía se lo llevó preso. En la cárcel decidió vengarse de Garra Pequeña tan pronto como estuviera libre.

Cuando salió de allí encontró a la madre de Garra Pequeña y la mató. 

Cuando Garra Pequeña llegó a la casa y encontró muerta a su mama, llevó el cadáver y lo colocó de rodillas en la puerta de una tienda. 

Cuando el dueño chino vio a la mujer en la puerta le preguntó que quería. Como ella no contestó, el chino la tocó con el palo de una escoba y la hizo caer sobre el piso. 

Garra Pequeña salió de su escondite detrás de la puerta y acusó al chino de haber matado a su mama. 

Le dijo que tenía que pagarte por lo que había hecho. El chino le pagó y Garra Pequeña se fue a la casa.

Mucho tiempo después, encontró a Garra Grande y le dijo: - 
Tu mataste a mi mama, pero mira cuanto dinero me dieron por ella.Garra Grande dijo: - Sí tu ganaste tanto dinero por tu pequeña mama,

yo voy a ganar mucho mas por mi gran mama. Así que mató a su mama y se fue al mercado. Se vende came de mujer - gritaba. La policía lo oyó y fue llevado a la cárcel. Mientras estaba preso se puso a pensar como vengarse de Garra Pequeña.

En cuanto salió libre, agarró a Garra Pequeña y lo metió en un costal al que amarró la boca, y lo llevó al muelle. 

El fin era tirarlo al agua para que los animales lo devoraran; pero antes de hacerlo, decidió ir a una iglesia a confesarse. 

Así pues, dejó el costal sobre el muelle, con su víctima dentro, mientras iba a confesarse. 

Durante su ausencia, Garra Pequeña empezó a gritar: - Me quieren mandar al cielo y no quiero ir. 

Un pastor que pasaba cerca con sus ovejas oyó los gritos y le preguntó que decía. Garra Pequeña insistió en que el no quería ir al cielo y alguien lo iba a mandar. 

El pastor le dijo: - Bienpues, déjame ir a mi. Garra Pequeña le pidió que abriera el costal y cuando salió el pastor se metió y el amarró la boca; luego se alejó con las ovejas del pastor. Cuando Garra Grande regresó de la iglesia levantó el costal, lo tiró al agua y los animales devoraron al pastor.

Mucho tiempo después, Garra Grande encontró a Garra Pequeña con las ovejas y le preguntó: - Que estas haciendo con esas ovejas? Garra Pequeña le contestó: -

Cuando me lanzaste del muelle fue al cielo y el Señor me dio estas ovejas para que las cuidara. 

Garra Grande decidió ir al cielo también y le pidió a Garra Pequeña que lo amarrara dentro de un costal y lo lanzara al agua desde el muelle. 

Garra Pequeña obedeció, pero antes de lanzar a Garra Grande al agua, le dijó - Cuando llegues allá abajo te darás cuenta. 

En cuanto lo tiró al agua los animales comenzaron a devorarlo y así encontró su fin Garra Grande.

Virginia Sinclair Colindres, (Wani # 10, CIDCA, Mayo - Agosto 1991)




El tigrillo y el hombre 
(cuento creol)

Había una vez un tigrillo que vivía con sus padres. Al sentirse ya adulto, cuando tenía como un año de edad, decidió salir con el fin de adquirir experiencias y conocer al hombre.

Mientras iba por el camino . se encontró con un pollito y le preguntó:
- Eres tu un hombre? El pollito le contestó: - No, el que me cría a mi es un hombre. 

Mas adelante se encontró con un caballo y le preguntó:
     Eres tu un hombre? El caballo le contestó: - No, yo trabajo para un hombre y ese hombre me monta. 

Siguió caminando el tigrillo y se encontró con un perro. El perro le dijo: 
      - No, yo no soy un hombre, soy un perro_ Yo cuido a mi amo y le ayudo a cazar en el bosque.

Siguió adelante y encontró a un cazador con su escopeta, espada y puñal. Le preguntó: - Eres tu un hombre? Y este le contestó: 
   -Si, yo soy un hombre. Se trabaron en lucha. El tigrillo quería derribar al hombre para comérselo. Pero este le dijo: 
  - Espera, tengo que hacer algo por aquí. Se fue y regresó con su hacha y un montón de leña, en la que abrió una grieta de una pulgada de ancho, mas o menos. 

Entonces le dijo al tigrillo:
- Ahora mete tu la mano aquí adentro y ayúdame a romper esto. 
     En cuanto el tigrillo lo hizo, el hombre sacó el hacha y la mano quedó prensada en la leña. 

El tigrillo dio un salto y gritó: - Ay, ay. 

