ALCALDES DE JINOTEGA 
por Ed Manfut
SALON DE LOS ALCALDES
ALCALDES MUNICIPALES DE LA CIUDAD DE JINOTEGA
 
1891  Juan Lucío González
1893  Manuiel Esteban Obando
1894  Pedro Pérez G.
1895  Manuel Esteban Obando
1896  Paulino Castellón
1899  Pastor Vaca
1900  Joaquín Noguera
1902  Luis Palacios B.
1904  Francisco López García
1906  Pastor Vaca
1907  Pedro Pérez
1908  Cayetano Castellón
1909  Pedro Pérez G.
1910  Mauricio Castro
1911  Francisco Pineda Aráuz
1912  Gregorio Padilla Salinas
1914  Francisco López García
1915  Gustavo A. Noguera
1916  Lisandro Moreira
1918  Felipe Machado Blandón
1920  Apolonio Gutiérrez
1921  Tomás Gómez Díaz
1923  Apolonio Altamirano
1925  J. Antonio López Gadea
1926  José Hilario Chavarría
1927  Aquileo Altamirano
1928  J. Antonio López Gadea
1932  J. Zacarías Blandón
1934  Eusebio Ramón Rizo
1935  José Jesús Lanzas
1936  Juan Francisco López Pineda
1944  Rafael Zamora Pastora
1954  Eusebio Ramón Rizo
1957  Amado López Zeledón
1960  José Augusto López Chavarría
1962  José Chavarría Valenzuela
  Rutilio Rivera Rivera
  José Chavarría Valenzuela
1975  Iván Rosales Zamora
  Carlos José Noguera Chávez
  Antonia Mairena de González
1979  
1996
2000
2005
2008

Alcaldes de Boaco Indice
Alcaldes de Nicaragua Indice
Alcaldes de Matagalpa Indice
Alcaldes de Masaya Indice
Alcaldes de Jinotega Indice
Alcaldes de Managua Indice
Alcaldes de León Nicaragua Indice

Jinotega fue elevado a poblado en 5 /4/ 1,851, a  Valle el 11 /2/ 1,883NICARAGUA
 
 


          Alcaldes de Jinotega
 

 

EVOLUCION POLITICA DE JINOTEGA
Por ley de 5 de abril de 1851, siendo Jefe de Estado don Justo Abaunza y ministro de Gobernación el doctor Sebastián Salinas, se les confiere la categoría de «Villas" a los pueblos de Matagalpa, Jinotega y Jinotepe. Y por ley del 11 de febrero de 1883, siendo Presidente el general Joaquín Zavala y ministro de Gobernación el doctor Vicente Navas, se le confiere a Jinotega el título de ciudad.

Diez años antes, en 1873, el naturalista inglés Thomas Belt, que visitó Jinotega en su viaje de los minerales de Chontales a los de Nueva Segovia, hace la descripción siguiente relacionada con Jinotega y sus municipios de San Rafael y La Concordia: "...después de ascender por el rocoso y empinado sendero, llegamos a la cumbre de la cordillera, cubierta por bosques de pino, para tener a la vista al extremo superior del valle de Jinotega. Allí el valle era estrecho, rodeado de serranías rocosas coronadas de pinares. Descendimos la inclinada pendiente, dejando arriba pinos y robles, hasta llegar a una planicie aluvial, que gradualmente se ensanchaba a medida que bajábamos al valle. A cada lado del camino había maizales, muy perjudicados por la sequía. El suelo era una arcilla oscura, fina y profunda y por primera vez en Nicaragua, encontré tierra arada y cercos permanentes (...) Después de una milla de bajar por el valle, llegamos al pueblecito de Jinotega, donde nos hospedamos en casa de un viejo caballero, muy cortés y con aire de dignidad, que con la acostumbrada fraseología del país, puso su persona, su casa y todas las pertenencias a nuestro servicio. Su esposa, una mujer muy joven, muy animosa, cuya edad no alacanzaba ni a la mitad de la de su esposo, comenzó inmediatamente a preparar la cena. Estaban con ellos, además, varios sirvientes y muchos chicos. La casa se mantenía más limpia de lo acostumbrado en Nicaragua y noté en el patiode atrás cierto esfuerzo por construir un desague. Nuestro hospedero parecía estar en una situación muy cómoda. Fuera del pueblo tenía una pequeña finca, donde cultivaba maíz y sorgo."

