Periódicos y Revistas de Nicaragüa
 

POR ORDEN CRONOLOGICO DE APARICION:
Periódicos y Revistas Actuales :
Primeros Periódicos y Revistas  1830 - 1859
Periódicos y Revistas 1860 - 1890
Periódicos y Revistas 1891 - 1920
Periódicos y Revistas 1921 - 1950
Periódicos y Revistas 1951 - 1990
Primeras Imprentas de Nicaragüa
Fuentes utilizadas
Periódicos y Revistas del Pasado:
1891  - 1920 



1891 El Diario de la Capital
en Managua El Diario de la Capital(1891-92), partidario del doctor Sacasa, 


1891   La Opinión Nacional (León), de tendencia gobiernista; y como también


1891  El Duende (Managua) ,  (humoristica)
En El Duende, que dirigía Juan de Dios Matus, apareció quizás la primera caricatura nicaragüense contra el gobernante de turno: Dr. Roberto Sacasa y es que la caricatura surgía ligada al periodismo como arma política.



1892 El Siglo XX
 El Siglo XX (Febrero, 1892-0ctubre, 1893), editado en Managua inicialmente por los empresarios y periodistas de nacionalidad chilena: Abraham Zamora, Federico Rivers y Carlos del Río. Este último periódico, una vez suspendido, reapareció en León.


1894 El Cronista  
Las GACETILLAS de 1894 de Don Enrique Guzman 
recoge el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, por Franco Cerutti
NOTA.
En nuestra colección de EL CRONISTA, faltan los siguientes números: de 1 a 4; 13; 14; 16; 18; 19; 20; 21, y únicamente llega al No. 24 del 22 de julio de 1894. 

 EL CRONISTA dejó de publicarse el 17 de Agosto de 1894. (Cfr. DIARIO INTIMO, misma fecha).

Transcribimos, a continuación, las siguientes Gacetillas de EL CRONISTA, a las que no hemos podido fechar con exactitud y que recoge el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, en su estudio sobre La vida y los tiempos de Don Enrique Guzmán, varias veces mencionado en este trabajo.

"Como EL DIA debe de estar en los secretos del Olimpo, aquel si llega al Calvario, refiriéndose a nosotros, nos da en que pensar. ¿Estaremos ahora en el Tabor y no lo echamos de ver?

Según EL DIA y según otros autores, EL CRONISTA será para nosotros, pesada cruz. Tal vez tengan razón: ellos sabrán por qué lo dicen.

Pero no nos afligimos por eso. La cruz, lejos de causarnos espanto, nos hace recordar aquellas palabras escritas con luminosos caracteres: In hoc signo vinces."

"Hemos olido el poste y no nos estrellamos contra él: Vade retro! hace apenas un mes que fue recogido EL DIA, hoja cortesana  , por no sabemos qué genuflexión mal hecha,! y nos habíamos de meter nosotros en acaloradas disputas con EL 93! 
Ni que estuviéramos locos! Vade retro, libre pensador, vade retro! En boca cerrada, no entran , .. mordazas! ".

(La primera de las Gacetillas, que creemos se haya publicado en el No. 2o, a lo sumo, 3, se refiere a un comentario de EL DIA en el cual se vaticinaba, para EL CRONISTA, un peligroso porvenir, y la segunda a un suelto de EL 93, en el cual se invitaba al periódico de Don Enrique, a la discusión, invocando la "Libertad ilimitada de prensa" de la que el regimen zelayista hacía alarde.)


 
 
 
 
 
 
 
 



1893 El 93”, fundador Carlos Adán García
 

 
     Organo de Propaganda Liberal Nacionalista 
EL LIBERAL 
Año I Número 10          pagina 5    Diciembre 15 de 1935 

Administrador Tomás Quintana     Editor Ramón Zelaya M. 

Páginas de la Guerra Constitucionalista
============================================
Prefiere el periodista establecerse en Managua, después de oreganizada la Junta de Gobierno y continuar alli trabajos de prensa. EL CENTINELA se editaría en la capital. Varios amigos le ayudaron para la compra de una imprenta. Entra de lleno en aquel ambiente preñado de rtecelos y rivalidades, Caja de Pandora al fin.

La primera contienda estalla entre los iniciadores de la guerra, del 28 de Abril. Dos fracciones, la genuina conservadora, con Montiel a la cabeza, y la progresista con Zavala, se disputaron el Poder.

Triunfa la progresista y Zavala toma el mando del estado, como Presidente Provisional en virtud de una Junta de Notables para ese resultado convocada.

Zelaya se ofrece inmediatamente a Zavala y cambian impresiones. Transcurrían los primeros dias de Julio. La contrarrevolución liberal tomaba fuerza en la Metrópoli con Godoy y Chavarría, lugartenientes de Zelaya, escogidos por El en el momento de los arreglos de Sabana Grande. Habian sido designados Jefes del cuartel de León.

Al estallar el movimiento el día 11, Zelaya hace con Zavala el último esfuerzo. este le contesta que no puede separarse de sus antiguos amigos, los conservadores genuinos.

Zelaya y varios amigos marchan para Occidente, de donde le llamaban como a Jefe de la contrarrevolución. Le acompañaban luego todos aquellos notables liberales de la clase de Francisco Baca, padre e hijo, de Francisco Montenegro, José Madriz y otros, y también el entonces Coronel Anastasio J. Ortiz, de lineamientos conservadores.

Moncada seguía siempre a Zelaya, aunque no en la guerra, con sincera simpatía. No habia definido sus ideas partidaristas EL CENTIINELA. Ni conservador ni liberal, solamente deseaba una vida distinta para su patria; que el Gobierno prosiguiera por senderos de libertad y orden, sin caer en los extremos sectarios como se conocian en Nicaragua desde el alba de nuestra independencia de 1821.

Zavala no puedo sustraerse a la influencia extremista. Su Gobierno nació en el nido oligarca y parecia impotente para desarrollarse sólo y con nuevas y reales energías. EL CENTINELA  renació en Managua en los días del movimiento occidental. Hizo campaña luego contra conservadores genuinos. El nuevo Presidente recibía excitativas para suprimir el periódico, pero sólo las escuchaba.

De la Sultana clamaba cierta prensa, duramente, contra Moncada. El Director General de Correos impedia por modo expreso la circulación de las hojas adversarias del Gobierno; pero más directamente de las que deseaban el olvido de lo pasado, tan oligarca, y el nacimiento de una nueva éra, democrática y liberal, liberal y no de familias privilegiadas EL CENTINELA Y EL DIARITO de Carlos Selva tenian nota negra en los conciliábulos y en la voluntad esforzada de la oligarquía.

Esta palabra, oligarquía tiene raíces profundas en el planeta que habitamos, desde los tiempos de Zoroastro, de la India y los Arios, o de Mahoma y de todas las naciones europeas de aquellos troncos principios engendrados; y es de justicia y de honor que el pueblo se rebele contyra ella, porque el pueblo no ha nacido esclavo, sino en la igualdad perfecta de inteligencia, voluntad y cerebro. Si Dios mismo nos hizo a su imagen y semejanza, todos tenemos deerecho a gozar del patrimonio común, no en el sentido oligarca, restringido, menos en el sentido comunista, el sentido de los que no trabajan, sino pretenden vivir de lo ajeno. Mucho se abusa de la palabra divina. Si descendemos del Ser Supremo, su Justicia, por igual ha de descubrirnos a todos; y no es de los cristianos ni católicos el pensar que Dios tiene la culpa de la desigualdad que existe en el mundo. Si nos forjó a su imagen y semejanza, todos tenemos derecho a la igualdad y si no sabemos usar este derecho, quiere decir que en este mundo perecedero nos hemos pervertido, por halago, necesidad, ignorancia, ambición o miseria. palbaras que por si solas representan la mezquindad humana. El Ser Supremo, pues, no tiene la culpa. Consiguientemente, en politica y en todas la circunstancias de la vida, la doctrina de la igualdad es primera y en ella ha de inspirarse el legislador para declararla y reglamentarla en el mundo.

Zavala pensaba en le bien del pueblo y que a las violencias de sus amigos y consejeros respondia invariablemente con la palabra igualdad. Si tanto pecan los liberales como los conservadores, el castigo ha de ser para ambos bandos, no seria justo que por algun partido que nos ha llevado al Poder se sacrifique a los demás.

De esta manera, por el pensamiento generoso del Presidente Zavala, en medio  de la guerra, la libertad de imprenta, y por ello decimos que él merece el renombre de liberal honesto en la administración pública. 
Es una legitima gloria de Nicaragua.

El CENTINELA  atacaba al conservatismo extremista y por esta causa algunos querian suprimirlo como tambien a EL DIARITO radactado por Carlos Selva, uno de los escritores mas briosos que Nicaragua ha tenido. Mas no pudo Zavala evitar un dia que el redactor de El Centinela fuera llamado al Despacho de la Gobernación para amonestarle. Se decia que le darían de alta para engrosar las filas conservadorqas en Mateare y Nagarote, donde ya paleaba por su triunfo la Revolución de Julio, pero los hechos no comprobaron el rumor.

El Centinela no pasó pues a mejor vida. Se mantuvo en la porfia con un periódico granadino, porque los periodistas, enfermos de escritura y publicidad, son como las familias mal educadas, o el pueblo de los mercados. Mientras los demás pelean de verdad y frente a frente, los periodistas cruzan el espacio con sus diatribas, muy lejos, es claro, del combate real y verdadero. Gustan de los mandobles de la pluma, pero no de la espada. Y El Centinela hubo en aquellas terrorificas circunstancias un émulo tan espirituado como el diablo, en esta clase de ejercicios de lenguaje.

Mientras la guerra ardía, Moncada reflexionaba. A cada golpe recibido, su experiencia enriquecia. En el Hotel Lupone conoció a muchos hombres, ya célebres en la vida de Nicaragua y Honduras.

En el Hotel Lupone Policarpio Bonilla, emigrado hondureño. quien recogía con sus compañeros las armas que conservadores y libarales dejaban u olvidadan ene el camino.

Era hormiga que acarreaba para sus hijuelos. El Centinela fué su partidario y le ayudó con palabras y escrituras, no con la sangre, contra el tiranuelo de Honduras, Domingo Vasquez, de quien se decia muy mal en Managua por haber insulatdo la Bandera nicaragüense.

En el Hotel Lupone, Moncada hizo igualmente intima amistad con Rigoberto Cabezas, Carlos Alberto lacayo y Horacio Guzman, ex Ministro de Nicaragua en Washington. 

En la tertulia, Moncada escuchaba a aquellos hombres. Horacio Guzmán afirmaba con frecuencia que el Departamento de estado deseaba la reincorporación de la Mosquitia y que por esa causa era obra sencilla llevarla a término. Lacayo y Cabezas se posesionaron con entusiasmo de la idea. Al triunfar Zelaya, Ellos mismos le propusieron el plan y ésto sin duda dió origen al nombramiento de Rigoberto Cabezas para la Intendencia de la Costa Atlantica y de Lacayo, en calidad de Comisario.

En consecuencia del Hotel Lupone salió la idea, apoyada con el brazo y el poder de Zelaya, a quien ha de tributarse el honor merecido por su amor a la Patria. En esto pocos nicaraguenses podran resistir una comparación o igualarle.

Otro incidente de confianza y amistad, abrió mucho los ojos de Moncada. El tenía simpatias por el Gobierno de Zelaya, deseaba su progreso; pero en El Centinela se veia de continuo obligado al ataque contra algunos hombres influyentes del Gobierno y no hallaba el medio de evitarlo, por su propio temperamento y el caracter independiente de su periódico.

Rigoberto cabezas - le decía, "Yo no encuentro una salida honrosa para éste diario. No quisiera atacar al Gobierno de Zelaya.

- Suprimalo y acepte un puesto en el Gobierno. Hay un empleo que le conviene, Juez de Minas de La Libertad. Alli hay oro."

Moncada recibió a mal el consejo de Rigoberto Cabezas, pero guardó silencio. Hace después la misma pregunta al presidente Zelaya, quien igualmente guardaba afecto.

- Suprima el diario y escoja un puesto en el Gobierno dijo.

La resolucion del problema envolvia al protagonista de ésta narración en intensas meditaciones. Le parecía. le sabia muy mal el abandono de aquella que el, como muchos, han llamado, la tribuna de la prensa, el cuarto poder del Estado, por un empleo.

