Por la no re-elección presidencial en Nicaragua.
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Fruto Chamorro - José Ma. Estrada  - Francisco Castellón  - Nazario Escoto - Patricio Rivas  - Fermín Ferrer  -
William Walker  - Máximo Jerez y Tomás Martínez  - Tomás Martínez - Fernando Guzmán -Vicente Cuadra
-Pedro J. Chamorro  - Joaquín Zavala  - Adán Cárdenas  -  Evaristo Carazo  -Roberto Sacasa - José Santos Zelaya, 
José Madriz  - Juan José Estrada  - Adolfo Díaz  -Emiliano Chamorro  - Diego M. Chamorro  - Bartolomé Martínez  -
Carlos José Solórzano - Sebastián Uriza  -José María Moncada  -Juan Bautista Sacasa  -Carlos Brenes J. 
-Anastasio Somoza  G. - Leonardo Argüello  - Benjamín Lacayo Sacasa  -Víctor M. Román y Reyes  - Luis Somoza D,
Dr. Rene Schick Lorenzo Guerrero, Anastacio Somoza D, Francisco Urcuyo  Daniel Ortega S, Violeta Chamorro,
Arnoldo Aleman, Enrique Bolaños.

1947-1950 
La Asamblea nombró como presidente a Víctor Román y Reyes, y como vicepresidente a Mariano Argüello Vargas. Antes de ser ratificados por los legisladores, éstos firmaron un pacto de honor con Somoza García. En el mismo año el General también signó otro pacto con el conservador Carlos Cuadra Pasos. 

Posteriormente, en 1950 se firmó el pacto de los Generales entre Anastasio Somoza y Emiliano Chamorro. Este acuerdo permitió el desarrollo de elecciones generales con algunas componendas: una Constitución reformada que concedía la ciudadanía a la mujer aunque el voto femenino sólo fue posible a partir de la reforma de la Constitución de 1955; así como la repartición de los cargos antes de efectuarse los comicios. Esto último quedó plasmado en la reforma de la Ley Electoral del 21 de diciembre de 1950. 

1951-1956 Al fallecer en la presidencia Víctor Román y Reyes, el Congreso nombró para concluir el período al senador vitalicio Anastasio Somoza García. Posteriormente, en las elecciones presidenciales, resultó electo el general Somoza García. En esos mismos años se dio una reforma Constitucional para propiciar la reelección del mencionado general. Durante la campaña electoral se produjo la muerte de Somoza García a manos del joven Rigoberto López Pérez. 

Tomado de La Prensa "Historia de Las Elecciones 4-22-02"

 - Victor Manuel Roman V Reyes (1947-1950)
V ictor Manuel Román y Reyes nació en Jinotepe, Carazo, el 13 de octubre de Y 1873, y murió en el ejercicio de su cargo, en Filadelfia, USA-ciudad adonde se graduó de médico muchos años antes y adonde estaba siendo atendido medicamente debido a una dolencia cardíaca-, el 7 de mayo de 1951, exactamente dos semanas antes de las elecciones que ganaría Anastasio Somoza, y que se celebraron conforme al Pacto de los Generales; sus restos fueron traídos inmediatamente a Nicaragua y se encuentran enterrados en Jinotepe.
Conforme al Decreto número tres de la Asamblea Nacional Constituyente, del 15 de agosto de 1947, Victor Manuel Román y Reyes fue designado para ejercer el cargo de Presidente de la República, del cual tomó posesión, precisamente, ese mismo día; anteriormente había desempeñado muchos cargos públicos, principalmente en el ramo de relaciones exteriores, hasta llegar a Ministro dei ramo en la administración de Anastasio Somoza; también fue Ministro de Higiene durante la administración de José María Moncada.
La crisis provocada por el Golpe de Estado de Somoza contra Leonardo Argüello -contenida internamente a través del estado de emergencia-, se había traducido en un renacimiento de las actividades revolucionarias de los emigrados nicaragüenses en los distintos países de la región, esta vez con muchas más posibilidades de organización y de éxito debido a la presencia de la Legión del Caribe. No es de extrañar, pues, que Victor Manuel Román y Reyes se hubiese propuesto atemperar la situación declarándose en su discurso de toma de posesión "Ajeno a prejuicios, sin odios, y con la conciencia libre de culpas, con un deseo vehemente de que mi nombre sea bandera de conciliación nacional, para que unidos todos los nicaragüenses podamos ponernos al servicio de la Patria, en un afán sin límites de sacarla adelante, y de hacerla ocupar el lugar que se merece en el consorcio de l os pueblos".
Tampoco resultó extraño que, a menos de un mes de iniciado su mandato, Víctor Manuel Román y Reyes, el 13 de agosto, en Gabinete de Gobierno en pleno, impusiera la censura de prensa, ni que la Asamblea Nacional Constituyente, casi simultáneamente-en su Decreto número nueve del 18 de agosto-, sujetara "a las autoridades militares para su juzgamiento y castigo (a) los autores, cómplices v directores de estos actos revolucionarios, de bandolerismo, terrorismo o comunismo que llevan a cabo la comisión de delitos o tiendan a la alteración del orden público".

