CATALOGO DE PERIODISMO EN NICARAGUA

19 de Febrero de 1842  BOLETIN NICARAGUENSE caracter oficial

 
19 de Febrero de 1842

parentemente nació bajo la alarma ocasionada por la presencia del General Morazán en Centro América y se utilizó para dar boletines informativos a la  ciudadanía nicaragüense por eso concluye con la muerte de este Caudillo.

se encuentran en la
Biblioteca Nacional de Guatemala, en la Colección Valenzuela

ejemplar Número 13, de el Miércoles, Octubre 5 de 1842 es el último conocido. 



se encuentran en la 
Hemeroteca Nacional de  Guatemala
Colección Valenzuela

ejemplar número 8  sábado 8 de Junio de 1842.



se encuentran en el Archivo Nacional de Costa Rica

ejemplar numeros 11, de Julio 30 de 1842

ejemplar numero 12 de Septiembre 28 de 1842, 
 
 

 

León Imprenta del Gobierno. 

CATALOGO DE LA EXPOSICION TREINTA AÑOS DE PERIODISMO EN NICARAGUA 1830 - 1860
INSTITUTO CENTROAMERICANO DE HISTORIA UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA.
MAURICIO PALLAIS LACAYO - DR. ANDRES VEGA BOLAÑOS - DR FRANCO CERUTTI - LIC. CARLOS MELENDEZ CHAVERRI -
REVISTA CONSERVADORA DEL PENSAMIENTO CENTROAMERICANO No. 116 DE MAYO 1970

 BOLETIN NICARAGUENSE  19 de Febrero de 1842

 
1842
BOLETIN NICARAGUENSE

Este periodico de  publicación irregular dice el Lic. Meléndez Chaverri que se  inició el sábado 19 de Febrero de 1842, cita que a Marure Alejandro, 1956: 156. 

No se sabe a fuente cierta cuantos números fueron publicados, pero en las investigacio del ya mencionado Señor Meléndez Chaverri, señala que en la Biblioteca Nacional de Guatemala, en la Colección Valenzuela, se encuentra un ejemplar del Número 13, de el Miércoles, Octubre 5 de es el último conocido. 

Del número 8 de fecha sábado 8 de Junio del mismo año, dice, se encuentra en la Hemeroteca Nacional de  Guatemala en la misma colección; asimismo señala que en la Gaceta Oficial de Guatemala, en el apéndice al número 53, de fecha, Julio 28 de 1848 que se encuentra en la misma Hemeroteca ya citada,  hay referencias al número 10 del Domingo 10 de Julio de 1842. 

Los numeros 11, de Julio 30 y el numero 12 de Septiembre 28, se encuentran en el Archivo Nacional de Costa Rica, cuyas fotocopias se encuentran en poder del Dr. Mauricio Pallais Lacayo.

El Boletin Nicaraguense era de caracter oficial y se editaba en León, en la Imprenta del Gobierno.

Su extension era también irregular, pues de los dos números que a mi poder, el No. "1" tiene dos páginas, y está marcado la primera con el Número 15, y el 12, que tiene cuatro páginas, esta marcado con el numero 16.

La superficie impresa, que en una sola columna es de 14.5 por 25 cms.

Fué más bien de tipo informatavo y  se consagraba a dar noticias relativas al regreso del General Morazan a Centro América y en particular a Costa Rica, durante el efímero Gobierno del mismo militar, hasta su muerte en Septiembre de 1842. 

Aparentemente nació bajo la alarma ocasionada por la presencia del General Morazán en Centro América y se utilizó para dar boletines informativos a la  ciudadanía nicaragüense por eso concluye con la muerte de este Caudillo.

Manifiesto de David: 
Francisco Morazán

AL PUEBLO DE CENTRO AMÉRICA

Cuando los traidores a la patria ejercen los primeros destinos, el Gobierno es opresor.

Montesquieu.

Hombres que habéis abusado de los derechos más sagrados del pueblo por su sórdido y mezquino interés! Con vosotros hablo, enemigos de la independencia y de la libertad. Si vuestros hechos, para procuraros una patria, pueden sufrir un paralelo con los de aquellos centroamericanos que perseguís o habéis expatriado, yo a su nombre os provoco a presentarlos. Ese mismo pueblo que habéis humillado, insultado, envilecido y traicionado tantas veces, que os hace hoy los árbitros de sus destinos y nos proscribe por vuestros consejos, ese pueblo será nuestro juez.

Si la lucha que os propongo es desigual, todas las ventajas de ella están de vuestra parte.

Tenéis en vuestro apoyo:

Que os halláis colocados en el poder, y que nosotros nos encontramos en la desgracia.

Que podéis hacer uso de vuestra autoridad para procurarnos acusadores, que nosotros no encontramos tal vez ni un testigo.

Que os habéis constituido en nuestros jueces, y declarado que somos vuestros reos.

Que nuestra voluntaria retirada de los negocios públicos, con un objeto más noble que el que ha podido caber en vuestros corazones, la habéis interpretado como fuga.

Que a nosotros, que no os atrevisteis nunca a vernos cara a cara, nos insultáis atrozmente en vuestra imprenta; y añadiendo el escarnio a la venganza, habéis tomado la mano misma que os ha envilecido para trazar los caracteres de un nombre funesto que no podemos pronunciar sin oprobio, y nuestra expatriación se ha decretado[1].

Y en fin, para complemento de vuestro triunfo, todas las apariencias acreditan que el pueblo que nos va a juzgar os pertenece. Pero no importa. Nosotros tenemos la justicia. Vamos a los hechos.

Cuando vosotros disfrutabais de una patria, no podíamos nosotros pronunciar este dulce nombre. Recordadlo. Vosotros habéis gozado muchos años de los bienes de esa patria que buscáis en vano. ¿Encontraréis en la República de Centro-América algunas señales de ella? No. Aunque le dais hoy este nombre, más extranjeros sois por vuestros propios hechos en el pueblo que os vio nacer, que nosotros en Méjico, en el Perú y en la Nueva Granada. Por la identidad de nuestros principios,  con los que sirven de base a los gobiernos de estas Repúblicas, nosotros hemos hallado en ellas simpatías que vosotros no encontraréis en el propio suelo de vuestros padres (que ya no os pertenece) desde el momento mismo que se descubran vuestros engaños. Pero si aun queréis buscar vuestra patria, la hallaréis sin duda por las señales que voy a daros. Oíd y juzgad.

En vuestra patria cometías culpas que se olvidaban por unas tantas monedas, y a nosotros se nos exponía a la vergüenza pública.

En vuestra patria perpetrabais los más atroces delitos, a los que se les daba el nombre de debilidades para  dejarlos sin castigo, y nosotros sufríamos la nota de infames hasta nuestra quinta generación.

En vuestra patria ejecutabais los crímenes que siempre se quedaban impunes, porque vosotros mismos erais los jueces, y nosotros perdíamos la salud y la vida en los cadalsos.

En vuestra patria ostentabais los honrosos títulos de tiranos, y nosotros representábamos el humillante papel de esclavos.

