3. Relación entre la Junta Directiva de la Comunidad Indígena de Karatá y las Diez Comunidades Indígenas

Las Diez Comunidades Indígenas según el título de propiedad la componen las comunidades tales como: Tuapi, Krukira, Kamla, Sangnilaya, Auhya Pihni, Bum Sirpi, Kuwi Tingni, Sisín, Kuakwil e incluye la comunidad de Bilwi.  La Comunidad Indígena de Karatá está compuesto por un bloque de comunidades entre ellas: Dakban, Lamlaya y Karatá. Ambos bloques de comunidades indígenas tienen derechos de propiedad que son respaldados por la Ley de Comunidades Indígenas y la Ley de Autonomía.

Desde hace mucho tiempo la relación  entre ambas comunidades no ha sido muy buena, desde el punto de vista de los comunitarios de Karatá “A Karatá le habían dado primero las tierras de Bilwi, después de un año que llegan los otros (Diez comunidades), le da el mismo lugar que le dieron a Karatá (Don Orcelo Francis-comunidad de Karatá)

Por su parte el síndico de las Diez Comunidades Ing. Roberto Wilson dice “al momento de ir a hacer la medición los agrimensores lo que hicieron en vez de pararse en Bilwitigni hacia el oeste ellos vinieron a medir del oeste hacia el este …hacia el lado del mar. Cuando quisieron medir las Diez Comunidades iban a comenzar de la orilla del mar, si medía lo de Bilwi quedaba adentro el terreno de Karatá”

El problema que se visualiza es que hay incongruencia referente a las medidas que efectuaron los agrimensores, para el síndico de las Diez Comunidades los mojones no están donde deben de estar como efecto de la medición defectuosa.

En la versión de los comunitarios de Karatá la situación es el tiempo en que hicieron efectiva la medición, situación en que ambos coinciden.

Sin embargo para las Diez Comunidades hay una sola razón del tencionamiento entre ambas partes por lo que también existen “Dos partes de las tierras de Karatá que están dentro de las Diez Comunidades, una parte que corresponde a ganadería esta por aquí (Bilwi) por la playa, va corriendo por aeropuerto y otro por lado de Wiwas que llega hasta cubrir Snaki y Walpa ta  (Roberto Wilson-síndico 10 comunidades). (Ver mapa anexo)

Los hijos de Karatá expresan “recibimos el sector de Wiwas porque en el siglo XVIII los antepasados de Karatá trabajaban el tuno (Sr. Orcelo Francis-Karatá), aunque para ese entonces las compañías que extraían tuno todavía no habían llegado a la región Atlántica, los comunitarios consideran que esa área de terrenos que consideran una ‘reserva’ sus antepasados la han trabajado, aun cuando las diez comunidades la reclame ya que no habita hasta el momento ninguna familia de la comunidad en esa zona.

“En los ochenta, hicieron títulos falsos que decían que Wiwas le pertenecía a las Diez Comunidades” (comunitarios de Karatá). Efectivamente hay una relación conflictiva, llegando al punto de extender título que la comunidad no ha avalado, ni ha cedido.

La relación entre ambas comunidades ha sido tensionante por “las tierras de Bilwi” los comunitarios de Karatá, así como los miembros de la Junta Directiva y las Diez Comunidades coinciden en afirmar que todo el conflicto ha sido por las tierras del casco urbano que ambos alegan les pertenece.

El Ing. Wilson, síndico de las Diez Comunidades hemos dicho “nosotros representamos a Bilwi legal y jurídicamente”, aún cuando Bilwi como comunidad ya no exista.
 

Algo importante de aclarar es que el síndico de las Diez Comunidades ha expresado que “si medía lo de Bilwi quedaba adentro el terreno de Karatá” y además han reconocido las medidas incorrectas que hicieran los agrimensores en aquel momento.  Por tanto aunque de parte de las Diez Comunidades digan que jurídicamente son los representantes de Bilwi no es posible porque las tierras no fueron medidas y es más, aún están pendiente medirlas ya que solamente tienen 10,000 hectáreas a su favor.

Ambas partes han reclamado derechos sobre Bilwi, Roberto Wilson explica que “es un conflicto viejo que surge cuando por primera vez se instalaron las compañías norteamericana en Puerto Cabezas en los años 1923-24”.

Un comunitario de Karatá expresa que cuando “las compañías venían, venían a Karatá” aun cuando Roberto Wilson dice que también “negociábamos con las compañías y tenemos recibos oficiales…”

Los recibos nunca pude verlos. Si lo que afirma el Ing. Wilson es cierto, entonces nos encontramos ante una situación realmente caótica porque ambas comunidades cedían terrenos en arrendamiento sobre los terrenos de Bilwi, sin embargo, esto ha cambiado actualmente ya que la Alcaldía municipal avala a la Comunidad Indígena de Karatá como la única facultada en arrendar terrenos en esta ciudad.

La relación conflictiva ha ido hasta el juzgado como una manera de resolver los problemas entre ambas organizaciones indígenas. Los intereses por administrar el casco urbano que genera alrededor de 16,000 córdobas mensuales son evidentes.

Karatá a sido demandado en tres ocasiones, estando al frente los síndicos siguientes:

Por la comunidad de Karatá:

? La Sra. Arta Downs
? El Sr. Jon Smith
? El Lic. Rodolfo Spear

De las Diez Comunidades se encontraban al momento como síndicos los señores:

? Con Snaider
? Sr. Norberto Wilson
? Sr. Fritz Snaider

En 1925 se da un primer conflicto a través del estudio que hiciera el Sr. Fruto Ruiz y Ruiz por parte del gobierno de Nicaragua en las tierras de Bilwi “Karatá demandó… tuvieron serios conflictos por la demanda que hicieron, porque en esos tiempos los ingleses todavía tenían sus representantes judiciales aquí en 1926, los ingleses dijeron que ya no podían hacer nada,  tenía que ser el gobierno de Nicaragua, se peleó pero por ganar el caso buscaron matarlo…” (Don Orcelo Francis y Ronald Witiham)
 

Un segundo y tercer conflicto con las Diez Comunidades “argumentaron que el terreno sobre Bilwi es de las Diez Comunidades y el último fue un juicio y la demanda fue para cancelación de título. (miembro junta directiva) (Ver Anexos)

Otro problema con las Diez Comunidades pero que no han llegado al juzgado es que a través de “la radio han hecho propaganda en contra de Karatá afectándonos económicamente”. (Ronald Witiham, miembro junta directiva)

La junta directiva de la comunidad de Karatá piensa que la radio tiene mucha influencia en la ciudad y cuando se da ese tipo de problemas los arrendatarios no llegan a pagar afectándoles a ellos ya que los medios de comunicación inciden ‘negativamente’ debido al espacio que le ceden a esta relación conflictiva.
 
3.1. Soluciones

“Yo hablé con la Junta Directiva de Karatá para que nos sentemos a revisar los documentos… en parte ellos están de acuerdo que realmente le corresponde a las Diez Comunidades, yo les decía… el propósito de nosotros no es reclamar a ustedes la equivocación que hicieron los agrimensores… que esta dentro del título de las Diez Comunidades,… este sector de Puerto Cabezas, que no está en el título de uds. negociemos entre los dos, ya que Uds. dicen que han administrado aunque pertenece a nosotros negociemos…  pero después ellos dijeron que no podía” (Roberto Wilson-sindico de las Diez Comunidades)

Según Roberto Wilson han existido acuerdos “Acuerdos que del indio hacia el muelle iba a administrar Karatá y del indio hacia el lado del aeropuerto iba a administrar diez comunidades… fueron acuerdos verbales, incluso dijeron que los hijos de las diez comunidades que vivían en ese sector no iban a pagar arrendamiento, Karatá se puso renuente, no quiso aceptar… 1994-1995 bajo la administración de Freddy Snaider y Rodolfo Spear”

Dichos acuerdos fueron verbales según Roberto Wilson, pero que fueron negados por los miembros de la junta directiva de la comunidad de Karatá. Quedaría la incógnita de que si esos acuerdos existieron o no, sin embargo, la junta directiva de Karatá en muchas ocasiones a dicho que “cualquier acuerdo debe estar avalado por los líderes de las comunidades miembros y que ellos no están facultados para ceder terrenos que sus abuelos defendieron”.

