DIRECTORIO DE
ESCRITORES DE NICARAGUA

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Espinoza Mario Fulvio
La Prensa
 Sindicato del Periodista ( 300 miembros afiliados )
“Managua 1900”,


El presidente de la UPN filial Granada, Francisco Carcache Franco, dio la bienvenida a los periodistas participantes en el Palacio de la Cultura “Joaquín Pasos”, para crear la Fundación “William Ramírez”.
UPN Filial Granada
La directiva de la fundación está compuesta de la siguiente manera: Mario Fulvio Espinoza, presidente; Manuel Eugarrios, vicepresidente; Rolando Cruz, secretario ejecutivo; Danilo Aguirre, tesorero; José Esteban Quezada y Carlos Castillo, vocales y el decano del periodismo nicaraguense, Rodolfo Tapia Molina, como fiscal.



 
Espinoza Ronaldo
Apartado Postal  62. Jinotega.
Tel.: 0632-4286.

 
 
 

 Flakoll Alegría Erick
De donde fue el Rest. China Palace, 2c. al Sur, 
3c. arriba, lc. al lago, Casa # 50.
Tel.: 278 4129, Of. 267 3006.

 

 
 

Fajardo José Floripe
Bo. Carlos Nuñez de la parada del Indio 1 cuadra al Norte 
y 150 vrs. Noroeste 007, 
Estelí.
Tel.: 0713-7183.

 
 
 

 Fernández Francisco de Asís
De la Clínica Tiscapa, 20 vrs. arriba.
Tel.: 277 0808 casa /222 3333 ext 3 116. Oficina cell. 088 76550.

 

 
 

 ANSELMO FLETES BOLAÑOS (1878-1930

 ANSELMO FLETES BOLAÑOS (1878-1930) Y SU “NACIONALISMO”
por Jorge Eduardo Arellano
Otra campaña, distinta a la de Barreto /Ayón, o mejor, concentrada en general de las manifestaciones folclóricas de los nicaragüenses, fue emprendida a principios del siglo XX por el escritor granadino Anselmo Fletes Bolaños. Su postura ante el habla no es del todo purista, como en los casos de los filólogos Barreto y Ayón, sino que reconoce el americanismo, cuya norma de uso para él resulta tan respetable como la de Madrid. Por ello, en materia lexicográfica, Fletes Bolaños debe ser considerado nuestro primer “nacionalista”, ya que su actitud respondía a una necesidad cultural: la autoafirmación nacional. No olvidemos que casi toda su labor la desarrolló durante las dos ocupaciones militares de Estados Unidos (1912-1925 y 1926-1932), falleciendo dos años antes que los elementos militares de la misma ocupación abandonasen el país.

Significativamente, Fletes Bolaños murió a consecuencia del maltrato de la policía estadounidense, tras una constante lucha diaria por conservar, recrear y difundir las más vivas expresiones de nuestro pueblo. Al respecto, su bibliografía fue extensa; pero mal impresa en folletos de circulación escasa. En cuanto a la lexicografía, no dejó un volumen apreciable, mucho menos sistemático. Apenas logró divulgar fragmentos de sus trabajos en publicaciones periódicas, como su revistilla Gil Blas, pertenecientes a obras que solía citar casi siempre que se le presentaba la oportunidad: Diccionario de nicaraguanismos, Conversaciones con el pueblo, Fraseología al natural, Vocabulario folklórico nica, Paremiología nicaragüense, etc.

Sin duda, él fue el primero en denominar Diccionario de nicaraguanismos lo que Barreto llamó Voces y locuciones usadas en Nicaragua. En este sentido se anticipó a otro “nacionalista” de la América Central: Carlos Gagini (1865-1925), quien había transformado una obra anterior de orientación correctiva y castiza en un Diccionario de costarriqueñismos (1919), pues el nicaragüense ya había concebido y elaborado parte de su Diccionario de nicaraguanismos en 1908. El 9 de abril de ese año, en efecto, le escribía a Rubén Darío: “Como usted me considera a mí más filólogo que humanista, opinión en la que usted no está solo, tengo el gusto de enviarle unos ejemplares de Gil Blas que contienen la letra A de mi Diccionario de nicaraguanismos (citado en Jorge Eduardo Arellano: “Correspondencia nicaragüense del Seminario-Archivo Rubén Darío”, La Prensa Literaria, 17 de febrero, 1974.)