Mientras tanto, el cazador tomó un látigo largo y lo azotó. 
   El tigrillo lloró y gritó: - No me mates, cazador, no me mates. Por fin, logró sacar la mano e intentó lanzarse sobre el cazador. 

Este levantó su escopeta y disparó; no le dió, pero los perdigones le rozaron la cabeza quemándole los pelos.

El tigrillo corrió hasta su casa y le dijo a su mama: - Conocí al hombre y no quiero encontrarme de nuevo con el, porque es capaz de matar. 

Mira como me dejó la espalda llena de verdugones, y mire como me quemó; sopló mi cabeza y el aire de su boca mi arrancó todo el pelo. Por eso no quiero encontrarme nunca mas con el. 

Su mama le contestó: - Si, yo te dije que cuando encontraras al hombre no querrás volver a pelear con el.

Constantine Carlson, (Wani # 10, COCA, Mayo - Agosto 1991)



La resurrección de un tigre
 (cuento miskito )

Se cuenta que hace muchos años en un pueblecito pequeño vivían cuatro hermanos, de los cuales tres
habían ido a la escuela y aprendido los diversos conocimientos de la época. Pero el mayor, no había tenido la oportunidad de ir a un colegio y carecía de la instrucción de sus otros hermanos.

Una vez los cuatro hermanos se fueron a la montaña.y en el camino encontraron el esqueleto regado de un tigre Se detuvieron y después de examinarlo, se dieron cuenta que había muerto hace poco tiempo.

- Vamos a resucitarlo - dijo uno de los hermanos.

- Es cierto, pongamos en practica los conocimientos que adquirimos en la escuela dijo el otro.
Los tres hermanos que habían ido a la escuela se consideraban sabios y hacían alarde de sus conocimientos considerando que tenían la capacidad suficiente para resucitar al tigre.

- Yo me encargaré de armar el esqueleto - dijo uno.

El tercer hermano dijo también con arrogancia: - Yo haré que se levanté y empiece a andar.
Cuando dijeron eso el hermano que no había ido a la escuela y que lo consideraban un ignorante, dijo:

- Esperen un momento! 

Si a este animal lo resucitan nos comerá a todos.

Uno de los hermanos dijo:
- Que idiota! Mejor te callas, hermano. Después echaron a reír y se burlaron de el.

- Esta bien me callo - dijo - Pero déjenme que primero me suba a aquel árbol y después resucítenlo.

En efecto, le dieron tiempo que subiera al árbol y mientras se iba subiendo, los demás hermanos se reían de el y le hacían burla una vez mas.

Cada quien empezó a hacer la parte que te correspondía. Y cuando por ultimo le dieron el soplo de vida, se levantó aquella fiera hambrienta, rugiendo amenazadora mente, hasta que devoró a todos los que le habían resucitado. 

El único hermano que se había subido al árbol, hizo todo lo posible por salvar a sus otros hermanos sin lograrlo.

Con mucha cautela, esperó que la fiera se alejara del lugar, y con mucho cuidado se bajó del árbol y llegó al pueblo como pudo.

Aquellos jóvenes fueron castigados por su soberbia al desoír los prudentes consejos de su hermano, pues hasta el mas ignorante es capaz de dar grandes lecciones.

Avelino Scott, Cuentos Misquitos - Miskitu kisika nani, 1989
 




Los mangos de la muerte
(cuento miskito)

Convencidos que los muertos llevan una vida normal en el cementerio, los pobladores de la comunidad de Dikua Tara sembraron varios arboles frutales en el cementerio de la comunidad, donde sobresalían los mangos y las naranjas.

Los líderes de la comunidad eran muy celosos de las frutas en las épocas de producción porque según ellos de ésta manera protegían la alimentación de los muertos 

..Los jóvenes de la comunidad como siempre, desafiaban a los lideres con intentos nocturnos de robar las frutas en épocas de cosecha.

Muchos habían sido capturados y castigados por los ancianos en este intento, pero siempre habían mas jóvenes con las mismas intenciones. 

Una noche de luna durante el mes de septiemblre, el joven Madal llegó a Dikua Tara desde Ti Kiamp para visitar a su amigo Usiano... pero en ese mismo instante este junto con Adisman estaban saliendo de su casa con la intención de robar mangos en el cementerio, violando la vigilancia de los ancianos. 

Estos convencieron a Madal, quien lo acompañó para cometer el robo.

Cuando llegaron al portón del cementerio, encontraron dormidos a los ancianos Kigirmu y Talabira, los guardianes de esa noche; los jóvenes sin hacer ruido entraron por el portón y se dirigieron hacia los arboles de mango. 