Esn vuestra patria tenías la gloria tenías la gloria de apedillaros los opresores del pueblo, y gemíamos nosotros bajo la opresión.

Y cuando en vuestra patria, ensanchando la escala de los opresores, defendíais hasta los infames oficios de carceleros y de verdugos, a nosotros se nos exigían los reos y las víctimas.

Y para que nada faltase a vuestra dicha y a nuestra desgracia, así en la tierra como en el cielo, ¡Hasta los santos sacabais de vuestras propias familias!, y los malvados, a vuestro juicio, sólo se encontraban en las nuestras.

Vosotros oíais, continuamente en sus revelaciones, la felicidad que os aguardaba, en tanto que a nosotros sólo se nos anunciaban desgracias.

Vosotros dirigías con confianza vuestras súplicas al pie de los altares, porque hacíais propicios a sus sacerdotes con las riquezas que exigíais al pueblo, en tanto que éste temía elevar sus plegarias,  por no poder acompañarlas con ofrendas….

Y por último, para llenar la medida de vuestro poder y nuestro infortunio, aun más allá de la tumba, en tanto que las almas de nuestros padres vagaban sin consuelo en derredor nuestro, para demandarnos los medios de lograr su eterno descanso, vosotros comprabais el

Cielo que no habías merecido, con los tesoros que os proporcionaban las leyes de un infame monopolio.

He aquí vuestra patria. Recordadla. Pero si aun insistiereis en disputarnos la que por tantos títulos nos pertenece, exhibid vuestras pruebas, que nosotros daremos las nuestras;  y si resultase un solo hecho en vuestro favor contra mil que presentemos nosotros, consentiremos, gustosamente en ser a los ojos del mundo lo que hoy somos a los vuestros.

No es vuestra patria. Porque en 1812, que por la primera vez se ventilaron los derechos de americanos,  vosotros hacías de injustos jueces, de viles denunciantes y de falsos testigos contra los amigos de la independencia del Gobierno absoluto.

Es nuestra patria. Porque en la misma época nosotros nos la procurábamos difundiendo ideas de libertad y de independencia en el pueblo, sin que vuestras amenazas nos arredrasen ni nos intimidase la muerte, ya sea que se nos presentase en la copa de Sócrates, que la encontrásemos al cabo del dogal que quitó la vida al Empecinado o que se pronunciase en vuestros inicuos tribunales.

No es vuestra patria. Porque cuando triunfaron las ideas de libertad en la metrópoli, cuando los patriotas españoles quitaron algunos eslabones a la pesada cadena de nuestra esclavitud, revelándonos de este modo lo que éramos y lo que podíamos ser, vosotros conspirasteis contra el Gobierno Constitucional que se estableciera en toda la monarquía como enemigos de las luces, cooperasteis con aquellos que pretendieron, entonces, independizarse del Gobierno de las cortes y trasladar a la América el Gobierno absoluto de los Borbones.

Es nuestra patria: Porque en el mismo tiempo hacíamos resonar el grito de independencia en todo el Reino de Guatemala. Todo aquel que tenía un corazón americano se sintió, entonces, electrizado con el sagrado fuego de la libertad. Por una disposición de la Providencia, los amigos del Gobierno absoluto de los Borbones.

Es nuestra patria: Porque en el mismo tiempo hacíamos resonar el grito de independencia en todo el Reino de Guatemala. Todo aquel que tenía un corazón americano se sintió, entonces, electrizado con el sagrado fuego de la libertad. Por una disposición de la Providencia, los amigos del Gobierno absoluto de los Borbones,  enemigos de la independencia de España constitucional, se unieron con los independientes de ambos Gobiernos, y proclamaron la separación de la antigua metrópoli el 15 de septiembre de 1821. Y de este modo, vuestros nombres figurarán en la historia al lado de los Reyes Luis IX, Luis XI y otros muchos que trabajaron sin pensarlo, a favor de la democracia, sistema que hoy gobierna en la República de Centro América.

No es vuestra patria: Porque en 1821, acreditasteis con un hecho, que es a los ojos del mundo un grave crimen, vuestro tardío arrepentimiento por haber cometido otro crimen que no es menos grave a los vuestros.

Los remordimientos de vuestra conciencia por haber cooperado a la independencia de un pueblo indócil, que convirtió en su provecho lo que era destinado al vuestro, quisisteis aquietarlos sacrificando a un gran conspirador los derechos de este mismo pueblo:  y en lugar de un viejo monarca, nos distéis un nuevo usurpador:  en lugar de la tiranía de los Borbones, nos disteis el escándalo  de  un emperador de farsa, más opresor porque está más inepto, y su opresión mil veces más sensible,  porque lo ejercía sin títulos, sin tino, con sus iguales y por la vez primera. Es nuestra patria: Porque cuando vosotros, al lado del General mejicano don Vicente Filísola, hicisteis los mayores esfuerzo por conservar la dominación del Emperador Iturbide en los pueblos que había subyugado por la intriga, aunque sin éxito, nosotros procuramos evitarla. Cuando muchos de vosotros, a la retaguardia de aquel General, eráis testigos de los últimos esfuerzos del heroico pueblo salvadoreño, que mal defendido y cobardemente abandonado por su jefe en el momento mismo del peligro[2] sucumbió noblemente,  y con más gloria que la que pudo caber a sus vencedores;  nosotros por este mismo tiempo,  en el propio teatro de la guerra, en Guatemala, Honduras y Nicaragua, corríamos la suerte de los vencidos, por la identidad de nuestras opiniones.

El pueblo salvadoreño, sin armas y abandonado a su propia suerte, hizo impotente la negra intriga que se formara en su seno con innobles miras. [3] Defendió por largo tiempo la más hermosa de todas las causas, adquiriendo por digna recompensa de sus grandes hechos, la inmarcesible de dar al mundo el grandioso espectáculo de un pueblo libre que se regenera, obteniendo, en sus propias derrotas, la reivindicación de los mismos derechos que se la ocasionaron;  en tanto que sus injustos agresores pierden todas las ventajas que les diera su malhadado triunfo.

Por un distinguido favor de la Providencia, los últimos cañonazos que quitaron la vida a los mejores hijos de El Salvador y completaron  en el Reino de Guatemala la dominación de Iturbide, eran contestados por los que se disparaban  en México, para celebrar la completa destrucción de un Imperio que sólo apareció al mundo para oprobio de sus autores.  Y por justo resultado de estos hechos, del Reino de Guatemala, libre del dominio del Emperador Iturbide, en donde habías creado vuestra nueva patria, se formó la nuestra,  bajo un sistema democrático,    con el nombre de República Federal de Centro América.

Si ya que no podéis negar estos hechos, que todo el pueblo ha presenciado, pretendiereis, en vuestro despecho, arrojar de nuevo vuestra acusación favorita, a saber: Que muchos de nosotros nos hemos enriquecido defendiendo la independencia y la libertad, -no pretendo dejaros ni este miserable recurso.