Al año siguiente, Fletes Bolaños colaboraba en la revista salvadoreña Centroamérica intelectual (San Salvador, 2ª época, Núm. 7-9, julio-agosto, 1909) con 30 entradas correspondientes a letras de la A a la Y de su Diccionario de nicaraguanismos, especialmente “refranes, modismos, expresiones, etc.” Otra lista similar, consistente en 47 entradas, figura al final de su folleto Regionales (Managua, Tipografía y Encuadernación Nacionales, 1927, pp. 1927, pp. 97-103) con el título Explicación de los nicaraguanismos usados en esta obra. Pero sus trabajos más conocidos y extensos aparecieron en Chile, inspirados por estudiosos de ese país como el alemán Rodolfo Lenz (1863-1938) y Ramón A. Laval (1862-1929), autor de Contribución al folklore de Carahue (1916). Esta obra, y algunas de Lenz, llegaron a sus manos enviadas por los autores de las mismas, con quienes mantenía correspondencia.

Otra colaboración suya en la misma fuente se tituló Fraseología comparada de Chile y Nicaragua (Tomo LXIV, Núm. 68, enero-marzo, 1930. pp. 185-193), a partir de la obra referida de Laval. En ambos trabajos predomina, antes que una atenta descripción científica, una tendencia festiva o folclorista; no obstante, constituyen intentos comparativos serios de hablas hispanoamericanas, sin superar el trabajo de Barreto, ya citado, sobre Colombia y Nicaragua.

Pese a sus deficiencias, Anselmo Fletes Bolaños es uno de los fundadores de la filología nicaragüense, ya que su obra representa la actitud lingüística “nacionalista” asumida por su generación.
 
 

 Galich Franz
Apartado 613, Managua.
Tel.: 088 15019 o Universidad UPOLI.
Tel.: 289 7740 289 7744

 
 
 
 Gallo María
De Montoya 1 1/2 c. arriba, Frente Ruta Maya
Tel.: 249 7213.

 
 

García Rojas Hamlet
Colonial Los Robles, del Gimnasio Atlas 1c. arriba, 
10 vrs. al Sur, o Iglesia Evangélica Contiguo Shell Plaza el Sol.
Tel.: 277 4678 casa, y 277 0007.
Ofic. Apto. C-45 Ofic. 270 1600-1.
e.mail: uenic@tmx.com.ni

 
 

García Romano Porfirio
Del Semáforo del Zumen, 1 1/2 c. al Sur, 
mano derecha, costado opuesto de Radio Istmo, # 324, 
Colonia Héroes y Mártires del Bocay,
Tel.: 260 3712.

 
 
 
Gordillo Mercedes
Antigua Entrada UNICA, 
a la derecha una sola calle adquinada al tope, se dobla a la izq.,
segundo portón de malla
Tel.: 276 2249 / Fax 276 2249.

 

Mercedes Gordillo (1938), se ha revelado como escritora desde 1993. Además de escritora y poeta es crítica de arte con numerosos artículos publicados en diarios dentro y fuera del país. Museóloga, directora de Galería Tagüe, diplomática, curadora de importantes exposiciones nacionales e internacionales como Iberoamericana Pinta, la más grande exposición presentada en Nicaragua.

Actualmente prepara una novela (aún sin título); Cantos de Arena (poemario); Grandes pintores latinoamericanos (Antología), poemas en prosa.

A continuación publicamos uno de sus trabajos aparecido en el diario El Universal de México el 4 de junio en la columna Cuevario del famoso dibujante José Luis Cuevas.

José Luis Cuevas (México, 1934) Cronista del dolor

Cronista del dolor, atrapado en la triste vida del paisaje oscuro, humano, sensual y descarnado. Zarpazo, tintas, papeles, obsesiones entre gritos y gusanos cerebrales. Saturno continúa devorando... Cráneo universal, memorial de la conciencia torturada. Antiguas piedras de tu calle ven pasar al gato triste, solitario, poderoso.

Agosto, 1996
 
 

GLORIA GUARDIA

GLORIA GUARDIA nacida en Panamá en 1940, narradora, crítica, ensayista y periodista, es hija de madre nicaragüense y de padre panameño, de donde se le tiene como una escritora centroamericana en litigio.
Hizo sus estudios primarios en Panamá y los superiores en Estados Unidos (Vassar College y columbia University) y Europa. Doctora en Literatura Hispánica de la Universidad de Complutense de Madrid.
Asociación Nicaragüense de Escritoras
 

Onofre Guevara
La Prensa
Managua 1900

 
 
 
 
 
 
Guido Danilo
Montoya 3c. al lago lc. abajo, 10 vrs. al lago.
Tel.: 268 5266 / 088 14419.