Sigue diciendo Belt que "Mientras esperábamos por las mulas, caminamos alrededor del pueblo. 

La mayoría de las casas en el centro están bien construidas y entejadas, pero en los barrios hay pequeñas chozas pajizas de encumbrados techos. Sorgo, maíz, papas, frijoles, son los productos que se cultivan. Mucha gente tiene pelo rojizo claro y ojos azules, y hasta pensé que podrían ser descendientes de ciertos americanos que se fincaron en Jinotega durante la guerra civil de los Estados y que posteriormente dejaron el lugar. 

Encontré sin embargo, alguna gente vieja con las mismas facciones, distintivas de cierto ancestro que no es el español, indígena o negro, y me inclino a pensar que al desbandarse los bucaneros de Morgan, a fines del siglo XVII, muchos de ellos hayan buscado refugio remontando el Río Grande y El Coco. Conocían muy bien estos ríos por los cuales hicieron incursiones para asolar las colonias españolas de la vertiente del Pacífico. En 1668 un cuerpo de cerca de trescientos piratas, franceses e ingleses desertó de sus navíos en el Golfo de Fonseca, abriéndose paso a través del país y descendió por el Río Coco hasta el Atlántico. Los naturales de Matagalpa y Segovia, de pelo claro y ojos azules, son probablemente los descendientes de los proscritos que pasaron por esas provincias en su camino de un océano a otro.

"Jinotega está agradablemente situada y tiene muchas ventajas sobre otros pueblos nicaraguenses. 
Su clima es templado y moderadamente seco; el suelo es muy fértil. Los pinares de los alrededores proveen de combustible y luz. Los pastos abundan y dos millas abajo del pueblo, el valle desemboca en anchos campos cubiertos de grama, donde se crían caballos y mulas, en gran número (...) Pasamos por la villa de Apanás, y cruzamos directo a través de planicies hasta alcanzar, en el otro extremo, unas serranías de cumbre plana, cubierta de árboles pequeños y matorrales, entre los cuales se encontraba muchos claros plantados de maíz y bien cercados. 

Pasando sobre un terreno ondulado, entre cerros cubiertos de robledales y valles con buenos pastizales, alcanzamos a eso de las dos, San Rafael, pueblecito cuyas casas se agrupan en torno a una plaza, frente a una iglesia con aspecto de establo. Como de costumbre, la población mestiza estaba hundida en la pereza y en la penuria".

De regreso de Nueva Segovia, Mr. Belt continua su relato así: "Comenzamos a bajar la pendiente de las serranías elevadas, que limitan la provincia de Matagalpa, y cruzamos muchos valles y quebradas: estas últimas corren cortando a través de cascajos arcillosos, con poca exposición de roca madre. (...) Al mediodía llegamos al pueblo de La Concordia, cuyas casas son muy grandes y mejor construidas que las de los pueblecitos de las Segovias. La iglesia, sin embargo, era un edificio feo, con aspecto de establo y muy descuidada. 

Las rocas eran traquitas y el suelo parecía fértil pero poco cultivado. Muchos de los hombres usaban largas espadas en lugar de machetes; también hay una ESCUELA DE ESGRIMA en La Concordia y los habitantes del municipio son célebres espadachines. Continuamente se producen retos. Al más diestro le llaman campeón y está siempre dispuesto a medir su acero con cualquiera que lo desafíe".

Continúa Belt con el regreso a Jinotega: "Al anochecer llegamos a dicho pueblo siendo recibidos por nuestros hospederos anteriores. Indudablemente mucha sangre europea corre por las venas de los jinoteganos, pero en su forma de vivir siguen las costumbres indígenas, que son las mismas en todo Nicaragua, salvo en las clases altas, que habitan los pueblos principales. Todos sus utencilios de cocina son indígenas; y al igual que en las chozas indias, los comales y las ollas de ruda alfarería y cada comida se cocina sobre diferente fuego. 

Las bebidas populares son las indígenas: tiste, pinol, pinolillo y chicha, todas de maíz, azúcar y cacao. Como dije antes, todo aquello que era nuevo para los españoles cuando invadieron el país, retuvo su nombre original. Lo mismo sucedió con cada una de las etapas del desarrollo del maíz: chilote, elote, mazorca. La piedra de moler es exactamente la misma que se encuentra en las viejas tumbas indígenas y también conserva su nombre original; METLATE."