Solución en la que coinciden los miembros de la comunidad y los miembros de la junta directiva de la comunidad de Karatá es “por la vía legal”, como efectivamente ha sucedido entre ambas comunidades, ya que en los diversos conflictos que han existido la han llevado a los juzgados.
 
 
 
 

Por su parte el Ing. Roberto Wilson señalo “Yo no llegaría a eso, porque nosotros consideramos que somos indígenas y tenemos que resolver nuestros problemas por otra vía… como Diez Comunidades no lo vemos como conflicto sino como intransigencia de entendimiento de Karatá”.

Roberto Wilson Alega que la ‘intransigencia’ es por que Karatá sabe que los agrimensores midieron mal las tierras que ocupa Karatá pero que no ha querido aceptar que Bilwi les pertenece al bloque de las Diez Comunidades y no a Karatá, aun cuando ésta tiene título de propiedad sobre estas tierras y las Diez Comunidades no.

Aun cuando el Ing. Roberto Wilson síndico de las Diez Comunidades no vea la situación dicha comunidad y Karatá como conflicto la realidad ha dicho otra cosa ya que ambos pugnan por ocupar el mismo espacio.

3.2. Comunidad al rescate de Bilwi

El 31 de diciembre de 1999 una comisión denominada “Junta Directiva al rescate de Bilwi” informaron a través de diferentes medios de comunicación que “a partir de las cero horas del año 2000 el único facultado para arrendar la propiedad de la comunidad de Bilwi es el síndico de las diez comunidades no el síndico de la comunidad de Karatá”

Con este comunicado la situación de tencionamiento entre Karatá y las diez comunidades volvió a reavivarse ya que los medios de comunicación de la localidad le dieron espacio; ante esta situación el síndico de Karatá procedió legalmente ya que consideraron no solamente aclarar la situación a través de la radio sino que inclusive demandaron judicialmente a los miembros de la Junta Directiva al rescate de Bilwi, la solución fue a través de un trámite de mediación en donde James Waldam y Jimmi Webster se comprometieron a negar lo dicho a través de la radio (Anexos).

El Ing. Roberto Wilson síndico de las Diez Comunidades expresa que “la  comisión al rescate de Bilwi no es representante legal de las diez comunidades, ellos formaron parte de la junta directiva y llevaron la demanda a Karatá”. Aun cuando sus cartas son membretadas por las Diez Comunidades, éstas deslindan responsabilidades de cualquier acto que pueda ejecutar la comunidad denominada al rescate de Bilwi.

La Junta Directiva al rescate de Bilwi también envió carta al presidente -en ese momento- de la Junta Directiva del Consejo Regional Autónomo de la RAAN, Lic. Carlos Silva buscando aclarar la situación de las tierras de Bilwi relatando los conflictos que se ha venido dando entre las Diez Comunidades y Karatá.

Textualmente dice: “Por medio de la presente queremos hacerle llegar nuestro punto de vista referente al desacuerdo entre las Diez Comunidades y Karatá relacionados a sus limites territoriales…en dos ocasiones fueron a juicio (1925-1998), en 1925 las Diez Comunidades venció a Karatá…las mediciones cruzadas de Karatá”.
 

“La Junta Directiva al Rescate de Bilwi solicita a la Junta Directiva del Consejo Regional Autónomo integre el caso a la agenda de la sesión ordinaria… para previo estudio y dictamen de la comisión de demarcación territorial” (28 de marzo 2000).

Situación que no fue posible debido a que en ese momento el consejo regional se encontraba dividido e infuncional por los problemas internos y presionados por el ejecutivo para no sesionar, por tanto la queja fue recepcionada pero no valorada por la comisión de demarcación territorial.

La salida que dan los miembros de esta junta directiva al rescate de Bilwi es que mientras no haya resolución de parte del Consejo Regional Autónomo (CRA-RAAN) “la administración de las tierras de Karatá y de Bilwi, sea manejado por una comisión mixta integrado por dos miembros de Karatá y dos de las diez comunidades”.

Dicha situación fue superada por vía de la mediación en el juzgado local y Karatá los demandó por C$ 1,000,100 (un millón cien mil córdobas). (Ronald, Rodolfo, Mario y Reinaldo-miembros junta directiva) (anexo).

4. Relación entre la Junta Directiva de la comunidad de Karatá y Arrendatarios

4.1. Problemas con los arrendatarios:

  En los 90’s sobre un terreno habían hasta tres documentos
  Algunos habitantes tienen terrenos ‘más de la cuenta’
  La mayor parte de la gente no pagan por arrendamiento, algunos tienen documentos que ni lo ha renovado
  Según el contrato de arriendo los pobladores en general no pueden sub arrendar el terreno
  Mediciones cruzadas y ambos afectados tenían documentos legales
  Terrenos que abarcan terrenos ajenos y el documento no lo refleja o lo contrario, tienen menos cantidad de terreno pero el documento tampoco lo refleja.
  Miembros de una misma familia o personas que han cedido parte del terrenos donde están asentados a terceros sin hacer efectivos sus documentos legales con la oficina de Karatá o viceversa.
  Hay gente que no tiene documentos legales con la oficina de Karatá, aun teniendo muchos años de vivir ahí.
  Mucha gente no quiere vivir fuera de la ciudad debido a las razones de falta de agua, luz y transporte.
  un grupo de personas que quieren auto nombrar el barrio del muelle como una comunidad porque un grupo de políticos ha venido respaldando
 
 
 
 

Cuando estaba al frente de la oficina de Karatá Don Jacobo Francis, el desorden era mayor debido a que “sobre un terreno habían hasta tres documentos”.
(Roberto López-responsable de las oficinas de Karatá), la situación ha mejorado mucho.  A través de la coordinación de trabajo con el departamento de urbanización de la alcaldía municipal han tratado de ir ordenando la situación de muchos terrenos en esas condiciones.

Aunado a la situación anterior, también hay gente que conserva grandes cantidades de terrenos debido a que lo tienen como “reserva” para la siguiente generación, para “sembrar” o simplemente porque desean tenerlo, a la comunidad de Karatá les preocupa debido a que ya en el casco urbano no hay terrenos libres para ceder en arrendamiento.

“En Puerto Cabezas entre setenta y cinco a ochenta por ciento de la población a pagado una vez en su vida arrendamiento y algunos tienen hasta diez, veinte años sin pagar un centavo a esta comunidad” (Síndico de Karatá). Aun cuando este porcentaje no es respaldado con datos de algún estudio diagnóstico que se hiciera en Bilwi, la gente de la ciudad ha estado reacia a pagar arrendamiento.

El contrato de arriendo es por 5 años, “la mayoría de la gente está pagando solamente por un año pero luego se desaparecen… aunque hay gente que pagan los cinco años completos y otros que van pagando poco a poco”. (Roberto López-responsable oficinas Karatá)

“Nosotros como costeños tenemos que pagar un arrendamiento por estar viviendo aquí siendo hijos de esta tierra” (Esmelda Castro-ciudadana de Bilwi) Asi se expresan habitantes de Bilwi que han nacido aquí, muchos de ellos se niegan a pagar arrendamiento. Ciudadanos no conciben que arrendar terrenos a Karatá, es por eso que solamente pagan un año para mantener sus papeles en orden y posteriormente se olvidan de llegar a pagar los siguientes años de arriendos a las oficinas de Karatá.

El síndico de Karatá expresó “ yo creo que ellos tienen derecho de estar viviendo sobre las tierras de la comunidad, ellos tienen un deber de pagar por ese arrendamiento y ese deber todo ciudadano lo tiene, sino fuera a la comunidad de Karatá le estuviera pagando a la Alcaldía o al Gobierno Regional.”