Tal como es para mí de falsa e insultante la proposición, yo la levanto del suelo, en donde la ha colocado el desprecio público, con la fundada esperanza de tirárosla a la cara con doble fuerza.  Si se puede llamar riqueza la que obtuvieron algunos de vuestros jefes militares en el sitio de Mejicanos,  por medio de un mezquino monopolio –estamos todos de acuerdo. Pero si los bienes de los regulares componen la única riqueza que se ha podido encontrar en Centro América, levante la mano el más atrevido de vosotros, y clave en nuestra frente la nota de infame a los que la hubiéramos merecido por este hecho u otro semejante.

Volvamos al asunto. Después de la caída de Iturbide ¿cuál ha sido la conducta que habéis observado?  Yo os la recordaré.

Vuestra debilidad os hizo firmar la Constitución Federal de 1824, y combatirla vuestra perfidia en  1826,  27 y 28.

Con este interés disteis vuestros sufragios de Presidente al señor Arce; y este mismo interés os hizo despojarlos, cuando ya había llenado, en parte, vuestras miras, porque le fuera adversa la suerte en el momento mismo de exterminar a vuestros enemigos.

Vuestra razón de Estado llevó por segunda vez la guerra a muerte a los pueblos de El Salvador, que perpetuaron vuestros jefes  por interés.

Vuestra venganza iluminó por mucho tiempo las oscuras noches de estío con el incendio de poblaciones indefensas, para que la rapaz y mezquina codicia de vuestros militares, que se ejercitaba a media noche, encontrarse alumbrado el camino por donde se condujeran a vuestro campo los miserables despojos que habían librado de las llamas…

Esta devastación, esta mina, que sólo se habría terminado con la dominación a que aspirabais, y que se os escapara de las manos por la imbecilidad y cobardía de vuestros guerreros, desapareció con los triunfos de Gualcho, Mejicanos y Guatemala, y los liberales vencedores acreditaron con la completa reorganización de la República que eran dignos de regir los destinos de un pueblo libre.

Vuestra venganza, jamás satisfecha, y vuestros deseos de dominar, nunca extinguidos, trajeron otra vez la guerra a la República para dar un nuevo testimonio al mundo de vuestras miras, y a los centroamericanos una prueba de todo lo que debiera esperar y temer de sus enemigos.

El Coronel Domínguez, que defendiera vuestra causa con tanto empeño en 1828, invadió los puertos del norte en 1831, se introdujo con fuerzas en el Estado de Honduras, para presenciar sus derrotas, y encontró por último la muerte en la ciudad de Comayagua.

El ex Presidente Arce, que apareció en el mismo tiempo por Escuintla de Soconusco con tropas mexicanas que habían destruido la Independencia nacional, fue completamente batido por el valiente  General N. Raoul. No pudiendo aquel desgraciado Jefe imitar a Moreau, que murió  combatiendo contra su país natal con un valor que atenuara su crimen; ni a Coriolano[4], que obligado a retirarse de las puertas de Roma por las súplicas de la que lo llevara en su vientre, acreditó que no le faltaban virtudes, siguió el ejemplo de tantos griegos que se unieron con los enemigos de su patria para combatirla, y sufrió, como ellos,  el digno castigo en su propia derrota y en las dobles maldiciones de los mercenarios extranjeros vencidos y de sus conciudadanos vencedores.

Esta injusta guerra se terminó con la ocupación del castillo de S. Fernando de Omoa, en donde el malvado Ramón Guzmán, que sirviera en vuestras filas como soldado en 1828, enarboló la bandera española. Después de una lucha obstinada de 5 meses, que diezmara nuestro ejército, y de la epidemia que lo quitara, fue abatida esa señal oprobiosa de nuestra antigua esclavitud por el valiente y sufrido Gral. Agustín Guzmán, que hizo rendir la fortaleza. Y para dar al mundo un testimonio de los extremos opuestos a que pueden conducir vuestras opiniones y las nuestras en el mismo campo en donde está colocada la cabeza de un traidor, hijo de la República, y de vuestro partido, que elevara sobre las murallas del castillo el símbolo de nuestra opresión, existen los sepulcros de mil centroamericanos, del nuestro que lo despedazaran.

No pretendo asegurar que todos vosotros hayáis aplaudido aquel crimen; si puede adivinarse que hubiesen algunos de vosotros que lo vieran con indignación, permítaseme preguntar a los demás; ¿tiene alguna analogía con la rendición de la plaza de San Salvador  en 1823?  ¿Si Fernando VII y la bandera española tienen algo de común con la del Imperio mexicano y Agustín I? ¿Si las garras de la joven Aguila que se ven pintadas en ésta, oprimen o hieren con más fuerza que las del viejo León hispano que se mira en las armas de aquellas que dominaran la América por tres siglos?

Esta guerra, tan fecunda en hechos que ilustraron las armas del Gobierno Nacional, que no fue menos abundante en sucesos que justificaron más y más la causa de los liberales vencedores, arrojó sin embargo elementos funestos de discordia. A éstos se unió el descontento, que naturalmente debió producir una Administración de diez años, continuamente contrariada por los hábitos que dejara el Gobierno absoluto, cuyos resortes tocasteis con oportunidad para preparar la revolución de 1840.

Vosotros, apoyados en el fanatismo religioso, destruisteis en el Estado de Guatemala las obras que los demócratas consagraron a la libertad, en tanto que los bárbaros las hollaron con su inmunda planta.

La profesión de los derechos del pueblo –la ley de la libertad de imprenta- la que suprimió las comunidades religiosas- la que creara la Academia de Ciencias, en que se enseñaban los principales ramos del saber humano, repuesta por vosotros con la antigua Universidad de San Carlos –la del hábeas corpus- los códigos de pruebas, de procedimientos y de juicios, obra del inmortal Livingston[5], adoptadas con el mejor éxito, y tantas otras, fueron al momento derogadas por vosotros y el vacío que dejaron estos monumentos del patriotismo lo llenasteis con nombres odiosos, que recordarán al pueblo su antigua esclavitud y sus tiranos.

En los Estados de Nicaragua y Honduras, los justos deseos de reformas, no satisfechos con las que hiciera el Congreso en 1831 y 1835, fueron de nuevo excitados por dos folletos que escribió el ex-Marqués de Aycinena. En ellos pretendía éste probar que no estábamos bien constituidos, porque los Estados, como en Norte América, no fueron antes que la Nación, y porque la Constitución Federal es más central que la de aquella República.

Proposiciones en su origen insidiosas, risibles en su aplicación y que han merecido el deprecio de los hombres sensatos.

Pretender que las Constituciones de nuestros Estados debieran existir antes que la general, es pedir un imposible, porque los españoles, que nunca fueron ni tan ilustrados ni tan generosos como los ingleses con sus colonos, no nos permitieron otra ley que la voluntad del soberano.

Asegurar que por esta falta no estamos bien constituidos y somos desgraciados, es ignorar las causas que han contribuido a la felicidad de aquel pueblo afortunado.