 

 

Danilo Guido:

Danilo Guido, nació en Managua. Joven escritor que ha sentido la inclemencia del sistema y con esta obra rememora la visión ingenua de un adolescente soñador ante la vida y la confianza en los ídolos de barro que un día se quebraron.

Ha publicado artículos literarios, jurídicos, en revista y El Nuevo Diario desde 1986.
Publicó su libro "Testimonio de aquella década..." (1996). Publicó una obra de Poesía en 1998, bajo el título "Depresión..."
 
 


ADVERTENCIA

El tiempo cumpliendo su razón de/ ser.
Veo hoy las líneas de ayer
y no sé si mostrar a mis amigos
esas carnes adolescentes
que aún intactas
se llenaron de manchas y polillas.-
Vuelvo a tratar con esas ideas vírgenes
atrapadas en mi juventud...
 
 

Guido Clemente
Del Colegio Chepita de Aguerri de Ciudad Jardín 2c al Sur.
Telefax: 244 2974. Celular: 086 55519.

 

4 DE ENERO DEL 2004 / La Prensa

 El polifacético doctor Guido

Jorge Eduardo Arellano

El doctor Clemente Guido (La Jagüita, Managua, 20-II-1930) convoca en su personalidad, al menos, cuatro facetas. Primero: la de médico especializado en obstetricia y cáncer ginecológico en Brasil. En efecto, durante más de treinta años fue jefe del Servicio de Oncología en Managua y publicó —aparte de Dismenorrea (1958), su tesis de grado en la UNAN— diecisiete trabajos sobre el tema en revistas científicas del extranjero, algunos traducidos al inglés. Además, fue uno de los fundadores de la Casa del Médico y presidente de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia.

En segundo lugar, destaca su opositora militancia al sistema dictatorial del somozato como miembro afiliado al Partido Conservador pero con manifiestas posiciones de avanzada. De esta experiencia dan testimonio sus Noches de tortura (1963), que alcanzó tres ediciones: Los principios conservadores actualizados/ Pluralismo político y sistemas electorales (1978), Ideas políticas de un conservador demócrata (1980) y Conservatismo en marcha (1982). Dos años después sería candidato presidencial por el Partido Conservador Demócrata.

Una tercera faceta que lo distingue es la de narrador. Aparentemente marginal, no complementa las anteriores: más bien lo definen mejor y realizan. Dos libros de cuentos: Prosa roja (1965) y Escucha Cristo (1970), otro de relatos para niños: Papito, contame un cuento (1996), más cinco novelas lo acreditan como un fabulador sostenido. Así lo demuestran las tres ediciones de su más leída: El pájaro del dulce encanto (1974, 1975, 1978) que se tradujo al polaco y, parcialmente, al portugués; El Chipote (1979), una apología del Guerrillero de América desde la mitología náhuatl y El sueño del tío Billy (1999). Otras dos obras narrativas, menos logradas, fueron las novelas cortas Lodo sangriento y Sangre y fuego, ambas editadas en 2001, aunque originalmente concluidas la primera en 1948 y la segunda en 1950.

La guerra civil de 1854 es el contexto histórico que vincula este par de primicias. Pero su mejor obra es El sueño del tío Billy, a la que dedicaré los párrafos siguientes, no sin antes reconocer en su autor un auténtico ciudadano, un profesional honesto y un escritor nato y de garra; en fin, un inclaudicable struggleforlífero (“luchador por la vida”), como diría nuestro Rubén. Por distancia generacional no le traté a fondo, pero siempre me admiró la concentración y conciliación en su persona de esas tres vocaciones y de una más: la deportiva. El doctor Guido, como nadie, disponía sabiamente de su tiempo para practicar la natación, el judo y el ajedrez, sobresaliendo en esta actividad mental al dejarnos un libro curioso: Antología de aperturas del ajedrez nicaragüense.