El documento de arriendo dice claramente que los arrendatarios no deben sub arrendar, ante esta situación el encargado de las oficinas de Karatá Sr. Roberto López dice que los arrendatarios “sólo están cediendo un pedazo de terreno, éstas personas deben tener documentos legales para hacer efectivos dichos arreglos con este nuevo arrendatario… a nosotros no nos interesa la venta del terreno, sino que nos interesa tener un contrato con la gente, en la oficina”.

El caso es simple a la oficina le interesa tener más arrendatarios y los documentos en orden, el problema del sub arriendo es de menor importancia o simplemente no existe. Sin embargo, se conoce que estos casos se dan con frecuencia ya que existe la necesidad de conseguir un terreno dentro de la ciudad porque Karatá actualmente solamente cuenta con terrenos fuera de la ciudad este acto aunque es ilegal según el contrato de arriendo.

“La gente no lo denuncia pues se considera que la gente “compra las mejoras” a precios más elevados que los ya establecidos por la junta directiva acto seguido la gente va a Karatá para que les hagan el documento de arriendo pero no denuncian a la persona que subarrendó o vendió mejoras sino dicen que le dio el lugar para vivir porque son amigos o parientes” (Rodolfo Spear-sindico)

Si el arrendatario no reconoce que la situación en la que se encuentra no es un problema legal muy difícilmente Karatá puede hacer algo para evitar que este problema se continúe dando entre la población arrendataria.

“En tiempos de Jacobo Francis se hacían mediciones cruzadas y ambos afectados tenían documentos legales, supuestamente algunos técnicos medían por pasos” (Roberto López-oficinas Karatá). En algunos barrios han tenido problemas serios entre vecinos por esta situación, dicha situación es consecuente a la falta de organización de trabajo efectuada en el pasado por la junta directiva de la comunidad de Karatá al ceder terrenos en arrendamiento.

“Otras personas se les metieron al terreno cuando nosotros pedimos los documentos de arrendamiento el documento dice otra cosa porque tienen menos cantidad de lo que la medición expresa, resulta que contiguo a su terreno existían terrenos baldíos ellos lo limpiaron y los cercaron, también puede suceder lo contrario, que cuando miden abarcan terrenos ajenos ya medidos”.  En la ciudad de Bilwi ocurre con mucha frecuencia entre los arrendatarios debido al crecimiento poblacional, cuando la gente va a cercar su terreno, o bien “vende mejoras” al ir a la oficina a revisar su situación.

“Miembros de una misma familia o personas que han cedido parte de los terrenos donde están asentados a terceros sin hacer efectivos sus documentos legales con la oficina de Karatá o viceversa”. Como la ciudad ha crecido considerablemente este es un caso típico debido a que la falta de terrenos hace que los miembros de una misma familia busquen terrenos fuera de la ciudad. Producto de problemas familiares o vecinales la situación de falta de documentos legales entre una u otra familia sale a luz.

En algún momento los miembros de la junta directiva han tenido que “exponer el caso en el Consejo Regional Autónomo para demostrar el derecho que tenemos sobre los terrenos de Bilwi”. Aun cuando no se sabe en qué año fue que la junta directiva tuvo que ir al pleno del consejo regional, la verdad es que la situación tensa es también con los arrendatarios, se desconoce la resolución que haya emitido el consejo regional referente a este caso.

Con las empresas privadas e instituciones del estado la situación no ha sido la mejor, el síndico dice “Atlanor paga apenas como U$ 100.00 dólares mensuales, el Gobierno Regional debe más de C$ 100.000.00 (Cien mil córdobas) a la comunidad que no han pagado desde 1990, firmamos un contrato con Leonel Panting (ex-coordinador del gobierno regional), talvez abonó un mes a tres meses y abonó como C$ 10,000.00 (Diez mil córdobas) el Gobierno Regional… ENITEL, MARENA toda esas Instituciones no pagan ellos se amparan en que el gobierno no puede pagar…”

Se han enviado cartas al gobierno regional exponiendo los meses de retraso de pago por parte de esta entidad por los locales arrendados como Sede del gobierno regional autónomo de la RAAN, Bodegas de ENABAS, Silos del gobierno regional autónomos con un total de C$ 86, 243.60 con fecha de18 de Septiembre de 1998 (anexo).

En los años ochenta el gobierno sandinista construyó una planta procesadora de mariscos dirigida a la pesca artesanal, dicha planta está localizada en la comunidad de Lamlaya la que a partir de 1990 fue arrendada a la empresa denominada ATLANOR por el gobierno regional autónomo.

La comunidad de Lamlaya reclama “la planta porque fue construida para los pescadores artesanales”.  En 1994 la planta fue tomada por miembros de la comunidad, y aunque no resolvieron nada el síndico expresa que  “envié una carta al presidente Alemán solicitando la planta de Lamlaya que utiliza Atlanor”.

Para mejorar el trabajo de las oficinas de Karatá la junta directiva ha efectuado un pequeño sondeo de opinión a través de una encuesta que hicieran en algunos barrios de la ciudad de Bilwi que les han proporcionado datos que respondan a la inquietud de ¿Cuánta gente tiene documento legal?

“Se formaron comisiones en los barrios Nueva Jerusalén, San Judas, Cocal buscando información para organizar los terrenos y constatar a través de censos qué cantidad de gente tiene documentos legales de arriendo y cuántas manzanas tienen por casas”.  Por ejemplo en el barrio Sn. Judas según resultados de una encuesta de 170 casas 40 tenían contrato, hay terrenos de 2-3 manzanas la mayor parte de la gente están de acuerdo pagar C$ 10.00 córdobas mensuales…  El 90% de la gente está en desempleo.

Se puede considerar el sondeo de opinión como un pilotaje de cómo está la situación en los diversos sectores poblacionales, sin embargo, este sondeo se realizó en los barrios más pobres y quizá no fue una muestra representativa para que la junta directiva valorara la situación general de los terrenos cedidos en arriendo, aunque si un punto de partida para mejorar el servicio por parte de las oficinas de Karatá.

Se formaron comisiones de trabajo en los barrios mencionados pero estas no resultaron como esperaba la junta directiva:

“Hicimos dos comisiones de trabajo, una en el barrio San Judas y otra en Nueva Jerusalén, escogimos personas que tenían nombramiento… el principal trabajo era levantar un inventario para saber quienes tenían documentos y quienes no y por cada nuevo arrendatario que viniera a la oficina a inscribir el terreno que tenía, darles un 30% a las personas que estaban haciendo el trabajo en este barrio, pero en el barrio Nueva Jerusalén eso no se cumplió”.

En el Barrio Nueva Jerusalén daban terrenos a cualquier persona que aun no se han aparecido a la oficina de Karatá a pedir su documentación los terrenos no estaban bien ordenados… parecía una comunidad.

En las comunidades se carece de urbanización cada cual construye su casa cerca de su familia o ‘taya nani’ sin hacer cercos, los animales deambulan por los caminos de la comunidad. Muchos barrios en la ciudad tienen las características mencionadas como efecto de la migración campo-ciudad, donde ese sistema prevalece. Existe también, gran diversidad étnica y cultural en esta ciudad como consecuencia los conflictos vecinales por el cercado es constante.