Se hallaba poseído, a la manera de todos los periodistas, de tan grande y excelso apostolado.

Resolvióse a la lucha, a concluir como bueno la jornada, y los ataques a los hombres de Zelaya, especialmente contra José Dolores Gámez y Anastasio Ortíz, subieron de tono y colorido.

Contra el primero tenía Moncada un pequeño saldo pendiente, por haberle propuesto el dia de la entrada triunfal de Zelaya a Managua, la redacción de LA GACETA.
 Y de que manera ? repuso Moncada.

Us sabe que EL CENTINELA es diario independiente, que de cuando en vez podria censurar al Gobierno, mientras que en LA GACETA me veria obligado a defenderle.

Los ojos movibles de Gámez se fijaban en unos papeles.
Ya éra dueño, sin nombramiento, del Ministerio de Fomento. Acababa de decir. "Esto lo hemos hallado". Parecia una confesion salida del fondo de su alma, pues en La Cuesta habian triunfado las fuerzas de Zavala, cuando un Jefe conservador ordenó la retirada.
Gámez, en fin contesta:

Eso es muy fácil.

-Pero no lo haré, replicó el Redactor de EL CENTINELA. Le recomiendo a Manuel Coronel Matus para ese puesto, quien hubo de ascender, por ese medio, a principales dignidades de La República, porque lo merecía, por su talento y devoción al Liberalismo.

Los escritos de EL CENTINELA produjeron efecto. Cierto día recibió órden su redactor de llegar a Palacio.

Llegó. Zelaya se hallaba sentado en su escritorio. Gámez de pie en frente. Otro personaje Luciano Gómez emuló a Gámez, sentado en una butaca.

Zelaya ofreció asiento al recien llegado. Gámez esquiva la mirada.

Que motivos tiene usted para atacar al Gobierno ? preguntó el Presidente.

No es el Gobierno a quien ataco, contesta Moncada, sino a Gámez y a Ortiz.

Eso es lo malo, dijo muy quedo, guiñando el ojo, Luciano Gómez.

Estad ha da someterse a la censura, interrumpe Gámez colerico.
de lo contrario su Diario será suprimido.

-- Es preferible esto, señor Presidente. pues no me someteré a la censura de su ministro. Prefiero volver a Masatepe a sembrar café.

-sí. repuso Zelaya con ironía, la agricultura necesita de brazos.

Moncada guarda silencio y pide permiso para retirarse, pensando en que su brazo lo emplearía alguna vez en contra de la dictadura.  Había de llegar la hora.

Comenzaba aquel régimen, pero ya se llevaban por fuerza a Managua, a los indios de las Segovias. para cortar café.

Descansa un momento en su casa el Redactor de LA CENTINELA 

Luego entra un ayudante del Presidente y le dice que de orden superior se presente al Comandante de Cuartel Principal, Aurelio Estrada.

Obedece el referido Redactor y se presenta en el cuartel.

Estrada estaba impaciente. -Sentía cariño por Moncada. Eran ambos buenos amigos. Ocurre al telefono y pregunta

-De capitán, contesta el mismo Presidente.

Por unos articulos de periódico alcanza entonces Moncada su primer grado en el Ejercito. Empero, Estrada le concede permiso para trasladarse a Masatepe, a la siembra de café ciertamente pues poseía una pequeña finca. 

Era el final de 1893, noviembre, según las crónicas. Ya crujia la guerra en Honduras.

Estrada creía que le enviarían allá,  enseguida y dijo a Moncada que le llamaría en este caso. En efecto, le llamó. mas no Quiso ir el periodista. Todavía repugnaba la guerra a sus sentimientos y había desaparecido su creencia en Zelaya. 

Objeto de cavilaciones y profunda meditación ha sido para el ex-Presidente este capítulo de su vida. 

Cree que es el suceso mas responsable de su actuacion revolucionaria de su aficcion militar, de su destino casi. En los años subsiguientes, su alma se encendia contra Zelaya. No le aborrecía, pero queria su caida. Apenas escuchaba algo de movimientos guerreros, el periodista puganaba por tomar la espada. Su primer ambicion, la fama del escritor, se desvanecía, se le arrebataba la pluma y tambien la libertad de pensar. Presentía su porvenir deshecho, rota la pluma y se erguía contra la injusticia, el vacio en que la tirania le arrojaba.

habia trabajado mucho ese año por mantener EL CENTINELA. Lo escribia de dia y por la noche impuldsaba con sus pies la prensa de pedal en que se editaba. El mismo envolvia y enviaba al correo los paquetes de su diario, para todos los agentes y en parte para el exterior. Obrero y escritor a la vez, gacetillero, asi que asisitente a la Asamblea Constituyente de aquel año, de la cual tomaba los discursos de los oradores, de Coronel Matus, Policarpio Bonilla, Luciano Gómez, Gustavo Guzmán y tantos otros. Una que otra vez tuvo colaboradores oficiosos. Vivia al dia, en la pobreza, y bajo la balumba de la politica y de los clarines guerreros. 

¡Cuántas veces, en la vigilia, ha creído con fe ciega en la profunda certeza de la psicologia, de cuando afirma que la adversidad forja al hombre más que el goce de todas las comodidades.' Le dá aliento para resistir, si su alma ha tenido la lumbre del carácter, encendida desde la infancia. La persecución que el Gobiero de Zelaya inició contra El. ora  por si mismo ya por medio de sus agentes, fué tan dura y a muerte, que cada quilate de su rebledia se aceraba, forjándole estoico al dolor, insensible a la cárcel, sereno, con desprecio de la muerte tantas veces y tan de cerca presentida. Mas bien encendiase el perseguido en su ambicion de luchar contra la dictadura y de vencerle. Fueron diez y siete años de pensamiento y acción, destierro, pobreza y propaganda, que ayudaron a la ruina de la dictadura zeyalista. Siete por ello el escritor cuando de esto habla, el orgullo mas justo. 
 

 

 
 



 

 



1894 El Mercado, fundador Rafael Rivas, 


1895 La Patria
La Patria (1895-1920). 
Durante los últimos cinco años del siglo pasado y las dos primeras décadas del veinte fue La Patria, dirigida en León por Félix Quiñones (1855-1923).Quiñones aglutinó en La Patriaa todos los poetas, escritores y profesionales de la ciudad, uno de sus números monográficos  dedicado a Rubén Darío a propósito de su visita en 1907. 
 
Ese purismo lingüístico, cultivado con persistencia, era posible por la ya referida consolidación que tenía en FELIX QUIÑONES su más decisivo instaurador al dirigir La Patria, revista que fundó el primero de enero de 1895 y que. durante más de un cuarto de siglo, sería el eje del movimiento intelectual de Nicaragua. 
En ella su director seguía, paso a paso. las distintas corrientes culturales del mundo divulgando libros y doctrinas en casi todos los campos. incluyendo el de las ciencias sociales. Por eso se valoró su labor con estas palabras:
Con la reproducción selecta y variada de escritos pertenecientes a autores de merecido renombre, tanto nacionales como extranjeros, no solamente facilitó la general instrucción en las materias de que en ellos se trata. sino que también presentó excelentes modelos en el arte del bien decir; y acogiendo con benévola hidalguía los felices ensayos de jóvenes inteligentes, que hacían sus primeras armas en la poesía o en la prosa. fue a la vez guía v estímulo para inducirlos a seguir en el ulterior desenvolvimiento de su actividad mental.`

En La Patria, desde luego. colaboraba un producto genuino de la cultura nicaragüense de entonces: RUBEN DARLO. Pero éste, al incorporarse a otros procesos literarios de Hispanoamérica, trascendió el nuestro. 

La Patria de Rubén Darío --otro título significativo- que, habiendo durado dos años, fue dirigida por tus LEONARDO MONTALBAN, quien comenzaba a superar con su prosa a sus compañeros. 



1895 Revista Cosmos León
 
 
El estudiante LIBERATO BRIONES fundó la revista Cosmos que dirigía con un coterráneo de Darío: JUAN DE DIOS VANEGAS



1895 The Recorder (Junio ), Bluefields 


1895  El Ferrocarril (Agosto), Bluefields


1895  La Enseñanza,
dirigida por Leoncio N. Bello -de nacionalidad española­- parece ser la primera revista dedicada a la difusión teórica y práctica del ramo. 

1895 El Ateneo Leonés de Francisco Paniagua



1895 Revista  Prosa y verso, dirigida por Crescencio de Nueva


1895-96 El Diario Nicaragüense 
 don Pedro Joaquín Cuadra Chamorro, Director de EL DIARIO NICARAGUENSE que se editaba en la ciudad de Granada.
 
los artículos firmados por ANSELMO H. RIVAS (que constituirían su Ojeada retrospectiva) y los de CARLOS SELVA del último año, reunidos más tarde en el libro Un poco de historia; la Historia de la guerra entre Nicaragua y Honduras (1895) de FERNANDO SOMOZA VIVA y Nicaragua y Costa Rica (1896) de RICARDO CONTRERAS, por referir algunos. -el dominio de los editoriales de ANSELMO H RIVAS. periodista de garra, desde las columnas del Diario Nicaragüense que recogía la expresión oficial de la política e ideología conservadora de los Treinta años.



1896 El Comercio fundador José María Castrillo

1896 La Democracia   fundadores Adán y Adolfo Vivas
 


ADOLFO VIVAS
 

Con la muerte de este escritor en 1937, se cerró otra interesante página en lo historia del periodismo nicaragüense -Adolfo Vivas actuó, durante más de cuarenta años en la prensa, como editorialista-. Consistía ella entonces en redactar solamente los editoriales del periódico, exponiendo su autor su propio modo de pensar sobre los problemas, que en una u otra forma afectaban a la comunidad con amplia libertad de criterio.

Lo vigoroso, llano y sencillo de su estilo y la construcción lógica y sólida de sus frases al desarrollar sus ideas, pusieron de relieve sus dotes de periodista.-Rara vez perdía la ecuanimidad en la controversia; no usaba de frases vulgares y más de una vez, pasó por alto duras invectivas que le lanzara algún contrincante.

Permanecía al día en los asuntos que interesaban a los lectores y, por lo mismo, trataba con facilidad toda cuestión que agitara la opinión pública de su época. Emitía sus juicios, bien impuesto de la materia, y expresaba el suyo desde su propio punto de vista con la plena conciencia de su convicción sobre lo que se discutía.

Vivas hizo sus primeros estudios en la escuela privada de Granada, dirigida por el maestro Ignacio Castrillo, en
1883 y la mejor en la ciudad en esa época. Enseguida pasó al Instituto Nacional de Oriente en la misma ciudad, distinguiéndose en aquel centro por su afición al estudio y su clara inteligencia. Más tarde, marchó a los Estados Unidos y estudió en colegios privados de Filadelfia y Washington.Aquí adquirió el dominio de la lengua inglesa y buen aco
321pio de cultura literaria. Puede afirmarse que su cultura fué netamente de formación norteamericana.
En 1897 escribió en el Correo de Granada, diario fundado y dirigido por su tío el doctor don Horacio Guzmán. Desde 1899 a 1900, formó parte de la redacción de El Iris de la Tarde, de la misma ciudad; y escribió ocasionalmente, durante esos años, en La Estrella de Nicaragua, en Granada, hoja fundada por el escritor español don José Palmare¡o; y en 1901, fundó en Managua el diario de carácter político La Democracia. Por varios años ocupó la jefatura de redacción del diario de la capital, El Comercio, periódico de larga vida.

A su regreso de los Estados Unidos, en 1894, actuó como secretario del general Rigoberto Cabezas, Intendente de la Zona Atlántica de Nicaragua y el Incorporador de la Mosquitia en ese mismo año. Vivas, tomó parte de ese gran movimiento reivindicador del territorio nacional.

A su regreso a los Estados Unidos, fundó y dirigió La Revista Comercial Americana: y años más tarde, tuvo a su cargo la redacción de la revista Mercurio, dos publicaciones que trataban de los intereses comerciales de Centro América en relación con los Estados Unidos, mientras la última se ocupó, de preferencia, de asuntos políticos y literarios. Los dos, gozaron de prestigio y de amplia circulación en los Estados Unidos y en Centro América.
Durante una visita que hizo a Nueva York en 1909, expuso en The New York Tribune, sus ideas sobre la pena de muerte, pena a la que él siempre se opuso y que en esos días agitaba la opinión pública norteamericana. Sus artículos, escritos en el idioma inglés, fueron bien acogidos por aquel gran diario neoyorquino.

