Periódicos y Revistas de Nicaragüa
 
 

POR ORDEN CRONOLOGICO DE APARICION:
Periódicos y Revistas Actuales :
Primeros Periódicos y Revistas  1830 - 1859
Periódicos y Revistas 1860 - 1890
Periódicos y Revistas 1891 - 1920
Periódicos y Revistas 1921 - 1950
Periódicos y Revistas 1951 - 1990
Primeras Imprentas de Nicaragüa
Fuentes utilizadas
Periódicos y Revistas del Pasado:
1921  - 1950 



1922  El Correo del Caribe (1922), Bluefields 


1922  La Evolución Obrera  Managua dirigida por  J. Félix Solís 
periódico oficial del Obrerismo Organizado: , que comenzó a editar en 1922; titulado "Organo del Consejo Directivo General del Obrerismo Organizado en Nicaragua" en una nueva época en 1930, llegó a publicarse citados. 


1923  Centro América (1923-26) Managua
Pero las más consistentes revistas de esa época fueron las que se sustentaban en la obra educativa de los Hermanos Cristianos de la Salle en la capital.


1924 El Eco Obrero, fundador Carlos Antonio Pérez, 

1924 La Nueva Prensa, fundador Gabry Rivas
 

GUILLERMO E. ARCE

Guillermo E. Arce nació en 1912 en la ciudad de Bluefields de nuestra Costa Atlántica. Cumplió su ciclo vital el 11 de diciembre de 1956, a los 44 años, después de haber residido y trabajado más de la mitad de su vida en Managua.

Su existencia fue corta, pero la vivió intensamente y con un magisterio excepcional, en los campos del periodismo y la cultura, fue no sólo un lector inteligente y voraz, sino un hombre hondamente preocupado por el mejor destino de su patria y de su pueblo.

Brillando con luz propia, con un talento que todos le reconocieron como periodista, trabajó en La Nueva Prensa, La Estrella de Nicaragua, El Heraldo, El Mundo, y, además, fundó las publicaciones Ya y Centro, esta última en sociedad con el notable escritor José Román.

Perteneció a la última generación del periodismo literario y bohemio que iluminó las páginas del diarismo nicaragüense de 1930 a 1960, compartiendo amistad y oficio con figuras tan destacadas como Manolo Cuadra, Emilio Quintana, José Francisco Borgen, Toño López, Francisco Espinoza, Alberto Medina, Ariel Luna Brenes, Gonzalo Rivas Novoa y otros.

También escribió el libro Si yo fuera dictador, cuya edición no alcanzó a ver por haber fallecido después de una brutal golpiza que unos matones le propinaron por encargo.


 
OCTAVIO GARCÍA QUINTERO

Octavio García Quintero, hijo de dos distinguidos maestros de educación don Octavio García Valery y doña Mercedes Quintero de García, ambos premiados en distintos años como Mejor Maestro de Nicaragua, nació en La Concepción, departamento de Masaya, el 17 de abril de 1928.

En 1945 viaja a Buenos Aires, República Argentina, donde se gradúa en Seguridad Social y trabaja en el Ministerio del Trabajo y Bienestar Social como cercano colaborador de doña Eva Perón, Primera Dama de la Nación e ídolo de la clase trabajadora.

Después del golpe de Estado al presidente Juan Domingo Perón, regresa a Nicaragua en 1955, y desde entonces trabaja dentro del periodismo nacional como jefe de Redacción del diario La Noticia; reportero de La Nueva Prensa; subdirector de La Prensa Gráfica; corrector de pruebas y redactor del diario La Prensa, jefe de Redacción y encargado de la Dirección de Novedades. Poeta y escritor destacado. Muere en Managua, el 6 de octubre de 1992.



1924 El Socialista (Managua) - el periódico Acción Obrera  y la American Federation of Labor, 


1924 La Revista (Managua).
Ramón Romero insistió en su labor educativa al editar otra publicación periódica: 
La Revista.Órgano del Ministerio de Instrucción Pública del gobierno de Carlos Solórzano (conservador) y Juan Bautista Sacasa (liberal).



1924 Flecha, fundador Hernán Robleto,
 
 
MANUEL DÍAZ Y SOTELO

Manuel Díaz y Sotelo nació en 1929 en Boaco, se presentó en 1955 a la redacción del diario Flecha, en Managua, portando como tarjeta de presentación un cáustico ensayo condenatorio del Tratado Chamorro-Bryan. La delgadez física de su cuerpo contrastaba diametralmente con la fortaleza de su patriotismo, expresado valientemente con una inclaudicable oposición a la dictadura somocista. A mí me lo presentó Carlos Fonseca Amador en el año 1955, en el Instituto Ramírez Goyena, desde entonces fuimos amigos.

En Flecha le fue acogida una columna diaria que tituló Trinchera, y desde ella volcaba su accionar crítico al régimen que oprimía a la Patria. Consiguió un espacio en la emisora La voz de la América Central, que sería una continuación hablada de sus implacables críticas antigubernamentales. En 1956, se le involucró en el ajusticiamiento de Anastasio Somoza García, por lo que fue capturado y confinado en el Norte del país. 

A mediados de 1957 reanudó su columna en Flecha y sus comentarios en La Voz de la América Central denunciando los atropellos de que había sido víctima. Una tarde, un grupo de esbirros uniformados llegó a capturarlo en la emisora, sometiéndolo desde el momento de la captura a una continuada golpiza, rompiéndole a puñetazos el rostro. Luego fue conducido a los cuartos de tortura instalados en la Casa Presidencial, y durante diez días con sus noches padeció inerrables torturas, una de ellas, la extracción de las uñas de las manos y de los pies.

Una intensa campaña periodística que trascendió las fronteras obligó a los Somoza ponerlo en libertad. Al abandonar la cárcel no podía caminar y apenas podía ver. Los verdugos negaron en un comunicado emitido por la Secretaría de Información y Prensa de la Presidencia ser responsables de las torturas denunciadas por el joven periodista. Llevado a Casa Presidencial, Manuel denunció ante Luis Somoza al jefe de las torturas.

Unos meses después, Manuel fue expulsado a Costa Rica. En ese país, Díaz y Sotelo ingresó al Movimiento 26 de Julio, que en Cuba dirigía el comandante Fidel Castro, quien combatía a la dictadura de Fulgencio Batista. Triunfante la Revolución Cubana en 1959, Manuel Díaz y Sotelo fue invitado por el gobierno revolucionario de ese país a trasladarse a la isla. Allí organizó un grupo de combatientes que luego invadieron Nicaragua.

Varios días después de la invasión, Manuel se disponía a auxiliar a varios compañeros heridos y fue a buscar medicinas a un poblado cercano. Allí lo capturaron. Durante tres días lo tuvieron amarrado a un árbol, bajo el sol, sin proporcionarle agua ni alimento alguno. Díaz y Sotelo se negó siempre a declarar lo que los esbirros le exigían, y el 7 de agosto de 1959 lo asesinaron.



192? revista El grito de la Raza,  (El Salvador) JOSE CONSTANTINO GONZÁLEZ
hacia campaña a favor de la lucha del general Augusto C. Sandino.
 
JOSE CONSTANTINO GONZÁLEZ
 

José Constantino González nació en 1884 y falleció en 1964. Viajó en 1920 a la Unión Soviética en compañía del peruano Juan Carlos Mariategui, estuvieron en Moscú. 

Fue expulsado de Nicaragua durante el gobierno del general Emiliano Chamorro Vargas, se asiló en El Salvador donde fue amigo de Farabundo Martí. 

Editó la revista El grito de la raza, haciendo campaña a favor de la lucha del general Augusto C. Sandino.

El 5 de junio de 1929, varios marinos de la fuerza de ocupación norteamericana, en estado de ebriedad, acompañado de prostitutas, profanan el Cementerio San Pedro. José Constantino González se encuentra en Frankfurt, Alemania, como representante del general Sandino, en el Segundo Congreso Mundial Antiimperialista, denuncia el hecho y logra sea condenado. 

Se desempeñó como secretario del general Sandino y lo acompañó en su viaje a México. 

Fue profesor de historia de Nicaragua de Rigoberto López Pérez.



1924 Revista Comercial de Nicaragua, fundador Alberto Ibarra M

1924 Acción Democrática, fundadores José Mora y Francisco Gurdián

1924 Telégrafos, fundador Cristóbal Ortíz Cárdenas

1925 LA PRENSA, don Gabry Rivas, 


1925 El Obrero libre


1925 El Laborista (Managua).

1926 El Centroamericano de León 
doctor Rudy Abaunza Salinas, Director de EL CENTROAMERICANO 

El 17 de Agosto de 1927, el diario "El Centroamericano", de León, y cuyo director y propietario era el Gral. Gustavo Abaúnza, publica el siguiente poema del Gral. Francisco Parajón, en apoyo de Juan Bautista Sacasa Sacasa y de Leonardo Argüello Barreto, y que dice: 

Morir es mejor Leoneses, vuestros pechos inflamados de fuego deben estar. Leoneses, recordad siempre a estos héroes de la fecunda tierra del pinar. Leoneses, no olvidéis los nombres de Sacasa, de Argüello y Parajón; si siempre los amáis seguidlos de idea y corazón. Reclamad con estoicismo honor y libertad, que la Patria no quiere sufrir más orfandad. Con denuedo luchad, ¡oh, leoneses! en pro del honor, esclavos no quiere la Patria; morir es mejor!....