Pero cuando habían avanzado como cincuenta metros comenzaron a escuchar una voz: "este para vos y este para mi; este para vos y este para mi" y ellos se aproximaron mas a los arboles y vieron efectivamente a dos hombres, uno con vestido largo y de color blanco, y el otro de color oscuro. 

Por unos instantes Usiano, Adisman y Madal quedaron inmóviles viéndose unos a otros sin palabras y todos muy pálidos.

Madal que era el mas valiente del grupo, sacando fuerzas, quien sabe de donde, fue el primero en hablar y dijo a los demás: "no fregués, es Dios y el Satanás que se están repartiendo a los otros muertos!!"

Y acto seguido los tres gritaron de miedo con todas sus fuerzas y dijeron: "vamonos de aquí antes de que nos reparten a nosotros!" Y los tres salieron corriendo y con sus gritos despertaron y asustaron también a los vigilantes, los cuales también salieron corriendo para sus casas.

Desde esta vez, nunca mas ningún joven de la comunidad intentó robar los mangos de los muertos de Dikua Tara... Pero saben que había pasado? ... 

La verdad es que cuando Madal, Usiano y Adisman llegaron al lugar de los mangos a Nicasio y Puskrip se estaban repartiendo los mangos maduros que se habían robado.

Por eso se dice que también es malo ser demasiado miedoso.
Rufino Lucas (Autonomía, Febrero 1997)




Los duhindu de Kambla 
(cuento miskito)

Hace muchos años, cuando en Kambla todavía no vivía mucha gente y todavía no sabían nada de plantas medicinales y no existían curanderos y sukias, vivían allí muchos duhindu (duendes). 

Ellos vivían en el monte, apartados de las casas de las personas.

Sólo de noche salían haciendo bulla y chiflando para llamar a la gente.

Cuando había bastante luna, se lés miraba entre los árboles como hombrecitos pequeños. 

De vez en cuando agarraban un caballo para montarlo. 

No lo dejaban descansar ni un minuto y al día siguiente lo encontraron muerto.

Un día desapareció un joven de la comunidad. 

La madre lo buscó en todos lados pero no pudo encontrarlo.

Lloró, preguntó a todos si no lo habían visto, pero nadie sabía algo del joven. 

Después de 15 días apareció milagrosamente de nuevo, pero había cambiado bastante. 

Estaba delgado y pálido, no quería ni comer ni hablar. 

Estaba como enfermo. 

No existían todavía los curanderos, así que no sabían qué remedio darle para curarlo.

Con el tiempo se dieron cuenta que los duhindu tenían algo que ver en ese asunto. 

Uno de ellos llegó una noche y chiflando llamó al joven. 

Con la fuerza lograron que no saliera de la casa para que el duhindu no se lo pudiera llevar de nuevo.

Pasaron los años y la gente de las comunidades aprendió a utilizar el poder de las plantas, a curar enfermos y hacer remedios. 

Así lograron liberar al joven del poder del duhindu. 

Con el apoyo de los curanderos y con rituales limpiaron toda la comunidad de Kambla y todos los duendes se fueron de ese lugar.

Hoy en día casi ya no hay duendes en Kambla.

Solamente en un crique pequeño que queda detrás de lacomunidad se escuchan a veces chiflidos de un duhindu que todavía anda por allí.

Florencia Hernández (Kambia, 26/6197) (recopilado por Christían Schnar)




Las coloradillas y las garrapatas pequeñas y grandes
(cuento miskito)

En tiempos viejos todos las coloradillas, las garrapatas pequeñas y las garrapatas grandes vivían juntos en un palo seco viejo. 

Las coloradillas vivían en la parte de abajo del árbol, las garrapatas pequeñas en el medio y las garrapatas grandes en la punta del tronco. 

Allí convivían y nunca tenían problemas.

Un día llegó un pájaro carpintero y empezó a picotear la parte central del árbol. 

Las garrapatas pequeñas entonces empezaron a molestarse creyendo que las coloradillas se habían subido para golpear el palo,

Para mientras el pájaro carpintero subió a golpear fuerte la punta del tronco. 

Entonces también las garrapatas grandes se enojaron pensando que las garrapatas pequeñas habían subido a molestar.

- Déjennos en paz - gritaron - no miran que el palo está bien viejo y no queremos que entre el agua ya que está por empezar el invierno!

El pájaro carpintero siguió golpeando el palo en todos lados causando así un gran pleito entre los habitantes. 

Decidieron entonces abandonar el palo. 

Las garrapatas grandes se separaron y se dispersaron por todos lados. 

Las garrapatas pequeñas se fueron también pero quedaron juntos. 

Así también las coloradillas, que abandonaron el palo.