No sólo fue Vivas editorialista sino también interesado en hacer conocer en los países de habla española, el pensamiento de los escritores norteamericanos. -Tradujo a ese fin, algunos escritos de Horace Greely y otros, de Henry Ward Beecher- y la elocuente oración Prince of Peace de William Jennings Bryan, el "Cicerón americano", como lo llaman sus compatriotas; obra mundialmente elogiada por su alta concepción religiosa y su lirismo. En esta última versión, Vivas supo adaptar al idioma castellano la elocuencia y el elegante discurso del autor, cuidando de no perder los acentos líricos y el bello simbolismo de esa obra maestra de la literatura moderna norteamericana.
Y en fin, como buen granadino, fué Vivas aficionado a la fisga y a veces, dejaba retozar su festiva pluma por los campos del humorismo. En estas oportunidades la emprendía, en chispeante estilo, contra los escritores mediocres o decadentes; y en otras, les salía al paso a ciertos individuos que, decía él, padecían de estulticia, aconsejándoles, entre bromas finas y sarcásticas frases, enderezaran sus facultades por otros caminos más en consonancia con la capacidad de sus mentes. Para firmar estas retozonas producciones, usaba dos pseudónimos: El Cabo Elías o el de Chilindrín. Conformaba, en estos escritos humorísticos, los apodos que usaba para firmarlos con el individuo a quien hacía blanco de sus sátiras.
Como atributo ¡negable y característico de su personalidad de escritor, hay que anotarle, de preferencia, su sincera posición al mantener sus opiniones, procediendo siempre con franqueza y decoro, y evolucionando cuando la lógica se lo imponía. Vallase de la capacidad de su bien cultivada mente y de su íntima intuición, para dar fuerza y firmeza a sus opiniones a fin de que se aceptara su manera de pensar y apreciar hombres y hechos.-Asimismo, hay que abonarle otra de sus características; fué un gran defensor de las libertades públicas y del derecho de libre pensamiento, así como el desinterés que lo guió siempre en su labor de prensa, para defender a quién, a su juicio, fuese víctima de injusto atropello o porque se le intentara hacer daño. Varias campañas libró en defensa de los injustamente oprimidos, y no pocos sinsabores le acarrearon sus nobles sentimientos en estas labores. En cierta ocasión, él mismo fuá objeto de un ataque personal en plena calle. Gente del hampa -quizá pagada- lo golpearon hasta romperle los huesos de los brazos, y si por casualidad no hubiera intervenido en el momento de la brutal y alevosa agresión, un amigo que por allí pasaba, talvez los bándidos a sueldo, lo habrían ultimado. El cobarde atentado fue cometido, cabalmente, por la defensa que Vivas había hecho pocos días antes en la prensa, de una causa que él creía justa.
Con motivo de la ejecución de una sentencia de muerte dictada en la misma ciudad de Granada contra la cual había protestado, acompañó al condenado a muerte desde la cárcel hasta el campo de la ejecución, confortándolo y recogiendo del sentenciado sus últimas impresiones, lo cual le sirvió más tarde para escribir un brillante artículo atacando con mayor vigor la pena de muerte.
La educación que en su juventud recibiera en los Estados Unidos, donde también residió varios años después, despertó en Vivas ferviente admiración por el pueblo norteamericano y por sus hombres representativos. Sentía, por los constructores de la gran democracia del Norte, profunda admiración y simpatía y esa admiración y ese sentimiento influyó en la idea que tenía de que los Estados Unidos debían extender su intervención a estos cinco países de Centro América. Discurría Vivas en sus numerosos artículos sobre este tópico, que desde hace años agita el ambiente de estos pueblos, que a su juicio, los países centroamericanos y del Caribe, no habían logrado la estabilidad de sus instituciones y no existía en ellos, la libertad de la prensa ni la individual; era menester que los Estados Unidos ejercieran su influencia en estas Repúblicas para garantizar los principios de la libertad y establecer orden en ellos.
324Va)rimisentio fué e del le los intern, un lo, lo ), cadías
uerte I hade la recoal le ando
s EsDués, nor, por inda lento de,ntro obre ,stos del iciodivii in. pios
Su convicción y sinceridad, para abogar por estas tesis, y la posición que adoptó frente al problema donde quiera que se plantease, fué una especie de obsesión de su mente de escritor. En esa línea de conducta no flaqueó nunca, ni expresó la más mínima rectificación en sus ideas a ese respecto, y ya al final de su vida, escribió unas pocas líneas, como especie de testamento político afirmando sus puntos de vista sobre lo que él pensaba de la intervención norteamericana en Nicaragua, y considerando a ésta como la única forma práctica para acabar con la desorganización política, social y económica que su país experimentara en un siglo de vida independiente.

Como lo hicieran antes algunos otros colegas suyos en la prensa, Vivas desempeñó con dirección y tino, las posiciones de Cónsul General de su país en Nueva Orleans, primero, y después, en San Francisco de California.

Adolfo Vivas descendía de antigua familia granadina, la cual ha dado al país elementos de prestigio tanto en el orden social como en las letras y en la política. Muchos de sus antepasados han brillado con lustre en las páginas de su historia por su talento, su cultura, su posición social y por su riqueza, y él mismo, llevó con dignidad la herencia de su noble estirpe.

Poseía esbelta estatura, cabeza grande y despejada por ancha frente y ojos negros e inteligentes. Usaba barba bien poblada y cuidada, de corte mefistofélico y de color castaño. Su inquieto espíritu daba la impresión de un haz de nervios en alta tensión, listo, sin embargo, a reaccionar cuando se exaltaba en las discusiones con los amigos. Se dominaba, porque su corazón era, en el fondo, bueno y noble.

La amenidad de su charla, alegre y festiva, aunada a sus finas maneras urbanas, lo señalaban como individuo de alcurnia y de puro origen español. Tenía algo de la raza
325andaluza, decidora y amiga de la buena vida. Vestía con elegancia y quiso sacar de la vida todo el jugo que ella pudo darle en la juventud y en la edad madura.

Abrazaba con calor las causas que defendía y nunca aceptó recompensa material ni admitía óbolos por sus esfuerzos en defensas de carácter particular o elogios a otro. Repugnaba a su carácter independiente todo lo que rebajara la dignidad humana.

En los últimos años de sus andanzas aventureras, el destino lo empujó hacia Hollywood y probó ahí el trabajo y la vida del actor de cine. Se instaló frente a la máquina cinematográfica ante las luces de los grandes talleres y actuó con desenvoltura e inteligencia gracias a su cultura y prestancia. Hay una película que ha recorrido la América, en donde aparece Vivas rodeado de elegantes mujeres en una escena alegre y bohemia.
En nuestro periodista hubo, sobre todo en su vida íntima, dos fuertes tendencias y no quiso o no pudo, sacrificar sus pasiones, mientras en el resto de sus actividades obraba con entera corrección y cuidaba del sentido de su responsabilidad. Sobre lo primero, tenía su propia filosofía.

«El mundo del corazón y el mundo de los sentidos», como llama Paul Bourget a esos dos impulsos del macho, permanecían en el espíritu de Vivas en perenne conflicto. Aquí podríamos aplicarle a él las palabras del jesuita argentino, Ismael Quilles, quien dice sobre esto mismo en su interesante obra La Persona Humana: «Pobre voluntad humana, qué imperfecta, qué débil aparece en medio de su misma nobleza y libertad!». Así fué Vivas en este terreno: su voluntad flaqueaba. En cambio cuando se trataba de su honor, se mantenía firme.

Fue adversario del divorcio, y él mismo por su propia culpa, tuvo que aceptar el decreto judicial que disolvía su matrimonio. A propósito del divorcio, escribió una disertación sobre el tema y tradujo del inglés, dos trabajos sobre el mismo. Estos, como su propia opinión, permanecen aún inéditos. Los leía, en la intimidad, a sus amigos.
En la juventud, su espíritu al emprender más amplios estudios filosóficos lo llevó al escepticismo en materia religiosa. Poca importancia le dió él en el curso de su vida a esta materia en relación con su modo de actuar. Sin embargo, se emocionaba al leer el relato de algún milagro o el de un éxtasis místico, como se entusiasmaba recitando de memoria largos pasajes castelarianos; y al morir en Granada el 12 de marzo de 1937, a la edad de 65 años, lo hizo como todo buen cristiano. En esa hora suprema su espíritu debió recordar, entre sus copiosas lecturas, la conmovedora frase de Bossuet:
¡Oh, jesús, Dieu anéantie!
En sus últimos años había sufrido un ataque de parálisis, y asimismo, se le agotaron los pocos recursos con los que contaba para medio pasar la vida, encontrándose ya sexagenario, agobiado por la pobreza y la parálisis, pero alegre y sonriente.
Murió valientemente, «con el valor de los pobres para morir», según me informara un amigo común, el talentoso losé Andrés Urtecho que presenció su última agonía. Urtecho, escéptico como Vivas, le siguió pocos años después despidiéndose de este mundo.
El espíritu de Adolfo Vivas, inquieto y voluble en la -oro postrera pudo libertarse, al fin, de esa contradicción del «mundo de los sentidos» y, tranquilamente, sin sobresaltos ni inquietudes, abandonó la vida. Gozó el agridulce encanto de la misma, velada siempre del placer breve y fugitivo y se despidió de ella, callado y resignado en busca de serenas horas.
San José de Costa Rica, 1940.


 
 
 
 



1896 El Imparcial; fundador Manuel Riguero de Aguilar


1896 Diario Moderno, fundador Salvador Buitrago Díaz


1896 La Nación, fundador doctor Ramón Rostrán, 


1896 El Combate, fundador Alberto Gámez hijo


1896 El Diario de El Salvador
Pero la publicación periódica de mayor trascendencia que fundó Mayorga Rivas fue El Diario de El Salvador en 1896. Pionero del periodismo centroamericano, dado su aporte innovador al mismo, constituyó durante varias décadas la mejor y más completa fuente de información de ese país.



1896 Diario Latino, fundador Carlos A. Montalván, 


1896 El Liberal Nacionalista, fundador Andrés Largaespada


1897 La Estrella de Nicaragua Granada


1897 El Correo de Granada
 
HORACIO GUZMAN
 

Estudió para médico y se graduó en la Universidad de Pensilvania. Regresó a Nicaragua y años después de ejercer su profesión, escribió para la prensa del país y, más tarde, se dedicó a la carrera diplomática. Logró en el curso de sus estudios obtener buena cultura científica y literaria. De espíritu inquieto y jovial, gustaba de la buena vida y era por lo mismo, aficionado al epicureísmo; como su homónimo el poeta latino, gustaba también del carpe diem.

Su cultura y agradable conversación y sus finos modales urbanos, sumado todo ello a una elegante prestancia, lo hacian distinguirse en los altos círculos sociales que frecuentaba. Casó en los Estados Unidos con una dama de buena familia y pasó el resto de vida en aquel país.

Su primera producción literaria es un artículo necrólogico, al conocer, ausente del país la muerte del Presbítero don Pedro Sáenz Liaría, Profesor español y director del colegio de Granada donde Guzmán hizo sus estudios de bachillerato.

De ese homenaje del discípulo al maestro, que aparece inserto en la Corona Fúnebre dedicada por sus discípulos a la memoria de aquel docto maestro y sacerdote español, vamos a reproducir aquí unos párrafos, para que se conozca la galanura de su estilo en los primeros años de su vida. Dice Guzmán en ese panegírico:

«Pero ya pasó y del sacerdote, del filántropo y del caballero, sólo queda el recuerdo. Cuán triste es pensar en que ya no le volveremos a ver; y sin embargo, cuán cierto ... ! Pero si su muerte ha sido deplorada por todos, hay algunos para quien el dolor es más intenso todavía. El que estas líneas escribe puede contarse en ese número.

«Don Pedro Sáenz liaría quiso ser su amigo cuando ésto sólo valía un anatema: pasó los umbrales de su casa cuando ya la desgracia se había hospedado en ella; no temió acercarse a su impopularidad; desafió el contagio del desprestigio y valor inmenso, ni siquiera tuvo en público la vergüenza de semejante falta!

