Ballet Folclórico Nicaragüense(Grupo Jinotepino) , del maestro Ronald Abud, dio un toque especial a las fiestas de la Octava, en honor a Santiago Apóstol Para Abud Vivas, sólo el hecho de tener una agrupación humana permanente que manifieste un repertorio de dos horas, sin el apoyo económico de ninguna institución u organismo “ya es bastante mérito para respetar a quienes con mística promueven nuestras danzas folclóricas”. Añadió que no se puede encasillar dentro de un criterio personal la concepción del folclor. “No todos podemos ser conservadores tradicionalistas”.

 
19 DE JUNIO DEL 2004 / La Prensa
EX NORMALISTAS SE REÚNEN EN JINOTEPE
Ex alumnos normalistas de la Escuela de Varones Franklin D. Roosevelt, se reencontraron en Jinotepe para rendir homenaje a maestros de varias generaciones con 25 y 50 años de labor magisterial. El VII Encuentro Nacional de Ex Alumnos Normalistas, dedicado a la memoria del desaparecido diputado y profesor William Ramírez Solórzano, destacado ex alumno de la Normal, explicaron Javier López Medina y José Antonio Solórzano, miembros del comité organizador del evento. López y Solórzano, ingeniero y veterinario respectivamente, recordaron la época de esplendor de la Normal Franklin D. Roosevelt, cuando Jinotepe era llamada “capital del magisterio” y su vida giraba en torno a los centenares de jóvenes que año con año regresaban desde cualquier lugar de Nicaragua para continuar sus estudios.
Escuela  Normal de Jinotepe

EDIFICIO ES PATRIMONIO HISTÓRICO
 El edificio comenzó a funcionar hace 50 años albergando a las alumnas de la Normal de Señoritas de Managua
 En 1959 las señoritas se trasladaron a San Marcos y el edificio se transformó en Normal de Varones Franklin D. Roosevelt.
 En 1990 existían en Nicaragua 13 escuelas normales, en la actualidad sólo  hay cinco y el magisterio va de capa caída
Ahora funcionan ahí dos institutos, el Manuel Hernández en el día y el Alfonso  Urroz Martínez por la noche.

  La ex- alcaldesa Lila Aguilar consiguió que mediante una ley el edificio fuera declarado patrimonio cultural.

            Fue construida durante la administración del doctor Víctor Manuel  Román y Reyes, y luego comprada por el Ministerio de Hacienda. Ahora  pertenece al gobierno y no al MECD, dice la licenciada Shirley Cardoza,   directora del Manuel Hernández.

              En el año 59 la Normal de Señoritas se trasladó a San Marcos y el edificio de Jinotepe pasó a ser albergue de la Normal de Varones. La licenciada Cardoza  recuerda a sus maestras normalistas y menciona a doña María Teresa   Bermúdez, originaria de Santa Teresa, y quien fuera directora en esos  tiempos. “La enseñanza era muy estricta y las alumnas internas procedían de   Bluefields, León y Puerto Cabezas”, dice la profesora Cardoza

              Muchos baluartes del magisterio han pasado por estas aulas, muchos recuerdos se encierran dentro de sus paredes, pero irónicamente el edificio   está olvidado; sólo denota lo que un día fue, una soberbia construcción de  piedra, una mole de concreto que ha visto crecer al Jinotepe de ahora y que pareciera gritar a los vientos la agonía de su muerte.

              En una constante lucha doña Shirley y sus alumnos enviaron en 1996 una carta a la alcaldesa Aura Lila Aguilar pidiéndole ayuda para restaurar el centro  por el gran valor sentimental que representa para los jinotepinos. “Parece que  ella hizo las gestión y un día apareció en La Gaceta que había sido declarado patrimonio cultural mediante la ley Número 231 del 10 de octubre de 1996”,  señaló la profesora Cardoza.

              Según esta ley, el lugar está bajo la protección del estado y le corresponde al Ministerio de Cultura su conservación, además de que como área propiedad del pueblo nadie puede intervenir en él. Sin embargo, ha sido en balde toda esa categoría porque las autoridades del FISE se negaron a restaurarlo, más  bien ofrecieron demolerlo antes de invertir en él.