Mientras tanto, Anastasio Somoza, en su carácter de Presidente del Partido Liberal Nacionalista inició conversaciones privadas con Carlos Cuadra Pasos, del Partido Conservador, con el propósito de buscarle una salida a la crisis a través del Pacto Político; pacto que se concretó el 26 de febrero de 1948, un mes después de promulgada la nueva Constitución Política -que fijó el término del período de Victor Manuel Román y Reyes al 1 de mayo de 1952.
El nuevo Pacto Político establecía: 1) convocar a elecciones para Autoridades Supremas; 2) organizar estas elecciones conforme al sistema Dodds (de la Ley Electoral de 1928); 3) garantizar la neutralidad política de la Guardia Nacional, durante el proceso electoral; 4) restablecer la libertad de prensa; 5) dictar un decreto de amnistía amplia; 6) completar el Congreso con siete Diputados y cuatro Senadores del Partido Conservador; 7) llenar las vacantes de la Corte Suprema de Justicia y de las Cortes de Apelaciones con militantes del Partido Conservador; 8) garantizar la participación del Partido Conservador en las Directivas de los Bancos, Entes Autónomos, Comisiones de Vigilancia y Control; 9) preparar un anteproyecto de nueva Constitución Política de consenso bipartidista; y 10) obtener para el gobierno del Victor Manuel Román y Reyes el reconocimiento de los otros gobiernos del Continente (Este Pacto fue desconocido y renegociado por Emiliano Chamorro con el llamado Pacto de los Generales, el 3 de abril de 1950, que consolidó aún más a Somoza).
Anastasio Somoza, entonces, se apuntó un doble éxito: en primer lugar con el reconocimiento del gobierno de Román y Reyes de parte de los Estados Unidos y del resto de los países americanos, y luego con la normalización de la situación política interna, con el apoyo del partido de oposición.
A pesar de todo el gobierno de Victor Manuel Román y Reyes no pudo evitar las acciones revolucionarias de los exiliados nicaragüenses, en una de las cuales, organizada en 1948 -con el apoyo del gobierno guatemalteco de Juan José Arévalo- por los veteranos del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, dirigidos por Juan Gregorio Colindres y Ramón Raudales, resultó muerto Juan Gregorio Colindres, en las cercanías de Jalapa, en la frontera norte con Honduras.
Pero mucho más grave para la administraciónRomán-y-ReyeslSomoza resultó la participación de los exiliados nicaragüenses en la revolución costarricense que dirigió José Figueres Ferrer, en el marco de la Legión de El Caribe; una participación a todos los niveles, que obviamente comprometía al propio Figueres con la liberación de Nicaragua, y que motivó una respuesta obligada de Somoza con la consecuente disputa internacional, en el marco del panamericanismo, tan en boga en ese momento, que terminó en el seno de la OEA con resultados adversos para Somoza.