(Se refiere el autor en esta frase a la circunstancia de encontrarse, su padre el ex-presidente don Fernando Guzmán y dos hermanos del doctor Guzmán, en el destierro a causa de graves dificultades políticas ocurridas en el país durante la presidencia de don Pedro Joaquín Chamorro, contra quien se intentó una revolución apoyada por los otros gobiernos de Centro América, el año de 1878).

«Reciba aquí con mis lágrimas mi último desolado adiós. Ya que no me fué dado asistir a su agonía, contemplar una vez más su rostro helado por el frío soplo de la muerte, que mis débiles palabras vayan a encontrarlo en la tierra donde duerme para siempre el sueño de los buenos!

«El crespón fúnebre que sus discípulos ostentan ccn orgullo, yo lo llevo oculto en el fondo de mi corazón!».

Ya como periodista escribía también editoriales en El Independiente, diario de la tarde dirigido por Román Mayorga Rivas, auspiciando en 1886, la candidatura de don Evaristo Carazo como candidato a la presidencia, firmados con el pseudónimo de Brumario, escritos éstos de controversia política, en los cuales atacaba duramente al candidato opositor a su partido, don Pedro Joaquín Chamorro. Fué ésta una de las campañas políticas más encarnizadas por el debate que en dicha ocasión surgió a la sazón en la prensa nicaragüense, ésta sin cortapisas de ninguna naturaleza para sujetarla, por la libertad que gozaba entonces.
Con el triunfo del señor Carazo en los comicios, don Horacio Guzmán fué nombrado Ministro de Nicaragua en Washington.

En 1893 volvió a Nicaragua, con motivo del cambio de gobierno y el nuevo, presidido por el Presidente General D. José Santos Zelaya, le confirmó su nombramiento, regresando otra vez a Washington donde permaneció hasta 1897.

Durante su primera estadía en Washington sondeó, diplomáticamente, la opinión dei Departamento de Estado en relación con el problema de la Mosquitia nicaragüense, región que hacía muchos años permanecía bajo la dominación de los moscos, protegidos éstos por la Gran Bretaña sobre un amplio territorio que Nicaragua deseaba reincorporar. Tuvo oportunidad de conocer entonces la• favorable actitud del gobierno de Washington en ese trascendental asunto para Nicaragua, y lo hizo saber, privadamente, primero a su gobierno y, después, a su amigo personal, el general Rigoberto Cabezas, Intendente General de la Costa Atlántica en 1894, informe que animó a este funcionario para proceder inmediatamente a reincorporar ese pedazo del territorio nicaragüense, logrando dicho propósito en ese mismo año de 1894. El doctor Guzmán, tiene, por esta razón, parte también en ese acontecimiento nacional, ya que, por su posición en Washington y sus capacidades diplomáticas, conoció cuál sería la actitud que asumirían los Estados Unidos en esa importante cuestión de vital interés para Nicaragua.

En 1897, renunció el ministerio en Washington y regresó a Nicaragua a fundar El Correo de Granada.

En dicho periódico escribió interesantes estudios sobre asuntos y personalidades mundiales. Uno de ellos, sobre el Cardenal Rampolla del Tíndaro, a quien trató en Washington al llegar esta Eminencia eclesiástica como Nuncio Apostólico a los Estados Unidos: y otro sobre el general turco, Osmán Pasha, llamado el «León de Plevna», por su heroica resistencia en el sitio de dicha ciudad en 1877, hazaña que le valió el honrífico título del Ghazi (el victorioso) otorgado por el Sultán, después de su gloriosa defensa en Plevna.

Acerca de la figura diplomática del Cardenal Rampolla que como se sabe sirvió por diez y seis años la Secretaría de Estado del Papa León XIII, con brillantez y rodeado de un gran prestigio por su talento y erudición, escribió el Dr. Guzmán un precioso artículo sobre esa personalidad del siglo XIX, poniendo de relieve la cooperación del Cardenal Rampolla, genuino representante de la diplomacia papal de entonces, en la redacción de la célebre Encíclica, Rerum Novarum, documento de trascendencia mundial y aclarativo del sentido cristiano de la Justicia Social. Principios éstos que han servido últimamente para intentar un acuerdo entre el capital y el trabajo en las difíciles y controvertidas cuestiones de esa materia suscitada en el orbe desde la época del Renacimiento.

Los interesantes y atinados juicios del doctor Guzmán para El Correo, despertaron inusitado interés entre sus compatriotas, sirviendo, asimismo, para ilustrarlos acerca de aquellos acontecimientos, tanto en lo que respecta a la política cristiana del Papado, que afectaron el espíritu del mundo por sus ideas sociales, como la heroica personalidad del «León de Plevna», casi ignorado, se puede decir, de la mayoría de los nicaragüenses.

En esa forma, como este escritor pensaba, debía ser la actuación de la prensa, dando a sus coterráneos con su ilustrado criterio, comentarios sobre la situación mundial contemporanea.  En el último número de El Correo de Granada escribió un juicio, de lo que entcnces pensaba el doctor Guzmán, sobre la personalidad política de don Pedro Joaquín Chamorro, jefe del partido conservador nicaragüense.

El autor, de ideas liberales, adversó siempre su antagónica agrupación política, el partido conservador y durante la campaña electoral de 1886 especialmente al señor Chamorro candidato entonces a la Presidencia. No obstante esto su escrito de 1897, manifiesta una completa y voluntaria rectificación de sus juicios anteriores al estudiar, más detenidamente, tanto la vida privada, como la política de su antiguo adversario llegando a calificar al señor Chamorro, de «verdadero patriota y completo caballero».

Se dijo entonces en Granada, que la intención del doctor Guzmán al escribir ese panegírico de su adversario, de 1886, iba enderezada a censurar la política implantada por el gobierno liberal de 1897; y fué notorio, en la misma ciudad, que el doctor Guzmán diera instrucciones al empresario de la tipografía donde se editaba El Correo, de no publicar su último artículo sabre el señor Chamorro, sino cuando el autor estuviera ya en alta mar, camino de Washington a donde había sido llamado por su amigo personal, Mr. James G. Blaine, Secretario de Estado de los Estados Unidos, para ocupar un puesto en la oficina de la Unión Panamericana. Según se aseguró en esa fecha, el doctor Guzmán temía que su escrito no fuese del agrado del gobierno, ya que en el fondo había un cargo velado, censurando, al mismo tiempo, al liberalismo. Efectivamente así sucedió. E! Correo pasó a mejor vida después de la inserción del juicio del doctor Guzmán sobre una de las más distinguidas personalidades políticas nicaragüenses, como lo fuera el presidente Chamorro.

Desempeñando el cargo de subdirector de la Unión Panamericana, le encargó en 1898 Mr. John Hay, Secretario de Estado, intelectual y diplomático norteamericano, vertir del idioma castellano al inglés, el Tratado de Paz firmado en París el 10 de diciembre de 1898, entre los comisionados de los Estados Unidos y de España, tratado que puso término a la guerra hispano-americana.

A propósito de este acontecimiento debe recordarse, que los delegados españoles en París pidieron que el original de dicho tratado fuese descrito y redactado en español, pedimento atendido por los comisionados norteamericanos. Una vez firmado ese documento, fué trasmitido por cable a Washington, el cual debía de ser entregado inmediatamente a la prensa para su publicación y, el Secretario Mr. Hay, aprovechó los servicios del Dr. Guzmán para que lo tradujera al inglés, y fué esta versión la publicada por la prensa norteamericana de la época. El traductor conocía a fondo las dos lenguas y su trabajo mereció los aplausos de quien le había encargado hacerlo.

Poco tiempo después, en 1901, murió en Washington este médico, periodista y diplomático nicaragüense, miembro de una de las más distinguidas familias de su país. En todos los cargos que desempeñó hizo, por su talento y su cultura, relevante figura en sus capacidades en las cuales le tocó actuar, dejando muy bien colocado su nombre en las páginas de la historia contemporánea de América.

El cadáver del Dr. Horacio Guzmán fué incinerado en Washington por disposición testamentaria suya y sus cenizas, remitidas más tarde a su familia, para que reposaran en el cementerio de Granada, su tierra natal.


1898 El Ateneo Nicaragüense 
El Ateneo Nicaragüense (1898-1900)
Mayor importancia tuvo la segunda etapa del órgano de la sociedad El Ateneo, renovada con nuevos elementos. Realmente, esta revista de Literatura, Ciencia, Artes fue acometida por la gene­ración modernista, cuya fecha central de 1897 coincidió, a principios de ese año, con la edición en Buenos Aires del segundo libro capital de Darío: Prosas profanas



1899 revista Organización Escolar
fue -ya más claramente- "Órgano de la Inspección General de Instrucción Pública" del gobierno de Zelaya que conciliaba.



1900 El Alba ANTONIO MEDRANO
 
GRUPOS MODERNISTAS Ubicados en tres ciudades y en conexión con órganos difusores, fueron: el grupo occidental, el grupo capitalino y el grupo Masaya.
Encabezado por ANTONIO MEDRANO (1881-1928), el grupo occidental nació en El Alba, revista fundada el 15 de septiembre 1900,divulgadora del dariísmo, reunió en sus primeros dos años las primicias del mismo Medrano, de FRANCISCO BACA (1879-1912), JOSE SALINAS BOQUIN ( 1881-1917). SALVADOR SACASA (1881-1917). CIMON BARRETO (1884-1942). MANUEL TIJERIN0 (1885-1936), LUIS ANGEL VILLA
Reproducía textos de autores centroamericanos y su lema era significativo: "L'aube, c'est l'espérance: Rubén Darío".
En ella su director. Medrano, publicó semblanzas de los prosistas franceses más leídos en esos años: Pierre Loti. Guy de Maupassant y Gustave Flauhert; luego, en 1903, dirigió con TORIBIO TIGERINO h. la revista Ibis e inauguró, en fecha indicada
anteriormente, la Academia de Bellas Aries. A esta entidad se agregaron BELISARIO SALINAS. CORNELIO SOSA. BERNARDO PRADO SALINAS, el futuro chroniqueur EDUARDO AVILES RASREZ y su hermano Luis.


 1902  Ramillete, de  publicada por JOSE T OLIVARES Y MODESTO VALLE.



1903 El Correo del Norte (1903), Bluefields


1903 Ibis 
Antonio Medrano, en 1903, dirigió con TORIBIO TIGERINO la revista Ibis e inauguró, en fecha indicada anteriormente, la Academia de Bellas Artes. A esta entidad se agregaron BELISARIO SALINAS. CORNELIO SOSA. BERNARDO PRADO SALINAS, el futuro chroniqueur EDUARDO AVILES RASREZ y su hermano Luis.


1904 El Comercio -diario de Managua 
 alcanzó el mayor tiraje de la época: diez mil ejemplares- difundía las caricaturas de Pedro Pablo Argüello.



1905 Revista de Nicaragua,  dirigida por JUAN DE DIOS VANEGAS en León


1905 El Eco de León


1906 El Artesano  de Masaya.


1906 Flores Nuevas -publicada por LUIS ANCEL VILLA Y CIMON BARRETO 


1906  El Radical (1906), Bluefields 


1907 El Litoral Atlántico (1907), Bluefields


1907  revista Alma joven, 
que dirigían   SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ, este grupo gestaba veladas literarias con la colaboración del ya consagrado MANUEL MALDONADO Entre otros, lo formahan JOSE T OLIVARES (1880-1942), RAMON SÁENZ MORALES-ya valorado-, ARCADIO CHOZA (1890-1917). OCTAVIO RIVAS ORTIZ (1888-1969) y ARTURO DUARTE CARRION (1890).