Desde entonces hasta hoy en día no se miran garrapatas y coloradillas juntos y hasta hoy en día las garrapatas grandes viven solitas mientras las pequeñas viven en manadas.

Morland Mülier (Bifwi, 261611997) (recopilado por Christian Schnarf)




La venganza del hermano pobre
(cuento miskito)

Habían dos hermanos; uno muy rico y el otro muy pobre. 

El pobre - como se acostumbra entre los miskitos - cuando faltaba algo en su casa llegaba a pedir donde su hermano rico.

Y a veces, la esposa del hermano pobre llegaba a pedir un poco de sal, azúcar, bastimento; o si no, el hermano pobre iba; a prestar semilla de arroz o frijoles para la parcela que iba a sembrar. 

Así, el hermano rico llegó a odiar a su hermano pobre y un día que mandó a pedir veinte córdobas, le contestó que regresara mañana.

El hermano pobre se enojó con su hermano por ser tan avaro; se quedó con la idea de hacerle pagar todo lo malo que le había hecho. 

Echó al hombro sus pertenencias y emprendió su viaje. 

Por espacio de tres semanas se internó en una de las montañas y caminó dos semanas mas sin encontrar lo que buscaba.

Había caminado mucho y estaba cansado, pero después de dos cambios de luna encontró lo que buscaba.

Comenzó a preparar la tierra y cuando era luna llena, sembró su yuca, quequisque, banano, plátano, frijoles y arroz. 

Cuando comió la primera yuca de su cosecha escribió una carta al hermano rico diciéndole así:

- Hermano, estoy muy bien aquí. El mantel que uso en la mañana, no lo uso a mediodía y el que uso a mediodía, no lo uso en la tarde. 

Los platos no son usados dos veces, después del primer uso los tiro al basurero.

De una manera u otra la carta llegó a manos del hermano rico. 

Todo lo que tenía lo vendió a un mal precio y salió a buscar a su hermano.

Después de dos meses de camino por montes bien espesos, había agotado el dinero obtenido en la venta de sus propiedades. 

Y faltando una semana para completar tres meses se encontró con el hermano pobre. 

Cuando lo vio comiendo en una hoja, le dijo:

- Idiay! No me dijiste que estabas muy bien, y que el mantel de la mañana no lo usabas a mediodía,
y que el del mediodía no lo usabas para la cena y que el plato que usabas lo botabas? - le reclamó.

- Hermano, acaso no es cierto eso? 

Yo no te he mentido. 

La hoja que uso para comer en la mañana no la vuelvo a usar para el tiempo de mediodía, y para la tarde recojo hojas nuevas.

Estoy pijudo! No tengo que preocuparme por platos quebrados, por el lavado de los trastes, ni por su perdida. 

Este,, bien seguro de que vivo mejor aquí que allá.

Cuentos Misquitos - Miskitu kisi nani, (Palyumhpa, Río Coco, CIDCA, 1985)



El perro y el lagarto 
(cuento miskito)

Esta historia, según cuentan, ocurrió hace muchos años cuando los pueblos de las diferentes tribus se peleaban entre si.

En ese entonces había un valiente y aguerrido cacique para quien  las mujeres constituían un permanente obstáculo pues impedían que los soldados cumplieran a cabalidad con las tareas de la guerra. 

Por esta razón, ordenó mediante una ley que las mujeres de la tribu fueran separadas de los hombres. 

El decreto decía claramente que las mujeres fueran trasladadas de inmediato a la ribera derecha de un caudaloso río sin dejarles medio de transporte para que mantuvieran relación con los soldados. 

El decreto también decía que si alguien quebrantara esa ley, seria fusilado en el acto.

Cuentan que uno de los soldados empezó a desobedecer esa ley, pues secretamente iba a la orilla del río en espera de alguna oportunidad para cruzarlo, atravesarlo a nado significaba una muerte segura bajo las garras de las fieras que deambulaban por el río.

Una noche estando sentado a la orilla del río se le apareció un gran lagarto y le dijo:
    - Hombre, que haces aquí a estas horas de la noche?

Muy atemorizado, le respondió. - Estoy intentando como cruzar el río.

Iba a pedirle que lo cruzara cuando el lagarto moviendo su enorme cola se le acercó mas y le dijo en voz bajita:

- No te preocupés que yo te ayudaré. Pero debes jurarme que no le dirás a nadie que yo te ayudé a cruzar el río.

- Trato hecho - le respondió con jubilo y sin esperar mas se acomodó sobre la espalda del animal quien con extremada rapidez lo condujo a la otra orilla.

- Acuérdese de mantener esto en secreto - le recordó al retirarse.

Antes del alba, el hombre se despidió de su recién conquistada mujer y se regresó al río donde hacia rato que el lagarto lo esperaba con impaciencia.

