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 Casa de Angélica Balladares de Granada
Palacete Angélica
 Calle La Calzada


 
Construida en 1910 perteneció a la señora Angélica Balladares, matrona y miembro prartinente del partido liberal. 

El inmueble perteneció hasta 1940 a la familia Balladares y fué conocida con el nombre de `Palacete Angélica'. Después de 1940, la vivienda pasó a manos de la familia Sáenz Argúello 

De influencia neoclásica, el inmueble muestra una amplia fachada que la caracteriza como uno de los mejores exponentes de la renovación constructiva de Granada a principios del siglo XX. 

La fachada consta de un primer cuerpo, donde las puertas rectangulares poseen figuras geométricas a manera de guarnición. 

Resguardan los vanos en el primer cuerpo pilastras con estrías de bases resaltadas. Las pilastras concluyen en una doble cornisa que divide claramente los dos cuerpos. 

El acceso principal, rematado por un arco de medio punto y una clave que hace también de modiflón, está enverado y resguardado por columnas adosadas con estrías y capitel dórico. 

El segundo cuerpo lo componen cinco módulos de pilastras y puertas intercaladas con arco de medio punto, con sus respectivos balcones balaustrados que unifican la fachada del inmueble. 

El módulo central consta de columnas adosadas con estrías y capiteles corintios. Las puertas del módulo central observan un retiro hada el interior de la habitación, permitiendo la ubicación de columnas dobles en el arco de la abertura, ampliando de esta forma el balcón balaustrado característico. 

La vivienda está compuesta de dos plantas, la primera tiene como medio de distribución un zaguán, desde el cual se accede a un corredor porticado que muestra trabajos de ebanistería en el cielo y en las columnas que rodean el jardín central. 

Este jardín de grandes dimensiones, equilibra la altemabilidad de volúmenes y elemenbs constructivos con las posibilidades de ambientación de la vivienda. 

En la esquina Sur-Este del patio se ubica una caja de escaleras que comunica al segundo piso. Detrás del jardin se encuentra un segundo patio con ambientes a su alrededor y un acceso secundario que comunica con la calle la Libertad. La distribución de los ambientes de la planta baja se repite en la planta alta del inmueble. 

Se localizan salones y habitaciones que tienen como elemento cohesionante un corredor que transcurre de Este a Oeste, desde el cual se observa una amplia vista del jardín central.  


 
Enviado por "Guillermo Perez-Arguello" <gfperezarguello@hotmail.com> 11/15/2009 publicado en la Colección de Mujeres de Nicaragua manfut.org 11/15/2009
Semblanza de la Primera Dama del Liberalismo
Doña Angélica Balladares de Castillo, 
luego de Arguello Vargas
 
Doña Angélica Balladares de Castillo.
en Granada, 
a los 40 años de edad (1912)

Una historia muy interesante del Monumento de los trés Corazones: es la de doña Angélica Balladares viuda de Castillo, una señora que al morir su marido mandó construir un monumento, todo de mármol, con dos corazones atados con una cadena que simbolizaba la unión para la eternidad, pero que al volverse a casar, mandó a romper la cadena y a quitar el otro corazón.

La vida sigue, es posible amar siempre exista vida y ganas de vivir.
 
 

Nace en la ciudad de Chinandega, el 19 de Diciembre de 1872, la hija menor de Manuel Balladares Terán y de Dona Paula Montealegre Lacayo,  originarios de León y Chinandega, respectivamente y,  por ende,  nieta del fundador de Chinandega y Senador de la República,  Don Mariano Montealegre Romero.

             Cursa estudios primarios en su ciudad natal,  como era lo común  en su época,    pero ya desde  los años de su adolescencia y   juventud se dedica a ayudar  a los necesitados,  tanto en su ciudad natal, como en el extranjero,  viajando en varias ocasiones en litera,   tanto a Honduras en 1893,  en visita al presidente Policarpio Bonilla,  amigo de los liberales durante la revolución del mismo año,   como a Guatemala, donde luego de su intervención ante el Presidente Estrada Cabrera, obtiene  el perdón y la libertad de algunos detenidos y la devolución de propiedades confiscadas, todo lo cual cimienta su reputación, en Nicaragua y Centro América, como una  joven mujer, inteligente, carismática  y caritativa. 
 

