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MUNICIPIOS DE CHINANDEGA 
POSOLTEGA CHINANDEGA NICARAGUA
Colecciones manfut.orgBienvenidos a POSOLI TECALT

Catedral
Nuestra Señora 
de Santa Ana




  A=Area territorial/Km² 
P=Poblacion    V=Votos
D=Densidad       INIFOM 96

A         P       V          D
647    132600   77499   205
Alcalde 
CARLOS ALEMAN E.
Teléfonos de Alcaldia:
034-12950  fax 341-3201

A         P       V          D
1308    72447   36140    54
Alcalde 
ASUNCION ALCIDES MORALES 
Teléfonos de Alcaldia: 
034-42219

A         P       V          D
257   41903    24770     167
Alcalde 
 VICTOR SEVILLA MAYORGA
 Teléfonos de Alcaldia:
034-32303

A         P       V          D
124    15331    7680     118
Alcalde 
ANDRES RAMON DIAZ
Teléfonos de Alcaldia:
034-22598

A         P       V          D
1532      8154    4399    82.2
Alcalde 
 CARLOS PENA CASTILLO
Teléfonos de Alcaldia:
034-23235

A         P       V          D
49      17177    9881     347
Alcalde 
 ABSALON MARTINEZ NAVAS
 Teléfonos de Alcaldia:
034-22692 - 3 fax: 342-2382

A         P       V          D
264    12483     5943     30
Alcalde 
 EMIGDIO TELLEZ MAIRENA
Teléfonos de Alcaldia: 
034-22580

A         P       V          D
1089     24767    12447    22
Alcalde 
 HECTOR CARRASCO AGULAR
Teléfonos de Alcaldia: 
064-62228

A         P       V          D
781      22341   10969    28
Alcalde 
 PABLO ZUNIGA CANALES
Teléfonos de Alcaldia:

A         P       V          D
79     6220    2990      86
Alcalde
JIMY LAINEZ MONDRAGON
Teléfonos de Alcaldia:

A         P       V          D
50     6788     3120      113
Alcalde 
 JUAN ORDONEZ MUNOZ
Teléfonos de Alcaldia:

A         P       V          D
60    4048       2116       72
Alcalde 
 JUAN LAINEZ ALTAMIRANO
Teléfonos de Alcaldia:

A         P       V          D
121    5949     3620    57.55
Alcalde
 JENNY MONCADA ESPINOZA
 Teléfonos de Alcaldia:
 

La Tribuna 30/10/99
A un año del Mitch, 
sigue agonía
Petronia Gutiérrez, quien estaba internada en el hospital de Chinandega, lloraba amargamente asida a una piedra donde supuestamente estaba localizada su casita, destruida hace un año por la avalancha de lodo, piedras y agua, cuya velocidad se calculó en aproximadamente 54 kilómetros por hora. La mujer, de unos 30 años, lloraba inconsolable por sus 18 familiares que perdió en aquella terrible mañana, entre las 10:30 y 11:00, el 30 de octubre de 1998. Volver un año después al lugar de la dramática escena: el desaparecido poblado "Rolando Rodríguez", que quedó soterrado por el depósito de lodo con un espesor de cuatro a seis metros,  La mayoría murió aplastada por el lodo y las gigantescas piedras y árboles que se desparramaron desde el volcán Casita. En una distancia de entre 2 y 3 kilómetros de cima, grandes cantidades de lodo, arrojadas por el volcán, convirtieron varios poblados en una dura, fría y negra plataforma de lodo.  Desde la carretera que conduce a Chinandega se observa la mancha que dejó el bólido de lodo que se precipitó desde las altas faldas del Casita sobre los poblados, donde habitan campesinos dedicados a la agricultura.
 