Esta admirable descripción nos dá una idea de lo que que era Jinotega poco antes de ser elevada al rango de ciudad; descripción quizás un poco superficial, pero hecha por un hombre que además de su cultura general, tenía mucho conocimiento del país.

CREACION DEL DEPARTAMENTO

Haremos una breve cronología, antes de que lleguemos a la creación del departamento de Jinotega.El 15 de septiembre de 1821, se proclama la independencia del Reino de Guatemala, del dominio español. Esta proclamación es ratificada por la Asamblea Constituyente de las "Provincias Unidas de Centroamérica" el 1 de julio de 1823 y confirmada definitivamente bajo el Estatuto Constitucional de "República Federal de Centroamérica" el 22 de noviembre de 1824. Nicaragua se convirtió en uno de esos estados federados.

La primera Constitución Política del Estado de Nicaragua, del 8 de abril de 1826, declara que el territorio del Estado comprende los Partidos de Nicaragua (Rivas), Granada, Managua, Matagalpa, Segovia, Subtiava y el Realejo. Como consecuencia de lo establecido en esa Constitución, el Partido de Matagalpa lo forman los actuales departamentos de Matagalpa, Jinotega y Estelí.

Pero al separarse Nicaragua de los estados federados de Centroamérica, bajo el gobierno del doctor José Nuñez y por Decreto Constituyente de 30 de abril de 1838, Jinotega pasó a formar parte de uno de los cuatro departamentos: Oriental, Occidental, Setentrión y Mediodía. Este departamento del Setentrión lo formaban los distritos de Segovia y Matagalpa y a su vez, el distrito de Matagalpa comprendía las poblaciones de Matagalpa, Jinotega, San Rafael, Sébaco, Metapa, Terrabona, San Dionisio, Esquipulas, Muy-Muy y San Ramón.

Esta división política terminó con la emisión de la primera Constitución Política de la REPUBLICA DE NICARAGUA, emitida el 19 de agosto de 1858, que dividió el territorio de la República en los siguientes siete departamentos: Chinandega, León, Nueva Segovia, Matagalpa, Chontales, Rivas y Granada. Conformaron el nuevo departamento de Matagalpa, sus actuales municipios y los pueblos de Jinotega, San Rafael y La Concordia.

Cronológicamente y como una corroboración al sufrimiento de nuestra región que ya hemos relatado, transcribiremos aquí lo principal del Decreto del Presidente de la República, general Tomás Martínez, en la ciudad de Matagalpa el 2 de abril de 1862: "...CONSIDERANDO: que en los departamentos de Matagalpa y Nueva Segovia mucha parte de los habitantes residen ausentes de las poblaciones, porque a consecuencia de los trastornos pasados, no pueden llevar las cargas de la sociedad ... ACUERDA: Art.l. Todo ciudadano de las Segovias que haga su casa y habite en cualquiera de las poblaciones, será excento de toda carga consejil, por el término de dos años, a contar desde la conclusión de la misma casa.Art.2. Así mismo, no podrá ser filiado ni prestará servicio alguno militar en tiempo de paz, por el término de dos años. Art.3. Los que de hoy en adelante vivan en los valles o fuera de las poblaciones, no pueden excusarse por motivo alguno de servir cargos consejiles en cualquiera de las poblaciones circunvecinas que los elija. Art.4. Los remisos no quedarán exentos del servicio militar ni de ser filiados".

Es probable que el incremento del cultivo del café, como consecuencia de las inmigraciones de alemanes y otros, influyeron en las gestiones para la creación del departamento. 

Lo cierto es que documentalmente y en forma oficial, éstas empiezan en enero de 1887 y concluyen en octubre de 1891 en que oficialmente fue creado el departamento.

Efectivamente, en el libro de Actas Municipales de la ciudad de Jinotega, correspondiente al año de 1887, se encuentra el Acta de Cabildo Abierto, en sesión extraordinaria de sus munícipes, presidida por don Perfecto Lanzas, alcalde primero; don Francisco Montenegro, alcalde segundo; los regidores don Sótero Palacios, don Francisco Pineda y don Ramón García; el juez de agricultura don Miguel Morales; el síndico don Miguel Rivera y la concurrencia de más de doscientos vecinos, de los cuales cincuenta y dos de ellos también suscriben el Acta de Cabildo Abierto. 