 

cortesia: http://www.laprensa.com.ni/archivo/especiales/galerias/fotos/1159669064.jpg

             En 1900, cuando tenía 28 años,  casa con el ciudadano granadino Enrique Castillo del Castillo, 
mudándose a Granada en 1902, luego de la construcción de su casa solariega (hoy Hotel Darío), 
situada a 60 metros de la catedral de Granada, en la calle de La Calzada. 

  A la izquierda, la Calle de la Calzada a inicios del siglo pasado y, a la derecha, como la vemos en 2009, con la Casa de Doña Angelica, a la derecha, hoy Hotel Dario
 
 

A la izquiera y al centro, fachada e interior de uno de los patios del Hotel Dario, antigua casa de Doña Angelica; a la derecha, vista nocturna de Calle de la Calzada, mirando hacia el lago, con su via estrictamente peatonal y los diversos restaurantes y turistas que por ahi se encuentran.

  Desde esa casa,  organiza    numerosas reuniones sociales y   políticas, las últimas apoyando desde su  inicio al que hace  su partido, el Liberal,     en una ciudad donde la gran mayoría de sus habitantes,  a la sazón, eran de extracción conservadora y     sin por ello dejar a un lado la ejemplar crianza   de  sus cinco hijos,  mayormente bajo su entera responsabilidad al haber enviudado de Don Enrique, a inicios de  1910. 

               En 1915,  cuando regresa a Nicaragua en busca de su último refugio el Príncipe de las Letras Castellanas,   Rubén Darío,  numerosas personas,  entre ellas Doña Angélica,  lo van a recibir al puerto de Corinto, antes llamado Punta de Icaco y el mismo que tres décadas  atrás había sido donado a la nación,  por su abuelo, el ya mencionado Don Mariano Montealegre Romero.  Ante su pregunta si era ella el "chingastillo"  del Gral.  Balladares,  le responde que sí, diciéndole asimismo  que es ella la que le ha preparado un brebaje el cual,    luego de ser aprobado por su equipo médico,     refresca al poeta en el camino por  tren, de Corinto a León y siempre con Doña Angélica  sirviéndoselo de la mano, durante el viaje entero. 

             Pasan los años, y su espíritu indomable,  de persona que no se doblega ante la sin razón, ni ante el quebrantamiento de los derechos humanos,   la lleva a tener algunos conflictos  con los líderes de su partido,   como el propio Presidente José Santos Zelaya, quien ya  en 1911 le reclamaba  por haber dado  refugio a un enemigo  conservador, aunque  estuviese  herido.    Su respuesta deja al Presidente Zelaya mudo. "Usted manda en la Presidencia y yo mando en mi casa". 


 

 
http://impreso.elnuevodiario.com.ni/imprimir/2008-12-14/91499

Es durante el próximo decenio, de 1925 en adelante,  que Doña Angélica,   ya casada  en segundas nupcias con Don Guillermo Arguello Vargas,  decide involucrarse aún más en la política, habiendo sido una de las primeras mujeres en Nicaragua que,  junto con Doña Josefa de Aguerri,  nunca dejó de recomendar a los grandes políticos de aquel entonces,  que se le concediera a todas las mujeres mayores de edad, el derecho al voto. 

              En 1925, es una de las personas más consultadas por el Presidente Bartolomé Martínez, su gran amigo,  en la llamada "transacción",  la escogencia de un candidato presidencial de un partido,  llevando  como candidato a  la vice presidencia a un miembro importante  del otro partido  Sale victorioso el   binomio compuesto por Don Carlos Solórzano, del Partido Conservador  el Dr. Juan Bautista Sacasa, del Liberal,   pero la transacción no dura mucho,  víctima del llamado "Lomazo"  del Gral.  y líder del Partido Conservador y Ex-Presidente Constitucional de Nicaragua,    Don Emiliano Chamorro.    Meses después, y ya iniciada la Guerra Constitucionalista,   Doña Angélica, a quien con frecuencia se le empieza ya a denominar   como  la “Primera Dama del Liberalismo”,   organiza la Columna del Mombacho,   tomando ella misma,   asimismo  el vapor “Victoria”,   embarcación del Gobierno de Chamorro, aunque dejándola proseguir su viaje, a las pocas horas. 