Impresa nítidamente con flamante carátula en color, Alma joven no era la única revista de esta troupé: también publicaban pequeños periódicos semanales y quincenales de escasa vida 



1907 Revista Plúmbeo 
 
que dirigían   SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ, 
y fué suprimido por la policía que consideró obsceno el poema "Si yo fuera satiro" de Sáenz Morales


1907 El Morrongo (Granada), de otro gran humorista, Anselmo Fletes Bolaños; 


1907 Revista Albores que dirigían   SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ


1908 Revista Esfinge  que dirigían   SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ


1908  La Torre de Marfil 

apareció en el mes de Enero  -su nombre era revelador- de SANTIAGO.ARGUELLO


1908 Revista de Instrucción Pública (Managua): 
comenzó a publicarla en Enero de 1908 un escritor con vocación pedagógica: Ramón Romero (1880-1964). Editada en la Tipografía Moderna de Managua, 


1909 La Unión /lustrada colaboraban  SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ


1909 El Obrero , de León


1910 El Comercio Director: JOSE MARIA CASTILLO, reportero: Marianito Salazar

Unos párrafos dan testimonio de éste Diario El Comercio, testimonio del periodista nicaragüense Hernán Rosales, quien joven partió al exilio a raíz de la caída del presidente Madriz, y radicó en México. 

El dio sus primeros pasos en el periodismo allá por 1905 en «El Comercio», el de mayor circulación de la época y que dirigía don José María Castillo. 

Rosales, quien residió en México donde continuó ejerciendo el periodismo, describió en una publicación cómo era la Redacción y el funcionamiento de la máquina. 

Hernán Rosales escribió: 

«El mobiliario de la Dirección de «El Comercio» lo constituía:
un escritorio antiquísimo, a estilo de los que in illo tempore usaban los escribanos públicos; 
una silla de madera forrada en junco, ya rota, para uso del Director, 
y un cajón vacío, de pino, para que se sentara el Jefe de Redacción. 
No había más que un reportero profesional, a quien el Sr. Castillo tenía como genio, 
se llamaba Marianito Salazar ». 

«La imprenta estaba formada por unos pocos chibaletes conteniendo tipos gastados, y frente a ellos, de pie, ¡como lo recuerdo!, trabajaban afanosamente y discurrían con agudeza punzante (...) completaba la imprenta una prensa cincuentenaria y ajustada con mecate; era una prensa que para imprimir el periódico, un individuo, con trazas de galeote, tenía que moverle por tres o cuatro horas por la noche y sin descansar, una inmensa rueda; los rodillos funcionaban pesadamente y a cada rato rechinaba algo que nunca se sabía qué era, pero la prensa continuaba tirando el periódico con una nobleza tal, que asombraba». 
 


Las tertulias de La Unión de la Juventud, grupo de jóvenes liberales de León que llegaron a disponer de biblioteca propia; y las colaboraciones en El Comercio, diario de Managua fundado en 1910 por JOSE MARIA CASTILLO, en el cual se iniciaron casi todos los periodistas y escritores de la epoca: JUAN RAMON AVILES, ANDRES LARGAESPADA. FRANCISCO HUEZO. ROBERTO BARRIOS. FRANCISCO ZAMORA. GUSTAVO ALEMAN BOLAÑOS. ENRIQUE BELLI. GUSTAVO Y JUAN BAUTISTA PRADO. HUMBERTO BARAHONA. GRATUS HALFTERMEYER, el dramaturgo MANUEL ROSALES, etcétera.

El mismo periódico acogía las producciones de los grupos de poetas surgidos en León, Managua y Masaya -que detallaremos luego- y las polémicas de carácter filológico y literario, político y religioso. 

Por ejemplo, JOSE ANTONIO LEZCANO (Fray Patricio Cortés) consideró decadente a Darío, pero fue refutado por FELIPE IBARRA (Parmeno);S; SANTIAGO ARGUELLO e HILDEBRANDO A. CASTELLON discutieron sobre literatura francesa; ADOLFO VIVAS Y FELIPE MOLINA LARIOS (El Campanero de San Pablo) intercambiaron opiniones sobre la personalidad liberal de Manuel Coronel Matus; y MARIANO BARRETO mantuvo, durante varios lustros, ideas radicales y moralistas contra la corrupción clerical y profundas interpretaciones religiosas, a las que se opusieron los sacerdotes AGUSTIN NICOI.AS TIJERINO. ALEJANDRO GONZALEZ Y AZARIAS H. PALLAIS.

Como se ve, el seudónimo pululaba hasta el grado que hubo algunos que emplearon casi una docena. Por cierta investigación posterior, 4 sabemos los de CORONEL MATUS (El Bachiller Sansón Carrasco), J. TRINIDAD GUTIERRI:Z (Ego Sum), EMILIO ROTHSCHUH (El pasante de la esquina), MARIANO BUITRAGO (Paul de Cassagnac) y DAVID ARELLANO (El conde de Pajalarga). A propósito, éste fue el primer nicaragüense que tradujo poesía norteamericana e inglesa y el primer humanista clásico, graduado en la Universidad de Fordham. Nueva York. Respecto a otros seudónimos, MARIANO ZAVALA escribía en El Comercio del 22 de enero de 1918.

Entre los escritores actuales que han usado seudónimos están: 
El General ISIDRO URTECHO (Sanfel); 
el doctor PEDRO GONZALEZ (José Ola); 
don FRANCISCO HUEZO (San Privato y Un Bachiller de Hogaño); 
don SALVADOR CALDERON RAMIREZ (EI Duque de Ernrile y Fray José Paul): 
el doctor MARIANO BARRETO (Emilio); 
el doctor SANTIAGO ARGUELLO (Juan José y Segismundo): 
don ARTURO ELIZONDO (Otonie'l Buzardo); 
don ADOLFO VIVAS (Fray José)- 
el doctor GERONIMO RAMIREZ BROWN (ternura) 
don JOSE MARIA GUTIERREZ (Melión)



1910  La Voz de Bluefields (Bluefields), 


1910  La Voz del Atlántico (Bluefields), 


1910 The American (Bluefields), 


1910 Si te Pica (Chinandega) Gabry Rivas


1910  El Quetzal, (Chinandega) Gabry Rivas 

1911 Diario Moderno  Andrés Largaespada
 
FRANCISCO ESPINOZA RODRÍGUEZ

Francisco Espinoza Rodríguez inició sus labores periodísticas en el Diario Moderno, fundado el 20 de julio de 1911 por el político y escritor liberal Andrés Largaespada. Era el más joven de los redactores, y fueron sus compañeros una pléyade de periodistas-escritores, entre los que se contaron Carlos A. Montalbán, Apolonio Palazio, Ramiro Bermúdez Alegría, Octavio Rivas Ortiz, Alfonso Narváez López y Gilberto C. Torres.

Un jefe militar norteamericano de Managua, el capitán Bruce, asesinó en la cárcel al periodista Anselmo Fletes Bolaños, y Francisco Espinoza Rodríguez se puso al frente de la condena y denuncia del asesino, por lo que fue encarcelado. Todos sus otros compañeros sufrieron, asimismo, represiones de los regímenes conservadores que habían traído a las tropas interventoras desde 1912, y del régimen somocista después. Del Diario Moderno, Espinoza Rodríguez pasó a trabajar a La Prensa, cuando fue su director Adolfo Ortega Díaz, prominente antiintervencionista.

En 1930, Francisco Rodríguez formó parte de la Liga de Periodistas fundada por el doctor Salvador Buitrago Díaz y por Juan Ramón Avilés, dos de los más conspicuos periodistas de su tiempo. Por iniciativa de Espinoza, la Liga fundó la primera y única Biblioteca que ha tenido el gremio, destruida por el terremoto de 1931 y jamás restituida. En los años cincuenta-sesenta, Francisco Espinoza escribía los editoriales de la emisora Ondas del Xolotlán, que le eran leídos por el colega Rodolfo Tapia Molina.



1911 Diario de Bluefields,


1911 Revista Atlántida.


1912  El Eco  Bluefields


1912 El Comercio Bluefields 


1913 El Atenas 


1913 Revista Letras, 
 

REVISTA LETRAS:
dirigida desde septiembre de 1913 hasta mediados de 1914 por JUAN RAMON AVILES Y RAMON SAENZ MORALES, fue la que dio un notorio impulso al grupo que llegó a tener repercusión centroamericana.
 

El Duque de Alba
JUAN RAMÓN AVILÉS 
Y SU LEGITIMIDAD LIBERAL 
por Jorgue Eduardo Arellano 

 firmaba versos y prosas con el seudónimo de El Duque de Alba. 
 

Si hubo un periodista que mantendría, a lo largo de su existencia, la legitimidad de los, principios liberales, ese fue Juan Ramón Avilés. Fiel a la causa de su partido, desde joven abordó asuntos históricos, sociales y económicos, influyendo notablemente en la opinión pública del país. De ahí que se le haya reconocido como uno de los más altos valores de su generación. 

Nació en el barrio San Juan de Masaya el 7 de junio de 1886. Estudió en su ciudad natal, donde hizo circular un periódico manuscrito: «El alfiler». En 1905 pensaba editar una revista literaria y establecer una biblioteca pública. Pero no logra sus propósitos y se dedica a diversos oficios como carpintería, hojalatería y tipografía, sin reprimir sus impulsos literarios, firmando versos y prosas con el seudónimo de El Duque de Alba. 

A los veinte años se traslada a Managua para empeñarse «en la cimentación de la concordia, intelectual y sincera, de la juventud», como lo escribía a Rubén Darío el 21 de enero de 1907. Y esa labor la realiza con la fundación de importantes publicaciones periódicas: Letras (1914) y La Noticia ilustrada (1915). Desde el primero de julio de este año hasta su muertedirige La Noticia, diario que mantuvo la hegemonía -durante varias décadas- en el periodismo nicaragüense. 

Según su biógrafo Humberto Osorno Fonseca: «...de todas partes le llegaban mensajes de felicitaciones por sus artículos; en todas las ciudades y pueblos por donde pasaba lo saludaban con aplausos; era el invitado de honor de las fiestas de los obreros; las muchachas bellas de la sociedad gustaban tener en sus álbumes un pensamiento de oro y rosa con su autógrafo; era también el más entusiasta amigo de los deportistas». 

En un editorial, escribió Avilés:« Los primeros años de La Noticia los consagramos a cooperar con la mayoría del pueblo a dos objetivos determinados: liberar a la Patria de la intervención militar extranjera y liberar al pueblo de la dominación de una oligarquía reaccionaria que se conservaba en el poder contra la voluntad en potencia de la mayoría por la complicidad de esa intervención ...». 

Liberal doctrinario, Juan Ramón Avilés justificó el pacto Stimson-Moncada e incomprendió la lucha de Sandino; pero no dejó de expresar un franco pensamiento anti-intervencionista. 

Así lo refleja su ensayo «El caso de Nicaragua ante la conciencia de América», aparecido en Repertorio Americano (14 de Enero, 1928) de Joaquín García Monge, quien le tenía alta estima intelectual. 
 

En cuanto a su labor de difusión cultural, fue uno de los impulsores fundamentales de las promociones modernistas durante las tres primeras décadas del siglo XX. Como creador se le conoció calidades de prosista literario; incluso Rubén Darío, en El Viaje a Nicaragua, advirtió el decoro bizarro de sus prosas. 

«El desorden, la amenaza contra el ciudadano, la guerra desatada por la ambición, es lo que ha formado el cuadro e¡que la vida nicaragüense se ha movido. Y desde este punto de vista, el ciudadano debe luchar contra toda opresión, vIrilmente, hasta lograr que las libertades públicas sean consagradas, porque mientras el despotismo no se elimine, no podrán organizarse las fuerzas ciudadanas para la nueva independencia». 

Pero Avilés, al mismo tiempo, creía en otro deber: la defensa de la patria en la paz, con el trabajo, la posesión y el cultivo de la tierra.  Sólo ellos, para él, eran «prenda de nacionalismo y promesa de prosperidad». 

Fundador en México del movimiento «Acción Iberoamericana», nacido para contrarrestar el panamericanismo que promovían los Estados Unidos, Avilés fue testigo del interés norteamericano por la explotación de nuestros recursos naturales y por la intervención misma. 

Pero aceptó su cooperación para establecer en Nicaragua la paz y el sufragio, base de la democracia. Finalmente, Juan Ramón Avilés resumió su pensamiento en estas líneas: «Para acometer la obra de libertad de la patria tenemos antes que lograr la libertad individual y para la soberanía nacional lograr antes la garantía humana». Y Osorno Fonseca afirmó: «No se hizo rico, pero tampoco vivía pobre, así tenían que ser las cosas, porque su alma, su trabajo y su dinero los había consagrado para el culto del liberalismo»... 



