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dedicado a los Municipios de Nicaragua

Los nativos de Santa Lucía se enorgullecen al ofrecer la Peña Labrada como el segundo lugar más representativo del municipio, por su característico entorno, su fresco clima y el fácil acceso, lo que la hacen apropiada para convertirla en un centro que promueva el ecoturismo. 


 

 






Santa Lucía cuenta con un agradable clima fresco gracias a los 560 metros de altura sobre el nivel del mar y al impresionante sistema montañoso que le rodea, el que alcanza cumbres hasta de 1,067 metros.

Santa Lucía y sus historias fantásticas de duendes, 
que en forma de niños viven en las profundidades de todas las cuevas que se forman en la gran Cordillera de Amerrisque.
 
 
 
 

QUE HACER EN BOACO ?

VISITE por la entrada a esta ciudad: monumento dedicado a Manuel Díaz y Sotelo a los hermanos Mauricio, que murió luchando en Nandaime y a Modesto.

 Iglesia de Santiago

Ranchón de Peter Carbo, un lugar agradable para comer y bailar

Discoteca «La Cueva»,

El Faro, un mirador visionario y poético

Museo Dr. Armando Incer Barquero 

Paseo Yarrince partes altas de Boaco, la Gradería del Bailante divisamos el Cerro de doña Herminia y el Cerro Largo. 
 


Santa Lucía

Esta ubicada a diez kilómetros de Boaco y 94 de Managua, Santa Lucía fue fundada como ciudad un 6 de agosto de 1904 y forma parte, desde el 12 de julio de 1935, del Departamento de Boaco.
El Poblado de Santa Lucia alcanza ya 2,500 habitantes.
Hace mas o menos de 30 años contaba con más de un millón de plantas de henequén y se enorgullecía de ser uno de los principales productores de cabuya

 22 DE MAYO DEL 2005 / La Prensa
Los farallones 
  de la Peña Labrada 

    PEÑA LABRADA
Este lugar debe su nombre a que antaño se creyó que esta gran peña fue labrada por los indígenas. 
 Cerca de Santa Lucía, Boaco, existe un mirador natural que ofrece un extraordinario paisaje a quien logra llegar a su cima 
 
Estos son los farallones de la Piedra Labrada. Son una hilera de enormes rocas cuyas puntas sobresalen del terreno en el que parecen estar incrustradas.
   

 imponentes y rocosas elevaciones de Los Talnites
gigantesca formación pétrea conocida como "Peña la Cocinera",
Auxiliadora Martínez
 En el sector noroeste del municipio de Santa Lucía, a una altura de 1,060 metros sobre el nivel del mar, se localiza un original mirador denominado Peña Labrada, el cual forma parte de un macizo montañoso rodeado de elevados farallones que constituye un extraordinario panorama escénico digno de admirar. 

Para los habitantes de este atractivo poblado, situado sobre una antigua estructura volcánica circular llamada Caldera, la Peña Labrada es el sitio turístico más importante que identifica al municipio, después del Cerro Viejo o Santo Domingo, el cual ha sido designado como el símbolo de la localidad. 

Al llegar casi a la cima, el visitante comienza a respirar aire puro en un ambiente de tranquilidad, donde sólo se escucha el fuerte soplar del viento y el trinar de los pájaros que aún conservan su hábitat natural. Entre éstos hay gorriones, loras y tucanes. 

En todo el trayecto es notoria la presencia de inmensas rocas, las que probablemente rodaron desde la cima mucho tiempo atrás y que ahora son sostenidas por las fornidas raíces de algunos árboles que se encuentran en las faldas del cerro pedregoso. 

El profesor Salvador Angulo, director del Colegio Domingo Savio, manifestó que en las pasadas elecciones municipales algunos candidatos plantearon la idea de construir en el lugar un hotel de montaña, desde donde se pudiera observar el caserío y las montañas aledañas. 

Añadió el docente que los estudiantes de secundaria han presentado proyectos turísticos, sin embargo, no es tan fácil encontrar a alguien que se haga cargo de la ejecución y que brinde el financiamiento. 

Para llegar a la Peña Labrada se recorren unos cuatro kilómetros. Se inicia por la comarca El Llanito, ubicada al norte del poblado. De aquí se toma un sendero que conduce hasta la cima del propio cerro, sobre una cuesta rocosa, por lo que recomendamos iniciar la travesía durante la mañana para subir con calma y evitar el agotamiento provocado por las condiciones del terreno, el cual es escarpado. 