En el barrio San Judas: pagos mensuales de arrendamiento de personas que no tenían documentos legales, ya que cuando pagaban, el encargado de hacer el trabajo en este barrio, sacaba un documento desde la oficina a nombre de “X” persona y luego, sacaba fotocopia quedándose con ella y después había otra persona que deseaba pagar por el arrendamiento de su terreno y encima del nombre de “X”, ponía el nombre del documento de “Y”, borrando el nombre de “X” con corrector escribiendo con máquina de escribir el nombre de “Y”,  falsificando el documento. (Roberto-responsable de demarcación)

4.2. Soluciones

Desde la junta directiva se piensa resolver la situación con los arrendatarios de la siguiente manera:

? Se va hacer un censo para que las personas que tengan terrenos grandes que lo devuelvan
? Se han creado comisiones de tierra en los barrios, para que en cuotas mensuales de C$ 10. 00 córdobas, puedan cancelar el arrendamiento anual.
? Crear un nuevo sistema administrativo y un nuevo sistema organizativo. Por ello no sabemos exactamente la cantidad de tierras disponibles en Bilwi.
? Para las personas que han vivido por mas de cincuenta años y han pagado su arrendamiento, hay una consideración especial no se le puede exonerar a los hijos de personas que llegaron o no pertenecen a la familia de Karatá
? Por problemas económicos de la gente arrendataria se bajaron los precios de los terrenos pero la gente no cumple
? Hacer una campaña por radio para sensibilizar a la población y cumplir con la demanda, nosotros no podemos hacerlo porque el problema se convierte en político
? Vamos a poner algunas normas para que la gente por lo menos tengan el deber de venir a pagar por arrendamiento de terrenos. cuando la gente de la comunidad va a una oficina del Estado o un Organismo No Gubernamental le dicen “porqué viene aquí, cuando Karatá tiene fondos? Cuando Karatá tiene dinero? y eso no es cierto.
? La gente del barrio San Judas, viene a pagar directamente a las oficinas de Karatá por temor a que les falsifiquen sus pagos mensuales de arrendamiento
? Respecto a las mediciones cruzadas se han venido resolviendo midiendo de punta a punta o enfrente del terreno de ambos afectados y dividir por la mitad a los dos que han venido a la oficina a decir que el vecino se le esta metiendo en su patio y el otro dice lo mismo, porque el documento legal así lo refleja.
? La solución que damos como oficina de Karatá en relación con el exceso de terreno que no refleja el documento de arrendamiento es medir conforme al documento, hasta ahora no se han recortado los terrenos aun cuando sean más grandes, lo que hacemos como solución al caso es que el arrendatario pague más según la cantidad de terreno que posee, y componer contrato, según la cantidad de terreno que realmente posee
? Cuando se presentan problemas de gente que tienen edificaciones en un mismo cerco y no tienen documento legal tienen que ceder el terreno, pagando la mitad entre las dos familias en conflicto e inscribir ambas el terreno a nombre de cada familia.

4.3. Tipo de relaciones:

La relación entre los diferentes agentes que tienen que ver con las tierras donde se encuentran ubicadas las comunidades indígenas puede ser conflictiva o no,  en muchos de los casos, ante la falta de una demarcación territorial que solucione este tipo de relaciones entre comunidades, con los arrendatarios, con el municipio, con las empresas privadas y con el Estado Nacional.

La situación social presente en el casco urbano de Bilwi se identifican en la que un mínimo de dos partes pugna al mismo tiempo por ocupar el mismo espacio, poseer un mismo objeto”. (Ortega p. )

La reivindicación de los derechos de arrendamiento y aprovechamiento de las tierras ubicadas en Bilwi por parte de la Comunidad Indígena de Karatá han permitido la explosión de los conflictos por su uso.

Detrás del arrendamiento de terrenos en la ciudad de Bilwi por la Comunidad Indígena de Karatá se esconden los intereses por ocuparlas y adquirir los bienes generados por su administración.

4.3.1. Con Otras comunidades indígenas

Las Diez Comunidades tienen un origen legal que permite colocar fácilmente en el tapete la disputa por las tierras de Bilwi y que va a prevalecer mientras la demarcación territorial no llegue a ser efectiva en las comunidades indígenas presentes en la región.
 
 
 
 
 

4.3.2. Con los arrendatarios en Bilwi

En primer lugar con los arrendatarios que no conciben pagar un canon anual en las oficinas de Karatá.  La presencia mayoritaria de indígenas viviendo en la ciudad permite acentuar dicha discusión debido a que la cosmovisión es de la tierra es propiedad colectiva. Dicha situación entra en contradicción con la Ley de Autonomía, que establece derechos iguales para los Pueblos Indígenas en el goce, uso y disfrute de sus recursos naturales.

En segundo lugar con las empresas nacionales y extranjeras instaladas en tierras de la comunidad de Karatá, se resisten a pagar canon de arrendamiento.

4.3.3. La Alcaldía Municipal

Por su parte la Alcaldía Municipal no define claramente su papel en el desarrollo del municipio y la prestación de los servicios a la ciudadanía debido a que por un lado reconoce a Karatá como la única facultada para arrendar terrenos en Bilwi pero por otra, niega la adquisición legal de las tierras del casco urbano.

En la búsqueda de solución de la diversidad de problemas en el municipio las comunidades indígenas en su mayoría no trabajan en coordinación con el Consejo Municipal, aun cuando el Consejo Municipal reconoce a las autoridades comunales tal como el Wihta o Juez y el Síndico de las comunidades pero el trabajo del Consejo Municipal concluye con la elección de sus autoridades.

La comunidad de Karatá por su ubicación geográfica, en pocas ocasiones ha sido tomada en cuenta por el Consejo Municipal en el desarrollo del Municipio. Karatá a sido llamado para solucionar problemas consecuentes del arrendamiento de terrenos en la ciudad, la urbanización.

La disputa con la comuna es también por el aprovechamiento de los recursos que genera el arrendamiento de terrenos, los 265 metros de la franja costera, alquiler del muelle comunal de Lamlaya y otros recursos naturales presentes en tierras de Karatá.

4.3.4. El Consejo Regional Autónomo

La situación conflictiva por las tierras de Bilwi ya ha sido presentada en dos ocasiones ante el Consejo Regional Autónomo que no efectuó ninguna resolución a favor o en contra de la Comunidad Indígena de Karatá.  Tampoco han dado seguimiento al conflicto entre Karatá y las Diez Comunidades y mucho menos a la problemática planteada entre el Municipio y la Comunidad Indígena de Karatá. Se prevé que dichos conflictos sean solucionados a partir de la aprobación de la Ley de Demarcación Territorial.
 
 
 
 

El Consejo Regional Autónomo (CRA-RAAN) por su parte ha incorporado la problemática que viven las comunidades al aprobar recientemente la consulta de demarcación y titulación de territorios indígenas, una prioridad para las comunidades.  Esta propuesta de Ley ya fue introducida ante la Asamblea Nacional esperando ser aprobada.

4.3.5. Gobierno Regional Autónomo e Instituciones Estatales

El Gobierno Regional Autónomo ha buscado como profundizar la problemática de las comunidades al delegar Jueces que la ley no le permite hacer. Por otra parte las comunidades han entrado en contradicción respecto al aprovechamiento de los recursos naturales que extraen de sus territorios ya que no devuelven los recursos económicos que generan.

Evidencian esta situación la propuesta de Demarcación Territorial que hiciera el gobierno de la República al dejar entrever que entre las comunidades quedarían espacios tal como las tierras nacionales que dejarían las tierras delimitadas por el Tratado Harrison Altamirano. Tierras que en su mayoría tienen bosques maderables aprovechables y que pudieran darse en concesión.  Como respuesta de la consulta, las comunidades expresaron todo lo contrario ya que éstas sostienen que entre ellas no hay tierras nacionales.

VII. MECANISMOS DE ASIGNACIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE TERRENOS EN BILWI Y BENEFICIOS QUE OBTIENEN LOS HIJOS DE LA COMUNIDAD DE KARATA

1. Mecanismos de asignación y distribución de terrenos

En cuanto a los criterios para definir la distribución y asignación de terrenos en Bilwi, Ana Dolka Castro y Javier Cruz refieren que algunos de los criterios establecidos por la comunidad de Karatá entre ellos: “Los hijos Karatá tienen derecho a usufructuar la tierra, en cambio los ciudadanos que viven en Puerto Cabezas que no son descendientes directos de Karatá están obligados al pago de un canon de arriendo anual por el pedazo de terreno donde edificaron sus viviendas” (1996:70).