1913 Las Revistas ( 1913-14) de HELIODORO CUADRA 



1913   Anarkos de Santiago Argúello, a cargo de HERMOGENES AVILES PEREIRA.

1913  El Fénix, de MANUEL TIGERINO. una publicación mensual 


1915 La Noticia fundadores Angel María y Horacio Pérez,
 

PEDRO RAFAEL GUTIERREZ 1930 - 2003

PEDRO RAFAEL GUTIERREZ 1930 - 2003
Ignacio Briones Torres 
Nacido en Masatepe el 13 de Febrero de 1930, Pedro Rafael Gutiérrez, falleció en Costa Rica el 26 de Agosto del 2003. Desde que empezó a publicar sus escritos se reveló como uno de los periodistas de mayor ilustración de su época, a pesar de que cuando se inició brillaban en el universo periodístico nacional una pléyade de hombres de prensa de alto nivel intelectual y profesional. Eran ellos, entre otros, Manolo Cuadra, Emilio Quintana, Rodolfo Arana Sándigo, Alejandro del Palacio, Alex Caldera Escobar, Alejandro Cuadra, Guillermo Arce, Armando Fisher, Leonardo Lacayo Ocampo, Francisco Espinoza Rodríguez, Carlos A. Montalban, Francisco Tijerino Prado, Pablo Moncada, Román Mayorga Rivas, José Francisco Borgen, Alberto Medina Pérez, Agustín Fuentes Sequeira, Gustavo a. Montalvan, Horacio Ruiz, Francisco Obando Somarriba, sin citar a los poetas que hacían periodismo como Joaquín Pasos y Pablo Antonio Cuadra, ni a los directores como Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, Juan Ramón Avilés, Hernán Robleto, Adán Selva y don Pedro Cuadra Chamorro que constituyeron desde la década de los 40 lo más notables exponente del periodismo nicaragüense.

Pedro Rafael tenía los dotes intelectuales y la inspiración creadora conque suele identificarse a los genios. Fue un creativo con facultades extraordinarias según lo calificaron en vida el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y el Arquitecto Iván Osorio Peterse. Dirigió periódicos y fundó agencias de publicidad. Y escribió libros que hoy sirven de consultas a críticos literarios e investigadores de Historia, lo conocimos con la cercanía que se conocen los hermanos y pudimos valorarlo como persona y como profesional. A veces nos sorprendía con una idea que materializaba casi instantáneamente.

De esta cualidad hizo gala en los días del Terremoto 72. En menos de una semana escribió su libro "Una ciudad para Lena" y su célebre poema "Réquiem para una ciudad muerta" que grabó Fabio Gadea Mantilla y se vendieron, en menos de 48 horas cinco mil copias. "Radio Corporación", a petición de los managuas terremoteados trasmitía hasta diez veces en un solo día ese poema que recogió la vida de nuestra ciudad antes del sismo e hizo llorar a no pocos. "Una ciudad para Lena" invoca una reconstrucción de la capital que todavía está pendiente de realizarse.

En los meses anteriores al terremoto dirigía el diario "La Noticia" cuando ese veterano periódico que había sido fundado en 1915 pasó a ser propiedad del empresario Humberto Torres Molina y el radioemisor Buenaventura Selva. Y se llevó a Emigdio Suárez como Jefe de Redacción. "La Noticia", fue sepultada entre las ruinas en que quedó convertido el edificio donde tenía instalados sus talleres, en las cercanías de nuestra vieja Catedral.

Su trabajo diario en "La Noticia" no le impidió nunca profundizar en las investigaciones históricas que luego convertía en reportajes o en libros. Hizo la mayor investigación sobre El Periodismo Filibustero que hoy permite conocer cómo la gente de Walker y Kinney utilizaron la letra de imprenta para promover su ocupación de Nicaragua en el marco de su plan de convertir nuestro país en una sociedad esclavista.

CONTINUACIóN diario La Noticia, cuyo primer número circulaba el Iro. de julio de 1915. 


CÉSAR VIVAS ROJAS

César Vivas Rojas, nació en Masaya el 12 de julio de 1912 y falleció en Managua el 14 de enero de 1997. En sus años de estudiante fundó una publicación noticiosa y literaria bimensual, El Heraldo, con el dueño de la imprenta del mismo nombre, en Masaya y fue profesor en el Instituto de Varones, y luego en el Colegio Salesiano. 

Se trasladó con su familia a Managua en 1942, y ese mismo año empezó a trabajar como reportero, y luego Jefe de Redacción y Subdirector del diario LA NOTICIA, de Managua, del que posteriormente, en 1959 fue director, hasta 1963. Fue uno de los fundadores y varias veces presidente de la Asociación de Reporteros de Managua.

Desde mediados de la década de los años sesenta se dedicó al radioperiodismo, produciendo, dirigiendo y presentando un telenoticiero en los primeros años de la televisión en Nicaragua. Dirigió radionoticieros en varias radiodifusoras de Managua, incluyendo Radio Continental y Radio Católica, con su conocido lema: “Soy Amigo de Platón, pero Más de la Verdad”. 

Trabajó como redactor en el diario LA PRENSA de Managua, en la década de 1980. Fue director del diario LA TRIBUNA de Managua, a principios de los años noventa. Sobresaliente y muy escuchado comentarista y analista radial en Radio Corporación durante varios años, funciones a las que se dedicó hasta poco antes de fallecer en 1997.

Autor de Anecdotario Nicaragüense 1 & 2 (1970 y 1971). Es suya la célebre frase con la que cerraba sus comentarios radiales, (que es hoy de todos los católicos nicaragüenses que la repiten, y que también adorna la lápida de su sepultura en el Cementerio General de Managua): “NICARAGUA DE MARÍA; MARÍA DE NICARAGUA”. Don César Vivas Rojas dedicó más de sesenta años de su vida al periodismo escrito, hablado y televisado de Nicaragua. Fue el padre de monseñor Bosco Vivas Robelo actual Obispo de la Diócesis de León.


 
 
 

CELIO HUMBERTO BARRETO 1907 - 1964

CELIO HUMBERTO BARRETO 1907 - 1964
Por su hija periodista
Sonia Arelys Barreto Ortega

Celio Humberto Barreto, fue un destacado periodista nicaragüense que nació en Bluefields, Costa del Caribe, el 10 de agosto de 1907, y murió repentinamente un 20 de junio de 1964, en la ciudad de Managua.

A los 30 años era uno de los pioneros de la narración radial deportiva nacional y uno de los primeros cronistas centroamericanos que transmitió por radio desde Panamá.

Celio Humberto Barreto se distinguió por su pluma de cronista deportivo en las páginas de La Noticia, fundada por su director don Juan Ramón Avilés, cuando enviaba sus colaboraciones en los años 30, desde la ciudad de Chicago, a la revista La Noticia Ilustrada y El Gráfico.

En el periodismo escrito fue director de El Reportero, donde se expandió con producciones de su pensamiento lírico, al lado de notas de sociedad y de la política con tenacidad y apego a la verdad. Durante su exilio de muchos años, desempeñó con éxito el cargo de Jefe de Redacción en El Diario Hoy (1937), de El Salvador, bajo la dirección del intelectual Napoleón Viera Altamirano.

Leonardo Lacayo Ocampo, le dedicó un tributo necrológico destacando sus virtudes, anécdotas y afanes intelectuales de su carrera periodística "realmente polifacética".

Dice Lacayo Ocampo: "Big Boy" fue político, periodista, deportista, trabajador insigne, inteligente, inquieto siempre, audaz, de gran iniciativa y excelente amigo…

De Celio Humberto Barreto "Big Boy", dijo una vez el columnista deportivo del Diario La Prensa, don Chale Pereira Ocampo: "Su vida estuvo llena de anécdotas y se podrían escribir muchas páginas…
"Fue el primero que narró (a través de La Voz de la América Central un juego de básquet por radio…y así por el estilo, él fue primero en muchas cosas".

Por otro lado José F. García "El Fat García" nos dice: "En los años 40 - 50, don José Mendoza Osorno fundó La Voz de la América Central y ahí apareció Celio Humberto Barreto "Big Boy" destacándose en la rama deportiva, donde surgieron locutores y actores radiales como Julio César Sandoval, Orlando Meza Lira, José Dipp McConnell y otros grandes del micrófono.

Los amigos de "Big Boy" le reconocieron su trayectoria de hombre idealista, de alma noble, limpia y resplandeciente, de carácter enérgico, buen orador, rebelde y valiente hasta las últimas consecuencias.

Su figura debería ser más estudiado en las escuelas de periodismo en Nicaragua, pues destacó en la vida nacional hasta convertirse en un permanente opositor al régimen de la dictadura somocista, hasta el extremo de ser víctima del atropello a mano armada y vilmente torturado. 

Dos días antes de su muerte, publicó un extenso artículo en La Noticia, que fue considerado por sus amigos y correligionarios del Partido Liberal Independiente, como su testamento político, el cual había sido titulado: "Se deben poner las bases para derrocar la dinastía".

A la hora de su despedida, el periodista Danilo Aguirre Solís, en La Nación le dedicó un editorial titulado: Mártir de la dictadura Celio Humberto Barreto".



1915  Epheta  un quincenario, dirigido por JERONIMO AGUILAR CORTES 


1915 Atenea , dirigido por JERONIMO AGUILAR CORTES 

1915 Revista Obrera, de Managua, dirigida por Carmen J. Pérez h.; 



1915 Gimnasio Obrero (Managua); 


1915 Revista Obrera, de Managua, dirigida por Carmen J. Pérez h.; 


1915 Gimnasio Obrero (Managua); 


1916  Pinolandia (1916) de ANSELMO FLETES BOLANOS
 
ANSELMO FLETES BOLAÑOS   (1878-1930) 
 

La obra de prensa de este escritor no refleja sino someramente, aspecto político, no obstante su filiación ideológica conservadora. Más bien, debe clasificarse, como filológica, por su afición al estudio de la lengua; y como literaria, por sus trabajos en ese género; crítica de arte y sociales. Buen talento, buena cultura y laborioso, sin dar muestras por otra parte, de intransigencia o atrabiliario en sus juicios. Escribía con estilo conciso, poniendo especial empeño en usar de la mejor forma de expresión, sin caer en los dogmatismos del dómine.

Realizó sus primeros estudios en las escuelas primarias y públicas de su ciudad natal, Granada; después asistió, por poco tiempo, al Colegio de Segunda Enseñanza, fundado por profesores españoles en 1874, en la misma ciudad. A causa de su falta de recursos, no pudo terminar sus estudios de Bachiller.

En las lecturas de libros de que: pudo disponer mientras se ganaba la vida como contabilista de una casa comercial, completó su educación.

Sabemos, por otra parte, que su cultura no fué muy extensa y que sólo se dedicaba a estudiar gramática, adquiriendo en esta materia conocimientos que le sirvieron más tarde para desarrollar su inteligencia y escribir sus trabajos filológicos en los que sobresalió.

Empezó su carrera en la prensa como gacetillero en La Estrella de Nicaragua, diario publicado en Granada en 1897. Después, colaboró en otros periódicos.
315Al principio usó de varios pseudónimos para firmar sus producciones periodísticas, tales como los de José de la Aguja, Pascual Bailón y por último, el de Juan de la Tierra. Este último había sido usado por otro escritor humorístico granadino, Miguel Cuadra Pasos. Fué así como se abrió campo en la literatura criolla y desde entonces sus producciones recibieron buena aceptación por parte del público hasta conquistar un puesto de relieve entre los escritores nicaragüenses contemporáneos suyos.
1
Editó, en pequeños volúmenes, versos y artículos que se habían publicado antes y otros, nuevos. Manejaba con acierto la forma festiva y muchos de sus cuentos están calcados en el estilo libre y desenvuelto de un Bandello o el de un Bocaccio, sobre todo, el titulado "Ay mamá, qué noche aquella!" que se encuentra en Cuentos y Cuentas. De los de crítica literaria debemos señalar. "El carretón de Basura", en donde vapulea a quienes en su parroquia padecían la enfermedad de emborronar cuartillas para el público, ya fuese en prosa o en renglones cortos. Escribió también, tomando como argumento leyendas regionales referentes a la Nicaragua de antaño, así como otros de carácter didáctico y filológico, de que antes hablamos. Entre estas últimas obras están: La letra A del diccionario de nicaraguanismos, Conversaciones con el pueblo (Filología letra A), indudablemente sus mejores trabajos en dicha materia, ya que como obras didácticas tienen su valor propio y pueden compararse, sin reparos, con las obras de ese género del profesor costarricense Carlos Gagini, autor del diccionario de voces costarricenses, y las obras de don Rafael María Baralt, venezolano y las del colombiano don José Rufino Cuervo; aunque la de Fletes Bolaños no fuese tan completa como la de los filólogos americanos citados. Su prematura muerte dejó trunca esta interesante obra de filología, que si la hubiese terminado, habría contribuido con ella a llevar a cabo un estudio científico de las voces usadas por el pueblo nicaragüense.