LAS PEÑITAS, UNA OBRA DE ARTE 

Casi a la mitad del camino, a mano derecha, se hallan un par de piedras de gran tamaño, de unos 30 metros de altura y que son una verdadera obra de arte de la naturaleza, ambas se localizan en la finca Las Peñitas, propiedad de Eusebio Velásquez. 

Las rocas tienen cierta similitud con el Cerro Viejo o Santo Domingo. Están cubiertas de vegetación, hermosos árboles de chilamate y sacuanjoche, y son custodiadas por una cadena de piedras de tamaño regular de origen volcánico, encima de las cuales nacen plantas de henequén. 

La piedra más ancha presenta en uno de sus costados un raro detalle que parece un parche incrustado en el centro. En el otro extremo de la gigantesca roca se observa una fisura causada por las raíces de un joven árbol de chilamate que creció sobre este peñón. 

Al continuar el trayecto hacia la Peña Labrada, casi en las faldas del cerro, a un lado de la senda, se encuentra una curiosa concavidad formada por antiguos peñones colocados unos sobre otros. 

Mientras se hace el recorrido se pueden observar numerosos árboles de diferentes especies, donde destaca uno grande de ceiba, el cual da sombra a un cristalino ojo de agua que baja del cerro, hasta donde los pobladores de El Llanito llegan a bañarse y recoger agua para tomar. 

La vía que conduce a Peña Labrada es bien transitada por los habitantes del caserío El Llanito, quienes aseveran que en tiempos pasados los pobladores de la comunidad subían al cerro en las fechas especiales, como Navidad, Semana Santa y el Día de la Cruz, donde llegaban a bailar y disfrutar de la belleza del paisaje. 

Doña Rafaela Velásquez, de 85 años, y don Reinaldo Mendoza Martínez, de 73, ambos nativos de El Llanito, coinciden al afirmar que el lugar es bien visitado por personas del pueblo y familias enteras que van hasta ahí a pasar el día. 

¿LABRADA POR INDÍGENAS? 

La Alcaldesa de Santa Lucía, licenciada Elba María Salinas, informó que con el fin de promocionar y desarrollar el turismo no convencional, el programa Progestión del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), los apoyará con 30 mil dólares para aprovechar la diversidad ecológica presente en el municipio y los atributos paisajísticos. El Consejo de Desarrollo Departamental de Boaco pondrá la contraparte. 

El joven que nos guió en el recorrido hasta los farallones, Eliseo Putoy Coronado, relató que existe la creencia de que la peña fue labrada por los indígenas que habitaron en el territorio, asimismo, se cree que en el lugar se hacían rituales. 

El miembro del Grupo de Jóvenes Ecologistas de Santa Lucía, Víctor Mendoza, dijo que la tala de árboles está afectando el clima y el panorama del municipio, ya que anteriormente la hierba todo el tiempo se miraba verdear, incluso en el verano. 

Por esta situación se intenta convencer a los productores para el cuido del ecosistema. 

La gente de Santa Lucia es muy amable.

Las Mujeres Gobiernan en Santa Lucía
La Sra. Ex-Alcaldesa MARIA DEL SOCORRO SOVALBARRO  (2000-2004)     en una reunión de Cabildo Abierto, "Aqui lo que nos importa es compartir el poder, a través de escuchar al pueblo." 
 
Alcaldia Municipal de Santa Lucía, Boaco, Nicaragua
La actual Sra Alcaldesa es Elba María Salinas Gusmán (2005).

Otra preocupación expresada por Mendoza es la existencia de un grupo de cazadores que merodea la reserva natural del municipio, ocasionando daños a la fauna silvestre, porque algunas especies ya casi están extinguidas en el municipio, como los venados, cusucos y conejos
 
 

La Prensa 26/01/00 

Las enigmáticas cavernas de Santa Lucía 
ORLANDO VALENZUELA 
Después de una escabrosa subida por el imaginario camino que sólo los dos guías campesinos, Juan Francisco y Juan Carlos, descubrían entre la maleza y las desnudas piedras, llegamos a la cintura de las imponentes y rocosas elevaciones de Los Talnites, 

donde descansa la gigantesca formación pétrea conocida como "Peña la Cocinera", al pie de la cual se encuentra la misteriosa cueva que lleva el mismo nombre de la mole rocosa: Cueva la Cocinera.