Pasando a su novela El sueño del tío Billy, no es sino una extensa narración —amena, sencilla e integral— de la Guerra Nacional Centroamericana, período cuya ficcionalización inició Hebert Hayens hacia 1880 con la obra Under the alone star (Bajo la estrella solitaria) y prosiguió Henry Clinton Parkhurst entre 1909 y 1910. Pero ambas obras —la novela de Hayens y las crónicas de Parkhurst— están concebidas desde la perspectiva estadounidense, o sea: manifiestan su admiración por la aventura walkerista. Por lo contrario, la novela más reciente que antecede a la de Clemente Guido se titula Epitafio para un filibustero (Caracas, Editorial Pomaire, 1989) y su autor, el venezolano Nicomedes Zuloaga Pocaterra, la condena desde el punto de vista latinoamericano.

El sueño del tío Billy (título desacertado, pues “tío Billy” llamaban a Walker, cariñosamente, sus hombres; y Guido no adopta al punto de vista de ellos, sino que cuenta su versión desde la perspectiva “nica”) carece de ese tono. Es más objetivo y escrita en tercera persona. El doctor Guido no altera ni distorsiona los hechos históricos, sino que se sustenta en ellos para desarrollar su ficción, para entrelazar los personajes históricos y los inventados. Y no está exenta de humor, expresado en la incorporación de simpáticos y numerosos personajes, no todos ficticios, como los Bisturices Armónicos que luchan en las tropas nacionales, a las cuales entretienen con su música. Así, ese famoso trío contemporáneo de músicos y colegas médicos es fraternalmente homenajeado por el doctor Guido, cuyo humor lo expresa también en el uso del “lenguaje beisbolero”.

La novela El sueño del tío Billy es disfrutable desde su primera línea (“Los ojos de aquel jinete eran amarillos como los de una tigre”) hasta la última (“Era el 12 de septiembre de 1860”), cuando Walker es fusilado oyendo la orden de fuego emitida por un niño: su hijo con la Niña Irene O’Haran. Al doctor Clemente Guido no se le escapa ningún hecho importante de la guerra civil de 1854 y de la Guerra Nacional; está muy bien documentado y asimila, al mismo tiempo la tradición oral. Pero su aporte imaginativo es, asimismo, valioso. Sus capítulos, cortos, mantienen la atención y tienen tal estructura que pueden servir de base a escenas de un guión de cine. Del guión de la película nicaragüense sobre Walker y sus secuaces y, naturalmente, de la resistencia patriótica de los nicaragüenses y centroamericanos. Mas éste no es un sueño del tío Billy, sino nuestro.

El autor es secretario de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.
 

célebre autor nicaragüense Clemente Guido, el «Fondo Editorial Cira», acaba de reeditar dos de sus novelas, «Lodo Sangriento» y «Sangre y Fuego», pertenecientes a la riquísima bibliografía nicaragüense de novelas históricas, a la cual Guido además de las mencionadas ha aportado «El sueño del Tío Billy» y «El Chipote», sin poderse dejar de mencionar la exitosa novela «El Párjaro del Dulce Encanto», los cuentos para niños «Papito contame un cuento», los cuentos «Prosa roja» y en el género de testimonio «Noches de Tortura». «Lodo sangriento» transcurre a mediados del siglo XIX, cuando Nicaragua se estremecía con los embates de la guerra civil protagonizada entre timbucos y calandracas. En este ambiente de pólvora y sangre dos hombres se disputan el amor de una mujer, mientras esta se debate en la indecisión agobiante entre aquel con quien se ha comprometido y quiere, y el otro, que ha despertado en ella el fuego de la pasión.
En «Sangre y Fuego» Clemente Guido nos remonta a la época de la guerra civil en 1854, lidereada por Fruto Chamorro en el bando legitimista y por Máximo Jerez en el de los democráticos. En este ambiente el autor logra una crítica directa a los desmanes que se cometen en la guerra, a través de los personajes, y a la vez nos entrega su enfoque y valoración sobre aquella lucha y sus dirigentes.
 
 
 
 
 
 

Gutiérrez Alvaro 0
J inotepe.

 
Gutiérrez Barreto Francisco
Hotel Ticomo,
265 0210 / 265 1427,
Masaya Casa de HeIrnaldo Zúniga. 0522 6677
Caracas: fraguba@cantv.net Apartado Postal: 50818, 
Caracas 1050 A Venezuela.
Tel.: 58-212-7514039.

 
González Marta Leonor
Diario La Prensa.
Tel.: 249 3569 ext. 270 / 249 6928.

 
 Gabuardi Gloria
De la Clínica Tiscapa, 20 vrs., arriba.
Tel.: 277 0808.