Sin embargo, su trabajo lingüístico, aunque incompleto, es bastante apreciable para el estudio de los provincialismos nicaragüenses, y le cabe el honor de haber sido él, el primero que iniciara en su país trabajo de esa naturaleza. Que sepamos, hasta esta fecha, no ha sido continuado por ningún otro de los modernos escritores de la tierra de los lagos.

En sus últimos años sacaba, a intervalos, su semanario Gil Blas, humorístico y de caricaturas, estas últimas por cierro, rudimentarias en sus líneas de dibujo y hechas en madera. El periódico estaba castizamente escrito y él era su editor, su redactor y su circulador y vendedor al pregón.

Escribió en lengua vernácula, de muy ocurrentes y agudas intenciones, como el que principia así:
Nil Alcalde en so cabildo Nil perfeuto en so dispacho, Son fuelice como el ¡indio Con so ¡india en lo regazo
y concluye con esta ironía sobre la situación social del indio:

Qué mi importa a mi Chamorro? Ni lo mascu ni lo trago, Pues mandé) o mandilotro, Siempre el ¡indio está dibaju.

Los títulos de sus pequeñas obras son: Ajiaco, Cuentos y Cuentas, Cuentos de Tío Doña, La última calaverada, Recuerdos de los treinta años, La rifo, Cuadritos de costumbres, y las filológicas Conversaciones con el pueblo, La Letra A del Diccionario de Nicaraguanismos, Verso popular nicaragüense y finalmente, las históricas o de leyendas nacionales: Episodios, anécdotas y leyendas del descubrimiento y la Conquisto y otras más, que sentimos no recordar por el momento. Todas estas producciones están escritas en forma amena y en correcta prosa.
317En el prólogo que puso a Ajiaco, su autor declara: "14 en Ajiaco seriedad, humor, de toda clase y bufonada, di ma, comedia y sainete; llanto y risa, bofetadas y besos. una palabra mundo".
De los cuentos humorísticos que trae este mismo cu derno, debemos citar los siguientes: "La tontería" y "El pe de los vicios"; y de carácter netamente regional, "Bailes i caragüenses".

Los materiales que usó Fletes Bolaños para pintar s célebres cuadritos de costumbres y escribir sus críticas lit rarias, los tomó del mismo ambiente patrio, y como Ik Mimos del poeta alejandrino Herondas, tienen los del esci tor nicaragüense, su típico color local. Los personajes dif minados por el autor, en el reducido medio en que se mu ven, sus costumbres y la fraseología con que adorna sus pi turas, son matices tomados del natural y del propio suel y por lo mismo se siente en ellos el sabor de la tierruca.

Debido a su género de vida, por desgracia muy irreg~ lar, sufría frecuentes depresiones de ánimo y se despeñab1 torpemente, en el vicio hasta rodar por el arroyo de la call deteriorando sensiblemente su fina mentalidad. En una c esas caídas el año de 1927, fué conducido a la cárcel p~ blica y arrojado en una celda estrecha y sucia. El jefe de policía, militar de la ocupación extranjera llamado Fitant ordenó que le echaran agua fría, procedimiento brutal q~ le paralizó el corazón y le causó instantáneamente la mue te. Lo que necesitaba en tal estado este pobre dipsómana era, más bien, asistencia médica, pero el yanke, desprovisl de todo sentimiento humano, le propinó un castigo que te minó con su vida. Este mismo Fitante, jefe de la cárcel c la policía de Managua en 1927, formó parte después, e Chicago, de una partida de bandoleros y un día se le encor tró muerto entre el grupo de pistoleros que en la misma cii dad había tenido un encuentro con la policía.

Es una lástima que un talento como el de Fletes Bolaños no hubiese llegado a su madurez y que, por otra parte, sus pocas producciones no saliesen de su patria. Se educó en ella y apenas si visitó alguna que otra ciudad fuera de la en que nació.

Pobre vivió y luchó y el vicio lo arrastró hasta llevarlo la muerte, cuando todavía su cerebro estaba en plena producción.
San José de Costa Rica, 1940. 319
 

ANSELMO FLETES BOLAÑOS (1878-1930) Y SU “NACIONALISMO” 
por Jorge Eduardo Arellano 
Otra campaña, distinta a la de Barreto /Ayón, o mejor, concentrada en general de las manifestaciones folclóricas de los nicaragüenses, fue emprendida a principios del siglo XX por el escritor granadino Anselmo Fletes Bolaños. Su postura ante el habla no es del todo purista, como en los casos de los filólogos Barreto y Ayón, sino que reconoce el americanismo, cuya norma de uso para él resulta tan respetable como la de Madrid. Por ello, en materia lexicográfica, Fletes Bolaños debe ser considerado nuestro primer “nacionalista”, ya que su actitud respondía a una necesidad cultural: la autoafirmación nacional. No olvidemos que casi toda su labor la desarrolló durante las dos ocupaciones militares de Estados Unidos (1912-1925 y 1926-1932), falleciendo dos años antes que los elementos militares de la misma ocupación abandonasen el país. 

Significativamente, Fletes Bolaños murió a consecuencia del maltrato de la policía estadounidense, tras una constante lucha diaria por conservar, recrear y difundir las más vivas expresiones de nuestro pueblo. Al respecto, su bibliografía fue extensa; pero mal impresa en folletos de circulación escasa. En cuanto a la lexicografía, no dejó un volumen apreciable, mucho menos sistemático. Apenas logró divulgar fragmentos de sus trabajos en publicaciones periódicas, como su revistilla Gil Blas, pertenecientes a obras que solía citar casi siempre que se le presentaba la oportunidad: Diccionario de nicaraguanismos, Conversaciones con el pueblo, Fraseología al natural, Vocabulario folklórico nica, Paremiología nicaragüense, etc. 

Sin duda, él fue el primero en denominar Diccionario de nicaraguanismos lo que Barreto llamó Voces y locuciones usadas en Nicaragua. En este sentido se anticipó a otro “nacionalista” de la América Central: Carlos Gagini (1865-1925), quien había transformado una obra anterior de orientación correctiva y castiza en un Diccionario de costarriqueñismos (1919), pues el nicaragüense ya había concebido y elaborado parte de su Diccionario de nicaraguanismos en 1908. El 9 de abril de ese año, en efecto, le escribía a Rubén Darío: “Como usted me considera a mí más filólogo que humanista, opinión en la que usted no está solo, tengo el gusto de enviarle unos ejemplares de Gil Blas que contienen la letra A de mi Diccionario de nicaraguanismos (citado en Jorge Eduardo Arellano: “Correspondencia nicaragüense del Seminario-Archivo Rubén Darío”, La Prensa Literaria, 17 de febrero, 1974.) 

Al año siguiente, Fletes Bolaños colaboraba en la revista salvadoreña Centroamérica intelectual (San Salvador, 2ª época, Núm. 7-9, julio-agosto, 1909) con 30 entradas correspondientes a letras de la A a la Y de su Diccionario de nicaraguanismos, especialmente “refranes, modismos, expresiones, etc.” Otra lista similar, consistente en 47 entradas, figura al final de su folleto Regionales (Managua, Tipografía y Encuadernación Nacionales, 1927, pp. 1927, pp. 97-103) con el título Explicación de los nicaraguanismos usados en esta obra. Pero sus trabajos más conocidos y extensos aparecieron en Chile, inspirados por estudiosos de ese país como el alemán Rodolfo Lenz (1863-1938) y Ramón A. Laval (1862-1929), autor de Contribución al folklore de Carahue (1916). Esta obra, y algunas de Lenz, llegaron a sus manos enviadas por los autores de las mismas, con quienes mantenía correspondencia. 

Otra colaboración suya en la misma fuente se tituló Fraseología comparada de Chile y Nicaragua (Tomo LXIV, Núm. 68, enero-marzo, 1930. pp. 185-193), a partir de la obra referida de Laval. En ambos trabajos predomina, antes que una atenta descripción científica, una tendencia festiva o folclorista; no obstante, constituyen intentos comparativos serios de hablas hispanoamericanas, sin superar el trabajo de Barreto, ya citado, sobre Colombia y Nicaragua. 

Pese a sus deficiencias, Anselmo Fletes Bolaños es uno de los fundadores de la filología nicaragüense, ya que su obra representa la actitud lingüística “nacionalista” asumida por su generación. 



1916 La Estrella, Bluefields


1916 El Gráfico Bluefields


1916 La Época, Bluefields


1916 NARCISO CALLEJAS y EDMUNDO TORREALBA  salió esta Revista en el mes de octubre de fundaron 


1917 Carátulas, revista que fue efímera.


1917 La Semana Gráfica (1917) de ENRIQUE BELLI. 
 
Enrique Belli Chamorro, 
nacido el 16 septiembre 1893, 

Hijo de Antonio Belli Corte, quien nació en 1865 en la ciudad de Biela, al noreste de Turín, en la región del Piamonte, en los Alpes de Italia, contrajo matrimonio con Carlota Chamorro Montenegro, hija de Salvador Chamorro y Rita Montenegro, nacida en 1870 en Granada, Nicaragua.

De esta unión nacieron Enrique Belli Chamorro, nacido el 16 septiembre 1893, en Managua; Pedro Belli Chamorro, nacido el nueve de enero de 1896, en Granada, Nicaragua (murió en 1980); María Belli Chamorro, nacida el nueve de febrero de 1900; Margarita Belli Chamorro, nacida el 31 de diciembre de 1907 en Matagalpa; Elena Belli Chamorro, nacida el 23 de abril de 1909, en Managua.

La segunda generación
Enrique Belli Chamorro --uno de los fundadores del moderno diario La Prensa, el dos de marzo de 1926, junto a sus hermanos Pedro Belli Chamorro y el periodista Gabry Rivas-- 

Enrique contrajo matrimonio con Manuela Cortés Marín, quien era hija de Alejandro Cortés Buitrago y Carmen Marín Alonso.

Los hijos del matrimonio Belli-Cortés fueron Enrique Antonio Belli Cortés, nacido el 18 de noviembre de 1922; Martha Belli Cortés, nacida el 21 de julio de 1925; Manina Belli Cortés, nacida el 30 de octubre de 1930, y José Belli Cortés, quien murió al nacer el 13 de febrero de 1921.

El investigador señala que Pedro Belli Chamorro tuvo una relación con Lavinia Graciela Zapata Choiseul Praslin, a quien conoció en Matagalpa, de ésta nació Humberto Belli Zapata, el tres de noviembre de 1914.

El Duque George Choisel Praslin fué el Alcalde de Matagalpa en 1885.

Lavinia Graciela era nieta del Duque George Choiseul Praslin, un aristócrata francés que se dijo había inmigrado a Nicaragua, donde vivió en Metapa (hoy Ciudad Darío) y en Matagalpa, para supuestamente evadir la justicia francesa que lo seguía por haber cometido un delito. Lavinia era hija de un señor Zapata y Margarita Choiseul Praslin Aráuz

Pedro Belli Chamorro se casó con Mercedes Alfaro Rivera, hija de Alberto Alfaro y Mercedes Rivera Rivera, de este matrimonio Belli-Alfaro nacieron: el ingeniero Carlos Guillermo Belli Alfaro, el 29 de agosto de 1924;Mario Alberto Belli Alfaro, el 29 de noviembre de 1925; Gladys Belli Alfaro, el siete de agosto de 1928; Alberto Enrique Belli Alfaro, el siete de febrero de 1930; Elena (Helen) Belli Alfaro, el 26 de diciembre de 1932, y Pedro Belli Alfaron, el 24 de febrero de 1939.

También se casó con la que fue su cuñada, Josefa “Chepita” Alfaro Rivera, hija de Alberto Alfaro y Mercedes Rivera Rivera, quien nació el 16 de septiembre de 1906 en Jinotega; no aparece en la investigación hijos de este matrimonio.
 