 
 

Martes 9 de Marzo de 1999
Posoltega, Nicaragua
Breve de la Carta de Felícita Zeledon, Alcaldesa de Posoltega a Presidente Clinton:
"Somos un municipio de 17 mil 500 habitantes, y a consecuencia del huracán Mitch, 2 mil 556 personas perdieron sus vidas y otras 3 mil resultaron damnificadas. A las cuantiosas pérdidas por más de 5 millones de dólares, vino a sumarse al 70 por ciento de desempleo que ya enfrentábamos, y a las perdidas que ya tenían los medianos y pequeños productores"
"Cuando usted escuche el nombre de Posoltega, recuerde que aquí ha sembrado una semilla de esperanza y solidaridad con los países pobres como Nicaragua"

 
 


 
 
 
 

 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 POSOLTEGA
  Saludos desde  El Volcan Casita
De los 16,339 habitantes que habitan esta municipio el 80 por ciento son  campesinos,   el uno por ciento de la población es la que labora en la única empresa activa que procesa ajonjolí, conocida como CONAGRA.
El municipio posee muchas hectáreas de las cuales el 90 por ciento se concentra en la siembra de rubros de agroexportación, como el maní, ajonjolí y caña de azúcar, sin embargo, más 1,500 productores entre pequeños y medianos carecen de apoyo de parte de los bancos. 

 
         24 DE OCTUBRE DEL 2000 / Fabián Medina / La Prensa

  Posoltega dos años después 
  Más y mejores casas. La tragedia que vivió Posoltega llamó la atención a la solidaridad internacional que ha construido más y mejores casas que la  que destruyó el huracán Mitch.
 Quienes vivían en Posoltega para el 30 de octubre de 1998 se autollaman “sobrevivientes”. Y no es para menos. Ese día la población del municipio pasó de 17,500 a 15 mil habitantes cuando una avalancha de lodo, piedras y árboles que bajó con estruendo de cataclismo desde el Volcán Casita borró completamente dos caseríos: El Porvenir y Rolando Rodríguez. 

             Hoy, dos años después aquella tragedia ocasionada por el  paso del huracán Mitch en Nicaragua, las heridas siguen abiertas en Posoltega, un pueblo que aún no sale del estado de shock en que quedó y que todavía se pregunta cuántas personas murieron ese día. 

             “Con nombre y apellido contamos 1,856 personas muertas, pero son más… Calculamos que como 2,500. La verdad es que es bien difícil valorar eso”, dice la licenciada Felícitas Zeledón, alcaldesa de Posoltega, quien se hizo famosa por sus gritos desesperados de socorro tardíamente escuchados. 

             Pero las secuelas van más allá de las pérdidas humanas:   980 viviendas fueron arrasadas, cerca de doscientos niños quedaron huérfanos, varios de ellos íngrimos en este  mundo, cosechas perdidas y un trauma colectivo del que  difícilmente se van a recuperar. “La población tiene miedo, mucho miedo cada vez que llueve”, dice la alcaldesa. 

             La tragedia tiene también su lado positivo, si se le puede llamar así: 1,400 casas se han construido y llegaron donaciones de alimentos, ropa y medicinas por el orden de los 15 millones de córdobas, que si bien no han sacado a  Posoltega de la pobreza, la han colocado en una mejor  posición que la que tenía ese fatídico 30 de octubre de 1998.

                 Incluso la tumba colectiva sobre la que se erigió el monumento a las víctimas  del volcán Casita y que ha sido visitada entre otras personalidades, por el   Presidente norteamericano Bill Clinton, Este monumento contienen o recoge apenas partes de 60 ó 70  muertos, según relata José Tomás Mayorga, uno de los “recoge muertos” de  aquellos días tristes. 

              Del resto, unos 2,500, sólo se sabe que yacen en una área de por lo menos 18 kilómetros cuadrados, enterrados bajo toneladas de lodo y piedra.                El 30 de octubre de 1988, Ana Cecilia Vasquez se recuerda que a las nueve de la mañana,  asustada, chineado a su hermanito Misael, de 10 meses y siguiendo los pasos de su padre que jalaba del brazo a su otro hermano Abel Elí, de siete años, y  a su madre que cargaba una pichinga de atol para el bebé. Habían salido de su casa porque se estaba llenado de agua y decidieron buscar refugio en la  iglesia evangélica, que también encontraron anegada. 