              El arquitecto Alejandro González de manera solidaria hizo un estudio sobre los trabajos que amerita el colegio y en su informe detalla que con ciento cincuenta mil córdobas (esto era en el año 96) se podía lograr la reparación, que sólo era maquillar paredes, restaurar techos, reponer servicios higiénicos entre otros, pero la pena fue cuando don José Castillo Osejo, presidente del FISE, más bien mandó a buscar un terrenito para hacer un nuevo centro.

     Los recuerdos  vienen a la memoria del profesor Julio López, quien evoca sus años mozos en el internado de la Normal que fuera emporio de la educación allá entre los  años cuarenta y los setenta, además de punto obligado de referencia para los visitantes de Jinotepe.

              Rememorar hechos alegres, tristes y difíciles de su vida como interno allá por los años sesenta más que un esfuerzo es un gozo para el profesor López, quien en el ocaso de su vida se vuelve protagonista del relato. “La toma de los cuarteles de Jinotepe y Diriamba aquel 11 de noviembre del 60, las  tanquetas que rodearon la escuela, la dormida en el salón de actos y la tacita  de café con dos bollos de pan que esa noche cenamos con motivo de la  emergencia, aún bailan en mi mente”.

              Otro recuerdo que sale a flote era la práctica de asistir a clases con camisa  blanca “Venus, de cuello trubenizado” y corbata negra... El honor de hacer la práctica en la escuela anexa -que todavía existe-, el bautizo de los pelones a quienes bañaban de anilina en una pila y luego les cortaban el copete de Elvis Presley que estaba de moda.

              Alumnos de Chontales, Jinotega, Masachapa, Somoto, Estelí y Chinandega proveían de dinero a aquellos compañeros cuya situación económica era escuálida. “Ellos recibían de sus padres lo que se llamaba “valor declarado”,  dijo López, señalando que cien, cincuenta y sesenta córdobas eran para nosotros un capital. La beca costaba ciento veinte córdobas y a nosotros nos daban dos pesos” recuerda el maestro. Un pocicle valía un chelín donde  don Dionisio Herrera, el palco en el cine cincuenta centavos y una lustrada donde “Cuco”, otro chelín”, dice el profesor López quien además admite que siendo él originario de Masaya al final se fue quedando en Jinotepe con todo y familia.


 

PARQUE LAS BANDERAS,
JINOTEPE, CARAZO, NICARAGUA

HIMNO DE JINOTEPE

Jinotepe Ciudad adorada
de tus hijos encanto serás
de la patria del sur y tu suelo
Jinotepe la perla serás.

Tricolor es tu bella bandera
amarilla morada y azul
bendecida por Dios en el cielo
tus insignias de amor y de paz.

Jinotepe tus verdes cafetos
tus espigas y frutos nos das
por tus ríos, monta os y mares
Jinotepe la perla serás.

La Bandera de Jinotepe
diseñada en período del Gobierno Municipal del Alcalde Don Candido Cuadra, 
el color morado 
son los cafetos, ya que en Jinotepe se sembró la primera planta de café.
El amarillo 
significa la Iglesia católica, pues predomina el catolicismo.
El azul, 
los ríos, mares y cielos que rodean al Municipio.

El Himno
Letra escrita por Melisandro Campos en 1948 y la música compuesta por el arreglista Rómulo Acevedo, ambos jinotepinos.

El escudo
Elaborado por Marvin Aguilar Cordero, primer lugar en un concurso para ese fin promovido el día 11 de febrero de 1991, en él se representa aspectos significativos de historia, avance y desarrollo de la ciudad. 
 