En lo medular la exposición y resolución dicen literalmente: "El señor Alcalde Primero propuso: solicitar del Supremo Congreso, la elección de un nuevo departamento, compuesto de esta ciudad y los pueblos de San Rafael del Norte, La Concordia y las villas de Estelí, La Trinidad y San Isidro o formar un Distrito Judicial de esta ciudad, al que quedarán anexas las poblaciones de San Rafael del Norte y demás de que se ha hecho mérito. 

Se acordó: 1 o. Suplicar al Supremo Gobierno se sirva, si lo tiene a bien, acceder a esta solicitud erigiendo un nuevo departamento o Distrito Judicial, en los términos expresados o como lo creyere más conveniente. 20. Exitar a los municipios de los pueblos de la referencia, a fin de que secunden este pensamiento, si lo creyeren de conveniencia pública. 30. El señor Secretario Municipal queda encargado de elevar la presente acta a quienes corresponda, en copia autorizada. "Firmaron el Acta de Cabildo Abierto, las siguientes personas: Perfecto Lanzas, Ramón García, Francisco Montenegro, Francisco Pineda, Miguel Rivera, Miguel Morales, Francisco Palacios, comandante coronel Patricio Centeno, Jesús Osejo, Joaquín Noguera, Fernando Centeno, Tomás Zelaya,Lic. Esteban Obando, F.P. Gadea, Carmen Pastora, Alesio Martínez, Miguel Blandón, Ramón Palacios, Juan B. García, Pbro. J. Ramón Pineda, Francisco Pineda, Ramón Centeno E., Pastor López, Ramón Pineda, Aquilino Picado, Perfecto Pineda, Ramón Gadea, Cirilo Palacios, Roberto Rizo, J.E. Zelaya, Miguel Picado, Rafael Castro, Victor Gutiérrez, Encarnación Zeledón, Pedro Hernández, Pedro Valle, Nicolás Rivera, Simeón Picado, Miguel López, Manuel Martínez, Silvio Gutiérrez, Silverio Blandón, JESUS RODRIGUEZ, ALCALDE INDIGENA, Fulgencio Hernández, capitán Tomás González, Margarito Zamora, Francisco González, Gregorio González, Ramón Gutiérrez, Eleuterio Palacios y Miguel García."

Correspondió a los senadores por el departamento de Matagalpa, de la comprensión electoral de Jinotega, general Ingacio Chávez y doctor Francisco López Guerra, presentar y conseguir del Congreso Nacional, la aprobación del proyecto de ley, para la creación del departamento de Jinotega, el 13 de Octubre de 1891, dispensándole la Cámara del Senado los trámites de reglamento, siendo primer secretario de ella el doctor López Guerra. El 15 de Octubre de 1891, el Presidente de la República Don Roberto Sacasa, le dió su aprobación al Decreto Creador del Departamento de Jinotega, siendo Ministro de gobernación el doctor Agustín Duarte.
 

El histórico Decreto dice literalmente: "El Presidente de la República a sus habitantes,
SABED:

Que el Congreso ha ordenado lo siguiente:
EL SENADO Y CAMARA DE DIPUTADOS DE LA REPUBLICA DE NICARAGUA,
DECRETAN:
Art.1 o.- Erígese en Departamento el Distrito Judicial de Jinotega, con los mismos pueblos que le han pertenecido.
Art.2o.- Corresponde al Departamento de Jinotega elegir noventa electores y dos Diputados Propietarios y dos Suplentes; doce electores departamentales, quienes elegirán dos Senadores Propietarios y dos Suplentes.
Art.3o.- Para la formación del Colegio Electoral, los ciudadanos procederán de conformidad con lo siguiente:

TABLA DE CANTONES ELECTORALES DEL DEPARTAMENTO DE JINOTEGA:
PUEBLOS ELECTORES
Jinotega, Cantón de Arriba 25
Jinotega, Cantón de Abajo 25
San Rafael del Norte 18
La Concordia 12
San Isidro 10
El departamento de Matagalpa se compondrá del Distrito de este nombre y de los pueblos que le pertenecen y elegirán dos Diputados Propietarios y dos Suplentes; doce Electores Departamentales, dos Senadores Propietarios y dos Suplentes, sujetándose a la siguiente:
TABLA DE LOS CANTONES ELECTORALES DEL