Al llegar a la orilla de la peña, cruzamos un cerco de  alambre de púas y bajamos por un corto sendero cubierto de altos árboles, hasta encontrarnos, casi sin percatarnos, con la entrada de la mítica cueva. 

 Juan Francisco, con machete y foco en mano, fue el primero en entrar, no sin antes santiguarse, ya que él está convencido que adentro moran los duendes y espíritus. 

La entrada de la caverna mide aproximadamente dos metros y medio de altura por uno y medio de ancho. 

Al entrar, se empieza a subir una especie de escalinata natural cubierta por las esporádicas manchas aceitosas y resbaladizas que forman las heces de miles de murciélagos que han hecho de esta cavidad su refugio. 

A menos de tres metros de la boca, la cueva dobla hacia la izquierda y se nota que a partir de allí se va estrechando como embudo por donde ya sólo se puede avanzar arrastrándose por el piso con el peligro de quedar atrapado. 

Arriba, en el techo rocoso, decenas de murciélagos, con sus cabezas para abajo y sostenidos de sus elásticas alas observan con recelo la llegada de los intrusos. 

Nuestro guía, sobreponiéndose al temor inicial avanzó un poco más y se sentó frente a la garganta profunda que se forma en la estrechez de las paredes y con el foco alumbró hacia el hueco oscuro y profundo, donde sólo se oye el revolotear de centenares de vampiros que pasan por la cabeza al acercarles el foco. 

"Allí adentro hay espíritus", dice con cierto nerviosismo Juan Francisco, mientras señala un tumultito de piedras en una esquina de la cueva. "Sólo un duende pudo haber entrado y poner estas piedras en ruma, sólo alguien muy pequeño pudo hacerlo", insiste al momento que agarra con fuerza la cacha de su cutachita. 

VISITE LA SOMBRERONA O PIEDRA DEL SAPO
 Un espectáculo fascinante  Es una enorme piedra que por el paso del tiempo y el ulular del viento ha sido corroída y tomado la forma de un sapo para unos o de un sombrero para la imaginación de otros.

ubicada a tres kilómetros de la  ciudad, sobre la carretera a Boaco.
 

Allí mismo, en las húmedas y oscuras paredes de piedra, pudimos observar un raro tipo de grandes mariposas grises que se han adaptado a la oscuridad total, ya que parece que les herían los rayos de luz de los focos. 

Después de comprobar que allí no había ningún duende ni tampoco ninguna señal de que alguna vez vivió alguno, salimos y volvimos a recorrer el mismo camino pedregoso que nos trajo de Santa Lucía, distante unos cuatro kilómetros al sureste. 

Atrás quedó, entre el Cerro La Cruz y la Peña de la Cocinera, la enigmática cueva. Pero lejos de terminar con el mito, la población de Santa Lucía sigue creyendo en historias fantásticas de duendes, que en forma de niños viven en las profundidades de todas las cuevas que se forman en la gran Cordillera de Amerrisque, donde, por cierto, existen otras cavernas. 
 
Uno que está convencido de este misterio es Juan Angulo Sobalvarro, mejor conocido como "Juan Chiquito", quien afirma con la eterna solemnidad de los viejos sabios de la montaña que en la mencionada cueva se han perdido dos niños. "Primero se perdió una muchachita de una señora llamada María Rivas, a los ocho días la hallaron, pero después la niña se murió y hace poquito se perdió otro niño", asegura con aplomo."Sucede que la señora iba para un culto religioso ­explica don Juan­ la mamá no iba a llevar al chavalo, pero parece que el niño, de unos cinco años, se fue detrás de ella. Unos que iban cerca, dicen que el cipote llegó hasta cierta parte, cerca de la Peña la Cocinera y allí se perdió. 

El pueblo entero y la Policía lo buscaron toda la noche por todos lados y nada que aparecía el niño. En la mañana siguiente, cuando ya su mamá andaba desesperada llorando en su búsqueda, de pronto se oyó el niño llorando en la punta de una altísima piedra, tan alta que costó muchísimo bajarlo de allí. No se sabe cómo lo encaramaron allí, porque de lo que todos estamos seguros es que él no pudo subirse solito en lo oscuro". 