Se describen a continuación las personas que tienen derecho a tener pagar canon de arrendamiento a la comunidad de Karatá:

  Las personas que están exentas de pago de arrendamiento de terrenos son los hijos de Karatá entendidos como: nativos de la comunidad-nacidos en la comunidad y los descendientes de estos por padre o madre.
  Las personas residentes en Puerto Cabezas, aquellas nacidas en otra comunidad y/o municipio y que tengan más de 25 años de residir en terrenos de la comunidad, así como los hijos de éstos, nacidos en Bilwi
  Las personas residentes en Puerto Cabezas que tengan 15 años de residencia continua.
 
 

*A estos dos tipos de residentes se les aplicará un canon de arrendamiento preferencial, para los primeros de 60% y los segundos de 40% de descuentos en los cánones de arrendamiento establecidos.

Dentro de los mecanismos de asignación y distribución de terrenos en Bilwi se consideran: la manera de asignar los terrenos, criterios de distribución, que permite visualizar el proceso administrativo que se genera a partir de la distribución de terrenos en el casco urbano de Bilwi por la junta directiva de la comunidad quien es la encargada de regular las tierras de la comunidad concedidas en arrendamientos.

El procedimiento seguido por las oficinas de la Comunidad Indígena de Karatá para distribuir los terrenos concedidos en arrendamiento, según el síndico Rodolfo Spear, son los siguiente:

1. Solicitar por escrito el terreno al síndico
2. Pasar con el responsable de demarcación de las oficinas de Karatá
3. Envío de los inspectores al campo (siempre y cuando el cliente este de acuerdo), para medir el terreno solicitado, los inspectores van con el arrendatario (a)
4. Una vez hecha la medición se trae a la oficina se procede a elaborar el contrato de arrendamiento y el cobro del mismo, este se hace por un período de 5 años renovable, firmado por el síndico y el secretario de la junta directiva
5. Con el documento se va ha urbanización de la alcaldía municipal para solicitar el permiso de construcción
6. Tenemos un delegado del síndico, se le envía una carta para que busque un terreno para el cliente, cuando ya tiene ubicado el terreno se envía los datos para su documento, allí pueden obtener un terreno de 100 pies a C$ 500.00 córdobas.

Aun cuando éste es el procedimiento para la lotificación de terrenos en Bilwi, lo más probable es que los habitantes de Bilwi lo desconozcan.

Los miembros de la junta directiva reconocen que “si el arrendatario no paga, la comunidad pudiese anular su contrato… aunque no se puede hacer el cobro de acuerdo al tamaño del terreno…no se actúa según el contrato debido al desempleo”.

Hay casos en donde la gente se ha asentado espontáneamente pero que la junta directiva cobra arrendamiento “En sectores como el barrio San Judas, la mayoría de la gente no tiene documentos, antes era puro monte y la gente empezó a limpiar y a asentarse, gente de pocos recursos y estamos cobrando mes por mes para que no sientan el peso” (Roberto López-oficinas de Karatá)
 
 
 
 

Existen distintos tipos de contrato de arrendamiento (ver anexo), entre ellos se pudieron conocer los que siguen:

  Dirigido hacia los hijos de la comunidad
  Hacia las empresas establecidas en tierras de la comunidad
  Arrendatarios en general (domiciliares)
  Instituciones del Estado
  Instituciones benéficas tales como iglesias, orfanatos.
  Recibos oficiales por mes

El contrato entre los hijos de la comunidad de Karatá y la Junta Directiva será un convenio con las características siguientes: “ el plazo es indefinido, no pagará canon de arrendamiento, en caso de fallecer pasa a su heredero ‘siempre y cuando sea de la comunidad’, no podrá sub arrendar pero si puede hacer mejoras en el terreno”. (Ver anexo)

El contrato de arrendamiento está dirigido a las personas que no son hijos de Karatá tiene las características tales como: el plazo de arrendamiento es de cinco años prorrogable, el canon es de C$ 150.00; al arrendatario no puede ni se le permite sub arrendar pero si pueden hacer mejoras…”

Los terrenos tienen distintos precios establecidos por la junta directiva de Karatá, “para los terrenos que se encuentran dentro del casco urbano cobran entre C$ 300.00 y 500.00 córdobas, en terrenos de 60X80 si es mas extenso cuesta hasta C$ 1000 córdobas.  Dependiendo del fin de la construcción se ponen los precios”.

Las dimensiones mínimas y máximas de los lotes a arrendar según su uso:

Uso Habitacional  Mínimo  Máximo
En tres zonas…  40X50 pies  45X60 pies

Uso Comercial e Industrial 250X250 pies 400X400 pies

Cánones de arrendamiento según el uso del terreno y la zona de ubicación:

Según zonas:

Zona A C$ 0.10 pie cuadrado
Zona B C$ 0.18 pie cuadrado
Zona C C$ 0.05 pie cuadrado

En la zona A: servicios básicos tales como- agua, luz, calles adoquinadas, alumbrado público, cable TV, teléfono y accesibilidad vial permanente y segura.
 
 

Se encuentran ubicados los barrios y lugares como: calle adoquinadas y sus barrios colindantes; colonia militar en barrio aeropuerto; barrio 19 de Julio; barrio revolución; barrio Pedro Joaquín Chamorro y barrio libertad.

Calle principal de acceso a la ciudad, partiendo de la estatua del Indio hacia el puente NIPCO.

Calle de balastre desde la comidería Watson hasta casa de la Sra. María Jarquín.

Zona B: que tienen los servicios de luz, agua, poco drenaje, accesibilidad vial, calles de tierra, no existen todos los servicios básicos

Barrio el Cocal, Aeropuerto (excepto colonia militar), Barrio Moravo (excepto calle principal) Barrio Arlen Siu, Barrio Peter Ferrera (excepto calles principales), Barrio el Muelle (solo calles principales), Barrio Sandino (hasta la laguna), Barrio Spanish Town, Barrio Los Ángeles (excepto calle principal), barrio San Luis (hasta casa de Elisterio Thomas)

Zona C: Áreas bajas e inundables, aguas deficientes, luz deficiente, pésima accesibilidad; no hay servicios básicos.

Barrio Filimón Rivera, Barrio el Cocal (excepto calle principal), Barrio Germán Pomares (excepto calle principal), Barrio San Luis (a partir de la casa de Listerio Thomas hasta la casa del Sr. Mitchell), Barrio Sandino (después de la laguna), Barrio Los Ángeles II, Barrio San Judas y Barrio Nueva Jerusalén.

Uso comercial, industrial:

Independientemente de la zona tiene un costo de C$ 0.10

El costo según pie cuadrado destinado a obras sociales e instituciones del estado sin fines de lucro:

Se cobrara una tarifa diferenciada según la dimensión del área a ocupar para cubrir gastos de medición y demás trámites:
Área no mayor de 100 pies cuadrados……C$ 1,000.00
Área no mayor de 250 pies cuadrados……C$     700.00

Área no mayor de 350 pies cuadrados……..C$ 1,000.00
Las áreas del mercado serán cedidas los derechos a la municipalidad… la alcaldía pagará una cuota fija por el arriendo del área global.

(Acuerdos entre la Junta Directiva de Karatá y la municipalidad 1995 bajo la administración del Alcalde Sr. Hurtado Bécker).
 

La zonificación se ha hecho a partir del desorden que existe en Bilwi que sin embargo, funciona para el cobro de arrendamiento de la misma pero no para los servicios que debe ofrecer la municipalidad.

Los acuerdos de zonificación aún no se cumplen a cabalidad aunque se podría decir que hay esfuerzos tanto por la junta directiva como por la alcaldía municipal para llevarlos a cabo.

2. Beneficios

Los beneficios cubren a los “hijos de la comunidad” que viven en las comunidades miembros de Karatá entre ellas: Dakban, Lamlaya y Karatá pero también personas que habitan en la comunidad de Altamira-Sumubila, Tasba Pri y de igual manera los que viven en Bilwi pero que sus padres o ellos son nativos de la comunidad de Karatá.

2.6  Beneficios

Sara Howard señala “a pesar de los cambios de la vida indígena... todavía queda un sistema indígena de tenencia de tierra distinta, que está basado en los principios del usufructo y colectividad..."El derecho de usufructo es la base del sistema de tenencia de la tierra en las comunidades miskitas" (1993:3-4).