             En los meses siguientes y en una serie de acciones de alto riesgo,   proporciona desde su casa de Granada toda la información que necesitan los liberales de Sacasa y del Gral . José María Moncada,  atrincherados en Puerto Cabezas en  la Costa Atlántica,   enviándoles  desde  partes de guerra,   hasta municiones, así  como transmitiendo las ordenes de batalla emitidas   por los altos militares liberales y,  todo  ello,   en las narices de los políticos granadinos, seguidores en su gran mayoría del Gobierno que desde Managua dirigía  el Gral.  Chamorro.    Se estima que su contribución al esfuerzo liberal,  al margen de lo ya estipulado y  según su biógrafo Francisco Obando Somarriba, en su libro, "Su vida y Obra" ,    ascendió a 60,000 de los entonces denominados dólares de oro,     equivalentes hoy día a un millón de dólares americanos y, lo que es más  importante,  lo que constituía la cuarta parte del presupuesto de guerra aprobado por su partido. 

  Luego de la victoria de su partido,   continúa apoyando a los  Gobiernos liberales del  General  Moncada,   prestando    nuevamente su casa, esta vez como hospital y centro de refugio, luego de la destrucción casi total  de la infra estructura médica y hospitalaria en Managua,    acaecida durante,  e  inclusive luego del feroz  terremoto del 31 de Marzo de 1931, así como  al Gobierno de su sucesor,   el Presidente  Sacasa,  su pariente dicho sea de paso, en tercer grado.  En 1937, cuando sus cinco hijos están ya casados y siendo ya   abuela,   presta su apoyo a la candidatura de su también pariente, aunque político,  Don Leonardo Arguello, objetivo que no obstante  fracasa, ante  la decisión del General Somoza García de permanecer, por mas un decenio,   en el poder. 

            En 1947,   luego de los eventos que llevaron,  finalmente,   a Don Leonardo Arguello  a la Presidencia  y del hecho que su esposo,   Don Guillermo,  fuese incluido en el  Gabinete  de Don Leonardo como Ministro de Hacienda,    el Gral. Somoza García,  aparentemente  mal informado acerca de quienes apoyaban la decisión de Don Leonardo de apartarlo  de la política de manera súbita y a escasos  25 días de haber  iniciado su periodo,    le impone a Doña Angélica y,  naturalmente,  a Don Guillermo  y a toda su familia inmediata  la casa por cárcel   luego de lo cual,   y al enterarse de lo injusto de su  decisión,    la visita  sin previo aviso en su casa de Managua, a pedirle disculpas y declarar nula la orden de detención domiciliaria que regía, en su contra,   desde hacia ya más de 3 meses. 

              La respuesta de Doña Angélica, con la firmeza y elegancia que la caracterizaba, no se hizo esperar. Sin levantarse, a  como lo había protocolarmente  hecho su esposo al ver ingresar al umbral de la casa al Presidente Somoza  y,   luego de aceptar el beso que éste último le "impuso"  en la frente,  le dijo las siguientes por demás sabias y desde  ya por muchos conocidas palabras   "El gato que a mi me araña, estando conmigo en paz, por mas caricias que me haga, no me vuelve a arañar más".

                 Durante los próximos años, lustros  y hasta  décadas, Doña Angélica paulatinamente restringe sus actividades,   dedicándose exclusivamente a la caridad,   dejando pues  la política cuando ya entraba a  sus casi  ochenta años.  La caridad,   combinada con la política,  la hizo,   otro sí,   en los años que siguieron a los mediados  de la década de los sesentas al   dar refugio  ocasional  a muchos perseguidos,   incluyendo al entonces líder del Frente Sandinista,  Carlos Fonseca Amador,  quien en 1967 permaneció escondido en su casa de habitación, por casi una semana. 


 

Habiendo sido ella misma,    en una sola ocasión en 1926 y durante el Gobierno del general Chamorro,  sujeta  de  verdadera persecución por parte  de su  partido y,   al  recibir la ayuda y refugio del distinguido conservador  Don Alcibíades Fuentes,  por indicación del propio Presidente Chamorro, lo anterior dio base aún mas solida  a su ya inquebrantable designio  de dar  abrigo a  quien fuese perseguido,  sin  límites de ninguna orden.
 