Poema que también fue publicado en el periódico "Los Sábados", de Tegucigalpa, Honduras, el 13 de Agosto de 1927. 


1926 The Bluefields Weekly Bluefields (1926) 



1926 La Prensa El 2 de marzo de 1926 fundó La Prensa Gabry Rivas, Pedro Joaquín Chamorro Zelaya y Pedro Belli. 
doctor Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, Director, doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y don Pablo Antonio Cuadra, directores de LA PRENSA, 
LA PRENSA en la historia 

La fundación y comienzo de publicación de LA PRENSA, el 2 de marzo de 1926, hace hoy 78 años, fue un acontecimiento trascendental en la historia del periodismo nicaragüense, y de Nicaragua. 

Tal como se informa en el suplemento especial que publicamos hoy con motivo de este 78vo. aniversario, LA PRENSA fue fundada por Gabri Rivas y los hermanos Pedro y Enrique Belli. A ellos se asoció dos años después don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya; y en 1932 éste adquirió todos los derechos legales sobre el periódico, produciéndose entonces la primera refundación de LA PRENSA. 

Decimos la primera refundación, porque hubo una segunda en 1948, cuando después de la muerte de don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya pasó de la subdirección a la dirección de LA PRENSA su hijo, el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien “estimuló y dirigió un proceso de renovación empresarial y periodística que, en poco tiempo, convirtió a LA PRENSA en el más importante medio de comunicación de Nicaragua”, como dice el doctor Edmundo Jarquín Calderón, biógrafo de nuestro Director Mártir, en su libro Pedro Joaquín: ¡Juega! 

Eso mismo: “el más importante medio de comunicación de Nicaragua”, sigue siendo LA PRENSA hasta ahora, como lo demuestran de manera irrefutable los sondeos de opinión y las mediciones de lectura de periódicos que empresas especializadas llevan a cabo frecuentemente por encargo de las agencias nacionales de publicidad. Y LA PRENSA seguirá siendo el mejor y más importante medio de comunicación de Nicaragua, porque quienes la hacen y dirigen —en sus partes periodística y empresarial— no se duermen sobre los laureles del éxito. Por el contrario, están en un permanente proceso de innovación, incorporando lo más avanzado de la tecnología, adquiriendo el personal más calificado profesionalmente y preparándolo de manera permanente; al mismo tiempo que mantienen enhiesta la bandera que enarbolaron Pedro Joaquín Chamorro Zelaya y Pedro Joaquín Chamorro Cardenal: la veracidad y la responsabilidad de la información, la lucidez y riqueza de la opinión, los principios y valores de la libertad, la democracia y el derecho a la libre expresión del pensamiento. 

En Nicaragua el Diario LA PRENSA ha demostrado —igual que lo han hecho los grandes diarios en muchas otras partes del mundo—, que no es cierto que la información escrita sea ahora como una especie en vías de extinción y que esté sucumbiendo ante la expansión de los medios electrónicos de comunicación. En realidad, la prensa escrita ha demostrado, sigue y seguirá demostrando que por su mismo carácter ella es el eje de la información y el corazón del mundo informativo. El sólo hecho de que es algo impreso, permanente y continuo; de que ofrece al público y en particular a los lectores la información con trasfondo, valores agregados y comentarios diversos —al contrario de la influencia fugaz y momentánea de la noticia transmitida en los medios electrónicos—, determina que la prensa escrita contribuya de manera mucho más efectiva a la formación de los estados de opinión y a la propagación del conocimiento y la cultura en la sociedad. Las palabras y las imágenes vuelan y se diluyen mientras los escritos quedan, se pueden releer, el lector tiene la posibilidad de apreciar y comprobar si el que escribe se ha equivocado o si ha faltado a la verdad; lo que es prácticamente imposible de hacer, para el público, con las informaciones brindadas por los medios electrónicos. 

La verdad es que sólo decaen y sucumben aquellos diarios y en general las publicaciones periódicas impresas que por cualquier razón no tienen capacidad de alcanzar y mantener el nivel de la excelencia, tanto en lo que se refiere a la veracidad de la información y el interés del trasfondo y la calidad de la opinión, como en cuanto a la adquisición y la aplicación de las técnicas editoriales más modernas. 

78 años después de su fundación, LA PRENSA es el decano de los medios de información de Nicaragua, pero no sólo por su antigüedad sino también por el valor de su impacto en la historia, por su calidad profesional y por su indoblegable defensa de la libertad, cualesquiera que sean sus enemigos y sin perjuicio de cuán poderosos y peligrosos son o pudieran ser. 
 


GABRY RIVAS: 

PERIODISTA NATO Y REPRESENTATIVO 
Jorge Eduardo Arellano 

PERIODISTA nato, Gabry Rivas encarnó el tipo aventurero y picaresco del nicaragüense: listo, ávido e inteligente, dispuesto a emprender iniciativas osadas. 

En 1910 editó el periódico manuscrito Si te pica y luego El Quetzal, ya impresos, ambos en Chinandega, donde había nacido el 31 de enero de 1890. 

Estudió en el colegio del cubano José María Izaguirre de Managua y en el Instituto Nacional de Occidente, sin llegar a bachillerarse; no obstante, obtuvo una beca para estudiar en Chile. 

Allí, en compañía de otros nicaragüenses, practicó la inevitable bohemia, conoció a Vicente Huidobro (fundador de la corriente poética de vanguardia: el creacionismo) y preparó un libro de versos: Sobre el sendero. Trabajó, al mismo tiempo, de reportero y cronista social. Pero se trasladó a California, donde fundó periódico. 

En Nicaragua, ya de regreso, participó activamente en las filas más tradicionales de su partido, ocupó una silla en el Congreso Nacional y luchó en la prensa, con excepcional energía, por la causa del mismo. 

El 2 de marzo de 1926 fundó La Prensa con Pedro Joaquín Chamorro Zelaya y Pedro Belli. Luego fue nombrado cónsul de Nicaragua en Buenos Aires. A su retorno, fue procesadopor un acto político que protagonizó el 28 de agosto de 1925, permaneciendo 70 días en la Penitenciaría de Managua; condena que le fijó la Corte de Apelaciones de Granada. Salió libre, pues, el 5 de julio de 1928. Por mantener su beligerante actitud conservadora, fue expulsado con otros opositores en octubre de 1929, habiendo llegado a la Bahía de San Francisco con el fin de residir en los Estados Unidos. 

Desde entonces, data su ingreso al cine en Hollywood que comprendió su participación en más de diez películas, interpretando papeles secundarios como empleado de hotel, chofer y preso. Al respecto, dejó escrito que en su entrevista con el productor cinematográfico que le dio trabajo, éste le preguntó si tenía experiencia como actor. «Mucha» -le respondió Gabry con aplomo-. «¿Dónde?» -le replicó el magnate-. «En Nicaragua. Fui diputado durante tres legislaturas», terminó de desarmarlo el «nica» obteniendo una sonora carcajada de su nuevo patrón. 

En 1932, ya en Managua, fundó el diario La Nueva Prensa que dirigió durante 19 años, desempeñando una importante labor periodística y consolidándose como una de las personalidades gestoras de opinión pública. Esa labor incluyó la edición en los 40 de un semanario humorístico que hizo época y no ha sido aún superado (Los Lunes de la Nueva Prensa), por contar con el equipo más brillante que hemos tenido en el siglo, encabezado por su hermano Gonzalo Rivas Novoa (GRN), Joaquín Pasos, el caricaturista Toño López, José Francisco Borgen y Manolo Cuadra. 

Pese a sus oscilaciones políticas en relación con el dictador Anastasio Somoza García, se convirtió en uno de los periodistas más representativos. Pero, por dificultades económicas,tuvo que vender La Nueva Prensa al Partido Liberal Nacionalista y obtener el nombramiento para ejercer un segundo consulado en México. En el Distrito Federal estuvo dos años. 

Enseguida retornó al periodismo, pero no al escrito sino al radial, fundando en Chinandega la Radio Panamericana. Para entonces, la lucidez y el dinamismo de su talento lo utilizaría únicamente -ya trasladado a Managua- para el florilegio ocasional en sus programas radiales y los actos en que aparecía como maestro de ceremonias. 