- Apresúrese que ya esta amaneciendo - le amonestó -. Y con rapidez zarparon hacia la otra orilla.

Si la vigilancia me descubre, o si ir el llega a oídos del propio cacique que yo estoy ayudando a cruzar el río, soy un lagarto muerto - pensaba.

El hombre le agradeció el servicio y acordaron repetir la acción dentro de dos días.

Cuando llegó el día señalado, los dos amigos se encontraron nuevamente y como la primera vez, el lagarto, lo trasladó hacia el otro lado del río.

- Acuérdese de guardar esto en secreto - le volvió a recordar.

EI hombre asintió con la cabeza y partió a grandes pasos hacia la casa de su mujer.

Sin embargo, esta vez se despertó gran curiosidad en la mujer por saber como hacia para cruzar el peligroso río. Al notar que el con soldado no quería confesar la verdad, lo amenazó con romper el del lazo amoroso que los tenia unidos.

Mientras tanto el lagarto que no se la. había alejado, pudo escuchar parte o en de la discusión y para no perder ningún otro detalle afinó aun mas el
oído para escuchar el desenlace.

Con sorpresa e indignación atada escuchó lo siguiente: - El lagarto es onde quien me ayuda a cruzar el río.

lo El lagarto sintiéndose traicionado decidió tomar venganza. Cuando el soldado regreso al río en la madrugada, lo recibió con toda normalidad como si no hubiese ocurrido nada, y emprendieron el viaje hacia la otra orilla. Cuando iban en medio del río, se detuvo y disgustado le hizo ver el error en que había caído y el alto precio que tendría que pagar.

- Pagarás muy cara esta traición - le dijo.
Desde ese momento nadó en dirección al mar. 

El desdichado soldado trataba de convencerle diciendo que el no había roto el pacto, y que le perdonara si había cometido un error ... 

Sin embargo el lagarto le respondió que se necesitaba un cementerio muy grande para enterrar los errores de los amigos.

Dicen que el lagarto para desahogar su cólera le pidió consejo a un toro que pasaba cerca de la orilla del rio.

Que harías tu, si alguien a quien le haces un favor, te traiciona?

- Yo lo haría pedazos con mis cuernos - le contesto solidarizándose. 

Con el apoyo que le acababa de brindar, el lagarto nadó mas aprisa en dirección al mar y como buscando mas opiniones le pidió parecer a un caballo flaco.

- Que harías tu, si alguien a quien le haces un favor, te traiciona?

- Yo lo mataría a patadas - respondió el caballo.

Mientras el lagarto se sentía cada vez mas ufano ante el apoyo unánime que recibía, el hombre estaba cada vez mas triste ante la proximidad de su muerte.

Ya iba cerca del mar, y hasta el ruido de las olas se oía, cuando vieron a un perro sentado en la punta de un pipante.

- Que harías tu, amigo, si le haces favor a un hombre '` te traiciona después? - le preguntó el lagarto.

- Dispénseme señor, soy sordo de nacimiento y si me hablan de largo no logro escuchar - le respondió agitando la cola.

Ante esto el lagarto se aproximó mas a la orilla y le repitió la pregunta, pero el perro no logró entender nada.

Entonces se le acerco aun mas, y teniéndolo cerquita, le grito al oído:

- Que harías tu, si le haces favor a un hombre y te traiciona después?

El perro que en realidad había fingido ser sordo, aprovechó la oportunidad para ayudar al hombre quien pudo saltar a tierra y escaparse de una muerte segura.

El lagarto burlado, lanzó todo tipo de maldiciones al perro, jurando comérselo en la primera oportunidad. Mientras tanto, el hombre y el perro sellaron una amistad que perdura hasta el día de hoy.

Avelino Scott, Cuentos Misquitos - Miskitu kisika nani, 1989




 




La historia de los hijos pérdidos 
(cuento miskito)
Erase una vez un hombre que tenía 4 hijos, dos  varones y dos mujeres, y al morir la madre de estos muchachos, el padre se metió con otra mujer . 

Toda la familia se encontraba en una triste situación, toda la comida se les acabó y no había de donde conseguir alimentación. 

Entonces la mujer le dijo a su marido:
- Viejo, llévate tus hijos muy lejos montaña adentro, bajo las lomas y las piedras, y el hombre aceptó. 

Los muchachos estaban escuchando esto, y el mayorcito agarró maíz y frijoles y un poquito de sal.

Por la mañana dijo el papá: - Bueno, tenemos que ir al monte y los niños aceptaron gustosos ir allá. 

Empezaron a caminar y caminar y al llegar muy lejos, 
dijo el papá: 
- Hijitos míos, estense aquí, yo voy a ir ahí nomás y cortaré un palo de ojón. 