 

 


 

Entre los alcaldes de Jinotepe podemos mencionar:
 
 

Sr. Mario Arana Román
Dr. Mario Arana
Sr.Cándido Cuadra
Sr. Antonio Navarro
Lic. Néstor Rodríguez
Dr. Agustín Sánchez Vigil
Sr. Francisco Zuñiga
Victor Manuel Romero   (1910 - 1912)
Dr. Agustin Sánchez  1952)
Dr Tomás Guevara Enríquez  (1963 - 1977)
Sr. Jaime Arana Román (1978 - 1979)
Sra. Diamantina Navarrete de R (1979 - 1985)
(Junta de Gobierno)
Sr. Aristides Rojas (1985 - 1998)
Sra. Auralia Lila aguilar Román (1990 - 1996)
Dr. Armando Rodriguez Serrano  (1996-2000)
PERSONALIDADES POLITICAS
La mujer juega un papel importante en la sociedad, por lo que hay que apoyar a las que se postulen en las próximas elecciones municipales.

En Jinotepe aspiró a la Alcaldía la doctora Miriam Álvarez, joven profesional, emprendedora, altruista, capaz, de familia trabajadora, de buenas costumbres y con visión de futuro. Las mujeres de todas las edades representan el mayor porcentaje de votantes para las próximas elecciones en que decidiremos quiénes serán los alcaldes y vicealcaldes de todos los municipios de nuestro país. Tenemos en Nicaragua mujeres valiosas como Vivian Pellas, de la Asociación de Niños Quemados, y doña Amalia Frech, de la Comisión de la Lucha contra el Cáncer, quienes igual que la misma Rafaela Herrera no ven banderas políticas ni credo, sólo las mueve la solidaridad, el futuro, el ver un nuevo día con cambios y transformaciones en pro de los demás.

23 DE AGOSTO DEL 2004 / La Prensa / Luz Violeta Ampié Sánchez

 
Rango
MINISTROS  JINOTEPINOS
DR. SEGUNDO ALBINO ROMAN Y REYES
DR. MODESTO SALMERON
SR. ELIAS SERRANO
SR.FERNANDO SANCHEZ, 
GRAL. FRANCISCO SANCHEZ
DR. FEDERICO ARANA G.
DR. CARLOS AMAYA
SR. ADRIAN CUADRA G.
DR. ARMANDO LUNA SILVA
HERTY LEWITES
HENRY RUIZ
JAIME WHEELOCK ROMAN
Rango
DIPLOMATICOS
PROF. MARGARITA GOMEZ ESPINOZA
DR. MAXIMO ASENJO GARCIA
DR. BERNARDO ASENJO GARCIA
DR. FELIPE SANCHEZ
DR. MANUEL CORDERO REYES
SR. EVENOR AREVALO
DR. ADRIAN CUADRA G.
DR. ARMANDO LUNA SILVA
PRESIDENTES
DR. VICTOR MANUEL ROMAN Y REYES
DR. ARTURO CRUZ (Miembro de la Junta de Gobierno éra sandinista).
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
DR. PASTOR LUNA
DR. ROBERTO SANCHEZ V.
DR. ARTURO GENIE

 

12 de Febrero de 2002 | El Nuevo Diario  

               Homenaje de Leonel Delgado, antes de su partida
                Retazos en la historia de Jinotepe
                * El pozo artesiano de los Flint
                       Leonel Delgado López 
                 NOTA: Leonel Delgado López fue un hombre que siempre se  preocupó por Jinotepe, de quien se covirtió en su cronista. Retrató  estampas inolvidables, personajes famosos y no famosos, describió caminos y leyendas. Hoy, a dos meses de su partida,  publicamos este texto inédito, como su último canto a la ciudad donde vivió. Un homenaje al Cerro de los Vientos en su 119 años  de haber sido elevada a ciudad. 
                El pozo artesiano de los Flint es parte de la historia de la ciudad de  Jinotepe, Carazo, que este 11 de febrero cumplió 119 años de  haber sido elevada a la categoría de ciudad.     Fecha exacta del establecimiento de este pozo no se sabe pero sí  se tiene la certeza que comenzó a dar servicio desde las últimas  décadas del siglo XIX cuando los jinotepinos todavía no conocían el  hielo pero ingerían las fresquísimas aguas de este gran surtidor,  cuya vertiente se secó para la década del 60 del siglo que acaba  de concluir que nos hizo conocer tantos adelantos en el aspecto  científico v técnico como el baño sauna. 