               Como no tuvo limites su persecución,   hasta el  propio presbiterio,  del  Prelado  de Granada,  un sacerdote ultra conservador que  le negó  la comunión por motivos políticos, en un triste  domingo de 1924.  Doña Angélica, sin amilanarse,   persiguió al sacerdote hasta que  éste tuvo que administrarle, aunque fuese  en la privacidad de la Sacristía,   el santo sacramento.

                Tres años después, el mismo prelado rectificó al recibir del Gobierno del Gral. Moncada,    por indicación de Doña Angélica, una enorme suma de dinero para construir una de las dos torres de la actual catedral. 

“No es el león como lo pintan¨, fue la reacción que alcanzó a tener el Prelado, ante la extraordinaria voluntad, espíritu combativo, caridad y  sagacidad de Doña Angélica, su parienta, por cierto, aunque lejana. lo que Tal vez como premio a una vida llena de logros, desde el punto de vista humanitario y  social, al margen de lo político,  la "Unión de Mujeres Americanas",  la aclamó  como 
"Mujer de las Américas, Capitulo de  Nicaragua" en el año de 1959, cuando tenía ya no solo 87 años de edad, sino  decenas de nietos y hasta bisnietos.  En 1965, fallece su segundo esposo, Don Guillermo Arguello Vargas.

 


  A la izquierda, Doña Angelica, en 1959, a la edad de 87 años luego de ser declarada 
"Mujer de Nicaragua",  por la "Union de Mujeres Americanas" (UMA); al centro,  el diploma concedido por la UMA que lleva la firma de la Presidenta de su Capitulo Nicaraguense,
                     Doña Josefa de Aguerri, también ¨Mujer de Nicaragua"  , en años anteriores y de Doña Margarita de Ré, Secretaria  de la referida instituición;  a la derecha, Doña Angelica en la vela de su segundo esposo, Don Guillermo Arguello Vargas, quien pidió colocasen  la foto de  Doña Angelica,  en su pecho, como muestra del inmenso amor que tuvo por ella durante sus 42 años de matrimonio.
             Finalmente, en 1969,  el Congreso de la República le otorga, por unanimidad,   la Medalla de Oro, acto que  se sucede por única vez en la historia de Nicaragua,   siendo la mencionada concesión obtenida por  aclamación y,   siendo ella,    asimismo, la única de las cuatro mujeres que la ostentaron,  que nunca  fue  Primera Dama de la República. 
Doña Angélica falleció  el 8 de Septiembre del 1973, cuando se acercaba a su 101avo cumpleaños, habiéndosele brindado los honores de rigor a su ilustre investidura al momento de su entierro,  junto a miembros  d e su familia y personalidades  de la Nación que asistieron Cementerio de Managua, donde yace serena y tranquila, luego de hacer las paces con Dios, su Patria, su partido y por el inmenso deber cumplido. 
 


Nota especial

               Cuatro  párrafos,  en particular,  extraídos del libro de Obando Somarriba y originalmente  entregados a Doña Angélica en un álbum de pensamientos  de eminentes políticos y personajes que la conocieron,   así como uno muy  suyo,  en días cercanos a su muerte,     dan testimonio del impacto que tuvo en la sociedad nicaraguense y de su inquebrantable amor por la caridad,   la religión, la ética,   así como su capacidad de pensar por el bien de su partido,  de su país  y  la extraordinaria modestia que siempre la caracterizó.
 

                    I) Salvador Mendieta: "A las primeras palabras que cambiamos, comprendí el claro talento, la firme voluntad y la energía indomable de esta mujer, a quien yo quisiera estar asociado en toda empresa difícil y riesgosa. Porque es  en ese sentido lo extraordinario del carácter de Doña Angélica,  que tanto puede conversar con diplomáticos y políticos sutiles, descubriendo enseguida la urdimbre de sus combinaciones, como dirigir las almas rusticas de los campesinos y las levantisticas de los obreros,   encausándolos a todos con entusiasmos de exaltados,  hacia la mira política que ella les señala.    Quien mejor que ella penetró  y adivinó  lo que se tramaba en los conciliábulos en 1925, contra la Transacción?  Quien más previsora y abnegada que ella para preparar la reacción legalista? Donde, sino en la caja de Doña Angélica, siempre abierta para el Liberalismo, hallaron  los primeros fondos los Generales Moncada y  Zapata?" 
 