Llegando al lugar del palo de ojón le dijo al pájaro carpintero: 
- Estate picando el palo y cuando los muchachos llamen "papá", les respondes: - "aquí estoy". 

El pájaro carpintero aceptó hacer así. 
Y los muchachos llamaron: - Papá, y les respondía: - aquí estoy! 

De esa manera ya estaba anocheciendo, entonces dijo el mayorcito: -
hermanitos, quédense aquí, yo personalmente voy a ir a ver a papá.

Llegó y al espiarlo, solo vio que había un pájaro carpintero macho; se encontraba en un árbol picoteando a como suelen hacerlo. 

Entonces se vino corriendo donde sus hermanos y les dijo: 
- Hermanitos, papá ya nos abandonó y sólo está un pájaro carpintero picando el árbol. 

Así que vámonos, pues el sol ya se ha metido.

Los 4 niños caminaron y caminaron y con lo poquito de maíz y frijoles que tenía el mayorcito, comieron para no morirse de hambre. 

Llegaron de nuevo a la casa y estando debajo del tambo, el papá estaba hablando con la mama: - Ahora sí comeremos bastante, ya que todos los hijos fueron extraviados. 

En eso salió la vieja y al verlos dijo a su viejo:
- Viejo, ciertamente los has llevado a perder. 

En eso le dijo el viejo: - Ya ves como los perdí de verdad! 

La vieja salió afuera y al ver abajo dei tambo notó que se encontraban los cuatro niños. 

Entonces dijo sorprendida: 
- Viejo, cómo es que dijiste que perdiste a los niños y aquí han llegado los cuatro y están aquí? 

El viejo, luego de venir a verlos, es cierto dijo, parece que se regresaron.

Y al otro día dijo: - Esta vez sí los llevaré a un lugar de donde no pueden regresar. 

Los llevó y los perdió entre montañas y grandes cerros. 

Y esta vez al darse cuenta que se habían extraviado, al llegar la noche, los cuatro se pusieron a llorar. 

Y el mayorcito de todos dijo: - Señor, por favor no nos abandones, nuestros padres nos han abandonado; por favor danos fuerzas para sobrevivir.

Y de donde no había ninguna persona, bajaron dos espíritus y se pararon delante del hermano mayor. 

Cayeron delante de él y dijeron: 
- Aquí estamos; como nos has llamado nos han enviado! 
No nos apartaremos ni saldremos de ti hasta que crezcas. 

Un espíritu era águila y uno era león.

Y los muchachos comenzaron a caminar y caminar y llegaron a salir por una playa; hicieron un ranchode madera y el hermano mayor se fue al monte cargando su escopeta.

Y sucedió que un día, desde donde no había gente llegaron dos hombres que salieron del monte y esos seres eran diablos. 

Y como las dos niñas ya eran señoritas, vivieron con los diablos y luego se corrieron de sus hermanos y desaparecieron en el monte.

Los hermanos comenzaron a buscarlas por muchos días por los espesos bosques, los cerros más peligrosos. 

Las buscaron por muchos días y las encontraron. 

Rescataron las dos hermanas, pero sólo penalidades pasaron ya que ellas estaban bajo el poder de los hombres que salieron del monte. 

Lucharon para salvarlas y por finalizar les dijeron las hermanas:
- Ya nos estamos cansando demasiado; así que mátenos y déjanos y procura salvarte solo con tu hermanito. 

Entonces haciendo caso, mató a las hermanas y las enterró. 

Después de eso le dijo al hermano: - Hermano, tú te vas por este camino y yo me iré por este otro. 

Entonces al irse el otro en su viaje fue a dar en las faldas de un cerro y el hermano mayor fue a aparecer por el mar.

Apareciendo por el mar pudo ver que allá en la lejanía del mar seencontraba una mujer sentada sobre un palo. 

Entonces el hombre le preguntó a la mujer 
- Qué estás haciendo aquí y porque estás triste? 

Y respondió: 
- Estate viendo, más lueguito vendrá una fiera por mi. 
Un diablo maligno me robó. 
De 12 hermanos que éramos, ya se ha comido a 11 y yo soy la última. 

El hermano mayor salió al mar y llevó a la mujer a esconderse detrás de unos mangles y el fue a sentarse en el palo en vez de ella. 
Y preguntó: 
- A qué hora es que llega el animal? 

Le dijo la mujer que llegaba a las nueve. 
Cuando eran las nueve de la mañana, el ser venía saliendo del mar, parecido a una casa. 

Llegó y como el hombre tenía sus animales, llegaron los dos, el león y el águila y los dos destruyeron a la fiera del mar. 