DEPARTAMENTO DE MATAGALPA:
PUEBLOS ELECTORES
Matagalpa, Cantón de arriba 15
Matagalpa, Cantón de Abajo 15
Sébaco 12
Metapa 20
Muy-Muy 12
Terrabona 10
San Dionisio 2
Esquipulas 4
Art. 40.- Desde el bienio próximo, en las épocas designadas por la Constitución y en la forma que la ley prescriba, los electores del nuevo departamento, sufragarán por los individuos de los Supremos Poderes que por su nueva categoría les corresponde.
Art. 50.- Antes de terminar las sesiones del primer bienio se sortearán los Senadores y Diputados que deben renovarse conforme a la constitución.
Dado en el Salón de sesiones de la Cámara de Diputados, Managua 13 de Octubre de 1891. H. Saballos. D.P. L. Rodríguez D.S. Juan Salinas. D.S. Al Poder Ejecutivo. Salón de Sesiones de la Cámara de Senado. Managua, 15 de Octubre de 1891. Toribio Tijerino, S.P. Santana Romero, S.S. Francisco López G., S.S. POR TANTO: Ejecútese. Managua 15 de Octubre de 1891. ROBERTO SACASA. El Ministro de Gobernación. Agustín Duarte._.

Al entrar en vigencia el decreto creador del Departamento, desempeñaba las funciones de alcalde municipal, don Juan González Zeledón y como primer jefe político, fue nombrado el doctor
Francisco López Guerra.
El 16 de octubre de 1891, la Municipalidad, atendiendo solicitud del "Club Agrícola de Jinotega", decretó tres días de fiesta cívica de la ciudad. Dicho acuerdo en lo conducente dice textualmente:
"1 o. Decretar tres días de feria o fiesta cívica en la ciudad, comisionando al señor Presbítero Bachiller don Eusebio R. Zelaya, para llevar la palabra en el acto de la proclamación del departamento. y 20. Asistencia en cuerpo de la Corporación Municipal al acto de lectura del decreto creador y la inauguración del departamento, fijándose el día domingo 21 de octubre de este mismo año, para tan solemne acontecimiento".
El acta correspondiente fue suscrita por el alcalde primero don Juan González Zeledón; el alcalde segundo don José María Rivera; el juez de agricultura don Francisco Montenegro; el regidor don Toribio Blandón; el síndico don Encarnación Zeledón y el secretario don Alesio Martínez.
Tal como se había acordado, los festejos revistieron toda solemnidad y pompa y un verdadero desborde de alegría popular. Asistieron delegados de todos los pueblos comprendidos territorialmente en el nuevo departamento y de todas las comarcas de la jurisdicción municipal de Jinotega. El saludo de San Rafael del Norte estuvo a cargo de don Pablo Aráuz, jefe de la delegación de ese municipio.
Ya dijimos que por disposición de la Constitución Política de 1826, el Partido de Matagalpa estaba constituido por los actuales departamentos de Matagalpa, Jinotega y Estelí; en una clara separación de este último, del de Nueva Segovia. Posteriormente, cuando se desmembró el departamento de Jinotega del de Matagalpa, también comprendía el actual departamento de Estelí; y no fue sino hasta el año 1905, en que este último fue erigido departamento, queel Ministerio de Gobernación hizo la demarcación territorial entre Jinotega y Estelí.
En la memoria de Gobernación de 1908 y 1909, se encuentra el Decreto de 4 de agosto de 1908, fijando las líneas divisorias del departamento de Estelí con los de Nueva Segovia y Jinotega; con el primero, en lo que se refiere a las jurisdicciones de Somoto y Pueblo Nuevo; y con Jinotega, por lo que se refiere a La Trinidad y La Concordia. Con la creación del departamento de Estelí, le fue anexado a éste, el municipio de San Isidro.
Por Ley del Congreso de la República de 25 de abril de 1894, se anexó al departamento de Jinotega el extenso aunque despoblado Distrito de Bocay, que representa más o menos dos tercios del territorio departamental.
En 1908, durante la presidencia del general José Santos Zelaya, fue creado el municipio de Yalí, con el pueblo de San Sebastián de Yalí como su cabecera.
r En el Decreto de 30 de abril de 1838 que dividía el país en cuatro departamentos, se menciona por primera vez al pueblo de San Rafael del Norte formando parte del Distrito de Matagalpa, además de Jinotega. Todavía en 1808, en el censo que el Padre Juarros hace de las ciudades y pueblos de la Provincia de Nicaragua, sólo figura Jinotega como pueblo del Partido de Matagalpa. Por Ley de 28 de enero de 1848, el Jefe del Estado Libre de Nicaragua, autoriza el traslado del pueblo de San Rafael del Norte, al valle de Sabanagrande o Chaguite Largo, actual asiento del pueblo de La Concordia. No sabemos qué motivó la solicitud de traslado autorizada por el gobierno. Lo cierto es que se formaron dos partidos entre los vecinos: los traslacionistas, que con las autoridades se fincaron en el asentamiento actual de La Concordia; y la mayoría que resueltamente se aferró a su primitivo pueblo.
El diferendo quedó resuelto por Ley de 22 de abril de 1851, siendo Director Interino de Estado don Justo Abaunza y ministro de Gobernación don Sebastián Salinas, al decretar que los pueblos de San Rafael del Norte y San Rafael de La Concordia, serían independientes uno del otro; y sus vecinos en libertad de escoger el domicilio quie les agradase. Archivos y demás instrumentos se devolverían al pueblo original, debiendo La Concordia proveerse de lo necesario para su administración. Se ordenaba al Prefecto del Departamento de Matagalpa presidir la elección de autoridades y fijar los ejidos y límites jurisdiccionales. Con lo expuesto quedadocumentalmente establecido, lo que es hoy el Departamento de Jinotega.