El Gabry de los recuerdos y viajes revividos en amena prosa íntima, el polémico y combativo, el comentarista penetrante de situaciones nacionales, el recreador de su propia y cercana realidad había desaparecido. Y sólo quedaba salvado, literariamente, en dos series unitarias: los artículos de 1942 a raíz de un viaje a México para tratarse unos pólipos en la cuerdas vocales y los comentarios de su único libro publicado: El Sermón de la montaña (1945). 

Los textos anteriores reducen la personalidad de Gabry Rivas, fallecido en 1969 mientras ocupaba el consulado de Nicaragua en Bélgica, cuyo desprendimiento humano opacó sus miserias también humanas y cuya generosidad hizo de él un amigo insustituible, de acuerdo al unánime testimonio de sus colegas... 

 

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Iván Cisneros. 

Por muchos años fue uno de los mejores fotográfos de La Prensa, pero un día decidió ser más, se bachilleró y luego se matriculó en la Facultad de Derecho de la UCA. Cuando nos fuimos a fundar El Nuevo Diario, no recuerdo si ya se había titulado o estaba en ese trámite. Lo cierto, sí, es que Iván se quedó en La Prensa y fue ascendido a jefe del laboratorio fotográfico. Luego le encargarían la cobranza legal del periódico, y hoy, ciertamente, no sé que posición ocupa. Un verdadero Self made man. 

Francisco Chávez. Por su jovialidad a flor de piel, por su espíritu de servicio, por su afición al canto, e incluso por sus rabietas pasajeras, Chico Chávez --como le llamábamos-- fue realmente legendario en el grupo de La Prensa y en el que después armaríamos en END. Con todos esos atributos cayó bien en La Prensa, adonde primero trabajó como bedel. Desde el principio demostró mucho interés en la fotografía, y al rato fue nombrado oficialmente fotógrafo. Pero eso no le bastó y de repente lo mandábamos en END --porque ya era capaz-- a cubrir algún suceso. De simple mensajero, pues, había ascendido a periodista, y cuando tuvo que irse de END laboró en varios noticieros radiales incluso en Radioinformaciones que fue sin duda su consagración. Lamentablemente, una enfermedad que es universalmente común, lo apartó forzosamente del oficio que según GABO es el mejor del mundo. 



1928  El Promotor (1928). Bluefields 

1928 Sandino editada en Costa Rica.
Su primer número sale el 1ro. de Diciembre de 1928.
Consistía, en un medio serio que apoyaba y difundía la justicia, desde Costa Rica.



1930  La Verdad (1930), Bluefields 


1932, Diario La Nueva Prensa (Managua ) Gabry Rivas. Gerente Carlos M. Flores.

COPIA DE LA NUEVA PRENSA EN EL AÑO 1940
LA TRAGICA NOTICIA DE LA MUERTE DE DON CARLOS MANFUT WASSMER
ABUELO DE EDUARDO MANFUT.


 
 FELIX SABORIO HIJO DIO MUERTE AL COMERCIANTE CARLOS A. MANFUT
El trágico suceso se registró en el Mercado Central después de una acalorada discusión por el valor de unas pieles. Detalles completos recogidos instantes después del hecho de ayer tarde.
Nuestro Redactor Gráfico tomó ayer dos aspectos de la tragedia. - La ambulancia de Bomberos en momentos en que sal?1a del Mercado llevando el cuerpo agonizante de la victima. 
Abajo.- La victima en camilla al ser trasladado a una ambulancia.

Carlos A. Manfut, la victima del crimen de ayer tarde en el Mercado Central. 

Escenas de dolor se registraron tambien en la casa de la esposa del señor manfut, doña Guiselda, donde al saberse la trágica noticia, hubo llantos y lamentos que conmovían.

LO QUE DICE SABORIO

Momentos después de estar encarcelado Saborío, un redactor de LA NUEVA PRENSA logró hablar con él en su propia celda. es Félix Saborío hijo, un jóven de dieciocho años de edad, de buena presencia. Estaba muy nervioso, casi llorando, cuando el periodista lo interrogó,

Me he hecho desgraciado, y tan jóven ! dijo Saborio al periodista.

-Pero porque lo mató ?

Vomo a decirle a Usted como fué, dice: Desde hace seis meses, yo negocio con el Señor Manfut. El me compraba cueros al peso. Anteayer, los cueros que yo le vendí pesaron en el Rastro treintainueve kilos. Ayer, que fuía cobrar quiso pagarme solo por el valor de veintinueve kilos. Yo le repliqué que los cueros habian pesado treintainueve kilos y que no podia recibirle solo el valor de veintinueve. Empezamos a discutir, y decidimos hacer una apuesta de diez cordobas: el decía que los cueros pesaban 29 kilos; yo que pesaban 39.

Envió a un empleado suyo junto conmigo al Rastro, para que averiguaramos de boca del Fiel del Rastro, el peso de los cueros. Quedamos tambien que el perdidoso pagaria la carrera del coche.

la apuesta fué entregada a un señor que hé visto muchas veces en el establecimiento de Manfut, pero a quien no conozco ni de nombre.

Bien, - prosigue - Su empleado y yo llegamos donde el Fiel del Rastro, que es el Sargento Bolaños. A las preguntas éste repuso que los cueros habian pesado 39 kilos y mostró la lista de pesos del dia anterior. Regresamos donde Manfut, a quien su empleado dijo el resultado de la investigación.

-Sin embargo, prosigue - Manfut dijo que a pesar de eso no me pagaba mas de veintinueve kilos. Seguimos discutiendo. Por éltimo Yo le dije:
-Quiere decir que te pensas cogerte lo demas. ?

_Por toda respuiesta él se lanzó sobre mi, cargádome a golpes, tres de los cuales me dieron en la cara, cayendo yo al suelo,  ya en media calle. Fue entonces cuando viendo que él iba a seguirme golpeando, saqué mi revolver 32 SW, y disparé. Le disparé a las piernas, njo a matarlo. Yo vi que manfut corrió. Ya herido y que luego cayó. Después no supe mas.

Me quedé como tonto. Nunca crei que el tiro hubiera tenido tan fatales consecuencias.
Y al decir esta última palabra, el jóven saborío se pone aún mas nervioso, se pasa el dorso de la mano derecha por los ojos, y luego se agarra la cabeza con ambas manos y dice en tono suplicante:

Dios mio, ya me hice desgraciado. !

NI EL FORENSE
NI EL JUEZ

Cuarenta minutos después de la tragedia, cuando ya el señor Manfut habia muerto y su cuerpo aún estaba en el Hospital, no se habia presentado todavia, ni el Juez del Crimen a levantar la i8nstructiva, ni el Médico Forense a hacer el reconocimeiento del cadáver.
 

 

La Nueva Prensa, septiembre 2 de 1929


DON EDUARDO MONTEALEGRE GASTEAZORO
Nació el 28 de junio de 1887. , Hizo sus estudios primarios en Chinandega. Se bachilleró en el instituto Nacional de San Salvador en 1906, y se graduó de doctor en Leyes en la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos.

Contrajo matrimonio con doña Celia Callejas con quien procreó cinco hijos: Eduardo, Alfredo, Celia, Donoso y Jorge Alberto. Los dos primeros ya obtuvieron sus títulos de doctores y los dos últimos están en vías de obtenerlos.

Pocas veces, se suman en una persona todas las dotes sobresalientes que caracterizaron a Eduardo Montealegre Gasteazoro y que hicieron de él una fuerte y atractiva personalidad: distinguido porte, generosidad innata, y clara y poderosa inteligencia, ilustración en las ciencias de su profesión, cultivada con exquisito gusto literario y artístico, fácil y cálida palabra de orador. 

La naturaleza le había dotado con profusión de altos dones y era como la flor y cima, el penacho airoso que ostentaban las sucesivas y distinguidas generaciones de las familias Montealegre y Gasteazoro. 

Estas personalidades colmadas no surgen de pronto en el esfuerzo de una sola generación, sino que parecen ser el producto de una larga selección hereditaria ; surgen dentro de las familias que mantienen al través del tiempo un constante esfuerzo de superación, un afán de mejora y distinción legado sucesivamente de padre a hijos; son el producto selectivo de todos los antepasados, en una palabra, son el fruto de una aristocracia mantenida y de una tradición de superación constantemente legada.

Eduardo Montealegre Gasteazoro fue, por todos los perfiles de su personalidad, un auténtico aristócrata. Traspasando en su persona el estadio de la burguesía siempre cicatera, alcanzó las virtudes que pueden resumirse en una sola palabra : prodigalidad.

Eduardo Montealegre Gasteazoro, prodigó su talento, su amistad, su generosidad sin trabas ni envidias, su don de gentes, y por último su propia vida.