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                     II)  Ramiro Sacasa Guerrero: "Cuando, en mis años infantiles, mi padre me refería nobles acciones o actos heroicos procurando despertar en mí,   los buenos sentimientos y el culto a los grandes valores de la patria y del partido, me hablaba, ya con admiración, de Doña Angélica;   ya mas muchacho, leía en el diario “La Noticia” , de León, las hazañas realizadas por las que, en reconocimiento,  fue constituida como la “Primara Dama del Liberalismo”. Cuando con los años vine a vivir a Managua, vi en las cercanías del Teatro Salazar una fila de menesterosos que entraban a una casa distinguida. Y,   al indagar, encontré que acudían a Doña Angélica, quien con mano pródiga, las atendía en sus necesidades.   En esa casa, abierta a todas las gentes y a todas las opiniones, he visto junto a damas y caballeros de la más alta posición, a mujeres humildes que llegan a pedirle o a agradecerle. Ahí,  pues, convergen la enfermedad y el remedio, la angustia y la esperanza y encuentran aliento,   y vida,  muchos sueños y muchas realidades"

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                  III) Pablo Antonio Cuadra: "De quien actúa con delicadeza -  y la delicadeza es uno de los nombres del amor- ,   se dice que tiene manos de ángel. Doña Angélica tiene algo mas, tiene nombre de ángel y su vida ha sido, en delicadeza y generosidad, cumplir su nombre. Esto lo oí de la boca de un pobre y es hermoso dar testimonio de ello". 

 http://archivo.laprensa.com.ni/archivo/2002/enero/10/cartas/cartas-20020110-02.html

  IV) Doña Angélica, meses antes de su fallecimiento:  "Hacer el bien nacional por medio de mi partido político ha sido el ideal de toda mi vida,   porque yo quisiera que bajo el Gobierno liberal solo hubiera amor entre los nicaraguenses y verdadera prosperidad en mi patria.  Ahora, me siento muy delicada de salud  y ya de política,  y de partido,   estoy cansada y  solo se entusiasma  mi espíritu,   cuando me llaman a practicar la caridad...". 
 

 

 

Las ruedas se armaban todas las noches en las puertas de Managua, (Parque Candelaria) pero la tertulia más famosa de entonces era la de doña Angélica Balladares de Argüello, originaria de Chinandega y conocida como la primera dama del liberalismo. “La reina madre” como llamaban a doña Blanca Urtecho Avilés, viuda de Manuel Coronel Matus y descendiente de un hermano de Pedrarias de Ávila, era una de las más asiduas. Coronel fue Canciller de Nicaragua y su hijo José, escritor famoso y en una época diputado, visitaba frecuentemente dicha tertulia, otras habitúes eran don Adolfo Benard —el mayor accionista del Ingenio San Antonio— el doctor Mario Flores Ortiz, don Ernesto Argüello y Adolfo Altamirano Brown. 

Róger Fischer Sánchez 
 barrio de Candelaria 
La Prensa 


Encantador hotel con un ambiente colonial, completamente renovado en un edificio neoclásico del siglo XIX, caracterizado por su interés histórico. La casa data de 1902 y en ese entonces la propiedad pertenecía a la Sra. Angélica Balladares, declarada Mujer Honorable en Nicaragua en 1949 por su labor social y humanitaria. El hotel ofrece un ambiente tranquilo y privado. Hermosos jardines, piscina, gimnasio, business center y estupendas instalaciones, el lugar perfecto para una estancia inolvidable. En Hotel Dario ofrecemos también los ambientes y servicios de nuestra Cafetería "Chocolate" y nuestro Restaurante "El Tranvía". El hotel ha tematizado cada una de las habitaciones con las posias de diferentes autores, en concreto Rubén Dario. 


La Casa que perteneció a familia de doña Angélica Balladares, totalmente reconstruida cuyos dueños conservan su antiguo estilo colonial, barroco y neoclásico, convertido en un lujoso hotel, frente a la calle La Calzada.