Así pudieron salvar a la mujer. Y la mujer dijo: 
- Me voy donde mi padre, tú tienes que casarte conmigo. 

Entonces dijo el hombre: - Mujer, eso no es nada, no le des importancia. 

No hay nada que agradecer por lo que te he salvado. 

Pero la mujer corrió donde su padre que era el rey y luego de hablar con él se fueron a buscar elhombre y después de encontrarlo, lo casó con su hija y le dio su lugar y vivieron felices por mucho tiempo y luego murieron.

Colección Felipe Jackson. Recopilado por Díonisio Melgara Brown (Waspam, Río Coco). Relatado por Julio Melendres (Tuskru Tara, Río Coco, Enero de 1981)




Los buscadores de oro 
(cuento miskito)

Se cuentan de que algunos adultos les gustaba andar buscando oro y cierto dia dos hombres salieron del pueblo y se fueron a buscar el precioso metal. 

En su caminata y busqueda fueron muy lejos.

Al llegar al punto indicado, a como de costumbre, levantaron su campamento. Esa noche durmieron haciendo sus planes para el dia siguiente. Y al amanecer, uno de ellos salió a lavar oro y el otro se quedó cocinando.

Y cuantan que el que salió rápido encontró un buen lugar muy cerca de donde habían quedado y en lo que estaba lavando, de repente se perdió. 

Llegó la noche y como no regresaba, el otro amigo salió abuscarlo y su sorpresa fue grande al ver que se miraban puras señas de sangre que iban goteando. Eso fue el comienzo de su largo caminar, ya que pasó buscando un mes. El pudo ver que se había subido por una loma y que se había metido por un gran hoyo. Tuvo un poco de miedo y decidió esperar a la entrada para ver que pasaba.

Al rato vio que salía un tigre de color negro que tenía el pecho blanco. 

El hombre era valiente y esperó que el animal sacara todo su cuerpo y cuando ya lo tuvo a su alcance, lo mató.

Rápidamente se metió en la cueva y vio que era una especie de cuarto pero estaba completamente vacío. 

El aspecto que se le presentaba era algo espantoso: había un montón de huesos de animales y al revisar bien, también pudo ver que allí estaban los huesos de su amigo.

Esa era la prueba de lo que se imaginaba. Su amigo había sido devorado y sin esperar más se vino al pueblo y dio aviso a los familiares del hombre. 

Aquellos estaban impacientes y al saber la triste noticia, se pusieron muy tristes. 

La verdad era que ese tigre se lo había comido.

Los buscadores de oro y los cortadores de tuno y chicle son los mejores testigos de esta clase de desgracias, pues hay una costumbre de que cuando van a hacer esa clase de trabajo, siempre la persona que queda cocinando deja hirviendo un montón de manteca y debe estar listo en cualquier momento, pues siempre se espera el ataque de una de esas fieras y ya han habido casos en que tigres han sido matados a base de pura manteca caliente. 

Ese fue el fin del infortunado hombre buscador de oro.

Colección Felipe Jackson. Relatado por Larry Kitler Borge, (Waspam, Río Coco, 1980)




El viaje al otro mundo
 (cuento miskito)

A un miskito llamado Nakili se te mudó su esposa que él amaba muchísimo y visitando su tumba encontró su alma que medía dos pies de altura y que anunció su próximo viaje al otro mundo. 

El marido quiso acompañarla pero ella le contestó que no era posible satisfacer su deseo ya que él todavía estaba vivo. El marido insistía y no fue posible convencerlo que todavía tenía que quedarse en este mundo y así empezaron juntos el camino.

Ella lo guió y lo condujo sobre un sendero estrecho que nunca antes había visto.

Llegaron a un lugar donde volaron los aves de rapiña; ella brincó asustada, pero él los corrió y pudieron continuar el viaje.

Después de un rato el camino pasó entre dos pinos que estaban muy pegados el uno al otro. 

Estaban tan pegaditos que el alma de la esposa pasó con dificultad entre ellos, pero él, teniendo el tamaño de una persona normal, no logró. 

Decidió entonces dar la vuelta. 

Continuaron por el camino hasta llegara un barranco que se podía cruzar solamente por un puente con la anchura de un pelo humano. 

Por debajo había una paila gigantesca con agua hervida cuidada por las aves rapiñas.

El alma de la esposa que pesaba poco y estaba pequeña pudo pasar el puente angosto, pero Nakili considerando la poca distancia lo cruzó de un solo brinco.

Después llegaron a un gran río donde encontraron un cayuco que canaletearon cuatro sapos. 

En el agua miraron una gran cantidad de peces pequeños, parecidos a sardinas llamados Blim o Bilim o Bilam, que el alma confundió por tiburones en la otra orilla. Nakili y el alma de su esposa miraron el país del otro mundo donde todos parecían felices.