Como verdadero aristócrata amó al pueblo y como a un verdadero aristócrata, jefe, príncipe, conductor, el pueblo lo siguió y tuvo fe en su palabra y en sus acciones. El obrerismo chinandegano vió en él, dentro del conglomerado de su Partido, el Liberal, la cabeza que debía gobernarlo, el brazo que debía trazarle los rumbos necesarios para su organización y liberación colectivas. Fue precisamente por sus virtudes de aristócrata, por su desdén hacia las prácticas burguesas, que su corazón llegó hacia las masas en un afán de llevarlas hacia más altos destinos, a conducirlas por el camino de la superación.

Desgraciadamente, cuando iba por la vida con el gesto elegante y desprendido, prodigando los tesoros de su corazón y de su clara inteligencia, la muerte selló su boca y paralizó la onda cordial de su existencia. Tronchado por el destino en plena juventud, cuando era una promesa auténtica para los superiores y para los humildes, Chinandega sintió con su desaparicimiento el vacío irreparable en que mueren todas las esperanzas.
(La Nueva Prensa, septiembre 2 de 1929). 
 
 



 



1935 El Liberal    Organo de propaganda Liberal Nacionalista Editor Ramón Zelaya M. Administrador J. Tomás Quintana  Managua
 

 
     Organo de Propaganda Liberal Nacionalista 
EL LIBERAL 
Año I Número 10          pagina 5    Diciembre 15 de 1935 

Administrador Tomás Quintana     Editor Ramón Zelaya M. 


Páginas de la Guerra Constitucionalista
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Prefiere el periodista establecerse en Managua, después de oreganizada la Junta de Gobierno y continuar alli trabajos de prensa. EL CENTINELA se editaría en la capital. Varios amigos le ayudaron para la compra de una imprenta. Entra de lleno en aquel ambiente preñado de rtecelos y rivalidades, Caja de Pandora al fin.

La primera contienda estalla entre los iniciadores de la guerra, del 28 de Abril. Dos fracciones, la genuina conservadora, con Montiel a la cabeza, y la progresista con Zavala, se disputaron el Poder.

Triunfa la progresista y Zavala toma el mando del estado, como Presidente Provisional en virtud de una Junta de Notables para ese resultado convocada.

Zelaya se ofrece inmediatamente a Zavala y cambian impresiones. Transcurrían los primeros dias de Julio. La contrarrevolución liberal tomaba fuerza en la Metrópoli con Godoy y Chavarría, lugartenientes de Zelaya, escogidos por El en el momento de los arreglos de Sabana Grande. Habian sido designados Jefes del cuartel de León.

Al estallar el movimiento el día 11, Zelaya hace con Zavala el último esfuerzo. este le contesta que no puede separarse de sus antiguos amigos, los conservadores genuinos.

Zelaya y varios amigos marchan para Occidente, de donde le llamaban como a Jefe de la contrarrevolución. Le acompañaban luego todos aquellos notables liberales de la clase de Francisco Baca, padre e hijo, de Francisco Montenegro, José Madriz y otros, y también el entonces Coronel Anastasio J. Ortiz, de lineamientos conservadores.

Moncada seguía siempre a Zelaya, aunque no en la guerra, con sincera simpatía. No habia definido sus ideas partidaristas EL CENTIINELA. Ni conservador ni liberal, solamente deseaba una vida distinta para su patria; que el Gobierno prosiguiera por senderos de libertad y orden, sin caer en los extremos sectarios como se conocian en Nicaragua desde el alba de nuestra independencia de 1821.

Zavala no puedo sustraerse a la influencia extremista. Su Gobierno nació en el nido oligarca y parecia impotente para desarrollarse sólo y con nuevas y reales energías. EL CENTINELA  renació en Managua en los días del movimiento occidental. Hizo campaña luego contra conservadores genuinos. El nuevo Presidente recibía excitativas para suprimir el periódico, pero sólo las escuchaba.

De la Sultana clamaba cierta prensa, duramente, contra Moncada. El Director General de Correos impedia por modo expreso la circulación de las hojas adversarias del Gobierno; pero más directamente de las que deseaban el olvido de lo pasado, tan oligarca, y el nacimiento de una nueva éra, democrática y liberal, liberal y no de familias privilegiadas EL CENTINELA Y EL DIARITO de Carlos Selva tenian nota negra en los conciliábulos y en la voluntad esforzada de la oligarquía.

Esta palabra, oligarquía tiene raíces profundas en el planeta que habitamos, desde los tiempos de Zoroastro, de la India y los Arios, o de Mahoma y de todas las naciones europeas de aquellos troncos principios engendrados; y es de justicia y de honor que el pueblo se rebele contyra ella, porque el pueblo no ha nacido esclavo, sino en la igualdad perfecta de inteligencia, voluntad y cerebro. Si Dios mismo nos hizo a su imagen y semejanza, todos tenemos deerecho a gozar del patrimonio común, no en el sentido oligarca, restringido, menos en el sentido comunista, el sentido de los que no trabajan, sino pretenden vivir de lo ajeno. Mucho se abusa de la palabra divina. Si descendemos del Ser Supremo, su Justicia, por igual ha de descubrirnos a todos; y no es de los cristianos ni católicos el pensar que Dios tiene la culpa de la desigualdad que existe en el mundo. Si nos forjó a su imagen y semejanza, todos tenemos derecho a la igualdad y si no sabemos usar este derecho, quiere decir que en este mundo perecedero nos hemos pervertido, por halago, necesidad, ignorancia, ambición o miseria. palbaras que por si solas representan la mezquindad humana. El Ser Supremo, pues, no tiene la culpa. Consiguientemente, en politica y en todas la circunstancias de la vida, la doctrina de la igualdad es primera y en ella ha de inspirarse el legislador para declararla y reglamentarla en el mundo.

Zavala pensaba en le bien del pueblo y que a las violencias de sus amigos y consejeros respondia invariablemente con la palabra igualdad. Si tanto pecan los liberales como los conservadores, el castigo ha de ser para ambos bandos, no seria justo que por algun partido que nos ha llevado al Poder se sacrifique a los demás.

De esta manera, por el pensamiento generoso del Presidente Zavala, en medio  de la guerra, la libertad de imprenta, y por ello decimos que él merece el renombre de liberal honesto en la administración pública. 
Es una legitima gloria de Nicaragua.

El CENTINELA  atacaba al conservatismo extremista y por esta causa algunos querian suprimirlo como tambien a EL DIARITO radactado por Carlos Selva, uno de los escritores mas briosos que Nicaragua ha tenido. Mas no pudo Zavala evitar un dia que el redactor de El Centinela fuera llamado al Despacho de la Gobernación para amonestarle. Se decia que le darían de alta para engrosar las filas conservadorqas en Mateare y Nagarote, donde ya paleaba por su triunfo la Revolución de Julio, pero los hechos no comprobaron el rumor.

El Centinela no pasó pues a mejor vida. Se mantuvo en la porfia con un periódico granadino, porque los periodistas, enfermos de escritura y publicidad, son como las familias mal educadas, o el pueblo de los mercados. Mientras los demás pelean de verdad y frente a frente, los periodistas cruzan el espacio con sus diatribas, muy lejos, es claro, del combate real y verdadero. Gustan de los mandobles de la pluma, pero no de la espada. Y El Centinela hubo en aquellas terrorificas circunstancias un émulo tan espirituado como el diablo, en esta clase de ejercicios de lenguaje.

Mientras la guerra ardía, Moncada reflexionaba. A cada golpe recibido, su experiencia enriquecia. En el Hotel Lupone conoció a muchos hombres, ya célebres en la vida de Nicaragua y Honduras.

En el Hotel Lupone Policarpio Bonilla, emigrado hondureño. quien recogía con sus compañeros las armas que conservadores y libarales dejaban u olvidadan ene el camino.

Era hormiga que acarreaba para sus hijuelos. El Centinela fué su partidario y le ayudó con palabras y escrituras, no con la sangre, contra el tiranuelo de Honduras, Domingo Vasquez, de quien se decia muy mal en Managua por haber insulatdo la Bandera nicaragüense.

En el Hotel Lupone, Moncada hizo igualmente intima amistad con Rigoberto Cabezas, Carlos Alberto lacayo y Horacio Guzman, ex Ministro de Nicaragua en Washington. 

En la tertulia, Moncada escuchaba a aquellos hombres. Horacio Guzmán afirmaba con frecuencia que el Departamento de estado deseaba la reincorporación de la Mosquitia y que por esa causa era obra sencilla llevarla a término. Lacayo y Cabezas se posesionaron con entusiasmo de la idea. Al triunfar Zelaya, Ellos mismos le propusieron el plan y ésto sin duda dió origen al nombramiento de Rigoberto Cabezas para la Intendencia de la Costa Atlantica y de Lacayo, en calidad de Comisario.

En consecuencia del Hotel Lupone salió la idea, apoyada con el brazo y el poder de Zelaya, a quien ha de tributarse el honor merecido por su amor a la Patria. En esto pocos nicaraguenses podran resistir una comparación o igualarle.