Afirmar que la Constitución Federal de Centro América es más central que la de los Estados Unidos del Norte, es un insulto que no podrá sufrir con paciencia el que haya hecho una comparación de las leyes.

En fin, atreverse a asegurar ante el público tantas falsedades juntas, es abusar demasiado de su sencillez y buena fe, y del silencio que han observado los centroamericanos ilustrados que conocen que ni los norteamericanos pudieron hacer su felicidad copiando las Constituciones democráticas que habían servido a otros pueblos, ni el de Centro América, en su actual estado, hará la suya adoptando la Ley Fundamental de aquella República si no puede trasplantar al mismo tiempo el espíritu que le da la vida.

Pero  Aycinena sólo ha tenido por mira, al propagar estas doctrinas, producir una revolución, -¡Ojalá sea más afortunado en esta vez que lo fuera con su familia en la del Imperio mexicano, que defendieron con tanto ardor!

Si el Duque de Orleans encontró en la guillotina el castigo de haber anarquizado al pueblo francés, aparentando para subir al trono ideas liberales que no profesara,  descendiendo de lo grande a lo pequeño, debe tener igual suerte Aycinena, que usa de los mismos medios para recobrar sus honores.

Ni el oro del Guaya, ni las perlas del Golfo de Nicoya, volverán a adornar la corona del Marqués de Aycinena;  ni el pueblo centroamericano verá más esta seña oprobiosa de su antigua esclavitud;  pero si alguna vez brillase en su frente este símbolo de la aristocracia, será el blanco de los tiros del soldado republicano.

Y para que nada faltase de ignominia y funesto a la revolución que habéis últimamente promovido, apareció en la escena el salvaje Carrera, llevando  en su pecho las insignias del fanatismo, en sus labios  la destrucción de los principios liberales y en sus manos el puñal que asesinara a todos aquellos que no habían sido abortados, como él, de las cavernas de Mataquescuintla.[6] Este monstruo debió desaparecer con el cólera  morbus asiático que lo produjo. Al lado de un fraile y de un clérigo [7] se presentó  por la primera vez revolucionando los pueblos contra el Gobierno de Guatemala, como envenenador  de los ríos que aquellos conjuraban, para evitar, decían,  el contagio de la peste. Y contra este mismo Gobierno, fue el apoyo de los que en su exasperación le dieron parte en la ocupación de la ciudad de Guatemala, Fue su peor enemigo cuando estos quisieron poner término a sus demasías y vandalismo, y su más encarnizado perseguidor y asesino cuando el salvaje se uniera con vosotros.

Es necesario que no se ignore la conducta de este insigne malvado, que ha excedido con sus crímenes a todos los tiranos sin conocerlos. Su vida forma una cadena no interrumpida de delitos, acompañada de circunstancias horrendas.
 

El fusilamiento de varios jueces de circuito, en cuyo número se cuenta el ciudadano F. Zapata, que ejercía sus funciones en Jalpatagua[8], es de este número.

Como en todos los pueblos, lo primero que hizo Carrera fue incendiar en la plaza la ley que establecía el juicio por jurados, y los códigos que eran el espanto de los malvados, porque se habían sentenciado en pocos días, con arreglo a ellos reos de muchos años.
 

En seguida hizo colocar al juez Zapata en el lugar destinado al suplicio, a tiempo que pasaban de camino, para la ciudad de El Salvador, las señoritas Juana y Guadalupe Delgado. Juzgando sin duda, el malvado asesino, que todos tenían un corazón que se complaciera como el suyo con la muerte de la inocente víctima, las obligó a presenciar la ejecución, a pesar de sus súplicas y lágrimas para evitarla, y de sus esfuerzos para separarse de aquella escena de horror.

El rapto, entre tantos raptos, de una joven doncella que vivía con sus padres en la hacienda de la Laguna de Atescatempa[9], fue acompañado de circunstancias que no deben ignorarse.

Carrera, que había visitado a esta honrada familia, y de ella recibió diversas insinuaciones de cariño, quiso retribuirlas con un crimen, como acostumbra.

Para ocultar el malvado su perfidia la que era el objeto de sus torpes deseos, recurrió a otro crimen, que pudo producir peores consecuencias por el gran compromiso en que puso a su Gobierno.

Hizo disfrazar a un oficial para que, a la cabeza de algunos soldados que debieran suponerse salvadoreños, y por consiguiente enemigos, ocupasen en la noche la casa de la hacienda. A pretexto de los dueños de ella hicieron servicios a Carrera, tenían orden de reducirlos a prisión y conducir a la joven hacia el Estado de El Salvador. El bandido, con un considerable número de soldados, debía encontrarse con ellos en el camino, y éstos contestar al ¿quién vive? El Salvador libre. A esta palabra de guerra se convinieron hacerse, mutuamente, fuego las dos fuerzas. Sin usar de las balas, dispersarse los fingidos salvadoreños en seguida y dejar en sus manos la causa inocente de tanta maldad para exigirle su deshonra en premio de haberla salvado.

Todo se habría ejecutado a satisfacción de Carrera, si la Divina Providencia no hubiera destinado, en justo castigo, una bala que se introdujera en el pecho cuando se batían, en apariencia las dos partidas. Esta bala, en concepto de algunos, se puso por casualidad en el fusil;  pero otros creen haber sido dirigida por la venganza del oficial que había sido, en otro tiempo, maltratado por Carrera;  lo cierto es que se le condujo preso a Guatemala, con los soldados que le acompañaban para cumplir las órdenes de su General.
 
 

La gravedad de la herida, que lo obligara a sacramentarse, no le hizo olvidar el único trofeo de su infernal campaña, que condujo por la fuerza a su cuartel general de Jutiapa. La joven tuvo el profundo sentimiento de que su criminal raptor sanase de la herida, y su desgraciada familia sufrió su deshonra sin quejarse.

La noticia de este hecho obligó a separase del Gobierno al Presidente del Estado de Guatemala, ciudadano Mariano Rivera Paz, para andar 27 leguas de mal camino, con el único fin de expresar al malvado el sentimiento que le causara ver derramar la sangre preciosa del caudillo adorado de los pueblos. Sangre que con estas mismas palabras, tuvo el descaro de reclamar al Gobierno del Estado de El Salvador, llevando adelante, para paliar el crimen cometido por Carrera, la infame trama que éste urdiera para ocultarlo.
 

La muerte del Diputado Cayetano Cerda, que lo obligara Carrera a cenar en su mesa en señal de amistad, y la mandara asesinar en seguida por el mismo centinela que lo guardaba.
 

La muerte que dio con su propia lanza a un elector de Cuajiniquilapa[10], que se negó a prestarle su voto.

El asesinato de todos los heridos del 19 de marzo en la plaza de Guatemala, ocupada a la bayoneta, evacuada después, rompiendo la línea enemiga, por falta de municiones y por no haber encontrado los auxilios que ofrecieron los liberales. Asesinato tanto más criminal, cuanto que se habían tratado con las debidas consideraciones  al oficial

Montúfar [11] y 35 soldados que se tomaron prisioneros en la acción, y respetado al padre Obispo y Canónigos que se encontraron en la catedral, confundidos con los soldados enemigos que se batieron con los nuestros dentro del mismo edificio.