BIENVENIDOS A EL 

MUNICIPIO DE SANTA LUCIA, BOACO, NICARAGUA


                          JUAN CHIQUITO Y SUS LEYENDAS
"Juan Chiquito", famoso por su picardía y su buen gusto por la cususa, es uno de esos personajes de pueblo que "alegran las velas" 
con sus chiles, adivinanzas y cuentos de sus andanzas. Se siente orgulloso de ser uno de los pocos que ha asistido a la vela de la mayoría de los sanlucianos que le han dicho adiós a este mundo. 

A pesar de ser un hombre muy valiente, Juancito recuerda el miedo que le daba cuando de chavalo escuchó decir a su abuelita que por el lado del camino de San José de los Remates, de noche bajaba un hombre "encaitado", que desde que tomaba la cuesta se oían los golpes de sus caites, ¡plo!, ¡plo!, ¡plo!. "Oí ­decía la gente­ ahí viene el encaitado", y cerraban las puertas de sus casas. Al rato pasaba por el camino que va para Boaco. 

Después, pasaba un hombre a caballo, ¡Pla!, ¡pla!, ¡Pla! La gente miraba por las hendijas de sus ranchos y miraban al mismísimo diablo cabalgando. Finalmente era un cuero de vaca el que pasaba de a rastras por el camino, nadie lo iba jalando, cogía por el lado del Cacao y después regresaba. 



Juventud e Infraestructura
Pero esos cuentos ya no asustan a nadie, ni siquiera a los niños que todas las noches se reúnen en el Parque Central para patinar en la cancha de básquet, mucho menos a los enamorados que al caer el sol se apropian de las bancas de cemento para hacerse promesas de amor entre beso y beso. 


  UN SINGULAR COLECTIVO DE MUJERES
Para darles una alternativa de trabajo a varias amas de casa, el médico y alcalde de Santa Lucía, Roberto Saravia, dice que la Municipalidad apoya la creación de un colectivo de mujeres artesanas del mecate.En total son diez las mujeres que participan en el taller, donde se elaboran productos derivados del henequén, que es la planta de donde se saca la cabuya, como tapices, bolsos, alfombras, sombreros y adornos de diferentes diseños y tamaños, coordinadas todas por doña María Elena Mendoza. 

ESPERAN AYUDA PRESIDENCIAL PROMETIDA 
Ellas aprendieron este arte de manos de uno de los mejores artesanos del tapiz de Masaya y sólo esperan la ayuda prometida por el Presidente Arnoldo Alemán durante su reciente visita, para poder salir adelante y desarrollar este trabajo artesanal en el pueblo. 

En el mismo plan se encuentra Alcides Rivas Mayorga, de 47 años, quien elabora una artesanía muy peculiar, ya que su materia prima son pedazos de madera retorcidas que encuentra en su finquita. Figuras raras formadas por la naturaleza a las que él sólo les da el acabado final, forman parte de su exótica producción artística, en la que raíces, ramas y troncos secos semejan figuras de personas, animales y cosas comunes. Al igual que las artesanas de la cabuya, él también espera un poco de ayuda para desarrollar el arte creativo que la naturaleza le pone en sus manos. 






1 DE JUNIO DEL 2002 /  La Prensa  Auxiliadora Martínez
              Mujeres de Santa Lucía procesan el
              “café ranchero”

                                            Un grupo de mujeres del municipio de  Santa Lucía, en Boaco, hace esfuerzos por crear una miniempresa de procesamiento y comercialización de   café tostado, para lo cual han  comenzado a manufacturar el producto de forma artesanal, pero se plantean industrializarlo y sacarlo al  mercado con el nombre de “café ranchero”  Tras obtener el café, las mujeres de  Santa Lucía procesan el grano y  tratan de obtener un empaque de  calidad para comercializarlos en el mercado local.
               
               
                        A partir de febrero de este año, las mujeres originarias de diferentes comarcas, con más de 14 años de existir como grupo, lograron obtener la personería jurídica de la Cooperativa Agropecuaria de Crédito y Servicio (Coopacreser), las que aspiran  constituirse en empresarias del café.

              Mariana Mendoza, presidenta de la cooperativa, refirió que comenzaron a trabajar  con 6 quintales de café, procesándolo a través del tostado y molido, luego lo  empacan, después lo venden en las pulperías de la localidad. Señaló que carecen de  selladora, pesa y bolsas para el empaque del producto.