Otro incidente de confianza y amistad, abrió mucho los ojos de Moncada. El tenía simpatias por el Gobierno de Zelaya, deseaba su progreso; pero en El Centinela se veia de continuo obligado al ataque contra algunos hombres influyentes del Gobierno y no hallaba el medio de evitarlo, por su propio temperamento y el caracter independiente de su periódico.

Rigoberto cabezas - le decía, "Yo no encuentro una salida honrosa para éste diario. No quisiera atacar al Gobierno de Zelaya.

- Suprimalo y acepte un puesto en el Gobierno. Hay un empleo que le conviene, Juez de Minas de La Libertad. Alli hay oro."

Moncada recibió a mal el consejo de Rigoberto Cabezas, pero guardó silencio. Hace después la misma pregunta al presidente Zelaya, quien igualmente guardaba afecto.

- Suprima el diario y escoja un puesto en el Gobierno dijo.

La resolucion del problema envolvia al protagonista de ésta narración en intensas meditaciones. Le parecía. le sabia muy mal el abandono de aquella que el, como muchos, han llamado, la tribuna de la prensa, el cuarto poder del Estado, por un empleo.

Se hallaba poseído, a la manera de todos los periodistas, de tan grande y excelso apostolado.

Resolvióse a la lucha, a concluir como bueno la jornada, y los ataques a los hombres de Zelaya, especialmente contra José Dolores Gámez y Anastasio Ortíz, subieron de tono y colorido.

Contra el primero tenía Moncada un pequeño saldo pendiente, por haberle propuesto el dia de la entrada triunfal de Zelaya a Managua, la redacción de LA GACETA.
 Y de que manera ? repuso Moncada.

Us sabe que EL CENTINELA es diario independiente, que de cuando en vez podria censurar al Gobierno, mientras que en LA GACETA me veria obligado a defenderle.

Los ojos movibles de Gámez se fijaban en unos papeles.
Ya éra dueño, sin nombramiento, del Ministerio de Fomento. Acababa de decir. "Esto lo hemos hallado". Parecia una confesion salida del fondo de su alma, pues en La Cuesta habian triunfado las fuerzas de Zavala, cuando un Jefe conservador ordenó la retirada.
Gámez, en fin contesta:

Eso es muy fácil.

-Pero no lo haré, replicó el Redactor de EL CENTINELA. Le recomiendo a Manuel Coronel Matus para ese puesto, quien hubo de ascender, por ese medio, a principales dignidades de La República, porque lo merecía, por su talento y devoción al Liberalismo.

Los escritos de EL CENTINELA produjeron efecto. Cierto día recibió órden su redactor de llegar a Palacio.

Llegó. Zelaya se hallaba sentado en su escritorio. Gámez de pie en frente. Otro personaje Luciano Gómez emuló a Gámez, sentado en una butaca.

Zelaya ofreció asiento al recien llegado. Gámez esquiva la mirada.

Que motivos tiene usted para atacar al Gobierno ? preguntó el Presidente.

No es el Gobierno a quien ataco, contesta Moncada, sino a Gámez y a Ortiz.

Eso es lo malo, dijo muy quedo, guiñando el ojo, Luciano Gómez.

Estad ha da someterse a la censura, interrumpe Gámez colerico.
de lo contrario su Diario será suprimido.

-- Es preferible esto, señor Presidente. pues no me someteré a la censura de su ministro. Prefiero volver a Masatepe a sembrar café.

-sí. repuso Zelaya con ironía, la agricultura necesita de brazos.

Moncada guarda silencio y pide permiso para retirarse, pensando en que su brazo lo emplearía alguna vez en contra de la dictadura.  Había de llegar la hora.

Comenzaba aquel régimen, pero ya se llevaban por fuerza a Managua, a los indios de las Segovias. para cortar café.

Descansa un momento en su casa el Redactor de LA CENTINELA 

Luego entra un ayudante del Presidente y le dice que de orden superior se presente al Comandante de Cuartel Principal, Aurelio Estrada.

Obedece el referido Redactor y se presenta en el cuartel.

Estrada estaba impaciente. -Sentía cariño por Moncada. Eran ambos buenos amigos. Ocurre al telefono y pregunta

-De capitán, contesta el mismo Presidente.

Por unos articulos de periódico alcanza entonces Moncada su primer grado en el Ejercito. Empero, Estrada le concede permiso para trasladarse a Masatepe, a la siembra de café ciertamente pues poseía una pequeña finca. 

Era el final de 1893, noviembre, según las crónicas. Ya crujia la guerra en Honduras.

Estrada creía que le enviarían allá,  enseguida y dijo a Moncada que le llamaría en este caso. En efecto, le llamó. mas no Quiso ir el periodista. Todavía repugnaba la guerra a sus sentimientos y había desaparecido su creencia en Zelaya. 

Objeto de cavilaciones y profunda meditación ha sido para el ex-Presidente este capítulo de su vida. 

Cree que es el suceso mas responsable de su actuacion revolucionaria de su aficcion militar, de su destino casi. En los años subsiguientes, su alma se encendia contra Zelaya. No le aborrecía, pero queria su caida. Apenas escuchaba algo de movimientos guerreros, el periodista puganaba por tomar la espada. Su primer ambicion, la fama del escritor, se desvanecía, se le arrebataba la pluma y tambien la libertad de pensar. Presentía su porvenir deshecho, rota la pluma y se erguía contra la injusticia, el vacio en que la tirania le arrojaba.

habia trabajado mucho ese año por mantener EL CENTINELA. Lo escribia de dia y por la noche impuldsaba con sus pies la prensa de pedal en que se editaba. El mismo envolvia y enviaba al correo los paquetes de su diario, para todos los agentes y en parte para el exterior. Obrero y escritor a la vez, gacetillero, asi que asisitente a la Asamblea Constituyente de aquel año, de la cual tomaba los discursos de los oradores, de Coronel Matus, Policarpio Bonilla, Luciano Gómez, Gustavo Guzmán y tantos otros. Una que otra vez tuvo colaboradores oficiosos. Vivia al dia, en la pobreza, y bajo la balumba de la politica y de los clarines guerreros. 

¡Cuántas veces, en la vigilia, ha creído con fe ciega en la profunda certeza de la psicologia, de cuando afirma que la adversidad forja al hombre más que el goce de todas las comodidades.' Le dá aliento para resistir, si su alma ha tenido la lumbre del carácter, encendida desde la infancia. La persecución que el Gobiero de Zelaya inició contra El. ora  por si mismo ya por medio de sus agentes, fué tan dura y a muerte, que cada quilate de su rebledia se aceraba, forjándole estoico al dolor, insensible a la cárcel, sereno, con desprecio de la muerte tantas veces y tan de cerca presentida. Mas bien encendiase el perseguido en su ambicion de luchar contra la dictadura y de vencerle. Fueron diez y siete años de pensamiento y acción, destierro, pobreza y propaganda, que ayudaron a la ruina de la dictadura zeyalista. Siete por ello el escritor cuando de esto habla, el orgullo mas justo. 
 

 

 
 



 

 



1937 Novedades (la de Somoza García), fundador Hernán Robleto, 
don Leonardo Lacayo Ocampo, Director de NOVEDADES, 
 
Médico de profesión y científico de vocación


* Se le recuerda por el primer injerto de aorta abdominal en cirugía de hace medio siglo * “Por cada peca en su cuerpo, podemos contar anécdotas, recuerdos, logros y dificultades”, dice la nieta * Su casa en Belmonte es un laboratorio de energía fotovoltaica y eólica, además de hidroponía y atención médica
Kattya López Aguirre/COLABORACIÓN  END - 23:18 - 30/10/2009


Hay herramientas por todas partes en aquella vivienda de Reparto Belmonte, cuya fachada esconde una especie de laboratorio múltiple donde el doctor Felipe Valenzuela Moreno, a sus 92 años, todavía se dedica a saciar propósitos científicos. El patio es una estela de aparatos de generación de energía eólica, el jardín es caldo de cultivo de especies raras, y su consultorio no sólo revela su interés por la medicina sino por la música grabada en vinilo. “Es mi vida”, dice el especialista en várices y hemorroides, que hasta hoy imprime el sello de innovación al país.

“El doctor Valenzuela”, como se le conoce en varios hospitales de Managua después de 61 años dedicados a su carrera, fue el primero que practicó con éxito un injerto de aorta abdominal en Nicaragua. Reemplazó por otra de plástico esa arteria que transporta la sangre desde el corazón a todo el cuerpo, algo que hoy es un procedimiento recurrente.

Esa es su carta de presentación, y Valenzuela lo deja en evidencia sin rezago, al relatar sus anécdotas, mostrando varias revistas científicas que destacaron la experiencia en grandes titulares de portada, igual que el diario Novedades de nuestro país, aquel viernes seis de mayo de 1960, cuando se anunciaba la llegada al mercado internacional de la primera píldora anticonceptiva.