                Emerson Flint, hijo del señor Rufo Flint, quien fue el que instaló este   artesiano que nos ocupa nos dice: «yo nací y crecí aquí viendo a los  jínotepinos abastecerse del vital líquido con cántaros, pipas sobre  carretas haladas por bueyes e incluso habían baños públicos a los  cuales acudían diariamente muchas personas a bañarse, entre  estas, vecinitas muy hermosas que titiritaban de frío después de  una buena ducha, pues además de ser el agua muy fresca el clima  era muy frío, ya que Jinotepe era un pueblo pequeño rodeado de fincas de café, de bosques y más allá de plantíos de caña de  azúcar y grandes cultivos de arroz». 

                El entrevistado para hacernos una idea de lo viejo del pozo nos afirma que su abuela Felicidad Porras que murió a la edad de 90  años, le refería que conoció este artesiano cuando tenía 12 ó 13  años. El señor Mercedes Acevedo, una de las personas más viejas  de Jinotepe que se apunta los 101 años junto con Toñito Briceño  que tiene la misma edad, dice que el pozo de don Rufo (q.ep.d.) ha  estado allí desde que él era un niño. 

                Emerson se toca la cabeza con su mano derecha e insiste: «fijate   que por allí, dentro de este montón de chatarra, andaba un rótulo  que rezaba : 

Precio del cántaro un centavo, abajo apuntaba el año  de 1902». 

                 Este artesiano fue instalado y manejado por dos gringos que naturalmente le daban un buen mantenimiento.
Un día de tantos uno de ellos determinó quitarse la vida tirándose  de lo alto de la armazón de la torre. «Aquí mismo en este lugar en donde estamos platicando se quitó la vida y los comentarios fueron de que lo hizo por decepción amorosa. Fue entonces que se hizo  cargo del mantenimiento del pozo un mecánico muy conocido  entonces de nombre Cruz Jiménez». 

   

 
Cruz Jiménez era un obrero muy sobresaliente y respetado por  todos en esta ciudad por ser conocedor de muchos vitales oficios en el desarrollo del Jinotepe, de los comienzos del siglo pasado.  Jiménez era un maestro en la mecánica, la herrería, la carpintería,   sabía de albañilería, de artesonería y hasta leía planos según  ciudadanos que lo conocieron. A él se le atribuye la realización del  kiosco del parque central de esta ciudad, trabajos especiales en la  nave de la parroquia de Santiago, y hasta se le atribuyen dotes de escultor, ya que varias de las imágenes que adornaron la  mencionada parroquia las talló él. 

                Pues bien, Cruz Jiménez era el único capaz de hacer funcionar el pozo de Don Rufo, cuando se trataba de sondearlo. Una vez este  obrero cavando 40 varas logró sacar la tubería que se había  quebrado adentro del pozo, que tenía 700 pies de profundidad.  «Las herramientas para hacer estos sondeos eran fuertes y bien   diseñadas por nuestros propios herreros» afirma Emerson Flint. 

                PERFORADORA DE MARTIN BENARD 

                Aportando más datos sobre este formidable artesiano de entonces, nuestro entrevistado dice que para cavar este pozo se utilizó la  máquina perforadora de Martín Benard, «que mi papá la trajo desde Chinandega en una jornada de dos días consecutivos». Se  usó una broca de 20 metros de alto que tenía filo de diamante, no la  paraba la roca.

             Durante el trabajo la broca valorada en 20 mil dólares quedó  cruzada y no se pudo seguir usando. Se trató de sacar la broca  usando 40 varas de cable halado con una maquinaria de 75  caballos y un tractor de 65 caballos. El cable saltó del pozo   perpendicularmente y se elevó varios metros arriba y cayó en el  mismo lugar del pozo. «La broca quedó sellada para siempre, aquí   está». 
    Con el auge del café al comienzo del siglo XX se abrieron con la  misma maquinaria de Martín Benard, poco después, los pozos de  los beneficios de café de Santa Margarita, La Castellana, El  Santiago y el de don Genaro García en Dolores, según Emerson  Flint. 