Cuando nos referimos es el beneficio que la comunidad deriva de los productos que posee en su territorio hacia ella misma en este caso, los recursos naturales que se encuentran en sus linderos, recursos como: pesca, caza, madera, agua, cosechas-tierras  y rentas de tierras.

La ley de comunidades indígenas establece que “El producto del arrendamiento de los terrenos de la comunidad deducidos los gastos indispensables de oficina y para el tesoro, se invertirá integra a la instrucción indígena”. (1914: 3). Aunque actualmente el producto del arrendamiento no solamente se invierte en la educación aunque si existe un monto de becas que reciben como beneficios muchos hijos de las comunidades miembros.

En esta investigación se entenderá como beneficios de las comunidades que componen Karatá, el producto del arrendamiento de terrenos en el casco urbano de Bilwi, por parte de la Junta Directiva de dicha comunidad. Beneficios que pueden ser entre otros: construcciones, apoyo social, proyectos que pueden ser gestionados por el síndico o bien cubiertos con el dinero obtenido a través del arrendamiento de los terrenos en Bilwi y que han sido solicitados por las comunidades miembros de Karatá.
 
 
 
 
 
 
 
 

Tanto los miembros de la comunidad indígena de Karatá como la junta directiva reconocen los siguientes como beneficios en sus comunidades :

? Cinco trabajadores directos
? Tres trabajadores indirectos- delegados comunales con un salario mensual.
? 135 becados, que tienen que ser miembros de la comunidad de Karatá (Dakban, Karatá y los habitantes de estas comunidades en Bilwi), en diferentes niveles- primaria, secundaria, y universitaria.
? Se pagan dos maestros en Dakban y Karatá, MED + KARATA.
? Compra de ganado por familia, 30 cabezas para crianza (Lamlaya y Dakban).
? Electricidad, Dakban y Karatá.
? Construcción de puentes comunales.
? Construcción de muelles comunales en Lamlaya y Karatá.
? Construcción de casa pastoral, escuela dominical, reparación de escuelas.
? Construcción de casas de ancianos
? Alimentación a los médicos (lamlaya-Karatá)
? Se dan materiales para construcción de Bóvedas para difuntos, el presupuesto es de C$ 1,500 córdobas.
? Se apoya con alimento, medicamentos, pasajes aéreos a los comunitarios
? Apoyo a uniformes de equipos deportivos de las comunidades como uniformes a mujeres y hombres, equipos completos como manoplas, pelotas.
? Se apoya con semillas y materiales de trabajo para la siembra
? Se les da uno o dos vacas por comunidad para la fiesta de navidad. Antes daban licor para celebrar las fiestas de fin de año pero ahora lo prohibieron los ancianos porque los jóvenes se emborrachan
? Se apoya con combustible a personas que vienen a la ciudad de Bilwi en gestiones de la comunidad.
? Apoyo en conferencias de la iglesia

Con todo anteriormente señalado la junta directiva piensa que “Cumplimos funciones como un gobierno”. Ante la ausencia del estado en las comunidades la junta directiva funciona efectivamente como ‘un gobierno’ ya que mucho de lo que se recauda en las oficinas de la comunidad se destinan a los llamados ‘beneficios’ para sus miembros.

Los recursos recaudados a través del arrendamiento de terrenos en el casco urbano de Bilwi “se recauda un promedio de 17 mil córdobas mensuales” (Ronald Witiham y Rodolfo Spear). Dinero que es reinvertido en beneficios a las comunidades miembros de Karata.

Muchas cosas que se detallan en los beneficios son muy valorados los miembros de las comunidades dicen: “Hemos estado cambiando a los síndicos y no hemos recibidos ningún beneficio, nos mantuvieron muy pobres… no hay mejor síndico que Rodolfo, cumple con el deseo del pueblo… no se puede comparar a los anteriores porque no se preocupaban por el pueblo” (Laurel Chavarría-lidereza de mujeres en Karatá). Es también la opinión de los hijos de la comunidad que viven en Bilwi, Lamlaya y Dakban.

Por su parte el síndico de la comunidad reconoce la mejoría en la distribución de los bienes de las comunidades ya sea solicitado por las comunidades o por iniciativa de la junta directiva: “los pocos recursos que percibe la oficina tratamos de hacer algunas cositas… que nunca había hecho un síndico”.

Entre las gestiones externas que la junta directiva de la comunidad de Karatá ha elaborado son:

“Estamos haciendo gestión con algunas empresas para que paguen, logros como desarrollo de proyectos en las comunidades, negociamos por alquiler con los centros educativos a cambio de becas para los estudiantes, gestionado proyectos con el gobierno Nacional, gestión con empresas para emplear a comunitarios”

La Junta Directiva pide colaboración a la Iglesia del VERBO de Bilwi, estos médicos cooperantes llegan con medicamentos y además les atienden distintas enfermedades en comunidades como Dakban, Lamlaya y Karatá.

El Dr. Arnoldo Alemán, Presidente Nicaragua ha llegado en varias ocasiones a la comunidad y ha cumplido peticiones de los comunitarios así como también ha hecho efectiva promesas de campaña entre ellas “siete cerdos de raza” que aunque fue bien recibido por las familias de Karatá no duraron mucho porque los cerdos no resistieron el clima y la alimentación en la comunidad, se murieron pronto.  Últimamente prometió entregar vacas para las familias de la comunidad de Karatá, pendiente su cumplimiento.

Pedidos de la comunidad de Karatá al Presidente de la República Dr. Arnoldo Alemán: 150 cabezas de ganado gestionado por el síndico de la comunidad, un teléfono público, reparación de la escuela con cancha de baloncesto, muelle comunal que ya fue entregado por ENP.

Muchos de los beneficios que han sido brindados a las comunidades han sido gestionados por la junta directiva de la comunidad “cuando el Presidente llegó a Karatá y vio la luz yo le dije: ‘Presidente necesito una planta más grande, esta planta que tengo no tiene capacidad de dar luz a toda la comunidad y además queremos poner una planta de hielo más adelante’. Se comprometió y cumplió y también me ayudó a instalar las luces mejores porque la gente tenía alambres pequeños y toda clase de alambritos, ellos (ENEL) lo pusieron ya profesionalmente pusieron el tendido, lo mejoraron, le pusieron mejores postes”.
 
 
 
 
 
 

En relación con la instalación de una planta de energía eléctrica en la comunidad de Karatá el síndico considera que “fue la primera comunidad en donde instalamos luz con fondos propios de esta oficina… Ahí está la planta, no es una planta grande, es una planta como de 8 kvm, pero esa planta cuesta como sus 7 u 8 mil dólares, no es fácil conseguir ocho mil dólares, después la instalación de los alambres-tendido eléctrico, también los postes…”

Luego de la gestión que hiciera el Síndico de la comunidad de Karatá para llevar una planta más grande de electricidad, el Presidente de la República se encontraba en ese momento apoyando la campaña electoral de los consejos regionales en la Regiones Autónomas por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), estuvo de visita en diversas comunidades del municipio de Puerto Cabezas y así como Karatá que resultó ser beneficiaria de una planta eléctrica también comunidades como: Sandy Bay, Santa Martha, Sisin, Wawa Bar, Comunidad 43 y Leymus-Rio Coco. Otras comunidades como Tuapi y Lamlaya se encuentran conectadas al sistema interurbano de electricidad.

La electricidad en la comunidad de Lamlaya fue gestionada por los miembros de la junta directiva, pero aun cuando es la comunidad mas cercana al casco urbano fue largo el proceso para poder conectar a la comunidad con el sistema de electricidad con la ciudad aun cuando en dicha comunidad hay presencia de empresas pesqueras que necesitaban la electricidad para trabajar.

De las comunidades miembros de Karatá solo Dakban no tienen energía eléctrica aun cuando las iglesias Morava y Católica tienen plantas que fueron solicitadas por la comunidad a la junta directiva.