              Caminaban hacia la casa del señor Pablo Gómez, que por estar más alta podría servirles de albergue, cuando oyeron aquel tronar que bajaba del cerro.   Apenas pudo ver la avalancha de lodo que cayó sobre ella y lo último que recuerda es cuando la corriente le arrancó de la mano a su hermanito. Y ya nunca más volvió a ver a su familia. 

              Ana Cecilia a sus diez años quedó sola en este mundo: murió su papá, su mamá, sus dos hermanos, sus abuelos, tres tíos y dos tías. Los Vázquez.  Ella sobrevivió. Con sus dos piernas fracturadas y raspones en todo el cuerpo, llegó hasta la única casa que se mantuvo en pie en la comunidad Rolando Rodríguez. Ahí habría de vivir los tres días más duros de su vida. Con ambos pies fracturados, sin comer, ni beber agua y oyendo gritos de los que morían atrapados entre troncos y piedras. A la orilla de la casa que les servía de refugio, recuerda, estaban tres cadáveres, uno de ellos con los huesos de las piernas de fuera. 

              Pero nada fue tan cruel como oír durante tres días los gritos de su padre atrapado hasta la cintura. Y aquella frase que repetía una y otra vez:   “Sálvenme por favor. Tal vez yo no les pueda pagar nada, pero el Señor se los pagará. Por favor…”.   Y Ana Cecilia lloraba arrastrándose con sus piernas fracturadas, implorado  ayuda a quienes se refugiaron en aquella casa que providencialmente quedó en pie. 

              “Había tres (personas) que estaban bien y no quisieron ayudarme”, dice dos  años más tarde, con un dejo de amargura.  “El papá de la niña gritaba, pero no podíamos hacer nada, no teníamos ni mecates ni ramas con qué ayudarle a salir. Así pasó casi tres días, y antes de morir cantó un himno religioso, porque el señor era evangélico”, 
Ahora ella vive en la comunidad El Tanque, donde recibió una casa del proyecto que financia CARE  Luxemburgo. 

              La familia González Gutiérrez almorzó temprano ese 30 de octubre. Freddy  recuerda que hicieron una sopa de gallina y él salió a curiosear afuera. Se  percató que la cosa era grave cuando vio una hoja de zinc nuevecita volar por los aires. Y ya no pudo regresar a su casa, con su familia. La correntada lo llevó, mas recuerda nunca haber perdido el conocimiento. Buscando refugio encontró también golpeada a su hermana Zaida Lorena y con ella llegaron  hasta la casa que quedó en pie. 

              Ahí pasaron tres días. Lo más aterrador que recuerda son los gritos del padre  de Ana Cecilia pidiendo por su vida, y que a veces llamaba incluso a la madre  de Freddy sin saber que ésta estaba ya muerta: 

              “Norma Gutiérrez vení sacame”, rogaba. 

              A la casa aquella se unirían dos huérfanos más: Isaac Alberto, en ese entonces de siete años, e Isaías, de 13, primos de Ana Cecilia.   “Llegó con la cara inflamada por los golpes. No podía ver y le salía pus por los ojos”, relata Ana Cecilia. Isaías tenía un hoyo en los intestinos. Lloraba mucho. Murió cuando lo llevaron al hospital. 

              La pesadilla para estos huérfanos no terminó el domingo primero de noviembre cuando los rescataron. Todavía la viven. Y Ana Cecilia sueña una y otra vez que viene la avalancha, sale corriendo y su tía María, debe detenerla o cerrarle la puerta para que no salga a la calle gritando. Isaac Alberto, su primo, tiene 11 años y quiere mostrarse como un “hombrecito”, trata de no llorar ante su familia, aunque en privado me confesó que llora tanto como su prima, sólo que lo hace escondido. Zaida llora y sueña con sus padres, casi todos los días. Todos ellos reciben ayuda sicológica ocasional. 

              Freddy es el que dice no poder soñar. “He querido soñar, hago el esfuerzo pero no puedo”, lamenta. 