                «El agua de nuestro pozo, que funcionó unos 100 años  consecutivos y que no sólo abasteció a la ciudad, cuando ni se  pensaba en agua a domicilio por cañería, sino también a las  localidades de La Paz de Carazo, El Rosario, Güisquiliapa,   El Dulce Nombre de Jesús y hasta Santa Teresa. Los vecinos de  esos lugares venían hasta aquí con sus pipas haladas en carretas  con bueyes». 

      «De esta manera el trabajo de dotación de agua a Jinotepe y a las comunidades vecinas era constante y desde muy de madrugada,  por eso el pozo tenía que estar trabajando con su máquina de  vapor diario. Aquí en la ciudad hubo barrios como San Felipe  donde la mayoría de sus vecinos se dedicaban al abastecimiento del vital liquido a la población, por medio de pipas y cántaros y les  resultaba». 
    «Incluso hubo carpinteros especialistas en elaborar pipas tan bien  diseñadas y acabadas que una gota de agua no se les escapaba  al ser llenadas. Este recipiente y su industria desapareció por  completo». 
 
               Dice Emerson, que el trabajo del pozo artesiano concluyó para la  década del 60 y parte del 70, cuando la fuente de agua se secó al  ser instalados los pozos del hospital Regional Santiago. 

                En estos datos históricos sobre la dotación de agua a los vecinos de Jinotepe, donde la labor de la familia Flint, fue notable con su  pozo, ubicado en el barrio San Antonio, hay que citar que para la  década del 40 del pasado siglo, ya se habían instalado cuatro  puestos de agua en esta misma ciudad que venía por cañería  desde el balneario de Venecia, bajada de Masatepe, en la laguna de Masaya, donde fueron instaladas las bombas por la Administración Moncada 1929-1932, que también daban agua por  medio de puestos a San Marcos y Diriamba. 
 

                A lo interesante del servicio que prestó el pozo artesiano de los  Flint, en la dotación de agua potable a Jinotepe y sus comunidades  aledañas, en el momento histórico referido, hay que añadir el origen de la misma familia, pues Emerson Flint, un hombre de 71  años de edad, alto de complexión delgada y curtido por el fuerte    trabajo que ha llevado sin descanso por años, tiene sangre norteamericana y afirma con sencillez y satisfacción ser bisnieto de  un ilustre filibustero que fue médico de William Walker, Rufo Flint. 

                «A mi bisabuelo, al terminar la guerra nacional, le perdonaron la  vida precisamente por ser médico y él se estableció en Rivas y dio su servicio como tal. 

                «Fue mi bisabuelo el que descubrió enseguida las huellas de Acahualinca, y dio a conocer el hecho a nivel mundial. Las huellas  estuvieron allí por mucho tiempo y fue hasta hace poco que se les  comenzó a dar importancia y algún mantenimiento como patrimonio  histórico». 
     «Mientras tanto mi bisabuelo por parte de mi madre se llamaba  James Bassett, quien junto con otro norteamericano se quedó en  Nicaragua por una borrachera que se pegaron con cususa. Lo dejó  el barco, pues ellos iban para California. 
   De allí se quedó en San Juan del Sur trabajando en la vía del  transito», concluye Emerson, en parte del mar de recuerdos de  cómo Jinotepe tuvo su servicio de agua.


Galería del Cementerio de Jinotepe

VICTOR MANUEL ROMAN Y REYES
Nació en la ciudad de Jinotepe, Carazo el 13 de Octubre de 1873 y murió en el ejercicio de su cargo, en Filadelfia, USA ciudad donde se graduó de médico muchos años antes y allí estaba siendo atendido debido a una dolencia cardíaca, el 7 de mayo de 1951, exactamente dos semanas antes de las elecciones que ganaría Anastacio Somoza Garcia y que se celebraron conforme el Pacto de Generales, sus restos fueron traídos inmediatamente a Nicaragua y se encuentra enterrados en Jinotepe.