“Tiempos aquellos”, afirma el galeno, mientras se acomoda en su acojinada silla del consultorio privado, ubicado del Hospital “Fernando Vélez Paiz” tres cuadras arriba y media cuadra al sur, una sala donde se cruza la medicina con la música y otro poco de la ingeniería eléctrica.



Más de medio siglo

Valenzuela Moreno hoy es un señor de hablar y caminar pausado, pero de urgente ánimo y de mirada indeleble, como se le expone en aquellas publicaciones de medio siglo atrás. Sus familiares dicen que viste ropa clara en su mayoría, las que no logran esconder las múltiples pecas que saltan en la guayabera entreabierta.

“Por cada peca en su cuerpo, podemos contar anécdotas, recuerdos, logros y dificultades. Sus ojos vivaces lo dicen todo. Camina erguido y con paso firme y su abrazo borra toda tristeza”, relata Elisa Valenzuela, una de sus nietas que lo describe en internet.

Es un médico que diario “devora” los periódicos en busca de historias humanas y científicas, quien se declara fanático de la energía solar y la eólica. Su vivienda es un experimento completo. La entrada está adornada de paneles solares conectados a una batería, la que provee energía eléctrica cuando hace falta.

Cuando el fluido eléctrico se interrumpe, aquella vivienda se distingue en todo Belmonte, cerca de las instalaciones de la Cruz Roja Nicaragüense (CRN). Es la única que cuenta con suministro gracias a la “terquedad” de Valenzuela. Las bujías que circundan la casa encienden de inmediato entre la oscurana, y hasta dispone de agua caliente usando un sistema eólico.



Terquedad

Recuerda haber fracasado una y otra vez al instalar este equipo que produce energía eléctrica a partir del aprovechamiento del viento, “pero el que persevera alcanza”, y el galeno lo hizo funcionar. Al encenderlo por primera vez la hélice giró tanto que voló por las nubes y terminó en el Colegio Nicaragüense Francés “Víctor Hugo”, adonde llegó a traerla y volvió a probar y probar hasta lograrlo.

“Es testarudo en la ciencia, sucedió hace cinco años”, relatan sus familiares, quienes celebran sus 92 años de edad disfrutando la disposición que muestra al atender a sus pacientes en casa, al practicar sus experimentos en el patio, al verlo extasiado con cada flor u hoja que brota de las plantas al crecer al margen de la tierra, al practicar la hidroponía.

Dice que jamás inicia el día sin atender a su esposa, la doctora Emma Sotomayor, a quien conoció estudiando en León, y con quien comparte su vida desde hace 59 años cuando se casó.

Tiene siete hijos: María Eugenia, Álvaro, Mauricio, Carlos, Gustavo, Luis Esteban y Felipe Javier. Sólo estos dos últimos le heredaron la pasión por la Medicina. Uno es cardiólogo en Puebla, México, y el otro trabaja en Costa Rica para el Instituto del Seguro Social.



Esteliano de cepa

Valenzuela Moreno nació en Estelí el 27 de octubre de 1918. Su padre era agricultor, y su madre una dedicada ama de casa que procreó 13 hijos. Es el cuarto de ellos, y dice que siempre estudió en colegio público, muestra de eso es que se graduó en la Facultad de León a sus 30 años, el dos de agosto de 1948.

Relata que llegó a Managua a estudiar el sexto año de la secundaria en el Colegio Pedagógico de Varones, de donde saltó hacia León en 1940. Su tesis fue sobre un nuevo diagnóstico precoz del embarazo, que recién había sido descubierto en Uruguay por el doctor Gally Maniani.

En aquel tiempo todavía no se podía saber cuando una mujer estaba embarazada, entonces, por sugerencia del doctor Jacinto Alfaro, se dedicó a estudiar este proceso que utilizaba a los sapos para determinar cuándo una mujer estaba encinta, mediante la inyección de orines. “Si este animal producía una gran cantidad de esperma después de introducido el líquido, entonces se sabía que la señora estaba embarazada”, recuerda.

Al regresar de Estados Unidos en 1955, después de aprovechar una beca y de haber recibido entrenamiento durante 18 meses en el ST. Luke’s Episcopal Hospital de Houston, Texas, fue asignado a doctores con experiencia en várices, hemorroides y también en el área cardiovascular. Gracias a ellos empezó su especialización.



El terremoto

Fue aceptado como cirujano general por el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), en 1958, y por más de 25 años se desempeñó como cirujano pediátrico y especialista cardiovascular. En 1968 fue nombrado jefe del Departamento de Cirugía del INSS.

Recuerda que terminó trabajando en el Hospital El Retiro, que colapsó con el terremoto de 1972. “Nunca había conocido un hospital tan lindo y elegante como ése”, señaló, al relatar que su destrucción dio paso a la construcción de otros, entre ellos, el Hospital “Antonio Lenín Fonseca” (llamado antes “14 de Julio”).

Con sus hijos, Álvaro y Felipe, se integró en aquel tiempo a la rehabilitación del Hospital “Vélez Paiz”, que se encontraba abandonado y fue utilizado como escuela de enfermería durante algún tiempo. Viendo la escasez de centros hospitalarios comenzaron a limpiar el sitio con la ayuda del doctor Armando Ode, quien apoyó la llamada “Brigada Valenzuela”, que desarrollaba dichas labores.



Las operaciones

El trabajo que más recuerda es una operación de la Aorta Abdominal, una vena que se obstruye causando serios problemas de salud. La realizó en 1959, a una señora que residía en Miami y que pasaba vacaciones en Nicaragua. Dice que al ver la urgencia del caso se arriesgó y resultó un éxito, colocándole un injerto de plástico mediante una técnica aprendida en Estados Unidos.

El éxito de esta operación llamó la atención en la Nicaragua de aquella época, y dos años después realizó la siguiente, obteniendo los mismos resultados, lo que mereció la publicación del caso en revista de la Sociedad Médica de Nicaragua y la Asociación Médica Nicaragüense.

Otras operaciones novedosas que practicó Valenzuela aparecen en revistas regionales, y entre los casos mencionados se refieren enfermedades como ruptura esplénica, quistes y fistícula del conducto tirogloso, toroides agudas, escariáis hepáticas, aneurisma de la aorta abdominal, resección e injerto.



12 horas en el quirófano

Entre las más comentadas se encuentra la que le practicara a la paciente María Teresa Aburto Lacayo, en 1980. Ella tenía un tumor en el páncreas que logró extirpar después de 12 horas en el quirófano, la operación más larga de su vida en el “Lenín Fonseca”.

“Sólo podía mover sus manos para extraer el cuerpo extraño que la paciente tenía adherida… su equipo fue relevado tres veces, y él seguía atento, sin moverse de los dos ladrillos que ocupaba”, relata un diario que guarda, donde expone en detalles aquella intensa jornada.

Todavía guarda una gran cantidad de fotografías de estas operaciones, y hasta copia de los expedientes que atendió en los diferentes hospitales de Managua donde prestó sus servicios. Recuerda que las intervenciones antes se dibujaban de forma previa en papel, y, mostrando uno, refiere que “era bastante complicado, pero muy interesante”.



Cuarto de soltero

Ahora Valenzuela se regocija en sus recuerdos, y asegura que disfruta de ellos en su “cuarto de soltero”, una especie de “baúl de los recuerdos” que una nuera le preparó junto a la clínica, donde tiene un camarote donde descansa todas las tardes.

“Todas las cosas que uno hace o quiere hacer tienen su ventaja, y debemos guardarlas con cariño. No hay que desaprovechar oportunidades, siempre hay que pensar en positivo”, indica el galeno, señalando el mueble grande que decora con piezas precolombinas y fotografías de la familia.

Por eso no es casualidad que en el consultorio de este médico sobresalgan sus diplomas y la fotografía de 50 años de su boda, además de los reconocimientos recibidos. Aún le acompaña la lámpara grande que tenía cuando laboraba para los hospitales públicos, y cuatro tocadiscos de vinilo que son su pasión, los cuales hace sonar “de vez en cuando”.

En el mismo consultorio guarda un desfile de artistas a través de los discos de larga duración (LP). Son varios ejemplares que guarda como un tesoro en un mueble donde hay fotografías del “Papito” y la “Mamina”, los nombres que acuñó a este matrimonio su primera nieta, Valeria.



Actitud y aptitud

El doctor se sienta, cruza las piernas con clase, y con actitud regocijante reconoce tener varios aparatos sofisticados donde podría escuchar su música (iPod y MP3), sin embargo, dice que jamás renunciará a sus “Long Play”, que no sólo guardan música sino su historia médica.

Desde hace 45 años este médico vive con su esposa en aquella casa de Belmonte, donde vio crecer a su familia y estableció su clínica particular después del terremoto, donde disfruta de ver los resultados de sus experimentos y afán científico. Considera que los jóvenes pueden darle a Nicaragua mucho más que eso, pero es la actitud y la aptitud de cada uno lo que marcará el paso y destino de una vida que no se resume en años, sino en aportes a la sociedad.