ALGUNOS SUCESOS HISTORICOS ACAECIDOS EN JINOTEGA
MUERTE DE DON SIXTO PINEDA
En marzo de 1906, Jinotega tuvo la visita del Presidente de la República, general José Santos Zelaya. El Presidente, después de su visita a Matagalpa, ingresó a esta ciudad procedente de la finca "La Jigüina", de la firma "Münkel & Müller & Co.", ya que el general Zelaya había aceptado gustoso el recorrido por la zona cafetalera y Llano Grande propuesto por los invitantes jinoteganos.
Jinotega tributó un gran recibimiento al Presidente Zelaya. El discurso de bienvenida fue pronunciado por el doctor Víctor Valle, en la esquina de la casa del doctor Trinidad Castellón, donde se había erigido un arco triunfal.
Era jefe político de Jinotega, Gilberto Escobar, un joven de 24 años de edad, de un temperamento sumamente violento, casado con una guapa muchacha de nombre Clorinda Bien. El señor Escobar, usaba y abusaba de su autoridad, cometiendo toda clase de tropelías, granjeándose la animadversión de muchos vecinos perjudicados. Como es corriente, un grupo de ciudadanos prominentes se reunieron para una visita al Señor Presidente, designando a don Sixto Pineda para llevar la palabra en representación del grupo. Naturalmente, en esa exposición salieron a relucir las arbitrariedades del Jefe Político. El Presidente, al despedir a la comitiva, le prometió hablar con Escobar y los exhortó a que -si las cosas se repetían- le enviaran un telegrama de inmediato. Desde luego el Jefe Político fue informado de todo lo ocurrido en esa visita.
La "Casa Münkel & Müller" acostumbraba celebrar el final delcorte de café con una gran fiesta en su finca "La Jigüinaá' y, desde luego, entre los invitados figuraban las autoridades locales. Como a las tres de la tarde del día de la fiesta, Escobar llegó montado en su mula a la tienda de Münkel & Müller, para informarse de la hora de salida para la hacienda. Al encontrarse con don Sixto Pineda -que se desempeñaba como empleado de esa firma-, lo atacó violentamente, propinándole fuetazos como lo había hecho ya con muchas otras personas. Don Sixto fue a su casa, se armó con su revólver y se dirigió al telégrafo para informar al Presidente lo sucedido. Al ver Escobar a don Sixto en el telégrafo -que estaba situado frente a la Jefatura Política-, se dirigió a él, diciendo: "Ajá, con que te andás quejando. Ahora te voy a dar más duro". A lo que respondió don Sixto: "No me toque Coronel, porque lo tiro". Escobar no se detuvo y al primer fuetazo don Sixto respondió con tres balazos. Este no quiso huir como aconcejábanle amigos, creyendo haber actuado en legítima defensa. El jefe de plaza, un señor de apellido Jerezano, informó al Presidente Zelaya lo acontecido. El Presidente contestó con el siguiente mensaje: "A la hora que muera Gilberto, fusilen a Sixto Pineda". Poco después se, recibía un nuevo mensaje del Presidente Zelaya, que decía: "Sobre el caso Escobar-Pineda, esperen segunda orden".
Don Sixto Pineda fue fusilado a las siete y media de la noche en el corredor de la actual Alcaldía Municipal, y el pueblo manejó dos versiones en relación a los dos mensajes presidenciales: uno, que la esposa de Escobar pidió al jefe de plaza Jerezano, que se atuviera al primer mensaje recibido, procediendo al fusilamiento; y la otra, que a instancias de la misma señora, el telegrafista retuvo el segundo mensaje, entregándolo hasta después. de la ejecución.
Este bochornoso acto cometido en la persona de un joven liberal jinotegano, manchó para siempre a la administración de Zelaya y sacudió los cimientos del Partido Liberal que la sustentaba; pues con ello se quebrantaba uno de los más importantes `principios de la Constitución: que nadie puede ser condenado sin previo juicio. En lo sucesivo, Zelaya fue de tumbo en tumbo hasta su derrocamiento en 1910.
Las partidas de defunción de Escobar y Pineda, literalmente dicen: "Partida 46-ABRIL 3. En la ciudad de Jinotega, a las doce del dia tres de Abril de 1906. Ante el intrascrito Registrador del Estado Civil y Secretario, compareció el Señor Darío Zúñiga, mayor de edad, amanuense, avecindado de esta ciudad y dijo: que ayer a las seis ymedia de la tarde en esta ciudad, falleció el coronel Gilberto Escobar, nicaragüense, de veinticuatro años de edad, agricultor, avecindado de ésta, casado con la señora Clorinda Bien; a consecuencia de unos balazos. No se sabe si testó. Era hijo legítimo del Dr. Gustavo Escobar y Mercedes Leal y firma. Enmendado-ciudadVale. P. Vaca. HEC. DARIO ZUÑIGA. Ante mí, Srio., C. HERNANDEZ."