La lista es interminable, pero no se pueden dejar de mencionar algunos monumentos dedicados a personalidades que influyeron en la vida política y social de nuestro país, como el busto de don Alejandro Chamorro, fundador del Partido Conservador. Igualmente se puede hacer referencia a la escultura que recuerda a doña Blanca Berta Morales.

Una muy interesante es la de doña Angélica Balladares viuda de Castillo, una señora que al morir su marido mandó construir un monumento, todo de mármol, con dos corazones atados con una cadena que simbolizaba la unión para la eternidad, pero que al volverse a casar, mandó a romper la cadena y a quitar el otro corazón.
 

arquitecto Porfirio García Romano,


"La primera dama del liberalismo"

"El tiempo hace madurar todas las cosas. Mediante él todas se hacen evidentes. El tiempo es el padre de la verdad"

Francois Rabeláis (1494-1533).

Indudablemente nuestro pasado histórico es y debe ser una enseñanza para nuestras futuras decisiones. Así como en nuestras vidas, las experiencias amargas y buenas, nos enseñan a madurar. De lo contrario los golpes serán duros.

El motivo de este escrito, es la ejemplar vida política de una dama chinandegana, de nobles ideales liberales: Da. Angélica Balladares Montealegre, hija del Gral. Manuel Balladares Terán, uno de los protagonista de la revolución liberal de 1893, y de Da. Paula Montealegre Lacayo, hermana de mi bisabuelo, el Dr. Augusto C. Montealegre Lacayo; ambos hijos de Don Mariano Montealegre Romero, autor de la donación de las tierras para construir lo que hoy conocemos como el Puerto de Corinto, gesto nunca igualado por ningún político en nuestra historia; y de su esposa Da. Maria Manuela Lacayo Agüero, originarios de León; y fundadores de la ciudad de Chinandega. 

Los datos aquí expuestos, los he obtenido del libro de Don Francisco Obando Somarriba, editado en 1969. 

Según Don Francisco Obando, Da. Angélica nace en la penúltima década del siglo XIX, es decir, en los 1880. Durante la revolución liberal contra el último presidente conservador de los 30 años, Angélica todavía es una jovencita entre diez y trece años de edad, pero "llena de fervor patriótico, se dedica a asistir a los heridos, tanto liberales como conservadores".

"Desde ya es Angélica el ángel de paz y de dulzura para todos: cura las heridas de los amigos de su padre y de los que combatiéndo contra él, no dejan, empero, de ser nicaragüenses"(pág.18).

Al contraer matrimonio, en 1900, con un hijo de Granada, se traslada a esa ciudad. Su marido, Don Enrique Castillo, era ahijado del afamado escritor Don Enrique Guzmán, quien en su diario íntimo hace referencia a la llegada de Da. Angélica a la ciudad. Sobre el particular, Don Francisco Obando escribió lo siguiente: "Desde su llegada a Granada, Da. Angélica entrega entero su corazón a esta ciudad. La hace sede de sus actividades culturales, de sus grandes empresas en provecho de las distintas clases sociales, de ricos y pobres, de todas las personas que acuden a ella".

En 1910, Da. Angélica queda viuda de Don Enrique Castillo y en 1918, contrae segundas nupcias con el Dr. Guillermo Argüello Vargas. Una vez que ha terminado de criar a sus hijos del primer matrimonio, y una hija adoptada del segundo, Da. Angélica incrementa su participación política, teniendo su casa, ubicada en la Calle de la Calzada, como centro de reuniones culturales y políticas. Son los años treintas, y en ella reúne a personalidades como Leonardo y Santiago Argüello, Julián Irías, Dr. y Coronel Rodolfo Espinosa R., Antonio Medrano, Manuel Cordero Reyes, Enoc Aguado Farfán, Juan Ramón Avilés, Andrés Largaespada y muchos otros. 

Ahí se consolidaban los más puros ideales del liberalismo, de los que hoy ya no queda sino algunos vestigios, aunque siempre a la espera de mejores vientos.