HERNAN ROBLETO 1892 - 1969 

HERNAN ROBLETO 1892 - 1969 

Nació en Camoapa, el 17 de Octubre de 1892, siendo sus padres don Segundo Robleto Fernández, Procurador Judicial, de origen granadino y doña Susana Huete Ortega, oriunda de San José de los Remates. Realizó sus estudios de primaria en Boaco, pasando luego al instituto Nacional de Oriente, en Granada. A los 20 años, combatió en El Coyotepe junto al general Benjamín Zeledón. Con su esposa e hijos de traslado a vivir a México y allí comenzó a abrirse campo como periodista de apreciaciones acertadas y opiniones positivas, desde eses país , ayudó al triunfo de la causa liberal durante la Revolución Constitucionalista de 1926 - 1927.

Desempeñó el cargo de Sub-secretario de Instrucción Pública (1937), y Ministro del Distrito Nacional (1939 - 1940). Durante su administración fue construido el Templo de la Másica del Parque Central de Managua e inició la campaña de arborizar nuestra calurosa capital. Fue Presidente de la Asociación de Escritores nicaragüenses y artistas americanos. Fundó el periódico Novedades y dirigió también el Diario Flecha, de su propiedad.

Autor fecundo, escribió novelas, teatro, cuentos, poesía, impresiones de viaje, etc. Adquirieron renombre sus obras Sangre en el Trópico, La Rosa del Paraíso, Color y Calor de España y especialmente Nido de Memorias, su autobiografía, intimamente ligada a Boaco. Junto con Diego Manuel Sequeira 1940, Antonio Barquero (1953) y Julián Guerrero (1956), Hernán Robleto (1966) es uno de los cuatro intelectuales boaqueños que han ganado el Premio Nacional Rubén Darío. Por sus convicciones democráticas, estuvo exiliado en varias ocasiones. Falleció en México, el 19 de Febrero de 1969 y fué sepultado en la Rotonda de los Hombres Ilustres, en el Cementerio General de Managua.

OBRAS PUBLICADAS
. Crímenes célebres (El Gráfico, México)
. Sangre en el Trópico (1930)
. Los Estrangulados (1933)
. Una mujer en la Selva (1935)
. La máscara de Pancho Villa
. Obregón
. Toral y la madre Conchita (1935)
. Don Otto y la niña Margarita (1944)

OBRAS TEATRALES
. La Rosa del Paraíso (1920)
. El Milagro (1921)
. La Primavera en el hospital (1923)
. La Matiacigua
. El Vendabal
. La Señorita que arrojó el antifaz
. La Mascota de Pancho Villa (1935)
. Toral y la Madre Conchita (1935)

 

MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE 
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS, SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL, 
IGUAL REVISTAS PERIODICAS DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.

ESCRIBA A ed@manfut.org


1940 La Estrella de Nicaragua, fundador Adolfo Altamirano Browne


     El Heraldo, fundador doctor Morales Cruz
doctor Manuel J. Morales Cruz, Director de EL HERALDO


     El Gran Diario  Doctor Adán Selva, Director 
 
ADAN SELVA 


ADAN SELVA 
 

Si alguna vez se quiere precisar un paradigma para exaltar el uso de los medios de comunicación como instrumento de combate contra las dictaduras y proyector de valores a la sociedad como la transparencia y la honestidad en el ejercicio público, habrá que escribir con letras muy grandes el nombre de ADAN SELVA.

Desde las precariedades de su imprenta y rodeado de sus viejos pero valiosos libros y con ejemplo intachable de la sobriedad y dignidad para vivir, Adán Selva daba una cátedra diaria a los nicaragüenses.

Adversario irreductible de la dictadura somocista ferviente defensor de las libertades públicas de los nicaragüenses, conoció muchas veces la cárcel y las agresiones a su integridad física pero jamás claudicó en sus luchas.

Editor del Gran Diario y redactor , descargaba en sus páginas latigazos diario contra el somocismo y en las contiendas politiqueras que de cuando en cuando se procedía de parte de falso opositores a la dictadura. 

Numerosas veces tuvo que salir por los techos aledaños de su vivienda huyendo de la Guardia Somocista con los periódicos bajo el brazo y ante el cerco económico llegó hasta pregonar la venta de su Gran Diario conduciendo un carretón por las calles de Managua. 

Los primeros intentos de pacto Agüerismo con Luis Somoza Debayle cenando platos exóticos, fue pronto desenmascarados por unos de los tanto folleto que el Doctor Selva editaba.

El Periodismo Nacional debe mantener viva la memoria y ejemplo de Adán Selva.

Cumpliendo un compromiso contraído ante el Periodismo Nacional del perpetuar la memoria de los hombres de prensa que lo largo de nuestra historia fueron ejemplo de entrega sin reservas al profesionalismo, la dignidad y hasta heroicidad en el ejercicio de la comunicación social, entregamos en estas páginas unas breves reseñas de la vida y obra de seis de estas figuras para dogmática.
Cuanto este ejemplar llegue a sus manos estaremos develizando la seis placas que consagran sus nombres a la posteridad, incrustada en el Memorial a los Periodistas como levantando en su sitio privilegiado de Managua.

La Fundación Periodismo y Cultura "William Ramírez continúa de esta manera recogiendo el legado de esas figuras que dieron lustre al Periodismo en Nicaragua y que año con año seguirán siendo incorporados al Memorial.

Esta vez nos toca el inmenso amor de enaltecer de Adán Selva, Manolo Cuadra, Hernán Robleto, Celio Humberto Barreto, Pedro Rafael Gutiérrez y Emigdio Suárez. Diferentes épocas, diferentes camino en el Calvario de la Patria pero una misma identificación con lo más noble y creativo de la profesión.


1942 El Alfiler (Granada) otro semanario “en serio y en broma”


1942 El Censor, (Granada) otro semanario “en serio y en broma” 



 
Los gentilicios de Managua y Masaya 

Jorge Eduardo Arellano 

El autor es Director de la Academia Nicaragüense de la Lengua. 

En el reciente Diccionario panhispánico de Dudas (RAE, Asociación de Academias de la Lengua Española, 2005) hay que corregir dentro del apéndice 5, “Lista de países y capitales con sus gentilicios”, el correspondiente a Managua: “managüense”. Porque la realidad de los hablantes indica que la forma gentilicia más generalizada de nuestra capital es “managua”. Tanto el DUEN (Diccionario de uso del Español Nicaragüense, Academia Nicaragüense de la Lengua, 2001: 68) como los trabajos de varios colegas (Alemán Ocampo, Arellano Oviedo, Matus Lazo) ya lo han registrado. En realidad, desde hace muchas décadas se ha impuesto su uso. Existe amplia documentación que lo respalda, procedente de libros, revistas y periódicos. 

En una carta fechada en Managua y dirigida a un pariente de Granada el 5 de agosto de 1853, Mateo Mayorga escribe: “Todas las managuas están bravas porque quedaste mal no viniendo a pasar las fiestas de Santo Domingo como me ofreciste…” (Revista Conservadora, núm. 33, octubre, 1963, p. 62). Adolfo Calero Orozco, en su novela Sangre Santa (1940), refiriéndose a Juan García —uno de sus personajes— anota como narrador testigo “éramos managuas y ambos de la misma causa”. El periodista Gustavo Alemán Bolaños, deslindando una forma de comportamiento social de otras similares, habla incluso de la “mentira managua” en la revista Nuevos Horizontes (núm. 6, octubre, 1942). Otro periodista, Alejandro Cuadra, en Los Lunes de La Nueva Prensa (agosto 6 de 1946) consigna: “me cuenta un amigo mío, managua autóctono, que no…”. Y el lexicógrafo Enrique Peña Hernández, en su obra Folklore de Nicaragua (1968: 211) distingue en un juego de niños una forma (“lanzar corrientemente la canica con toda la mano”): “a la managua”.

Tras el sismo de 1972, Carlos Mejía Godoy dedicó una canción a Panchito Escombros, “managua terremoteado”; y otra a la ciudad recién destruida, en la que afirma: “No hay managua que no añore /y sin pena alguna llore /su querida capital”. Los ejemplos podrían multiplicarse. En LA PRENSA (19 de marzo, 1990) se lee este titular: “Managuas desaprueban leyes sandinistas”. Y hace poco Carlos Tünnermann Bernheim, en unas memorias, se presentó orgullosamente como “managua autóctono” (Revista de la Academia de Geografía e Historia, tomo LIII, mayo, 2002, p. 103). 