Conforme el Decreto Número tres de la Asamblea Nacional Constituyente, del 15 de agosto de 1947, Victor Manuel Román y Reyes fué designado para ejercer el cargo de Presidente de la República, del cual tomó posesión, precisamente, ese mismo día; anteriormente había desempeñado muchos cargos públicos, principalmente en el ramo de Relaciones Exteriores, hasta llegar a Ministro del ramo en la administración de Anastacio somoza; también fué Ministro de Higiene durante la administración de José Maria Moncada.

Por su importancia para la ciudad y para Nicaragua consideramos necesario reproducir parte de la vida de VICTOR MANUEL ROMAN Y REYES

La crisis provocada por el golpe de Estado de Somoza contra Leonardo Arguello, contenida internamente a través del Estado de Emergencia, se había traducido en un renacimiento de las actividades revolucionarias de los emigrados nicaraguenses en los distintos países de la región, ésta vez con mucho más posibilidades de organización y de éxito debido a la presencia de la Legión el Caribe. No es de extrañar pués, que Roman y Reyes se huiese propuesto atemperar la situación declarándose en su discurso de toma de posesión: ""Äjeno a prejuicios, sin odios, y con la conciencia libre de culpas, con un deseo vehemente de que ami nombre sea bandera de conciliación nacional, para que unidos todos los nicaraguenses podamos ponernos al servicio de la patria, en un afán sin límites de sacarla adelante, y de hacerla ocupar el lugar que se merece en el consorcio de los pueblos"

Tampoco resultó extraño que, a menos de un mes de iniciado su mandato, el 13 de agosto, el Gabinete de Gobierno en pleno, impusiera la censura de prensa, ni que la Asamblea Nacional Constituyente, casi simultáneamente - en su Decreto #9 del 18 de agosto - sujetara a la "autoridades militares para su uzgamiento y castigo (a) los autores, complices, y directores de éstos actos revolucionarios, de bandolerismo, terrorismo, o comunismo que llevan a cabo la comisión de delitos o tiendan a la alteración del orden público".

Mientras tanto, Anastacio Somoza, en su carácter de Presidente del Partido Liberal Nacional inició conversaciones privadas con Carlos Cuadra Pasos del Partido Conservador, con el propósito de buscarle una salida a la crisis a través del Pacto Político; pacto que se concretó el 26 de febrero de 1948, un mes después de promulgada la nueva Constitución Política, que fijó el término del período de Victor Román y Reyes al 01 de mayo de 1952.

El nuevo Pacto establecía:

1) Convocar a elecciones para autoridades supremas.
2) Organizar elecciones conforme al Sistema Dodds (de la Ley Electoral de 1928)
3) Garantizar la neutralidad política de la Guardia Nacional, durante el proceso electoral.
4) Restablecer la libertad de prensa.
5) Dictar un decreto de amnistía amplia.
6) Completar el Congreso con siete diputados y cuatro senadores del Partido Conservador.
7) Llenar las vacantes de la Corte Suprema de Justicia y de las Cortes de Apelaciones con militantes del Partido Conservador.
8) Garantizar la participación del Partido Conservador en la directivas de los Bancos, entes autónomos, Comisión de Vigilancia y Control.
9) Preparar un anteproyecto de nueva Constitución Política de consenso bipartidista.
10) Obtener para el gobierno de Victor Manuel Román y Reyes el reconocimiento de los otros gobiernos del continente. (Este acto fue desconocido y renegociado por Emiliano Chamorro con el llamado Pacto de Generales, el 3 de abril de 1950, que consolidó aun más a Somoza).
 
 

 Juan Sanchez Espinoza, Fondo editorial CIRA,  1999 Colección "De Tierra Caliente",
para internet www.manfut.org  edición y fotos Ed Manfut, Julio 2002.
 