La muerte que dio a cuarenta de los más distinguidos ciudadanos de Quetzaltenango, en cuyo número se cuentan las autoridades municipales, después de haber rescatado a muchos de ellos la vida,  esposas y hermanas con grandes sumas de dinero que Carrera recibió, son los menores delitos que ha cometido este malvado.
 

A este monstruo estaba reservada la invención diabólica de acompañar con su propia guitarra los movimientos del Señor Lavangnini, a quien obligaba a danzar, y los últimos ayes de las cuarenta víctimas que asesinó el 2 de abril en la misma plaza de Quetzaltenango, para acostumbrar así los oídos del pueblo y prepararlo a nuevas matanzas.
 

A este monstruo estaba reservado el acto de mayor inmortalidad y perfidia, que ejecutó en la propia ciudad de Quetzaltenango. Habiendo prevenido al pueblo que se presentase en la plaza a una hora señalada, bajo la pena de muerte, cuando se encontraba ya reunido,  mandó saquear a su tropa toda la ciudad que contiene 25,000 habitantes.

A este monstruo estaba, también, reservado enterrar a los vivos, como lo ejecutó con un vecino respetable del pueblo de Salamá, porque le faltaban mil pesos en que había valorado su vida. A pesar de que su familia le presentó alhajas en doble valor, lo introdujo, sin embargo, en la sepultura que le había obligado a cavar, y lo cubrió de tierra hasta la garganta, dándole después grandes golpes en la cabeza, que le produjeron la muerte, lo abandonó a su inocente familia, que su desolación derramaba lágrimas sobre el cadáver, cargando en seguida el bandido con el vil precio de su infame asesinato…………………………

Pero ¿cuál es el delito que no ha podido perpetrar ese malvado? Existe uno ¡quien lo creyera!, que sólo estaba reservado a vosotros: ¡dar a Carrera, en precio de tanto crimen, el poder absoluto que hoy ejerce en el Estado de Guatemala por vuestros votos!!!
Que nuestros conciudadanos que han presenciado todos estos hechos, desde las prisiones de Belén en 1812, hasta las matanzas de Carrera en la ciudad de Quetzaltenango, en 1840, juzguen y decidan ahora si tenéis algún título para llamaros centroamericanos, y cuáles son los nuestros. Y si, como esperamos, la justicia decide en nuestro favor: si los pueblos patriotas de que se componen los Estados de Nicaragua, Honduras, El Salvador, Los Altos y parte de de Guatemala, han descubierto vuestras pérfidas miras, preparaos, no sólo a abandonar la República, sino a andar errantes, como los hijos de Judea, tras la patria de los tiranos, que buscaréis en vano. Si, en vano, porque la libertad que habéis combatido tantas veces derramando la sangre de sus mejores defensores, ha recobrado el imperio del orbe, que por un don del cielo ejercía en los  primeros tiempos. Los pueblos de ambos mundos profesaban ya su culto; los Gobiernos del nuevo son obra suya, y los del antiguo caen y se precipitan a su voz para no reaparecer más sobre la tierra.
 

David, 16 de julio de 1841

Francisco Morazán

[1] En convenio que celebró últimamente Carrera con el Encargado del Gobierno del Estado de El Salvador se consignó un artículo expatriando a todos los que habían salido de la República, el que aparece firmado por Carrera sin saber leer ni escribir. Nota del General Francisco Morazán. 
[2] El General Arce que mandaba a los salvadoreños los abandonó, por enfermo en los momentos que Filísola iba a atacar la plaza, su salud le permitió huir hasta la República de los Estados Unidos. Nota del General Francisco Morazán.

[3] El General Arce quería entregar a Filísola la plaza de El Salvador, bajo la condición de continuar en el mando como Gobernador de la Provincia. El pueblo, excitado por los ciudadanos Juan Manuel Rodríguez, por el General Espinoza y Coronel  cerda, se opuso y fueron expatriados por Arce los dos últimos. Nota del Gral. Francisco Morazán 

[4] Nota de Anarella Vélez: Cayo Marcio Coriolano, siglo V a. C., déspota que impidió la distribución de trigo al pueblo, fue exilado de Roma. Refugiándose en tierras de los Volscos, a los que había sometido, se levantó  en armas contra Roma, vengando así su exilio. Fue detenido ante las puertas de la ciudad por su madre Veturia y por su mujer Volumnia.

También Coriolano es el nombre de la tragedia de William Shakespeare basada en la vida del legendario dirigente romano. La tragedia gira alrededor de Cayo Marcio Coriolano,  brillante general romano que es desterrado de Roma y dirige un asalto a la ciudad. Sólo el ruego de su madre evita que arrase Roma. Un cambio de opinión que le conduce a la destrucción.

[5] Nota de Anarella Vélez: David Livingstone (médico y misionero británico,1813-1873)  explorador de África, se distingue de otros exploradores por su lucha constante contra la esclavitud

[6] Nota de Anarella Vélez: Mataquescuintla está ubicado en la zona oriental de la República de Guatemala, dentro de la jurisdicción del departamento de Jalapa.

[7] Lobos, cura de Santa Rosa, y   Aqueche, de Mataquescuintla. Nota del Gral. Morazán. 

[8] Nota de Anarella Vélez: Jalpatagua , planicie ubicada en la región  oriental de Guatemala.

[9] Nota de Anarella Vélez: Atescatempa, Jutiapa, Guatemala
 
 

[10] Nota de Anarella Vélez: Cuajiniquilapa, ubicada en Chinandega, Nicaragua

[11] Manuel Montufar, sobrino  del autor de las Memorias de Jalapa. Nota del Doctor Montúfar.
 
 

Tomado de: http://histounahblog.wordpress.com/2009/07/10/manifiesto-de-david-francisco-morazan/

 


Nació en León, el 25 de enero de 1807. Murió en Santa Tecla, El Salvador, el 22 de julio de 1882. 

Fue el primer Director Supremo. Según los historiadores, durante su gobierno hubo absoluta libertad de prensa y se vivió en paz

La problemática exterior se une la situación de desorden interior representado por la rivalidad entre Granada y León, que no pudo subsanar el presidente Pineda pese a llevar la capital a Managua, y la sublevación de León al mando del general Trinidad, que logró vencer el presidente después de lograr refuerzos y ayuda en los países vecinos. 

Las divergencias entre leoneses y granadinos se acentuaron durante el directorio de Fruto Chamorro (1853), que con su inhábil política lo único que logró fue un aumento de conspiraciones, hasta el punto de que el país se escindió en dos zonas con dos capitales y dos mandatarios. 

El de León se denominó director supremo, según la Constitución de 1838; el de Granada se llamó presidente, conforme a la Constitución de 1854. 

Esta dicotomía política ocasionó la actuación de William Walker. Francisco Castellón, el director de León, había contratado con el norteamericano Byron Cóle los servicios de 200 soldados; contrato que pasa a Walker en 1851, año en que inicia operaciones contra Granada, ciudad que toma en 1855. 