              Héroes anónimos 

              Para el párroco de Posoltega, Benjamín Villarreal, los verdaderos héroes de la tragedia del Mitch en ese lugar son unos 25 muchachos, a quienes llaman los vagos del pueblo: “Hay que resaltar el valor y el coraje de los muchachos de Posoltega. Ellos estuvieron ayudando antes que el Ejército o la Cruz Roja porque estaban aquí. Andaban sólo un mecate, nada en el estómago porque no había comida y descalzos. Cruzaban los ríos amarrados unos con otros, rescatando sobrevivientes y cadáveres. Ellos no han recibido nada y se merecen mejores cosas, tal vez un instituto politécnico, un campo de beis, una cancha de básquetbol. Yo tengo pendiente hacerles un convivio. Tal vez un vigorón, una tortilla con chancho en señal de agradecimiento. No sólo Posoltega, Nicaragua entera debe rendirle honores a quien se lo merece en vida. A mucha gente la pusieron en tarimas porque sobresalieron en el Mitch y  aquellos muchachos sólo viendo, cuando ellos fueron los verdaderos héroes”. 


  MARTES 27 DE JUNIO DEL 2000 

           El cierre de empresas que generaban empleo en occidente, ha agravado la pobreza y la miseria. 

Para sobrevivir las familias han emigrado a países vecinos en busca de trabajo. 
LA PRENSA/RAMON CRUZ.
               POSOLTEGA.– “La única alternativa de sobrevivencia que me quedaba era  recolectar el maní que las máquinas dejaban como desperdicio en los plantíos, pero que para nosotros era de mucha importancia pues lo limpiábamos y vendíamos para conseguir un poco de dinero y dar de comer a nuestros hijos”.  Este triste testimonio es el de doña Rafaela Sandoval, habitante de la comunidad Juan XXIII de Posoltega, lugar que sufrió los embates del huracán Mitch en octubre de 1998, el que dejó miles de muertos y damnificados.

              EL CIERRE DE LAS EMPRESAS

              “Aquí ya no existen esperanzas de trabajo. Las empresas que generaban empleos fueron cerradas y hoy no tenemos alternativa, no encontramos ayuda de nadie”, expresa la señora Sandoval.  “Estamos en plan de irnos a Costa Rica hasta donde se fueron mis primeros  hijos, quienes están muy preocupados por la triste realidad que vivimos antes  y después del huracán Mitch, pues nuestro principal problema es dar de  comer a nuestros pequeños hijos”.  En atención a lo declarado por la señora Sandoval, LA PRENSA en  conversación con Juan Tercero, líder de la comunidad, pudo constatar que las principales fuentes de trabajo del lugar, como el Centro Experimental del Algodón (CEA), la bananera San Pablo y la Tabacalera Nicarao, han cancelado sus operaciones..   En estos momentos se estima que el índice de pobreza en Posoltega está  entre un 75 y 80 por ciento de la población, lo que ha generado la salida de 1,500 jefes o cabezas de familia que en su gran mayoría han emigrado a Costa Rica, aunque otros se fueron para Honduras y El Salvador, informó Tercero.
  Otro factor que influye en la existencia de altos niveles de desempleo es el poco interés que tiene el sistema bancario para financiar a los productores de ese lugar, los que están sin posibilidad de sembrar una gran cantidad de manzanas de tierra.

 El municipio posee muchas hectáreas de las cuales el 90 por ciento se concentra en la siembra de rubros de agroexportación, como el maní, ajonjolí y caña de azúcar, sin embargo, más 1,500 productores entre pequeños y medianos carecen de apoyo de parte de los bancos.   La única esperanza es el respaldo que les han brindado los organismos no gubernamentales, tales como el CEPRODEL, que ha otorgado crédito con  bajos intereses a muchos productores de la zona.

  Otras instituciones han apoyado con créditos revolventes a la siembra de granos básicos, pero se necesita una mayor intervención del Gobierno para la  creación de programas, con el objetivo de reducir la pobreza que ha hecho que muchas personas vendan sus enseres, sus casas, animales domésticos y se marchen a otros países donde lo que reciben son humillaciones, indicó el líder comunal.