Los tiempos en los que vive Da. Angélica, desde su infancia, son convulsivos y violentos, de guerras entre hermanos, entre liberales y conservadores. Recopilando, vemos que en 1893, se sucede el golpe de estado a Sacasa. En 1909, la caída de José Santos Zelaya López. Don Guillermo, quien acompañó a nuestra heroina hasta su fallecimiento en 1964, también es liberal y participa activamente en las luchas partidarias. Estos son los tiempos en los que el Gral. Luis Mena, aunque conservador, es apoyado por los liberales. Esta causa meramente personal del Gral. Luis Mena, se convierte en la causa del patriotismo nicaragüense defendido por los liberales.

En estas luchas están involucrados los marines norteamericanos, y es el 4 de octubre de 1912 cuando ofrenda su vida el Gral. Benjamín Zeledón Rodríguez, asesinado por los interventores norteamericanos; primo de mi abuelo paterno, Don José Santos Rivera Zeledón, jinoteganos ambos, de La Concordia y San Rafael del Norte.

Años después, cuando en 1923 fallece el presidente Don Diego Manuel Chamorro Bolaños, le sucede Don Bartolomé Martínez, de Jinotega. Siendo muy buen amigo de Da. Angélica, quien ya está plenamente involucrada en la política nacional, es una de las personas que recomiendan la fórmula de Don Carlos Solórzano Gutiérrez y Don Juan B. Sacasa Sacasa, para ser los candidatos en las elecciones presidenciales para suceder a Don Bartolomé, quien tenía entre sus Ministros a Don Albino Román y Reyes, Leonardo Argüello y a Da. Juanita Molina de Fröemen, como sub-secretaria de Instrucción Pública.

Da. Angélica, quien participa de las negociaciones políticas entre los partidos, disfruta de una gran hegemonía dentro de su partido y fuera de él, con los conservadores. Eran, a la sazón, los tiempos de la lucha armada como consecuencia del "Lomazo" ejecutado por el Gral. Emiliano Chamorro Enríquez, en contra de Don Carlos Solórzano y Juan B. Sacasa, y a partir de 1926, el inicio de lo que vendría a ser otra revolución liberal, la Guerra constitucionalista, encabezada por el Dr. José Ma. Moncada Tapia, desde la Costa Atlántica, en Puerto Cabezas, Bluefields. 

En este último conflicto participaron, entre otros, Luis Beltrán Sandoval, Carlos Pasos, Heberto Correa, Plutarco Rostrán, George W. Hogdson, Eliseo Duarte, Juan Francisco Parajón ,Camilo López Irías, Francisco Somarriba, Augusto C. Sandino y Carlos Castro Wassmer. 

Aquí Da. Angélica, al ver fracasados sus ideales de un gobierno de unidad nacional, desde su casa en Granada, comienza a trabajar por el gobierno establecido en Puerto Cabezas. Se toma el vapor "Victoria" junto con Ambrosio Parodi y Domingo Ibarra, quienes llegaron a ser altos oficiales de la Guardia Nacional. Este hecho fue un golpe simbólico y muy significativo en esta lucha.

Da. Angélica, forma la columna del Mombacho y, con sus propios fondos, adquiere las armas para enviárselas al Gral. Crisanto Zapata que dirige esta columna. También enrola a voluntarios para luchar junto a las tropas de Moncada y Zapata. Por estas actividades es detenida y puesta bajo arresto en su casa y luego trasladada a Managua, a la casa de Don Alcibíades Fuentes hijo, como cárcel. Desde ahí continúa colaborando con municiones escondidas y enviadas a sus correligionarios en guerra.

En 1928, en elecciones presidenciales, gana la fórmula liberal del Gral. José Maria Moncada Tapia con el Dr. Enoc Aguado Farfán. Según Don Francisco Obando, Da. Angélica ejerce poderes políticos, prácticamente desde su casa, haciendo varios nombramientos tanto a favor de funcionarios liberales como conservadores. Para el 31 de marzo de 1931, ocurre el terremoto que destruye Managua, y Da. Angélica pone a la orden su casa en Granada, para hospedar a familias necesitadas de techo, abrigo y atención.