Cuando Patricio Rivas, sucesor de Castellón, concede prerrogativas y honores a Walker, pone en peligro la seguridad de América Central, al plantear este último la invasión de las demás Repúblicas. El primer embate lo recibe Costa Rica, que logra derrotar al aventurero; éste no se amilana y, en ausencia de Rivas, se hace elegir presidente con la anuencia de los Estados Unidos (1856). Entre sus medidas cono mandatario mencionaremos: implantación del inglés como lengua oficial, restablecimiento de la esclavitud y la confiscaciónde los bienes al que no colaborase con él, entregándoselos a los norteamericanos.
 

1841

Cardenal Tellería 2000: “No había Director Supremo electo para el Gobierno desde 1838…Interinamente habían gobernado Nicaragua los senadores Patricio Rivas (1838), Hilario Ulloa (1838-1839), Joaquín Cossio (1839-1840) y Tomás Valladares (1840-1841)” (page 269).

March: election (Buitrago / Conservative)

Barquero 1945: “El Licenciado don Pablo Buitrago fué electo popularmente para Primer Director de Estado el 4 de marzo de 1841” (page 52).

Cardenal Tellería 2000: “Se cambia el Título a la más alta autoridad de la República de Jefe de Estado a Director Supremo…Se efectúan elecciones en Nicaragua [el 4 de marzo] y los electores seleccionan como ‘Director Supremo del Estado’ al ciudadano de origen leonés Dr. Pablo Buitrago Benavente” (page 270).

August

Cardenal Tellería 2000: El 2 de agosto de 1841 el “Rey Mosquito apoyado por tropas británicas toma posesión del puerto de San Juan del Norte…[El 22 de agosto] Nicaragua denuncia ante el mundo las pretensiones coloniales del Imperio Británico” (page 270).



1843
April 1: election (Orozco)

El 1 de abril de 1843 se “elige como Director Supremo Interino al Senador Juan de Dios Orozco

Cardenal Tellería 2000: El 1 de abril de 1843 se “elige como Director Supremo Interino al Senador Juan de Dios Orozco para terminar el período del Lic. Don Pablo Buitrago Benavente” (page 274).

April 10

Barquero 1945: “El Licenciado don Pablo Buitrago terminó su período constitucional el 10 de abril de 1843” (page 53).



 


November 15: election (Pérez)

Barquero 1945: “Don Manuel Pérez [resultó] electo por la Asamblea Legislativa para Jefe de Estado de Nicaragua el año de 1843, salió para León a sustituir a su antecesor don Juan de Dios Orozco quien desempeñaba interinamente el Poder, en su calidad de Senador, después del período constitucional del Licenciado don Pablo Buitrago” (page 55).

Cardenal Tellería 2000: El 15 de noviembre de 1843 se “efectúan elecciones entre los electores, pero nadie reúne el número de votos requerido para ser electo Director Supremo del Estado. La Asamblea nombra entonces Director Supremo del Estado al Coronel Manuel Pérez” (page 274).

Díaz Lacayo 1996: “La elección de Manuel Pérez como Supremo Director fue hecha por la Asamblea Legislativa, en 1843, entre varios candidatos que no obtuvieron los votos suficientes para ser electos popularmente. La historia no registra la fecha exacta de su elección” (page 36).

1844 Julio

Cardenal Tellería 2000: El 6 de julio de 1844 el “Imperio Inglés con su armada toma posesión de Bluefields y zonas aledañas, haciendo público y oficial el reconocimiento del ‘Rey Mosco.’…Este acto fue realizado con gran despliegue publicitario por la Gran Bretaña demostrando ante el mundo y en especial ante los Estados Unidos ejercer el protectorado sobre la Mosquitia y el control de la entrada al futuro Canal Interoceánico” (page 275).

November

Díaz Lacayo 1996: 
“(L)os gobiernos de Honduras y de El Salvador [declaran] la guerra al de Nicaragua en noviembre de 1844…Manuel Pérez tuvo que renunciar entregándole el mando a Emiliano Madriz, que fue asesinado por el ejército invasor” (page 36). 

Se hizo “elegir como Supremo Director provisional a Blas Antonio Sáenz y [convocar] a nuevas elecciones” (page 37).

1845
 



 
GALERIA RESEÑAS DE PERSONAJES HISTORICOS
EN EL PERIODISMO DE NICARAGUA


TIBURCIO BRACAMONTE

Director de la primera Imprenta del Gobierno.

El 19 de Enero de 1830, 

Lo indiscutible es que la de Miranda se convirtió en la llamada Imprenta del Gobierno —primera del país— que dirigió don Tiburcio Bracamonte en la ciudad de Granada, asiento de la Asamblea Nacional y de la administración del Director Supremo don Dionisio Herrera. 
 

Fray Payo Enriquez de Rivera

Introdujo la primera Imprenta en
Guatemala, Centroamérica.

16 de Julio de 1660.

Don Pío Bolaños, 
1936: 16, por información que le suministrara Don Ricardo Fernández Guardia de Costa Rica, quien probablemente debe haber tenido en sus manos algún ejemplar del mismo que existía en el Archivo Nacional de Costa Rica, nos hace estar seguro de su existencia, y a su vez fija corno fecha en la que salió a la luz pública el primer periódico de Nicaragua, el día 31 de Agosto de 1830.
Carlos Meléndez Chaverri 

Historiador e investigador de Costa Rica,
sospecha que Carril dueño de la supuesta primera Imprenta de Nicaragua en Rivas pudo haber traspasado la suya a Miranda en Granada.  Parece ser que, a mediados de 1829, ya existía una en Granada —propiedad del extranjero Ildefonso Carril—, que planeaba comprar el Gobierno establecido en León. 

Lo cierto es que el mismo Ejecutivo adquirió otra imprenta al cónsul Pedro Miranda por acuerdo celebrado en Rivas el 19 de enero de 1830. 


Ministro General 
Presbitero Don Agustín Vijil.
Probablemente debe haber estado a cargo de la edición de la Gaceta de 1830.
Periodista de Masaya y autor de muchas Obras.
Gustavo Alemán Bolaños
(1886-1960) 
Expone que el motivo principal que provocó la compre de la Primera Imprenta del Gobierno de Nicaragua, 
fue importada para desmentir las calumnias contra los funcionarios del Gobierno
 
EMIDGIO SUAREZ SOVALBARRO
1936 -  1995
Introdujo en el servicio noticioso la modalidad de la noticia redactada en forma breve.
LIC. GREGORIO SUAREZ  1833
Considerado uno de los Fundadores del periodismo en Nicaragua, y fué el promotor de la Opinion Pública en 1833, durante la Administración de Jose Zepeda.
Don Gregorio actuó como Consejero de Estado.
 

La Aurora de Nicaragüa 
Gregorio Juarez en 1837
No se sabe a fuente cierta quien tuvo a cargo la direccion del periodico.
La Aurora de Nicaragüa en 1837, pero por su forma de redacción y la orientación de su contenido, resulta evidence que uno de sus principales colaboradores lo fue el Lic. Don Gregorio Juarez.