  De los 16,339 habitantes que habitan esta municipio el 80 por ciento son  campesinos, por lo tanto su principal fuente de trabajo está en el campo, es por esa razón que el uno por ciento de la población es la que labora en la única empresa activa que procesa ajonjolí, conocida como CONAGRA.

              SE TIENEN QUE ENCONTRAR ALTERNATIVAS, DICE ALCALDESA

  La alcaldesa del municipio, Felícitas Zeledón, dijo que ante los niveles de crisis económicas que vive actualmente la población, están tratando de encontrar algunas alternativas para salir adelante.  Dentro de plan de desarrollo local expuesto por Felícitas, el principal programa o tema es la reactivación del sistema agrícola creando un diseño de riego durante el período de verano con miras a incrementar el número de agricultores en cada uno de los ciclos productivos.  La falta de financiamiento es el principal factor negativo. Algunos organismos hacen lo posible por otorgar créditos, pero con mucha dificultad por no contar
 con los recursos suficientes.   “Algunos pequeños productores han tenido que vender sus animales domésticos para obtener un poco de capital e invertirlo en la siembra de granos básicos para el consumo en sus hogares. Otros sueñan con recuperar sus vacas que comercializaron al inicio de las temporadas de siembra”,  puntualizó la edil.

              UNA GENEROSA DONACION

 “Esperamos que los recursos que llegan procedentes de los organismos financieros que apoyan al Gobierno Central, no dejen por fuera al municipio y que consideren políticas de desarrollo para fomentar la agricultura”, enfatizó la alcaldesa.  Con dato positivo se supo que el ingeniero Marcio Pérez, gerente de la Asociación Regional de Semillas (ASORESEN), adscrita a la Agencia para el Desarrollo Interamericano (AID), donó recientemente una buena cantidad de semillas de maíz híbrido, frijoles y sorgo para ser distribuidas entre los productores de escasos recursos de la zona.

  El ingeniero Pérez afirmó que esta ayuda se otorga con el fin de contribuir con el municipio que representa, junto con otras doce poblaciones, a los más pobres de Nicaragua. “Piense que este donativo llega en buen momento por estar en época de siembra”, puntualizó.  Por su parte don Andrés Díaz Canales, concejal de la alcaldía, dijo que otras de las muchas alternativas para avanzar en el desarrollo económico del municipio es diseñando proyectos para ofrecerlos a las ONG, y el propio Estado y encontrarle una salida al problema.  “Considero que la reforestación, involucrando al sector de productores y campesinos en la siembra de árboles a un plazo de cinco años, es un buen ejemplo de proyecto que puede dar excelentes resultados. Otros serían, la protección de suelos, vientos, potreros, madera para muebles y leña, todo depende del ánimo, la buena voluntad y la decisión para la ejecución de los mismos”, explicó.


La meta es llegar al millón
  Cinco mil árboles para Posoltega
 La comunidad de Villa Sandino y otras escuelas del municipio de Posoltega, en Chinandega, adoptaron cinco mil plantas el 26 de junio de 1999.  promovido por la radiorevista  “Ambiente”, transmitida de lunes a  viernes en Stereo Sol a partir de las 11:00 de la mañana. Lo que esta radiorevista pretende es que la sociedad civil, a través de las distintas instituciones, reforeste el medio ambiente. En 1997, esta radiorevista fue más allá de la información sobre ambiente. Para celebrar el día del árbol en aquel año, su director, Aldo Palacios Talavera, en conjunto con Gustavo Sandoval, subdirector del Instituto Nacional Forestal  (INAFOR), hicieron algo similar pero en menor escala. Dieron en adopción cierta cantidad de árboles a una institución con el lema “Siembre un árbol y una sonrisa”.