También reconocen hasta donde llegan sus funciones y limitación de trabajo con relación a la gestión: “No hemos construido escuela porque no es competencia de nosotros y no tenemos esa capacidad… pero prometió el Presidente construir la escuela de Karatá, Dakban y Lamlaya, estoy todavía esperanzado en que se cumpla, ya vinieron técnicos de Managua hicieron el estudio de suelo…” (Rodolfo Spear-síndico). La reparación de los centros escolares es una necesidad de las comunidades ya que se encuentran en mal estado y hasta el momento el Sr. Presidente no ha cumplido.

Los hijos de Karatá tienen conciencia de los beneficios que se adquiere cuando tienen título de propiedad ya que muchos manifestaron “Es importante porque es un derecho que nos ampara para cualquier demanda gracias a nuestros ancestros que pensaron de manera visionaria”. (Comunitarios de Dakban, Lamlaya y Karatá). El poseer un título de propiedad les concede derechos sobre los terrenos de Bilwi y los comunitarios están consciente de esta situación ya que los diferentes conflictos que han tenido especialmente con las diez comunidades han sido superados en el juzgado local.
 
 
 
 
 

VIII. CONCLUSIONES

1.  Criterios de Uso de la tierras en la Comunidad Indígena de Karatá:

La Comunidad Indígena de Karatá recibió Título de propiedad que definían las características productivas de las tierras que ocuparían las comunidades, tierras destinadas para  Agricultura y Ganadería.

Es importante tener en cuenta que para 1905 cuando se firma el tratado, la economía a escala mundial giraba alrededor de la exportación de materias primas para abastecer el mercado internacional.

Estaba el auge del cultivo del café, la extensión de las tierras aptas para la ganadería y minería. Tierras que el gobierno fue expropiando para aumentar la producción de dichos rubros, beneficiando a los grandes capitales de la época.  Esta situación, permitió concretar los distintos usos de las tierras en las comunidades indígenas del Atlántico en las tierras que iban a  entregar a través del Tratado suscrito entre el gobierno de Nicaragua y Gran Bretaña.

Asimismo el gobierno de Nicaragua carecía de conocimiento alrededor del tipo de suelo y tipos de cultivos que se utilizan en el Atlántico. Los patrones culturales y la cosmovisión indígena relacionados al uso de la tierra.

La Ganadería y Agricultura, son criterios de uso que no están en correspondencia con las características del suelo del Litoral Atlántico y las actividad productiva de la zona debido a la poca fertilidad de los suelos que limitan el desarrollo de cultivos a excepción del pino que se desarrolla satisfactoriamente.

En este estudio se identificó que las comunidades que componen el bloque de Karatá siembran tubérculos y musáceos aunque en muy pocas proporciones. La agricultura y la ganadería son actividades de subsistencia que desarrollan en las comunidades.

La mayor parte de las tierras corren el riesgo de degradarse progresivamente si son sometidas a otros usos que no sean los recomendados. Los suelos son extremadamente húmedos por las frecuentes inundaciones y estacionamientos prolongados de agua.

El impacto ecológico de algunas zonas donde antes a través de las concesiones otorgadas a las empresas extranjeras que extraían la madera de la zona han venido a deteriorar aún más los suelos.

Culturalmente las actividades agropecuarias no corresponden a los patrones productivos de los pueblos indígenas asentados en el Atlántico. La tradición productiva de la tierra en el área de estudio es la pesca.  Actualmente ha bajado su densidad de captura debido a que la misma tiene fines comerciales destinadas a las empresas acopiados de la zona. A pesar de que las aguas que se encuentran alrededor de las comunidades es para la pesca artesanal, la pesca es utilizada para fines industriales.

Por razones Culturales los miskitos han vivido de la caza, pesca y de la agricultura de subsistencia. De acuerdo a la zona geográfica en que se encuentran, la actividad alimenticia-social, económica y productiva va a cambiar.

Dentro de los criterios de uso existen áreas de uso de la tierra en las comunidades indígenas. Las áreas de uso que se encontraron corresponden a: Áreas de cultivo, área de reserva, área de pesca, área de conservación para caza,  área de bosque, áreas históricas y de asentamiento.

En la comunidad de estudio se identificó que el uso de la tierra es colectivo aunque individual respecto al usufructo, cada familia trabaja determinadas parcelas que utiliza en su beneficio, confirmando la expresión de Nelly Arvelo cuando se refiere a la sociedad Ye?kuana en Venezuela sobre las formas de utilización de la tierra.

Así como lo dice Arvelo, las áreas de caza, pesca, recolección dentro del territorio de una comunidad es utilizada por todos sus miembros. Se observaron algunas prácticas culturales respecto a la agricultura y la pesca aunque esta última es destinada en su mayoría para el mercado.

Las características de la propiedad comunal difieren de otras comunidades ya que aunque la comunidad de Karatá tiene diversas áreas de uso, también hay una parte de sus tierras que están entre Bilwi y Lamlaya y son cedidas en arrendamiento, siendo una forma de cohesión de todo el bloque de comunidades miembros.

El concepto retomado de Rodolfo Stavenhagen sobre derecho consuetudinario se aplica en la Comunidad Indígena de Karatá quien al no utilizar los tipos de usos definidos en su título de propiedad, interpreta y adapta las normas positivas de acuerdo a sus intereses y valores.

Ser miembro de la comunidad indígena de Karatá define el derecho a la tierra incluye acceso, usufructo, distribución, propiedad y transmisión. Sin embargo, respecto al uso del manglar, la pesca y la madera se pudieron reconocer ciertos conflictos que resultan de la sobre explotación de estos recursos.  Como consecuencia las comunidades están normando el uso de dichos recursos.

Los límites territoriales o ‘mojones’, son importantes para las comunidades sin embargo en las distintas entrevistas que se realizaron se reconocen los puntos más representativos para las comunidades y miembros de la junta directiva que incluyen las tres millas náuticas que las comunidades utilizan para la pesca artesanal, conocen los límites entre comunidades pero no la totalidad de límites del bloque de comunidades.
  Inexistencia de fronteras entre comunidades y tierras nacionales que describen los títulos de propiedad y que sé extendieron a través del tratado Harrison-Altamirano.
  Utilización de Áreas más extensas por las comunidades que no coinciden con la cantidad de Hectáreas que expresa su título de propiedad que adquirieron a través de la comisión tituladora de la mosquitia.

  Existencia de áreas de uso en las comunidades. la área de uso de mayor importancia socio-económica y cultural es la pesca ya que las comunidades miembros de Karatá se encuentran localizadas entre el sistema interlagunar: Ríos, lagunas y el mar caribe. Estas áreas difieren en importancia entre comunidades porque dependen del sector donde se encuentran  localizadas.
  Identificación de conflictos entre comunidades producto del uso de la laguna, el bosque y manglar. Los jueces comunales están tratando de normas estos tipos de usos.
  Existen dos tipos de áreas de reserva: para el asentamiento de las comunidades y para arrendar tierras en Bilwi. Aun que para el arrendamiento prácticamente son inexistentes, la junta directiva está redefiniendo la política de lotificación junto al consejo municipal.
  La mayoría de los lugares históricos quedan en la comunidad madre “Karatá”, porque los ancianos en la comunidad de Dakban y Lamlaya se refieren a ella como ‘hijos’ de la misma. Los cementerios se encuentran localizados en cada una de los lugares de asentamiento.

1.  Tipos de Relaciones.

La relación entre los diferentes agentes que tienen que ver con las tierras donde se encuentran ubicadas las comunidades indígenas puede ser conflictiva o no,  en muchos de los casos, ante la falta de una demarcación territorial que solucione este tipo de relaciones entre comunidades, con los arrendatarios, con el municipio, con las empresas privadas y con el Estado Nacional.

La situación social presente en el casco urbano de Bilwi se identifican en la que un mínimo de dos partes pugna al mismo tiempo por ocupar el mismo espacio, poseer un mismo objeto”. (Ortega p. )

La reivindicación de los derechos de arrendamiento y aprovechamiento de las tierras ubicadas en Bilwi por parte de la Comunidad Indígena de Karatá han permitido la explosión de los conflictos por su uso.