Al general Moncada le sucede Juan B. Sacasa Sacasa. Y ya en enero de 1933, los marines norteamericanos abandonan Nicaragua, aunque con Sandino todavía en las montañas del norte. Sandino llega a Managua a negociar la paz con Sacasa, pero es asesinado el 21 de febrero de 1934. Dos años después, el general Anastasio Somoza García, quien se acredita el ajusticiamiento de Sandino, da un golpe de estado al Presidente Sacasa, su tío político dicho sea de paso. Sube al poder el Dr. Carlos Brenes Jarquín, puesto por el Gral. Somoza, y aquí terminan las luchas entre liberales y conservadores; el partido liberal toma otro rumbo, totalmente diferente a sus ideales originales. Cabe mencionar que la familia Somoza es de estirpe conservadora por varias generaciones.

En 1937, los esfuerzos de Doña Angélica por llevar a la presidencia al Dr. Leonardo Argüello, fracasan. En ese mismo año, el Gral. Somoza cambia la Constitución y amplía el período presidencial de 4 a 6 años, encontrando oposición entre sus mismos correligionarios, quienes se separan del PLN y forman el Partido Liberal Independiente. 

En 1947, el general Somoza apoya la candidatura del Dr. Leonardo Argüello, quien luego de ganar en circunstancias poco normales, opta por independizarse del general Somoza, quien a su vez, a los 27 días de su mandato, le da un golpe de estado, lo que lo obliga a salir al exilio en México, en donde fallece. Mientras tanto, el Genaral Somoza ordena la casa por cárcel a toda la familia de Da. Angélica, pues su esposo, Don Guillermo, era el Ministro de Hacienda del Dr. Argüello. Esto dura tres largos meses. El Gral. Somoza los visita personalmente, ofreciendo excusas, y a manera de saludo el Gral. Somoza le estampa un beso en la frente de Da. Angélica, quien con elegancia natural lo rechaza, al mismo tiempo que le contesta el saludo con los siguientes versos:

"El gato que a mí me araña 
estando conmigo en paz, 
por más caricias que me haga 
no me vuelve a arañar más". 
Es por todas esas luchas, que Da. Angélica se ganó un sitial privilegiado en la política nacional, generalmente no reconocido en su entera medida por, entre otros, el machísmo que nos caracteriza. Sus respuestas y decires, siempre cargadas de un alto grado de moral y de un puro liricismo, se han convertido, a traves de los años, en anécdotas. Cabe mencionar una respuesta que le diera al Gral. José Santos Zelaya López, cuando éste le reclamó porque albergaba en su casa a perseguidos políticos de Zelaya:

"Ud. manda en su presidencia, yo en mi casa".

Por demás estaría recalcar que nunca medró por favores personales, ni privilegios para ella misma. Nunca reclamó derechos, los tomó. Defendió los derechos de la mujer, que en esa época tenía muy pocos. Don Francisco Obando en un párrafo de la página 88, expresa lo siguiente: "Nace dueña de reconocida fortuna y posición social, y su grandeza estriba, precisamente, en que se sacrifica por un ideal puro y antes de ser emancipada la mujer nicaragüense, a la par de los hombres más notables del país, aunque aparece a la cabeza de ellos en las acciones más peligrosas de su partido y por la causa de la justicia y la decencia".

La poetisa Mariana Sansón Argüello es su sobrina nieta, de quien recibió una gran influencia. Sería por demás interesante conocer la opinión que hubiera podido tener Da. Angélica sobre el actual partido liberal y sus dirigentes y sobre la realidad nacional. 

Da. Angélica Balladares Montealegre, por todos sus aportes al liberalismo, fue reconocida como "la primera dama del liberalismo". En 1959, fue nombrada Mujer de las Américas, Capítulo de Nicaragua, por sus innumerables labores en pro de la sociedad nicaragüense. Y en 1969, cuando llegaba casi a los 100 años de vida, el Congreso de la República le concede la Medalla de Oro del Congreso. De hecho, es la única mujer nicaragüense no casada con un Presidente a recibir tal distinción, y la única cuya aprobación fue unánime. El ejemplo moral e ideológico de esta gran dama, debería ser un norte para todos los interesados en el acontecer nacional, asi como para las generaciones venideras, sea cual fuere sus partidos politicos, y porqué no decirlo, para la ciudadania en general. 

Flavio Rivera Montealegre

flavio1217@cs.com
 
 
 

 
 
 
 

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