Pero este, indistintamente para el masculino y el femenino, no es el único gentilicio —pero sí el principal y por ello debió ser incluido en el DPD— de Managua. También “managüense” resulta válido. Sin embargo, ha quedado restringido escasamente al lenguaje escrito. Con dificultad pueden rastrearse algunas citas, como las siguientes. En su crónica del viaje que realizó el presidente costarricense Bernardo Soto a Nicaragua en 1887, Pío Víquez alude a los habitantes de Managua como “managüenses”. Ese mismo año Fabio Carnavalini editó un periódico con el título, precisamente, de El Managüense. El mismo título tuvo otro periódico fundado por Juan María Solís Avilés. 

En Una Vida a la Orilla de la Historia (1977), José Francisco Borgen evoca el primer partido de beisbol en la capital entre granadinos y managüenses. Recientemente Adolfo Díaz Lacayo, prologando la monografía de Marcia Traña Galeano, se refiere al tema desarrollado por ella: “la historia managüense”. E Ignacio Briones Torres ha recordado, al reseñar los orígenes de la radiodifusión nacional, que “José Dib MacConnell murió, en el pináculo de su popularidad, una triste mañana managüense” (Cuadernos de Impacto, núms. 2-3, mayo-junio, 2004, p. 57). Los anteriores ejemplos, cabe reiterarlo, son muy raros.

Managua, pues, tiene dos gentilicios: “managüense” que se ha relegado y obedece a una actitud pretendidamente formalista; y “managua” preferido —o más bien construido— por la inmensa mayoría e impuesto definitivamente por la frecuencia coloquial. Aunque, en mi opinión, responde a la ley del mínimo esfuerzo y a cierta tendencia provinciana o trivial o superada del todo. (Hay un tercer gentilicio de Managua, “capitalino”, indicado también en el DPD, pero carece del arraigo popular de “managua”). 

Otra ciudad de Nicaragua, Masaya —sin duda por su ancestralidad indígena— tiene de gentilicio el nombre de la ciudad, careciendo por tanto de sufijo: “masaya”. Es decir, de la desidencia o morfema, en este caso cualquiera de los cinco más comunes: -ense, -eco, -ino, -eño y -ano. De él puede afirmarse lo mismo que de “managua”. Ya desde la segunda mitad del siglo XIX era corriente. “Los masayas cargan la fama de ser los autores de este hecho tan vergonzoso”, editorializaba Jerónimo Pérez en su periódico La Tertulia (año IV, núm. 40, octubre 8, 1878, p. 302). El citado Alemán Bolaños tituló “Los Masayas” uno de sus artículos publicados en Nuevos Horizontes (núm. 4, 1942, pp. 30-33), revista también referida: “Voy a hablar del complejo de inferioridad del Masaya”, comienza. Josena (Joaquín Sansón Argüello) puntualizaba: “A pesar de ser masayas, no nacieron en Monimbó” (“Los hermanos Martínez Abaunza”, Los Lunes de La Nueva Prensa, octubre 10, 1949). ¿Y el famoso “testigo masaya”?

La conclusión es la misma. Existen otros dos gentilicios, en los cuales se advierte una intención cultista: “masayense” y “masayés”. Panorama masayense (1957) se tituló un trabajo folclórico del doctor Enrique Peña Hernández. “Di que soy Barrabás y el masayés Carlomagno”, expresó José Coronel Urtecho, cuando era adolescente, a una señorita de Masaya que había optado por desdeñarlo. Pero “masaya” es el de mayor uso, hasta el punto de ser proclamado con orgullo en un dicho local identitario: “Soy masaya comeyuca”. 



1945 El Almidon Manolo Cuadra
 En 1945 Manolo Cuadra publica Almidón como caricatura y retrato del país (Managua, Editorial Nuevos Horizontes). 
 
MANOLO CUADRA 1907 - 1957


MANOLO CUADRA 1907 - 1957
Por Rolando Cruz Castillo 
El nueve de agosto de 1907 nace en Granada Manolo Cuadra, y a sus ocho años ingresa a estudiar en el colegio de los Sacerdotes Salesianos. En 1924 su familia se traslada a vivir en Masaya, y allí trabaja en la oficina de telégrafos.

Para ese tiempo, se unió al ejército, pero muy pronto regresa a ayudar a su padre en otras labores. En 1927 empieza a publicar sus escritos en periódicos locales.

En Noviembre de 1931 regresa a Managua y en 1932 se enlista al ejército constabulario, futura Guardia Nacional, como operador de radio. Es enviado a Quilalí, en las Segovias, a luchar contra Sandino. En 1935 abandona la G.N. y se dedica al periodismo. Pronto cae preso y es enviado a la cárcel de "La Veintiuno" por haber colaborado con su hermano Abelardo (Hombre del Caribe), en un levantamiento contra el tirano Somoza.

En 1936, mientras escribía el libro titulado Contra Sandino en la Montaña, el dictador Anastasio Somoza lo acusa de comunista y en febrero de 1937 lo destierra a la Isla Little Corn Island, en el mar caribe. Al regresar a Managua a fines del mismo año, publica su diario del exilio Itinerario de Little Corn Island.

En julio de 1939 sale hacia Costa Rica y trabaja como peón en las bananeras de la United Fruit Co. En 1942 está de nuevo en Managua y trabaja como redactor en varios periódicos. Pública el libro de relatos Contra Sandino en la montaña (Managua, Editorial Nuevos Horizontes). En 1943 esta de nuevo en la cárcel y en 1944 en Masaya con la ciudad por cárcel. En 1945 publica Almidón como caricatura y retrato del país (Managua, Editorial Nuevos Horizontes). Viaja a Costa Rica, regresa y vive en Managua hasta que, durante los meses de Julio y Agosto de 1947, es exilado a la isla de Ometepe.

En 1950 viaja a Nueva York y de regreso en Nicaragua, en 1951 es desterrado a El Salvador. En 1952 viaja a Europa y en 1955 publica Tres amores (Managua, Editorial Krumen), para luego, en el mismo año ser desterrado una vez más; esta vez a Costa Rica. Allí atiende a dirigentes revolucionarios, como a Carlos Fonseca, e impulsa a algunos compatriotas para recibir preparación en la Unión Soviética. En Julio de 1957 regresa a Managua, y muere de cáncer el 14 de Noviembre.


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Imprentas de Nicaragua
 
 
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PRIMERAS IMPRENTAS

La introducción de la imprenta en Nicaragua  data de 1830. La imprenta sirvió para la publicación de los Decretos y Acuerdos tanto ejecutivos como legislativos. La imprenta llegó a Nicaragua 169 años después de ser introducida en Guatemala. 

El 19 de Enero de 1830 el gobierno compró y  comenzó a funcionar la Imprenta del Gobierno, bajo la dirección de Tiburcio Bracamonte en la ciudad de Granada. En ella se lanzó el 30 de Enero de 1830 el primer impreso de Nicaragua conocido hasta hoy: un "convite" para asistir al enterramiento cristiano de las víctimas asesinadas en La Pelona-durante la guerra civil de Cerda y Argüello. Esta invitación la firmaba Cayetano de la Cerda. 

Al día siguiente apareció el primer número de la Gaceta de Nicaragua.
 

1830   Granada   IMPRENTA DEL GOBIERNO 
1841   Granada   IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA DIRECTOR FRUTO CHAMORRO 1841 - 1842
1834  Granada   IMPRENTA MAYOR DIRECTOR MANUEL ANTONIO DE LA CERDA 1843
1843  Granada   IMPRENTA DE LA LIBERTAD 
1847  Granada   Imprenta de La Concepcion 
1849  Granada   Imprenta del Orden 
1857  Granada   Imprenta del Ejército Setentrional 



1844   Masaya  IMPRENTA DE LA LIBERTAD
1844   Masaya  IMPRENTA DEL GOBIERNO
1846   Masaya  Imprenta de Minerva

1846    Managua Imprenta de Minerva (probablemente)
1857    Managua Imprenta del Gobierno
1859    Managua Imprenta del Progreso



1833 León    IMPRENTA DEL ESTADO 
1834 León    IMPRENTA DE LA FRATERNIDAD 
1837 León    IMPRENTA DEL FONDO DE INSTRUCCION PUBLICA IMPRENTA DEL GOBIERNO
                    también conocida como     IMPRENTA DE LA JUNTA DE INSTRUCCION PUBLICA
1840 León    IMPRENTA DEL GOBIERNO 
1844 León    IMPRENTA DEL EJERCITO UNIDO 
1845 León    IMPRENTA DE LA PAZ 
1845 León    IMPRENTA DE DON Toribio y Pedro Argüello 
1845 León    Llamada tambien Imprenta de los Hermanos Argüello ó Sres. Argüello 
1848 León    Imprenta de Minerva 
1850 León    Imprenta del Estado 
1851 León    Imprenta de La Libertad 
1854 León    Imprenta del Ejército Democrático 
1854 León    Imprenta del Gobierno Provisorio 
1855 León    Imprenta del Gobierno 
 
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Bibliografía Consultada
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Ver Palláis Lacayo, M
El periodismo en Nicaragua 1826-1876. Edit. Banco Central, 1982;
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