 La entrega de los llamados “títulos de adopción” a las instituciones de Villa Sandino, se realizará en una actividad de homenaje al árbol, una fecha después del día del árbol a nivel nacional, a la que asistirán miembros de la Alcaldía y distintas escuelas de Posoltega, de Marena, del Ministerio de  Educación, Cultura y Deporte, y del Mag-For. 

 
"El huracán que desnudó a Nicaragua", donde se revela la situación que enfrenta el departamento de Chinandega y algunos de sus municipios como Posoltega, Chichigalpa, El Viejo y Puerto Morazán, a un año del huracán Mitch.
                      Obra analítica post Mitch
                      El huracán que desnudó a Nicaragua
             JUAN CARLOS BOW
 LA PRENSA, 10/12/99
Este libro refleja la pobreza extrema en que se encuentran muchos de estos municipios, los cuales tienen problemas de comunicación, alimentación, salud y vivienda. Ejemplo de esto es Chichigalpa que no cuenta con alcantarillado sanitario sino pluvial, lo que representa un foco de contaminación. Otro es Posoltega con su problema de carreteras destruidas lo que ha dificultado la entrega de la ayuda. Según el libro, donde se recopilan opiniones de varios personajes públicos, la miseria de Occidente ha sido promovida por el desastre natural y la falta de apoyo del gobierno. "Nos hemos visto bastante abandonados de la ayuda del gobierno central producto de la polarización política que vive nuestro país" asegura Felícitas Zeledón, alcaldesa de Posoltega. "El Mitch lo que hizo fue desnudar la terrible pobreza en que se encuentra nuestro país, con mucha más infraestructura dañada", afirmó Alvaro Fiallos, vicepresidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) quien hizo un análisis de las políticas agropecuarias que se implementaron antes y después del Mitch. Uno de los principales llamados que hacen los alcaldes y vicealcaldes de la zona, es a lograr la independencia de los gobiernos municipales del Gobierno Central, es decir la descentralización. "Quisiera que los diputados tuvieran conciencia para permitir una autonomía municipal real para que no tengamos que pedir. Porque eso es lo que nos han enseñado a nosotros, sólo a pedir para salir adelante", expresó Eligio Palacios, alcalde de Chichigalpa. En esta obra se hace un diagnóstico y además se presentan soluciones a los problemas que afectan a las poblaciones de occidente. Entre las principales propuestas están, la creación formal de la asociación de alcaldías afectadas por el Mitch, promover la formulación de planes de ordenamiento territorial en cada municipio, e impulsar la descentralización. La publicación recoge una serie de artículos bajo las autorías de los participantes al Foro Democrático, organismo no gubernamental, cuyo perfil es la realización de foros de discusión y análisis de la coyuntura con el objetivo de proponer alternativas de solución. Entre los autores se encuentran Reinaldo Antonio Téfel, fundador del Instituto de Promoción Humana (INPRHU); Alvaro Fiallos Oyanguren de la UNAG; Pablo Medina, director de la Asociación para la Sobrevivencia y el Desarrollo Local (ASODEL) y Juan Carlos Vílchez, director ejecutivo de la Asociación para el Desarrollo de la Salud (ADIS). Además de Oscar René Vargas, economista y sociólogo, las vicealcaldesas de El Viejo y Puerto Morazán, Aleyda Virginia Ríos y Juana Emilia Herrera. También se incluyen los alcaldes de Chinandega, Posoltega y Chichigalpa, Rodolfo Gríos, Felícitas Zeledón y Eligio Palacios, entre otros
 
 
Ya visitastes La Biblioteca Municipal de Posoltega?
La población que contaba la zona a la llegada de los españoles, era aprox. de 100.000 habitantes, distribuidos en aldeas Mazatega, Chichigalpa, Posoltega, Miaguagalpa, Telica, Abangasca y Subtiava. 
Los maribios hablaban Náhuatl, lengua que tenía su origen en la Tlapaneca - Yopi del oeste de México.
Las primeras informaciones sobre la  importancia de la zona aledaña a estos volcanes se remontan al primer viaje que realizara Gil González de Avila en 1523 a Nicaragua (Jaime Incer)