 

Jinotepe: Ciudad desde hace 118 años
              * Municipalidad celebró en grande su cumpleaños
              * Su nombre indígena significa Cerro del Chilote

 Miércoles 14 de Febrero de 2001 El Nuevo Diario
              —ALBERTO CANO ESTEBAN—
   El día once se  cumplieron 118 años de que la entonces Villa de Jinotepe,  ahora cabecera departamental de Carazo, fuera elevada  al rango de ciudad por  decreto presidencial  durante la administración del  general Joaquín Zavala, efemérides que desde el diez comenzó a ser celebrada por la alcaldía  municipal que preside el doctor Tomás Guevara Enríquez. 
   Sin embargo, un factor que contribuyó grandemente al desarrollo de la ciudad, fue el cultivo del café, y Jinotepe, aparece como el  primer cultivador de este rubro en 1948, por iniciativa del probo ciudadano don Manuel Matus Torres. 


VVisite la Parroquia de Santiago en Jinotepe

              En la hacienda «La Ceiba», a dos kilómetros de Jinotepe y que  todavía existe, ahora como propiedad de doña Margarita Ramírez,  fue donde el señor Matus Torres sembró la primera planta del  grano exportable con lo que Jinotepe y resto de ciudades de Carazo cobraron notoriedad. 
En Jinotepe el principal rubro es la producción agrícola del café y granos básicos. 
  Anualmente recauda 7 millones de córdobas en impuestos, pero para satisfacer las necesidades del casco urbano se necesitan por lo menos 17 millones anuales, según cálculos municipales. 



 

RECONOCIMIENTOS 
Recibieron reconocimientos como hijos dilectos de Jinotepe, póstumamente, los creadores del himno y la bandera, señores Melisandro Campos y don Cándido Cuadra, así como el señor Marvin Aguilar que creó el escudo de la ciudad, el colega  licenciado Edwin Sánchez Delgado, premio nacional «Rubén Darío  2000», así como la primera mujer médica de Jinotepe, doctora Josefina González y el decano de los periodistas en Jinotepe,  profesor Leonel Delgado López. 
 



            Heroica gesta revolucionaria
                —ALBERTO CANO ESTEBAN—4 de Julio de 2002 |  El Nuevo Diario
                   Esta ciudad, considerada por siempre bastión revolucionario,  arriba este 5 de julio al 23 aniversario de su liberación, efemérides  que quedó marcada para siempre en su historia como el día en que  la gente sin temor pudo salir a las calles para celebrar la victoria  contra el somocismo y jurar ante la memoria de los que se  inmolaron en esta noble causa, que la libertad es lo más preciado que debemos cuidar los nicaragüenses. 

                Antecedente de esta gesta fue el once de noviembre de 1960,  cuando un grupo de patriotas falló en un intento de derrocar al viejo Somoza y, luego, acciones posteriores en las que aguerridos e  ilusionados muchachos y muchachas se aventaron a las calles para dar la batalla a la guardia. Jinotepe, la ciudad "de la Eterna  Primavera" veía realizado su sueño el 5 de julio de 1979, cuando  por fin las cárceles quedaron vacías y los antiguos torturadores  pasaban ahora a enfrentar la justicia expresada en la ira popular. 

                Por supuesto que siempre es oportuno recordar que Jinotepe, por ser considerada históricamente zona estratégica, incluso desde el  punto de vista militar, estaba en los últimos días de dictadura  atestada de cuarteles somocistas, incluso comandos de  mercenarios de lo que se llamó el CONDECA, que era el cuerpo  militar creado por los dictadores de Centroamérica, excepto Costa  Rica, para defenderse entre ellos. 

 
                Esto último es oportuno señalarlo para reiterar que el enfrentamiento contra la guardia de Somoza no fue nada fácil que  se diga, pero al final, el avance de las fuerzas libertarias contra las  posiciones somocistas permitió la liberación de la cabecera de Carazo, con lo que además se facilitó el avance de los combatientes del Frente Sur "Benjamín Zeledón", que reforzaron la   marcha final sobre Managua y la caída del régimen dictatorial,  según se lee en las memorias de la ofensiva final. 

                En Jinotepe se inmolaron Rolando Orozco y Erick Castellón y en su  memoria y la del resto de caídos, los concejales sandinistas  organizaron para hoy 4 de julio una misa campal en el cementerio   de la ciudad y por la noche una cena con la participación de madres de caídos. 

                 



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