"Partida 47. ABRIL 3. En esta ciudad de Jinotega, a las doce del día tres de Abril de mi novecientos seis. Ante el infrascrito Registrador del Estado Civil y Srio, compareció el Alcaide de estas cárceles L. D. Membreño, mayor, telegrafista, de este vecindario y dijo: que ayer a las siete y media de la tarde, en la calle cerca del cuartel de esta ciudad, falleció el Señor SIXTO G. PINEDA de veintiocho años más o menos, agricultor, de este vecindario, casado con la señora Raquel Pao, nicaragüense, a consecuencia de fusilamiento. No se sabe que haya testado. Firma.-P. Vaca.-L.D. MEMBREÑO.- Ante mí: C. HERNANDEZ G. Srio."

MUERTE DE DON ADAN ESPINOZA
El 19 de mayo de 1911, el presidiario José Bolaños Pineda, que cumplía condena por el delito de robo, logró, junto con los otros reclusos el amotinamiento de la guarnición, con el objetivo de asesinar a las autoridades principales, sobre todo a las que habían participado en el juicio que se le siguió por su delito. Para tal fin, acompañado de gente armada, Bolaños se lanza a las calles en busca de las autoridades. Encuentra al director de policía, el joven jinotegano Don Adán Espinoza, quien es asesinado en el acto. Mientras el jefe político, don Macario Aragón -que se ha dado cuenta de lo que sucede-, en compañía de sus hijos y algunos empleados públicos, se dirige al cuartel y logra recuperarlo sin resistencia de sus ocupantes. Bolaños Pineda, al no encontrar otras personas a quienes victimar, se dirige de nuevo al cuartel que todavía cree de su parte, pero es recibido a balazos y cae muerto. En esta acción, el ciudadano Enrique Güilke, al frente de algunos civiles armados por su cuenta, contribuyó al restablecimiento del orden.

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