              Mendoza manifestó que en vista de las limitaciones que enfrentan, gestionan financiamiento para la compra de un tostador y un molino pequeño.   “Actualmente no tenemos una bolsa diseñada para la comercialización del café, por  eso lo estamos vendiendo en bolsitas de plástico transparente”, justificó la pequeña productora.

Cementerio de Santa Lucia.

              La idea de crear una miniempresa surgió el año pasado, a raíz de que se formó la  Cooperativa de Pequeños Caficultores de Boaco (Coopecafé), la cual se va a encargar de exportar el café de primera, “entonces nosotras vamos a procesar el café de  segunda y tercera calidad”, dijo Mariana.

              PROBLEMAS NO LES IMPIDIERON SEGUIR ADELANTE

              La presidenta de la cooperativa relató que para llegar hasta donde están, han tenido que pasar por una serie de obstáculos, comenzando desde el hogar, “porque muchas  veces a los maridos no les gusta que uno ande en organizaciones. Pero a pesar de  todo y aunque con un poco de miedo, hemos venido luchando, para salir adelante algún día. Fue así que nos integramos 12 mujeres al inicio y ahora somos 28”,  aseguró la dirigente campesina.

              Otra de las dificultades es que no teníamos un local donde reunirnos, a veces nos  prestaban la llave de la escuela y otras veces nos reuníamos debajo de unos palos de mango, pero nunca dejábamos de reunirnos”, sostuvo Mendoza.

              ALCALDE LEGALIZA PROPIEDAD

              “En el año 1996 comenzamos a luchar por conseguir un local para reuniones y para  las capacitaciones existía un rancho que estaba abandonado, que era utilizado por  un grupo que hacía artesanías de cabuya que pertenecía a la comunidad. Estaba destruido y abandonado, por eso procedimos a elaborar una carta dirigida al  alcalde de ese entonces. En ella le solicitamos la donación del inmueble y él nos legalizó la propiedad”, puntualizó la presidenta de la cooperativa.

              Añadió que a través de sacrificios han logrado salir adelante, pese a las dificultades que a lo largo de los 14 años de existir han tenido que enfrentar, como la falta de  financiamiento, pues la falta de legalidad era un impedimento para recibir
              beneficios con algún crédito para trabajar.

              Actualmente ofrecen servicio de alimentación en actividades que se realizan en el centro de capacitación, “hicimos un préstamo a la Cooperativa Comusal para mejorar las condiciones del local y parte del dinero que recogemos por el alquiler lo ocupamos para pagar la deuda”, destacó Marina Rivas, vicepresidenta de Coopacreser.

              “Al inicio comenzamos a trabajar con huertos familiares para el consumo de la  familia, a través del Programa de Campesino a Campesino de la UNAG, en el cual  aprendimos una serie de técnicas que nos han permitido salir adelante junto con nuestras familias”, aseguró Zoila Martínez, fundadora del grupo de mujeres de Santa  Lucía.

              Doña Zoila, de 66 años, de edad, originaria de la comarca Los Rivas, manifestó que estar organizados es importante porque les permite tener conocimiento en diferentes aspectos, como en la reforestación y creación de viveros de plantas de diferentes especies para preservar las fuentes de agua, recalcó.

              MUJERES DE "ÑEQUE"

              Las 28 socias de la Cooperativa Coopacreser trabajan de diferentes formas. Algunas  de ellas son pequeñas productoras de café que se dedican a la siembra de este rubro, otras tienen huertos familiares para la alimentación de sus hijos y dos son parteras  que trabajan con medicina natural.

              Entre las mujeres de la cooperativa hay una que es artesana que se dedica a la elaboración de alfombras de mecate, hay productoras de granos básicos que siembran maíz y frijoles, otras se dedican a la crianza de gallinas. Éstas trabajan de  forma individual, con un fondo revolvente.

              También en el grupo hay costureras y una capacitadora. Mientras en el servicio de alimentación que ofrecen en el local de capacitaciones de la cooperativa trabajan  todas de forma rotativa, con el fin de que todas tengan la oportunidad de obtener algún beneficio, ya que se les paga el día de trabajo, señaló Marina Rivas, vicepresidenta de la cooperativa.

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