A las animas de aquellas personas que no habían llevado una vida ejemplar, el cayuco se da vuelta y les devoran las sardinas.

El cayuco con los sapos cruzó la esposa al otro lado pero el hombre tenía que ver-como llegar a la otra orilla nadando.

Allí fueron acogidos del "Más Allá", que era una mujer robusta con muchos senos a los cuales llegaron de vez en cuando los habitantes para mamar como bebés.

El "Más Allá" estaba muy disgustada de la llegada de Nakiliy le ordenó de regresar a la tierra. 

El pidió con insistencia que lo dejara allí porque amaba tanto a su esposa que no podía separarse de ella y finalmente logró que lo aceptaran en el reino del otro mundo.

En este país nadie tenía que trabajar, había abundancia de alimentos y bebidas ricos y diversión.

Después de haberse quedado un buen tiempo, Nakili sintió el deseo de regresar a su tierra para ver otra vez a sus hijos.

El "Más Allá" le dio el permiso de irse bajo la condición de no regresar nunca más hasta después de la muerte de su cuerpo.

Lo hizo sentarse sobre un bambú grande y lo dejó ir por el río. 

Después de un ratito Nakili se dio cuenta de que se encontraba en medio del mar por las olas grandes que lo circundaron; al fin una ola gigantesca lo tiró a la playa y lo dejó frente a su casita.

Centro Sociale "ll Sorbo Molto lontano da quí. Racconti, leggende e giochi dei popoli Sumu, Miskito, Rama, Garifoni
               (Leyenda nicaragüense)

El viaje al otro mundo
Los buscadores de oro 
La historia de los hijos pérdidos 
El perro y el lagarto 
La venganza del hermano pobre
Las coloradillas y las garrapatas pequeñas y grandes
Los duhindu de Kambla
Los mangos de la muerte
La resurrección de un tigreLa Carretanagua
El Cadejo
El Barco Negro
Ceguas, Chanchas y micas brujas
Chico largo del Charco Verde
El lagarto de oro
Los duendes
Muertos y aparecidos
El coronel Arrechavala
La Llorona
La Mocuana
El punche de oro de Subtiava
La dulce Xali del Cailahua
El camino y los pinos del Nikiniki
La historia del Viejo Chinantlan
Leyenda de La Inmaculada en Granada
Los siete negritos
La Novia de Tola
Toribio Garmendia
Leyenda del Monolito de Cuapa
Leyendas 
Nataniel
(cuento mayangna)
Historia del lagarto de arriba 
(cuento rama)
Hermano Anancy y los monos
(cuento creol)
Como perdió la voz el Danto
El ULAK y el Hombre
El Relámpago y el Trueno
La desaparición de Wiswis
Asang Busna y Kara
El dueño de la Laguna
Damhpuni.
LA ISLA DE WAIHWAN
El pez de oro
(cuento creol)
Garra grande y garra pequeña 
(cuento creol)
El Sustituto del Diablo.
Lusipa Pliskara Aimakan Ba
El Tigre y La Tortuga
Limi Kusua Wal Sturka
Una Mujer Resucitada
Mairin Kum Pruan Wina
La mujer que se Convertía en Mona
Urus Mairin Pruan Tanka
La Venada Que Se Transformo En Mujer
Sula Mairin Upla Takan Ba Sturka
Los Comedistas Del Pura Yapti que se 
Transformaron en Pez Sierra
Pura Yapti Papulra Nani Tuaina Takan Ba
El Cazador
Antin Dadimra
El Cuento de Masapau
Masapan Kisi Ka
El Hombre Haragán
Waitna Srinwaskira
El Cuento Del Ulak
Ulak Kisi Ka
Madal El Adivino
Yapi Kakaira, Madal
El tigrillo y el hombre 
(cuento creol)
El camino y los pinos del Nikiniki
Plais tara, los caucheros y el diablo
Aimapaya
El León y El Venado
El invierno y el verano
El camino y los pinos de Niki Niki
El viaje al otro mundo
Los buscadores de oro 
La historia de los hijos pérdidos 
El perro y el lagarto 
La venganza del hermano pobre
Las coloradillas y las garrapatas pequeñas y grandes
Los duhindu de Kambla
Los mangos de la muerte
La resurrección de un tigre
EL TIGRE QUE COMIA PERROS
EL MISTERIO DEL GOLFO DE FONSECA
EL CACIQUE DE TEZOATEGA
Un güegüe me contó 
LA NEGRA CAMILA
La TACONUDA

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internet: Eduardo Manfut P  Diciembre 2000 revisada Octubre 2008