Don Dionisio Herrera

El periódico La Opinión Pública se publicó con caracter oficial, del Gobierno de 
Don Dionisio Herrera, 
en la ciudad de León y en la Imprenta del Estado en 1833.
Opinion del historiador José Dolores Gámez sobre Don Dionisio Herrera.

Don Ermenegildo Zepeda.
1835

Ex Canciller de la República en el tiempo que circuló el Periódico el Telégrafo éra el Ministro General. 

El primer número de éste periodico fue redactado por Don Hermenegildo Zepeda y ademas lo redactaron   Marin y otros prohombres leoneses de la epoca.

Joseph Lancaster 
 El Lic. Gregorio Juarez, 
desde 1830, ya hace visible su preocupacion por la funcion publica colaborando con el Lic. Don Dionisio Herrera quien preocupado por la organización de la educación en Nicaragua, abrió la primera Escuela Normal Lancasteriana en la ciudad de Leon, con la condition de que el Lic. Don Gregorio Juarez, fuese el Director, por ser este uno de los hombres mas ilustrados de su epoca.
ALEJANDRO MARURE 
(1806-1851) 

Notable escritor y jurisconsulto, nació el 28 de febrero de 1806 en la ciudad de Guatemala. Graduado de abogado de la Universidad de San Carlos  Desempeño varios cargos públicos, entre ellos: Diputado de la Asamblea del Estado, catedrático de Historia, Geografía, Derecho Internacional de la universidad de San Carlos.  Efemérides de los hechos notables acaecidos en la república de Centro América, desde el 1821 hasta 1842; Memoria sobre el canal de Nicaragua; Catálogo de las Leyes del Estado de Guatemala; Bosquejo Histórico de las revoluciones de Centro América desde 1811 hasta 1834. 
 
 

 

El 8 de abril de 1840 
Diego Vigil 
y Francisco Morazán navegaron desde El Salvador para Costa Rica y Panamá. Despues del fusilamiento de Morazán el 15 de septiembre de 1842 en San José, Costa Rica se radica en Granada, Nicaragua, en donde permanecio hasta su muerte en 1845.
En 1837, durante su administracion como Gobernante impuesto en El Salvador por el General Francisco Morazan, tuvo que imponer restricciones fuertes en San Salvador debido a la peste de Cólera Morbus. 
Tomás Ruiz 1911 - 1913 

y Benito Miquelena, quienes a través de periódicos manuscritos exhortaban al pueblo orientándolo acerca de los beneficios que le traerían la Independencia.
 

el "Semanario Necrologico de Nicaragua" con el objeto de dar al publico una informacion semanal de los estragos ocasionados por la peste del cólera morbus que hacia pocos dias se habia presentado en el pueblo de Subtiaba, y que se habia extendido por por el territorio de la República, y con el objeto de poder contrarrestar las falsas informaciones que se propagaban, y que no hacian mas que sembrar la confusion en la ciudadania.
General Francisco Morazán Quesada

en Guatemala el Jefe de Estado Mariano Gálvez impulsó un extenso programa de reformas, que se centraron en:
REFORMAS LIBERALES
El libre comercio, - El desarrollo de las exportaciones, - Proteccionismo en la industria textil, - Libertad de religión, - Educación para todos los ciudadanos, -  Así como la implementación del Código de Livingston.
Algunas de estas reformas del Jefe de Estado guatemalteco con el apoyo de Morazán, tuvieron eco en Honduras, pero más aún en Nicaragua y El Salvador, donde el Liberalismo alcanzó altos niveles de popularidad, .. 
 


EL CODIGO PENAL DE LIVINGSTON 

En el año 1821 el Congreso de los Estados Unidos
nombra a Ed Livigston el ordenamiento de un Código Penal y sus procedimientos, éste Código fué adoptado por el Jefe del Estado de Guatemala Mariano Galvéz en el año 1837.

El primer Código Penal nicaragüense fue promulgado en 1837. 

El último Código Penal aprobado por La Asamblea Nacional el dia 14 de Noviembre del 2007 es el quinto código penal.
 

Don Gilberto Valenzuela

La familia Valenzuela, deja a los estudiosos de la Historia y Literatura de Centroamérica un importante legado para el estudio de la cultura impresa. Desde mediados del siglo XIX el funcionario del gobierno de Rafael Carrera José Valenzuela, fue coleccionando extensos conjuntos documentales y bibliográficos de los que Don Gilberto Valenzuela González elaboró un listado inicial que abarca los años 1820 hasta 1860, dando continuidad a estos esfuerzos su hijo Gilberto Valenzuela Reyna, quien lo confeccionó desde el año 1860 hasta 1960 para así completar una colección de 11 volúmenes que sigue siendo referencial para estudiar el desarrollo en el tiempo de la cultura impresa en Guatemala y la región centroamericana.

 
FRANCISCO CASTELLON
 

 


 
INDICE DE LINKS DE PERIODICOS Y REVISTAS  DEL PASADO DE NICARAGUA
PERIODO INICIAL 1830 - 1859
============================================================================

1830  LA GACETA DE NICARAGUA 



trataba sobre negocios de la República 
la copia original se encuentra en el Archivo Nacional de Costa Rica
No. 1 -
31 de Agosto de 1830  *1*
Prebistero 
Don Agustin Vijil
Granada Imprenta del Gobierno

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1833  LA OPINION PUBLICA 



no indica periocidad.
Carácter Oficial del Gobierno de
Don Dionisio Herrera.

Su tendencia éra ilustrar de los males que traia consigo la Guerra Civil y también publicaba noticias oficiales del Congreso Federal.


Ejemplar No 1 - 
posiblemete en Abril de 1833

Copias de las siguientes se encuentran en:

Biblioteca del Instituto Centroaméricano de Historia Universidad centroaméricana Managua.

Ejemplar No. 2 - único conocido.
9 de Mayo de 1833

S.C. *2*
 
 

*2*:
Está rubricada con esas iniciales S.C.
 

León Imprenta del Estado

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1835  TELEGRAFO NICARAGUENSE 

Telégrafo Nicaragüense
su aparicion fue una consecuencia de la resolucion dictada 
por la Asamblea el   19 de Mayo de 1835.

se puede encontrar en el Archivo Nacional de Costa Rica, en la Sección Federal, año de 1835, 

Legado No. 357
No. 1 - 
20 de Agosto de 1835.

Legado No. 374
No. 5 -
20 de Octubre de 1835

tuvieron alguna participacion el: 

Ministro General 
Don Ermenegildo Zepeda. 

éste periodico lo redactaron Zepeda, Marin y otros prohombres leoneses de la epoca.

León Imprenta del Estado,

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 1837  SEMANARIO NECROLOGICO DE NICARAGUA 


Semanario Necrológico de Nicaragua

con el objeto de dar al publico una informacion semanal de los estragos ocasionados por la peste del cólera morbus que hacia pocos dias se habia presentado en el pueblo de Subtiaba, y que se habia extendido por por el territorio de la República, y con el objeto de poder contrarrestar las falsas informaciones que se propagaban, y que no hacian mas que sembrar la confusion en la ciudadania.
 