 

MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE 
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS, SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL, 
IGUAL REVISTAS PERIODICAS DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.
ESCRIBA A ed@manfut.org


1917 Nicaragua Informativa de LISIMACO LACAYO y luego de MANO SANCHO Y Hernan Robleto.



1917  La Información, Bluefields
 
diario que duró sesenta años; entre sus directores, cabe citar a Ignacio Moreno (1928), Manuel Paíz Fonseca (1929),
Santiago Zúñiga (1941), Humberto M. Tablada (1953), Dr. Roberto Hodgson J. (1975) Y Ruperto Unton Whitaler (1977).



1917 Educación (1917-1922) Managua 
Pero las más consistentes revistas de esa época fueron las que se sustentaban en la obra educativa de los Hermanos Cristianos de la Salle en la capital.



1917  El Renacimiento (1917), Bluefields

1918- Revista Femenina ilustrada (1918-1920) Managua
 


Femenina Ilustrada, órgano de los anhelos educativos de Josefa Toledo de Aguerri (1866-1962) que marcó un hito en la historia de las publicaciones periódicas nicaragüenses. Atendiendo a los valores de la mujer, sobre todo a su aspecto formativo, "doña Chepita" mantuvo esa revista entre 1918 y 1920 con una definitiva conciencia de su misión, difundiendo literatura feminista y pedagógica de gran valor. 

Josefa Toledo de Aguerri 

Josefa Toledo de Aguerri nació en la ciudad de Juigalpa, departamento de Chontales, Nicaragua, en 1866. Se la conocía por "doña Chepita". Decía de Cervantes y Darío, que eran el prosista y poeta predilectos, respectivamente. 

Fue por mucho tiempo la primera educadora de Nicaragua. Este aspecto lo desarrollaron varios intelectuales, amigos y admiradores, en el Libro de Oro, dedicado a ella en 1950, por motivo de haber obtenido -ese año- el reconocimiento continental de "Mujer de las Américas", convirtiéndose en la única nicaragüense merecedora de este honor. También se halla detallado en la biografía que le consagró Margarita López Miranda: "Una chontaleña en la educación nacional" (1988). 

Junto a Carmela Noguera y a otras graduadas del Colegio de Señoritas, es considerada como la forjadora de la Pedagogía Moderna de Nicaragua. Su carrera abarcó la dirección de varios centros públicos y la fundación de su propio Colegio y de la Escuela Femenina de Prensa, de la Escuela Normal de Señoritas; el Colegio de Señoritas Técnico-Práctico y el Kindergarten Modelo. Sin embargo, su vocación educativa fue más amplia, resultando una escritora pedagógica de grandes capacidades, una ensayista teórica de la enseñanza y autora de teatro escolar. Cultivó, también, la crónica de viaje y la biografía breve, el editorial y el artículo divulgativo, como dan fe media docena de obras. 

Éstas, en el campo específicamente pedagógico, postulaban la rehabilitación de las Escuelas Normales (la de varones, fundada en 1908 y la de señoritas, en 1910); la necesidad de establecer un Consejo Nacional de Instrucción Pública; el concepto "nuevo" de escuela como esfuerzo dirigido, perfeccionamiento progresivo, fe en sí mismo, esperanza en la realización de los ideales y abnegación para un exceso de trabajo en favor de los demás, entre otras cosas.

Como feminista pionera en su patria, bregó por la superación y los derechos de la mujer. Este posicionamiento social tuvo su difusión en las publicaciones periódicas Revista Femenina Ilustrada (1918 a 1820) y Mujer Nicaragüense (1929 a 1930). Asimismo, su Enciclopedia Nicaragüense da fe de su faceta de promotora cultural. De ésta se editó elSegundo Tomo, pues el primero fue destruido por el terremoto de Managua de 1931.

Murió en 1962. 


No fue hasta 1924 que (Montessori), jardines de infancia se institucionalizó en Nicaragua, con la creación de un estado-patrocinado Kindergarten Nacional (Lpez 1988: 49-50). Este Nacional de Jardines Infantiles, sin embargo, no duró mucho tiempo en manos del Estado, por las guerras que tuvieron lugar en Nicaragua durante mediados de la década de 1920 interrumpió su existencia como un Ministerio de Instrucción Pública del Proyecto. El gobierno entregó la tarea a Toledo de Aguerri, que dirigía el jardín de infancia como parte de su Colegio de la década de 1920.




1918 Los Domingos (1918-1924), 
primera revista semanal ilustrada. 

1919 El Ideal Obrero de Bluefields, 



1920 El Esfuerzo Obrero, de Managua, editado por el referido Carmen J. Pérez hijo, con su padre. 



1920 El Heraldo de la Costa (1920),  Bluefields


 

MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS, SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL,
IGUAL REVISTAS PERIODICAS DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.
ESCRIBA A ed@manfut.org

 
-------------------
Imprentas de Nicaragua
 
 
.                                                                                                                                                                                                                                             .......
PRIMERAS IMPRENTAS

La introducción de la imprenta en Nicaragua  data de 1830. La imprenta sirvió para la publicación de los Decretos y Acuerdos tanto ejecutivos como legislativos. La imprenta llegó a Nicaragua 169 años después de ser introducida en Guatemala. 

El 19 de Enero de 1830 el gobierno compró y  comenzó a funcionar la Imprenta del Gobierno, bajo la dirección de Tiburcio Bracamonte en la ciudad de Granada. En ella se lanzó el 30 de Enero de 1830 el primer impreso de Nicaragua conocido hasta hoy: un "convite" para asistir al enterramiento cristiano de las víctimas asesinadas en La Pelona-durante la guerra civil de Cerda y Argüello. Esta invitación la firmaba Cayetano de la Cerda. 

Al día siguiente apareció el primer número de la Gaceta de Nicaragua.
 

1830   Granada   IMPRENTA DEL GOBIERNO 
1841   Granada   IMPRENTA DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA DIRECTOR FRUTO CHAMORRO 1841 - 1842
1834  Granada   IMPRENTA MAYOR DIRECTOR MANUEL ANTONIO DE LA CERDA 1843
1843  Granada   IMPRENTA DE LA LIBERTAD
1847  Granada   Imprenta de La Concepcion 
1849  Granada   Imprenta del Orden 
1857  Granada   Imprenta del Ejército Setentrional 



1844   Masaya  IMPRENTA DE LA LIBERTAD
1844   Masaya  IMPRENTA DEL GOBIERNO
1846   Masaya  Imprenta de Minerva

1846    Managua Imprenta de Minerva (probablemente)
1857    Managua Imprenta del Gobierno
1859    Managua Imprenta del Progreso



1833 León    IMPRENTA DEL ESTADO 
1834 León    IMPRENTA DE LA FRATERNIDAD 
1837 León    IMPRENTA DEL FONDO DE INSTRUCCION PUBLICA IMPRENTA DEL GOBIERNO
                    también conocida como     IMPRENTA DE LA JUNTA DE INSTRUCCION PUBLICA
1840 León    IMPRENTA DEL GOBIERNO 
1844 León    IMPRENTA DEL EJERCITO UNIDO 
1845 León    IMPRENTA DE LA PAZ 
1845 León    IMPRENTA DE DON Toribio y Pedro Argüello 
1845 León    Llamada tambien Imprenta de los Hermanos Argüello ó Sres. Argüello 
1848 León    Imprenta de Minerva 
1850 León    Imprenta del Estado 
1851 León    Imprenta de La Libertad 
1854 León    Imprenta del Ejército Democrático 
1854 León    Imprenta del Gobierno Provisorio 
1855 León    Imprenta del Gobierno 
 
MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS, SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL,
IGUAL REVISTAS PERIODICAS DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.
ESCRIBA A ed@manfut.org
Bibliografía Consultada
--------------------------------
Ver Palláis Lacayo, M
El periodismo en Nicaragua 1826-1876. Edit. Banco Central, 1982;
Catálogo de Periódicos y Revistas de Nicaragua (1830-1930), Hemeroteca Nacional "Manolo Cuadra",
Instituto Nicaragüense de Cultura, 1992.
Aguilar h. Jerónimo (1922) Apuntes para una antología, J. Toledo de
Aguerri, Revista femenina ilustrada, Enciclopedia nicaraguense, Vol II.
Managua, Nicaragua.
Alemán Bolaños G. (1958) Periodismo y periodistas.2 da.Edición 140 p.
Guatemala.
Alemán Bolaños G. (1948) Memorias de un periodista. 60 p. Edit. Diario La
Hora. Guatemala.
Arellano J. E., (1982) Panorama de la literatura nicaragüense, 197 p.,
Editorial Nueva Nicaragua, Managua, Nicaragua.
Bell D. (1985) Modernidad y sociedad de masas: variedad de las
experiencias culturales, D. Bell, Industria cultural y sociedad de masas,
Monte Avila editores C. A,
Bolaños II P. (1977) Periodistas nicaragüenses, F. Cerutti, Obras de Don
Pio Bolaños II, Serie Ciencias Humanas No.6, Colección cultural Banco de
América. Managua, Nicaragua.
Borgen J. F. (1979) Una vida a la orilla de la historia (Memorias) 211 p.
Distribuidora e impresora de libros especializados S.A. Managua,
Nicaragua.
Cabezas R. (1967) El primer editorial del primer diario de Nicaragua,
Revista Conservadora del pensamiento centroamericano. No. 76, p.68-69,
Managua.
Cole Chamorro (1967). 145 años de historia política en Nicaragua, 189 p.
Editora nicaragüense. Managua, Nicaragua.
Cuadra Pasos C. (1964) Historia de medio siglo. 173 p. Ediciones El pez y
la serpiente. Managua, Nicaragua
Cuadra Pasos C. (1967) El primer periodista de Nicaragua, Revista
Conservadora del pensamiento centroamericano. No. 76, p.70-79, Managua.
Darío R. (1987) El viaje a Nicaragua e intermezzo tropical. 290 p.
Editorial Nueva Nicaragua, Managua, Nicaragua.
Halftermeyer G. (1959) Historia de Managua. 3era edición, 408 p. Edit.
Talleres Nacionales, Managua D.N., Nicaragua.
Hamelink C. J. (1998) Aprendiendo el pluralismo cultural: ¿puede ayudar la
sociedad de la información? M. A. Sanchez de Armas. Comunicación y
globalidad: ensayos de ecología cultural. Fondo editorial internacional de
comunicación, México.
Huezo F. (1967) Historia del periodismo en Nicaragua, Revista Conservadora
del pensamiento centroamericano. No. 76, p. 54-64, Managua.
Huezo F. (1967) El primer diario de Nicaragua, Revista Conservadora del
pensamiento centroamericano. No. 76, p.67, Managua.
Miranda López Y., Narvaez de Lara A. (1968) Juan Ramón Aviles y La
Noticia: su obra periodística. (Monografía) 348 p. Universidad Nacional
Autonoma de Nicaragua, Managua, Nicaragua
Montalván J. H. (1958) Breves apuntes para la historia del periodismo
nicaragüense. 88 p. Edit. Universidad Nacional de Nicaragua. León,
Nicaragua.
Rivas A. H. (1967) Ojeada retrospectiva (El libro del Mes) . Revista
Conservadora del pensamiento centroamericano. No. 76, p.1-49, Managua.
Robleto H. (1960) Nido de memorias. 331 p. Libro Mex Editores, Mexico.
Romero E. (1967) Rubén Darío, Periodista, Revista Conservadora del
pensamiento centroamericano. No. 76, p.65-66, Managua,.
Rosales H. (1950) Nicaragua película de una vida., 262 p Gráficos
Guanajuato, México.
Selva C.(1967) El modo de ser político en Nicaragua. Revista Conservadora
del pensamiento centroamericano (Número monográfico). No. 76, Managua
Teplitz B. (1988) Algunos aspectos de la economía urbana durante el
zelayismo, C.Collado, Textos de la historia de Centroamérica y el Caribe,
Editorial Patria, S.A. de C. V. México.
Tirado M. (1983) Conversando con José Coronel Urtecho, 143 p. Editorial
Nueva Nicaragua, Managua, Nicaragua.
_______ (1919) Decreto y reglamento acerca del censo de 1920, 26 p.,
Tipografía Nacional, Managua, Nicaragua.

@MANFUT