Detrás del arrendamiento de terrenos en la ciudad de Bilwi por la Comunidad Indígena de Karatá se esconden los intereses por ocuparlas y adquirir los bienes generados por su administración.

  La junta directiva de la comunidad de Karatá y la alcaldía municipal han venido mejorando la coordinación de trabajo para regular el proceso urbanístico de la ciudad, redefiniendo las responsabilidades entre ambas: la alcaldía urbaniza y Karatá cede terrenos en arriendo. Hay carencia de fondos para urbanizar la ciudad y prestar los servicios básicos por parte de la comuna.
  La disputa por las tierras de Bilwi siguen vigentes entre Karatá y la alcaldía municipal aun cuando existen acuerdos para urbanizar la ciudad, la situación de conflicto que se evidencian son:

La pertenencia de los 265 metros del mar hacia las profundidades
- Dividendos del porcentaje del derecho de piso que cobra la alcaldía
en el mercado San Jerónimo.
- Confrontación con la alcaldía referente a las elecciones a síndico ya que es el ente regulador de dichas elecciones, expresándose la relación conflictiva entre los miembros de la comunidad de Karatá para ostentar el cargo de “síndico”, aun cuando las comunidades estén en desacuerdo.
- Aun cuando avalan a Karatá como la única facultada para arrendar terrenos en Bilwi, no acepta realmente que sea la dueña ‘legítima’ de estas tierras aunque no lo dicen públicamente lo manejan en su discurso.

  Relación inestable entre la junta directiva y la administración del muelle comunal de Lamlaya ante la falta de beligerancia de los líderes comunales de la comunidad para exigir transparencia en su administración.
  La cercanía de Lamlaya a Bilwi entra en contradicción con el proceso acelerado del crecimiento poblacional de Bilwi, ya que los arrendatarios están cercando su comunidad aun cuando no pretendan ser ‘un barrio más de Bilwi’.
  Se visualiza poca comunicación entre la Junta Directiva y las comunidades en relación con lo que ejecuta la junta directiva y el síndico y el deseo de ser informados de la inversión de los recursos que genera la administración de los terrenos en Bilwi.
  La vigencia del conflicto entre las Diez Comunidades y Karatá por las tierras de Bilwi y Wiwas. Desde la visión de Karatá la respuesta es legal respondiendo a la pertenencia de las tierras de Bilwi según la lectura del título de propiedad.
  Entre los principales problemas encontrados en el estudio relacionados al arrendamiento de terrenos en Bilwi se encontró que la mayor parte de los arrendatarios pagan una vez o no pagan del todo, no se sabe hasta el momento cuanta gente tiene documento legal de arrendamiento y la cantidad de manzanas por familia. Situación que se venía dando anteriormente ante la falta de relación de trabajo con la alcaldía del municipio y como consecuencia de la falta de consistencia en los mecanismos de asignación y distribución de terrenos en Bilwi por los síndicos anteriores al Lic. Rodolfo Spear.
  Uno de los cuestionamiento de mayor relevancia entre los arrendatarios es la falta de Claridez en relación con el destino del dinero que genera esta actividad.  Aunque se detallan un sin número de beneficios para las comunidades miembros del bloque, los arrendatarios piden transparencia.  Esta situación no es ajena a la realidad del país ya que los actos de corrupción también afecta a las autoridades locales.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

IX. RECOMENDACIONES

1. Incluir dentro del actual proceso de demarcación y titulación de territorios indígenas en las regiones autónomas del país los criterios de uso de la tierra en las comunidades indígenas tales como:

  Distribución de Áreas de Uso dependiendo de la ubicación geográfica en que se encuentran las comunidades.
  De acuerdo a las características ecológicas de la zona, se recomienda que en el proceso de demarcación y titulación de territorios indígenas y en las políticas de desarrollo implementadas por las diversas instancias estatales se tomen en cuenta el tipo de suelo y los patrones culturales de los habitantes de la zona.
  Empalme de límites territoriales entre comunidades circunvecinas evitando la creación de las ‘tierras nacionales’ ya que actualmente no existen.
  En el caso de comunidades que  tengan títulos de propiedad mancomunados establecer áreas de uso común entre comunidades evitando la creación de conflictos que existen por el uso de los mismos.
  Dirimir los conflictos existentes, éstos pueden ser: Entre comunidades vecinas, municipio, propiedades privadas-individuales.
  Para el caso de comunidades que hayan adquirido título de propiedad a través del Tratado Harrison Altamirano redefinir la cantidad de hectáreas utilizadas e incluirlas en el título de propiedad.
  Dentro de la ley de demarcación y titulación de territorios indígenas incluir un acápite que legisle el derecho de las comunidades indígenas cuando éstas abarquen tierras que se encuentren dentro de un municipio buscando solucionar conflictos entre la alcaldía municipal y las comunidades indígenas, ya que casos como esos hay muchos en Nuestro País.

2.En el caso de la distribución de terrenos en Bilwi se recomienda:

  Realizar un estudio-diagnóstico sobre sistema de pago, documentos legales, cantidad de manzanas que utilizan los arrendatarios que orienten el reordenamiento urbanístico de la ciudad y de esa manera redefinir el sistema administrativo y organizativo en el proceso de arrendamiento de terrenos en las oficinas de la comunidad indígena de Karatá.
  Establecer campañas publicitarias por radio y televisión local para sensibilizar a la población arrendataria de Bilwi sobre la importancia de tener documentos de arriendo en orden y del pago del terreno utilizado. Este esfuerzo de comunicación debe ir relacionado a Informar con mayor regularidad a las comunidades miembros de Karatá
  Sobre las gestiones e inversión de recursos que efectúa la junta directiva y el síndico sobre los beneficios que obtienen las comunidades en su administración transparente.
  Que los acuerdos establecidos entre la Alcaldía Municipal queden establecidos dentro de los planes a largo plazo evitando crear nuevos arreglos con la siguiente administración causando desacuerdos entre las partes lo que aumentaría el desorden urbanístico existente en la ciudad.
Terrenos Pendientes de Titular por la Comisión Tituladora de la Mosquitia a las Diez Comunidades (DCI).

TERRENOS MEDIDOS POR EL IAN A LAS DIEZ COMUNIDADES EN 1976.

No. Comunidad Cantidad de Hectáreas
1. Diez Comunidades Indígenas    628 ha. Agricultura
2. Diez Comunidades Indígenas 7,000 ha. Agricultura
3. Diez Comunidades Indígenas 1,080 ha. Agricultura

Fuente: CARC.

TERRITORIO DE KARATA 1  2  3  4

DESCRIPCION DE LAS COMUNIDADES MISKITAS.
PRECEPTOS ESENCIALES DE LA NACION COMUNITARIA MOSKITIA
LEY ORGANICA DE LA NACION COMUNITARIA MOSKITIA
Nación Comunitaria Miskita de Nicaragüa
BilwiBilwi(urbano)Bihmuna Lapan LayasiksaSanta Isabel  (Awasbila)
 PilphiliaKringkringnia WiwinakSanta Fe
---------------------------------
MUSEO LAKIATAVA
EN BILWI, RAAN, NICARAGUA
PRESENTA :
SOCIEDAD MISKITA EN EL ARTE DE LA GUERRA

SUKIAH !!
MITOS Y CREENCIAS
RESPECTO A LAS ENFERMEDADES
Por Avelino Cox Molina.
KINGS DE LA MOSKITIA
The Miskito Indians, described by William Dampier
Tratado de la
Mosquitia entre Gran Bretaña y Nicaragua
firmado en Managua, el 28 de Enero de 1860,
Tratado de Managua entre su Majestad Británica y la República de Nicaragua,
Ratificacion intercambiadas en Londres.

ESTATUTO DE AUTONOMIA
DE LAS DOS REGIONES DE LA COSTA ATLÁNTICA DE NICARAGUA
Ley No. 28