Originales se encuentran en el Archivo Nacional de Costa Rica, Sección Federal, año de 1837, 

Legajo No. 408

1.- 
12 de Junio de 1837

Legajo No. 403

No. 4 
lo. de Julio de 1837 

No. 5 
8 de Julio de 1837

No. 6 
15 de Julio de 1837

No. 7 
22 de Julio de 1837 

No. 8 
16 de Agosto de 1837
 
 
 

 

director redactor principal al Agente General de Salubridad Publica, 
Don Eusebio Jiron, 

y como principal colaborador al Delegado de Subtiaba, Sr. Don Luciano Flores. 

no seria extra?o que en la publicacion de este semanario haya tornado alguna participacion el Lic. Don Gregorio Juarez, pues este era un medico de conocida reputacion

León Imprenta del Fondo de Instruction Pública

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1837  AURORA DE NICARAGUA 


-Aurora de Nicaragua

9 de Septiembre do 1837
En el trataran de la moral publica, de las de las Instituciones del Estado, y en todos los ramos de la Nacion, principalmente del de Hacienda; y asimismo, admitian comunicados instructivos, utiles y concisos.
 

Los originales, tanto del prospecto como del numero 2 se encuentran en el Archivo National de Costa Rica, en la Seccion Federal 
Legajo  Nos. 433, 401 y 426.
por su forma de redacción y la orientación de su contenido, resulta evidence que uno de sus principales colaboradores lo fue el Lic. Don Gregorio Juarez.   León  Imprenta del de Instrucción Pública

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1837  EL CENTINELA DE NICARAGUA 


año de 1837,
No se conoce con exactitud la fecha en inicio su publicación,

emigrados politicos opositores gobierno de Zepeda y Nuñez, con el propósito de atacar al regimen nicaraguense. 
 

referencia se encuentra en el Archivo Nacional de Costa Rica, Sección Federal, año 1237. 

Legajo: No. 407. 

ni tampoco el número de ejemplares que salieron 

éra publicado periodicamente

Asilados nicaraguenses en El Salvador 
ni quienes lo dirigieron. 
San Salvador en San Salvador, 

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1838  LA CENTELLA 

Aparentemente é1 salió en el año de 1838. Este periódico es desconocido en Nicaragua 
no hemos podido obtener ninguna información. 
no hemos podido obtener ninguna información.  no hemos podido obtener ninguna información.  no hemos podido obtener ninguna información. 

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1838  DOCUMENTOS SOBRE LOS NEGOCIOS DE LA REPUBLICA 


 Agosto de 1839
numero 1 
Agosto de 1839

se encuentra en la Biblioteca Nacional de Guatemala en la Coleccion Valenzuela, sin numerar.
 

Numero 5. este tiene fecha, Diciembre 4 de 1839.

No hemos podido obtener datos sobre quien o quienes participaban.  León  Imprenta del Fondo de Instruccion Publica 

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 1840  EL REDACTOR NICARAGUENSE 

martes 11 de Diciembre de 1849

vocero oficial del Gobierno presidido interina como Director de Estado por el Senador Don Patricio Rivas, y había sido nombrado el 25 de Agosto de 1840 y que había tomado
posesión el 31 del mismo mes, 


Biblioteca Nacional de Guatemala, en la Colección Valenzuela
Universidad de California, en la Berkeley Library

No. "1" hasta Febrero 5 de 1850
 
 

 

siendo su Ministro General, Don Francisco Castellón, que probablemente con el Señor Carvajal; sean quienes hayan tenido la Dirección de este periódico;  León Imprenta del Gobierno

PROXIMO EN CATALOGO DE PERIODISMO DE NICARAGUA EN ORDEN CRONOLOGICO
1841  MENTOR NICARAGUENSE 


13 de Julio de 1840,
se caracterizaba por la publicacion de informacion general de interes para la ciudadania, tanto la forma de evitar la propagacion de la viruela por medio de la vacuna, como de noticias referente a la Asamblea Legislativa, 
Los originales se encuentran en el Archivo Nacional de Honduras, desde el No. "1", hasta el numero 22, segun la guia de los documentos microfotografiados por la Unidad Movil de Microfilm de la Unesco, en la Republica de Honduras por encargo del Instituto Panamericano de Geografia e Historia, que indica en la página 190 que estos periodicos se encuentran en el legajo 2370. Don Francisco Castellon que probablemente con el Senor Carvajal; sean quienes hayan tenido la Direccion de este periodico;  Leon,  Imprenta del Gobierno 

 

PROXIMO EN CATALOGO DE PERIODISMO DE NICARAGUA EN ORDEN CRONOLOGICO
1842  BOLETIN NICARAGUENSE


 
19 de Febrero de 1842

parentemente nació bajo la alarma ocasionada por la presencia del General Morazán en Centro América y se utilizó para dar boletines informativos a la  ciudadanía nicaragüense por eso concluye con la muerte de este Caudillo.

se encuentran en la
Biblioteca Nacional de Guatemala, en la Colección Valenzuela

ejemplar Número 13, de el Miércoles, Octubre 5 de 1842 es el último conocido. 



se encuentran en la 
Hemeroteca Nacional de  Guatemala
Colección Valenzuela

ejemplar número 8  sábado 8 de Junio de 1842.



se encuentran en el Archivo Nacional de Costa Rica

ejemplar numeros 11, de Julio 30 de 1842

ejemplar numero 12 de Septiembre 28 de 1842, 
 
 

 

León Imprenta del Gobierno. 

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1843  BOLETIN DEL PUEBLO 
 

1843
 Era de posicion conciliadora de parte de los editores,con relacion a los interes del pueblo y a las actuaciones del Gobierno y destinaba a hacer  comentarios sobre hechos ligados al Gobierno de Estado y de Centroamérica, 
Se encuentra originales en
Biblioteca Nacional de Guatemala en la Colección Valenzuela

Ejemplar No 1.
sin fecha año 1843.

Ejemplar No. 4   viernes 4 de Agosto de 1843 

Ejemplar No. el 7  lunes 7 de Agosto de 1843.

León  Imprenta de la Fraternidad, 

 

 

GALERIA DE ESCRITORES DE NICARAGUA
CATALOGO DE PERIODISMO EN NICARAGUA
manfut
CATALOGO DE LA EXPOSICION TREINTA AÑOS DE PERIODISMO EN NICARAGUA 1830 - 1860
INSTITUTO CENTROAMERICANO DE HISTORIA UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA.
MAURICIO PALLAIS LACAYO - DR. ANDRES VEGA BOLAÑOS - DR FRANCO CERUTTI - LIC. CARLOS MELENDEZ CHAVERRI -
REVISTA CONSERVADORA DEL PENSAMIENTO CENTROAMERICANO No. 116 DE MAYO 1970
version internet Ed Manfut Octubre 2009