En justicia, sin embargo, no se le pueden atribuir a Victor Manuel Román y Reyes todos los desmanes de Somoza, pues su posición de subordinación también estaba determinada por la situación internacional, que alcanzó uno de los máximos repuntes de la confrontación este-oeste; por ejemplo: en Europa estalló la crisis de Alemania, y en el oriente lejano la de Corea que provocó la amenaza Washington de recurrir a la bomba atómica; y en América Latina: la crisis interna de Cuba; las acciones militares revolucionarias de Cayo Confites y Luperón, dirigidas por la Legion del Caribe, en la República Dominicana; y el llamado Bogotazo, que se dió en repudio a la situación interna de Colombia, en el momento mismo en que se encontraban reunidos en Bogotá los representantes latinoamericanos para la constitución de la Organización de Estados Americanos.
Y en Centroamérica, además de la ya mencionada revolución costarricense y de una reactivación de la idea de construir el Canal por Nicaragua, en sustitución del de Panamá: el primer intento serio de los Estados Unidos por desestablizar la revolución guatemalteca, un ambiente pre-revolucionario en Honduras, que terminó con la caída de Tiburcio Carias Andino, y la propia crisis interna de Nicaragua; en realidad la situación regional era tan grave que llegó a hablarse de un potencial estado de conflagración centroamericana.
Se percibía tan grave la situación latinoamericana (o se perseguía proyectarla así) que en 1948 Washington llegó a decir que existía un ambiente de rebelión comunista en la región; y más tarde, en 1950, el propio Subsecretario de Estado para América Latina, Edwuard G. Miller, se vió obligado a declarar que su país se mantenía apegado al principio de no-intervención, para justificar su complacencia con las dictaduras militares: fue, desde luego, la época de la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).
Con muchas penalidades, entonces, tantas que probablemente le aligeraron la muerte, Victor Manuel Román y Reyes asumió con dignidad su obligada posiciónmientras él se dedicaba a hacer lo mejor posible en el ámbito de la administración pública.
En efecto, a V ictor Manuel Román y Reyes le corresponde: la nacionalización del Instituto Juan José Rodríguez, de su ciudad natal, y del Instituto de Masaya; la modernización y reactivación del Programa de Reforestación, en todo el país; y la construcción del llamado Palacio de Comunicaciones y del Estadio Nacional; fue, además, el primer Presidente que institucionalizó las conferencias semanales de prensa..
 

Diario Barricada, y recopilación de Aldo Díaz Lacayo 
 
 

Fruto Chamorro - José María Estrada  - Francisco Castellón  - Nazario Escoto - Patricio Rivas  - Fermín Ferrer  - William Walker  - Máximo Jerez y Tomás Martínez  - Tomás Martínez - Fernando Guzmán - Vicente Cuadra - Pedro Joaquín Chamorro  - Joaquín Zavala  - Adán Cárdenas  -  Evaristo Carazo  - Roberto Sacasa - José Santos Zelaya  - José Madriz  - Juan José Estrada  - Adolfo Díaz  - Emiliano Chamorro  - Diego Manuel Chamorro  - Bartolomé Martínez  - Carlos José Solórzano - Sebastián Uriza  - José María Moncada  - Juan Bautista Sacasa  - Carlos Brenes Jarquín   - Anastasio Somoza García  - Leonardo Argüello  - Benjamín Lacayo Sacasa  - Víctor Manuel Román y Reyes  - Luis Somoza Debayle, Dr. Rene Schick Lorenzo Guerrero, Anastacio Somoza Debayle, Daniel Ortega Saavedra, Violeta Chamorro, Arnoldo Aleman, Ing. Bolaños.